La Kings League, aquel invento de Gerard Piqué que nació entre luces, streamers, cartas secretas, penaltis raros y un aire de “venimos a cambiarlo todo”, no vive precisamente su mejor momento. Y claro, en clave perica la cosa tiene su punto. Porque el excentral del Barça, cada vez que ha podido, ha usado al Espanyol como muñeco de pim pam pum para hacerse el gracioso, generar ruido o vender su producto. Pues bien: ahora el producto también tiene problemas. La competición que se vendía como el futuro del fútbol afronta despidos, parón en España y muchas dudas internas.
Un ERE que golpea fuerte a la estructura en España
La empresa responsable de la competición en España ha iniciado un expediente de regulación de empleo que afectará a unos 40 trabajadores, según la versión de la compañía, y a 41 de 83 empleados según el comunicado de la plantilla, que habla de casi el 50% de la estructura operativa en España. La diferencia no es menor. La dirección sostiene que se trata de una reestructuración para rediseñar el formato y preparar una nueva etapa. Los trabajadores, en cambio, ven algo bastante más serio: una reducción durísima del personal que ha sacado adelante los eventos. Cuando casi media plantilla dice que el relato oficial no cuadra, el tema ya no parece solo una pausa creativa.
La empresa habla de relanzamiento y nuevo formato
La versión de la Kings League es que el parón responde a una necesidad de reinventarse. La competición española no volvería hasta 2027, aprovechando el final de la concesión del Cupra Arena con el Puerto de Barcelona y con la idea de diseñar un producto más corto, más internacional y más adaptado al consumo rápido. Su CEO, Djamel Agaoua, explicó a 2Playbook: “Si seguimos con lo que nos ha hecho exitosos los primeros tres años, será muy difícil reinventarnos y, si no sorprendemos a la audiencia, seremos una IP más que va perdiendo tracción con el tiempo”. Dicho así suena moderno, muy de presentación con gráficos y frases en inglés. Pero detrás hay gente que pierde el trabajo.
“Short season, short games, short clips”
El plan de la compañía pasa por un formato más comprimido, con temporadas más cortas, partidos de consumo más rápido y más recorrido internacional. Agaoua lo resumió con una frase que parece sacada de una reunión de marketing: “Short season, short games, short clips”. La Kings League mira hacia modelos como el March Madness estadounidense y quiere que cada evento se sienta más grande, más urgente y más fácil de consumir en redes. La idea puede tener lógica desde el negocio, sí. Pero también deja otra lectura: el formato original, ese que parecía imparable, ya no aguanta igual en su mercado de nacimiento.
Los trabajadores desmienten el relato oficial
La respuesta de la plantilla ha sido muy dura. Los trabajadores han querido marcar distancia con la versión filtrada por la empresa y han explicado su malestar en un comunicado. Empiezan así: “La Kings League, empresa fundada por Gerard Piqué, ha comunicado el despido de 41 de sus 83 trabajadores. No se trata del 30% de la plantilla, como se ha trasladado a los medios, sino de casi el 50%”. Y añaden que no solo se para la competición española, sino también las de Francia y Alemania, sin fecha clara de retorno. El choque entre el relato empresarial y el de los empleados es enorme.
“Ese futuro sencillamente puede no ser viable”
La plantilla también duda de que la Kings League pueda volver como promete si prescinde de tanta gente especializada. En su comunicado, los trabajadores avisan: “La comunicación de la empresa omite, además, que junto a la liga española se van a cerrar -o ‘cesar de forma temporal’, sin fecha de retorno- la Kings League Francia y la Kings League Alemania. En consecuencia, la mayoría de los empleados freelance en esos países también perderán sus puestos de trabajo. Al mismo tiempo, la compañía afirma que detendrá su actividad durante seis meses para ‘preparar el producto de cara al futuro’. Esta afirmación carece de credibilidad: sin las personas cualificadas que han hecho posibles los eventos, ese futuro sencillamente puede no ser viable. Todo ello evidencia, una vez más, la falta de veracidad y de realismo del comunicado”. Vamos, que no compran la película del parón tranquilo.
Del fenómeno viral al cansancio de la audiencia
La Kings League fue un fenómeno, eso no se puede negar. Llegó con fuerza, mezcló fútbol 7, entretenimiento digital, streamers, exjugadores y una forma de consumir deporte que conectó rápido con mucha gente joven. Pero una cosa es explotar y otra mantenerse. El impacto inicial fue enorme, pero el interés sostenido ya es otra historia. El propio debate sobre audiencias llevaba tiempo sobrevolando el proyecto, y la compañía ahora reconoce que necesita cambiar antes de perder más tracción. Dicho de otra manera: el juguete que parecía nuevo ya empieza a pedir pilas.
Piqué ya usó al Espanyol para defender sus audiencias
Aquí entra la parte que en el entorno perico no se olvida. En noviembre de 2024, preguntado por el descenso de audiencias de la Kings League en El Món a RAC1, Piqué sacó al Espanyol sin demasiada necesidad. Dijo: “Las audiencias, obviamente, no son las de antes, pero son muy buenas. Si las comparas con los partidos de la Liga española, las de la Kings League los ve mucha más gente”. Y remató con el ejemplo perico: “No Barça o Madrid, pero si comparas por ejemplo un Getafe-Espanyol con un partido de la Kings League ya te digo yo que hay más audiencia en nuestra competición”. Como siempre, el Espanyol aparecía en su discurso para hacer la gracia. Muy propio de Piqué todo.
Una comparación con truco
Más allá de si el dato era correcto o no, la comparación tenía bastante trampa. LaLiga se emite mayoritariamente en canales de pago, mientras que la Kings League se ha visto durante mucho tiempo en abierto por redes sociales, plataformas digitales y hasta televisión convencional. No es exactamente el mismo terreno de juego. Pero Piqué eligió el ejemplo porque sabía que metiendo al Espanyol generaba ruido. El problema de usar siempre la burla como combustible es que luego, cuando te vienen mal dadas, el eco vuelve.
El desafío del millón al Espanyol
La cosa no quedó ahí. En diciembre de 2024, Piqué volvió a buscar el foco con una carta dirigida al entonces presidente del Espanyol, Chen Yansheng, proponiendo un partido entre la selección española de la Kings League y el primer equipo perico, con reglas de la Kings y una apuesta de un millón de euros. En la carta, cargada de sorna, escribió: “Apreciado señor Cheng (sic). A partir del 1 de enero se va a celebrar en Italia la King’s World Cup Nations, el Mundial de Selecciones de la King’s, siendo la final en el Juventus Stadium del día 12 de enero. Para la preparación de la selección española, queremos invitar a un rival de nuestro nivel a jugar un partido con formato King’s. Por ello, aprovechando el parón navideño, hemos pensado en el primer equipo del Espanyol. Para que haya un incentivo, estamos dispuestos a jugarnos la cifra de 1 millón de euros, que el perdedor deberá abonar al ganador. Esperando pronta respuesta, atentamente, Gerard Piqué”. Otra vez el Espanyol como reclamo. Otra vez la broma fácil.
Hasta jugadores de la Kings cargaron contra Piqué
Aquel reto también tuvo respuesta desde dentro del propio ecosistema de la Kings. Un futbolista de la competición cargó contra las condiciones económicas que se ofrecían y escribió: “Reparte el millón a los jugadores de tu liga, que cobramos 400 euros de mierda y hay gente que se deja más de 100 pavos para ir a entrenar en vez de decir tonterías que todo el mundo sabe que no se va a hacer”. La frase fue dura, pero tocaba un punto sensible: el brillo del formato no siempre coincidía con la realidad de quienes estaban en la base del show. Y ahora, con un ERE sobre la mesa, esa distancia entre el relato y la gente que trabaja vuelve a aparecer.
La plantilla habla de una versión “edulcorada y poco realista”
Volviendo al comunicado de los trabajadores, también acusa a la empresa de haber trasladado al exterior una versión demasiado amable de la situación. Según explican, se les pidió confidencialidad para no perjudicar acuerdos comerciales, patrocinadores e inversores. Pero después, siempre según su relato, la empresa filtró una versión que no compartían. La plantilla habla de una imagen “edulcorada y poco realista”. Y eso duele más cuando, según ellos, se les pidió sacar adelante eventos importantes sin saber si iban a seguir en la empresa. El espectáculo seguía encendido, pero detrás el vestuario ya olía a incendio.
“Trabajamos los 7 días de la semana”
Los trabajadores también han explicado el desgaste vivido antes de conocer el alcance real del ajuste. En su comunicado señalan: “El mismo día que se nos comunicó el ERE se nos pidió ‘profesionalidad’ para sacar adelante uno de los últimos eventos de la temporada, la Queens League España, aun sin saber si íbamos a ser despedidos. Trabajamos los 7 días de la semana, una media de 10 horas diarias, y el evento fue un éxito. El propio CEO envió el pasado lunes 8 de junio una felicitación a toda la plantilla por el resultado conseguido. Hoy, la dirección filtra a la prensa el despido de casi la mitad de los empleados”. Es difícil vender ilusión cuando quienes la producen sienten que les han soltado la mano.
Expansión internacional, mucho gasto y un frenazo
Uno de los puntos más delicados es la expansión internacional. La Kings League pasó en poco tiempo de España y México a abrir mercados en países como Brasil, Italia, Alemania, Francia y la región MENA. La compañía defiende que esa expansión era necesaria para hacer global la marca. Los trabajadores, por su parte, apuntan directamente a la dirección y a Gerard Piqué por una expansión que consideran demasiado rápida. En su comunicado afirman: “El CEO Djamel Agaoua, incorporado en 2025, junto con Gerard Piqué propietario y fundador, consideraron viable una expansión internacional simultánea y sin medida en Brasil, Alemania, Italia y MENA, que debíamos asumir también los empleados de España”. Mucho mapa, mucho logo, mucho mercado… y ahora toca recortar.
“Se ha quemado dinero”
La frase que más pesa quizá sea esta, atribuida al propio Agaoua por los trabajadores: “Se ha quemado dinero”. A partir de ahí, la plantilla dispara: “Reconocerlo es reconocer que su liderazgo y planificación no han sido acertados, penalizando así el trabajo realizado por el resto de empleados de Kings League. Si algo queda claro es que el despilfarro no ha sido por el salario de los trabajadores”. Y rematan recordando que en febrero de 2026 la empresa cerró una ronda de inversión de 63 millones de euros, mientras el ahorro por los despidos rondaría algo más de 2 millones. La pregunta cae sola: si había tanto músculo financiero, ¿por qué la única salida son despidos?
Piqué quiso reírse del Espanyol, pero ahora el ruido está en su casa
La rivalidad entre Piqué y el Espanyol viene de lejos. No se descubre ahora. Ha sido parte del personaje público del exfutbolista: la pulla, el comentario, el gesto, la broma con veneno. En su etapa como jugador ya lo hizo muchas veces, y retirado siguió usando al club perico para mover conversación. Por eso este momento tiene una lectura inevitable en Cornellà. La Kings League que se presentaba como más moderna, más vista y más atractiva que muchos partidos de Primera entra ahora en un parón forzado, con despidos y con sus propios trabajadores levantando la voz. Ironías del fútbol, o del negocio, o de las dos cosas.
La versión oficial habla de crecimiento, pero el parón existe
La compañía también aporta datos positivos: ingresos superiores a 40 millones de euros en 2024, crecimiento previsto del 35% en 2025-26 hasta 66 millones, millones de seguidores e impresiones disparadas. Todo eso puede ser verdad. Pero también lo es el parón en España, el ERE y el malestar interno. A veces una empresa puede crecer y aun así tener problemas serios de modelo. No siempre facturar más significa estar mejor; a veces significa correr demasiado y darte cuenta tarde de que el suelo no era tan firme.
La Kings League busca reinventarse antes de quedarse vieja
La paradoja es buena: un producto nacido para romper con lo antiguo ahora necesita reinventarse para no quedarse viejo. La Kings League quiere temporadas cortas, más clips, más impacto internacional y quizá una especie de competición por encima de las ligas nacionales. Es decir, otra vuelta de tuerca. Pero el reto será recuperar interés sin perder a quienes hicieron funcionar la maquinaria. Porque una cosa es imaginar formatos en una pizarra y otra sacar adelante eventos, directos, equipos, producción, árbitros, viajes, patrocinadores y comunidades. El fútbol espectáculo también necesita currantes, no solo ideas llamativas.
El Espanyol, otra vez en el espejo de Piqué
Para el Espanyol, esta historia no cambia nada sobre el césped, claro. Pero sí deja una pequeña revancha moral para una afición que ha visto durante años cómo Piqué usaba al club como recurso fácil. El Espanyol seguirá siendo un club histórico, con sus problemas, sus heridas y sus veranos eternos. La Kings League, mientras tanto, tendrá que demostrar que no fue solo una burbuja de consumo rápido. Quizá el fútbol de verdad sea lento, caro, imperfecto y desesperante. Pero también resiste mucho mejor cuando se apagan los focos de la moda.
Un proyecto en pausa y muchas preguntas abiertas
La Kings League volverá, eso dice la empresa. Lo hará en 2027, con otro formato y con intención de entrar en Estados Unidos. Puede salir bien, quién sabe. El proyecto ya ha demostrado capacidad para hacer ruido y generar audiencias. Pero ahora la pregunta es otra: ¿puede sostenerse sin parte importante del equipo que lo levantó? ¿Puede recuperar el interés inicial? ¿Puede vender renovación sin que parezca un frenazo? La competición de Piqué entra en una fase decisiva. Y esta vez, el Espanyol no necesita responder nada: basta con mirar cómo se explica sola la situación.







