El Burnley, el otro club de Alan Pace, dueño también del RCD Espanyol, ha recibido una noticia de esas que en los despachos se celebran casi como un gol en el minuto 90. Una Comisión Disciplinaria Independiente de la Premier League ha ordenado al Everton pagar al club de Turf Moor una compensación de alrededor de 35 millones de libras más intereses por el caso ligado al incumplimiento de las reglas de rentabilidad y sostenibilidad, las famosas PSR. Y ojo, porque esto no es solo una cantidad enorme: en Inglaterra ya se habla de un litigio histórico.
El origen del caso: el descenso del Burnley en la temporada 2021-22
Todo viene de la temporada 2021-22, aquella en la que el Everton acabó 16º y el Burnley terminó 18º, cuatro puntos por debajo, descendiendo a la Championship. El club de Alan Pace entendía que las infracciones económicas del Everton habían tenido impacto directo en la competición. El argumento era bastante claro: si la sanción deportiva se hubiese aplicado en aquella campaña, el Burnley habría seguido en la Premier League. Y eso, claro, en el fútbol inglés no son cuatro monedas. Bajar de categoría allí significa perder muchísimo dinero.
El Everton incumplió las reglas PSR y el Burnley pidió más de 50 millones
Las normas PSR permitían a los clubes unas pérdidas máximas de 105 millones de libras en un periodo de tres años. El Everton fue sancionado por incumplir ese marco y el Burnley decidió reclamar daños. La petición inicial superaba los 50 millones de libras, aunque la cantidad fijada ahora ronda los 35 millones más intereses. No es lo que pedía al principio, pero sigue siendo una alegría económica tremenda para el Burnley. Es dinero de verdad, no una palmada en la espalda.
El castigo al Everton ya había marcado un antes y un después
El caso del Everton ya venía cargado. En noviembre de 2023, una comisión independiente le quitó 10 puntos por incumplir el llamado Fair Play Financiero de la Premier League. Fue una sanción durísima, la más potente vista hasta entonces en Inglaterra. Luego el club apeló, en febrero de 2024 le devolvieron cuatro puntos y en abril le retiraron otros dos. Vamos, un lío tremendo. Pero el Burnley no se quedó ahí y fue a por una compensación económica por el daño sufrido en aquella temporada.
El Everton recurrirá y se muestra muy enfadado
El Everton no se ha quedado callado. El club de Liverpool ya ha anunciado que apelará la decisión y ha emitido una respuesta muy dura. En su comunicado, arranca así: “El Everton Football Club está sorprendido y enfadado por la decisión de una Comisión Disciplinaria Independiente de la Premier League de ordenar un pago de compensación al Burnley Football Club en relación con la violación del PSR del Everton en junio de 2022.” Vamos, que en Goodison Park no han encajado nada bien el golpe.
El club de Liverpool cree que el fallo está mal planteado
La postura del Everton es que la decisión no se sostiene ni en lo jurídico ni en los hechos. El comunicado lo deja negro sobre blanco: “El Everton ha apelado la decisión y está claro en su creencia de que el fallo es fundamentalmente defectuoso tanto en derecho como en hechos.” El club entiende que ya fue castigado deportivamente por su incumplimiento y no acepta que se relacione ese hecho con el descenso del Burnley. Es una pelea seria, de abogados caros y de muchas páginas.
El Everton niega que el descenso del Burnley fuese culpa suya
El punto más delicado está justo ahí: la relación entre el incumplimiento económico y el descenso del Burnley. El Everton lo rechaza de plano: “El Club no reconoce los hallazgos del panel al determinar que el descenso del Burnley de la Premier League en mayo de 2022 fue causado por una ventaja deportiva obtenida por el Everton debido a una violación de las Reglas de Beneficios y Sostenibilidad, por la que ya se ha recibido una sanción deportiva sustantiva.” Dicho en corto: el Everton acepta que hubo sanción, pero no que eso explique la caída del Burnley.
Un precedente que puede mover el suelo del fútbol inglés
La frase que más ruido ha hecho en Inglaterra quizá sea esta: “Este fallo establece un precedente peligroso e impracticable para el fútbol inglés, dado que se construye sobre el principio de que un club puede estar en violación de las reglas financieras en cualquier momento de un año financiero.” Y aquí está la madre del asunto. Si el Burnley puede reclamar y ganar una compensación por haber descendido en una temporada afectada por irregularidades de otro club, ¿qué pasa con otros equipos que se han sentido perjudicados? La puerta, guste o no, queda entreabierta.
Chelsea, Manchester City y el miedo a nuevas reclamaciones
El caso puede tener recorrido más allá de Burnley y Everton. En Inglaterra ya se apunta que otros clubes podrían mirar esta resolución con mucho interés. Se habla del Manchester City, del Chelsea y de potenciales reclamaciones por dinero perdido en temporadas donde las normas económicas pudieron quedar tocadas. En marzo, la Premier League ya impuso al Chelsea una sanción histórica cercana a los 12 millones de euros y la prohibición de incorporar jugadores para su cantera durante nueve meses.
El Everton confía en ganar la apelación
El comunicado del Everton insiste en que su apelación saldrá adelante. El club asegura: “El Everton cree que el fallo del panel tergiversa la clara evidencia presentada por sus representantes legales y que la apelación será exitosa.” También intenta mandar calma a su afición con una última parte muy de comunicado institucional: “El Club está seguro de su cumplimiento continuo del PSR y también ha obtenido confirmación de la Premier League de su clara posición de que este fallo no debería ser la causa de ninguna sanción futura del PSR. Los evertonianos pueden estar seguros de que la propiedad está enfocada, con una resolución fortalecida, en entregar su visión de devolver al Everton a la élite del fútbol inglés.”
Para Alan Pace, una victoria de mucho peso en su otro club
Para Alan Pace, esta resolución supone una victoria importante en el Burnley. No cambia directamente la realidad del Espanyol, claro, porque cada club tiene su caja, sus normas y sus necesidades. Pero sí deja una imagen potente: el grupo propietario del club inglés ha defendido sus intereses hasta el final y ha conseguido una compensación que puede tener un impacto económico notable. En el mundo del fútbol, ganar un caso así también es competir. No en el césped, pero casi.
El Espanyol mira de reojo un caso que explica el fútbol actual
Desde el entorno perico, la noticia tiene interés porque todo lo que rodea a Alan Pace también se mira con lupa desde Cornellà. El Burnley ha logrado una alegría económica enorme en un litigio que puede marcar época en Inglaterra. Y aunque el Espanyol viva su propia película, con sus urgencias, su mercado y sus retos, estas cosas ayudan a entender cómo se mueve hoy el fútbol: reglas financieras, sanciones, reclamaciones, millones en juego y clubes peleando cada libra como si fuese un balón dividido. El Burnley ha ganado el primer asalto. Ahora falta ver qué pasa con la apelación del Everton.
Fuente: thelawyer.com







