Se acabaron las pruebas médicas, las mediciones, las básculas, las carreras controladas y todo ese ritual de inicio de curso que parece poca cosa, pero que marca el punto de partida. Este jueves por la mañana, el Espanyol hará su primer entrenamiento colectivo en la Ciudad Deportiva Dani Jarque. Y ahí, ahora sí, empieza lo serio. Para muchos futbolistas arranca una cuenta atrás bastante clara: convencer a Manolo González de que merecen un sitio en la primera plantilla.
Un mes por delante para ganarse la plaza
La pretemporada siempre tiene algo de escaparate. Para unos es una puesta a punto. Para otros, casi una reválida. Y para algunos, directamente, una última oportunidad. El Espanyol llega a este inicio de trabajo con una plantilla que todavía no está cerrada, con fichajes por aterrizar, salidas pendientes y varios jugadores que regresan de cesión sin tener del todo claro cuál será su lugar. Hasta mediados de agosto, cuando arranque LaLiga ante el Levante en el RCDE Stadium, cada entrenamiento y cada amistoso puede pesar.
Manolo empieza a mirar, comparar y decidir
Manolo González tiene por delante semanas de mucho trabajo. No solo para cargar piernas o empezar a meter conceptos, sino para ordenar el grupo. Quién puede competir de verdad, quién está para quedarse, quién necesita salir cedido, quién puede ser útil como fondo de armario y quién apunta a titular. La pretemporada va de eso. De correr, sí. Pero también de mirar. Y Manolo, que no suele regalar nada, tendrá que empezar a tomar decisiones en cada demarcación. El once de la primera jornada no se decide en un día, pero se empieza a cocinar desde el primer entrenamiento.
Los fichajes, los cedidos y los que vuelven a empezar
La plantilla regresa con caras nuevas y con futbolistas que vuelven después de estar fuera. Álex Calatrava es una de las grandes novedades de este arranque, ya como primer fichaje del nuevo curso. También aparece Hartman, llamado a competir en el lateral izquierdo, una posición que había quedado tocada tras la salida de Carlos Romero. Moscardo, que será presentado a las 13h, completa la terna de fichajes que se han cerrado hasta el momento. Junto a ellos, regresan jugadores cedidos como Pablo Ramón, Roger Hinojo, Gragera, Bauza, Javi Hernández y Marcos Fernández. No todos tendrán el mismo camino, claro. Algunos pueden volver a salir, pero de entrada se presentan al examen.
Bauza, una carpeta encaminada
Dentro de ese grupo de retornados, hay casos que ya parecen bastante encarrilados. Sin ir más lejos, Bauza apunta al Sabadell, en una salida que debería ayudar a limpiar un poco el panorama. Porque una cosa es iniciar la pretemporada con muchos nombres y otra muy distinta es llegar al estreno liguero con una plantilla demasiado larga, llena de jugadores sin sitio real. Eso es un problema para el entrenador, para el vestuario y para los propios futbolistas. Nadie gana cuando hay demasiada gente esperando una oportunidad que quizá no va a llegar.
La operación salida también juega su partido
El Espanyol no solo necesita acertar con los fichajes. También debe aligerar. Y esa parte del mercado, a veces menos bonita para el aficionado, será clave. Ya no siguen Carlos Romero, que finalizó su cesión; Hugo Pérez, que se marcha al Torreense; Calero, que acabó contrato; Terrats, Charles Pickel y Cyril Ngonge, que terminaron sus respectivas cesiones; y Justin Smith, que marcha rumbo al Eldense. Pero todavía quedan decisiones por tomar. La plantilla necesita espacio para que la competencia sea real, no una simple acumulación de nombres.
La pelea por puesto empieza desde el primer día
La pretemporada servirá para empezar a medir la competencia en cada zona del campo. En defensa, Manolo tendrá que ver qué centrales le dan más seguridad, qué laterales están para apretar y qué jóvenes pueden sumar. En el centro del campo, la pelea será dura, porque ahí se juntan perfiles distintos y algún regreso interesante como el de Javi Hernández, que deberá competir con las reticencias de Manolo que ya le hicieron buscar destino hora hace un año, y también con el hecho de que ha llegado un hombre como Cala de poerfil similar. Arriba, el equipo necesita gol, energía y soluciones. No se trata solo de hacer una lista de titulares y suplentes: se trata de ver quién responde cuando el cuerpo empieza a ir justo y el entrenador exige un punto más.
La delantera, una batalla que promete
Una de las zonas más interesantes será la del ataque. Con Marcos Fernández de vuelta y con nombres que aún pueden moverse según el mercado, Manolo tendrá que valorar quién puede aportar de verdad desde el primer día. El Espanyol sufrió mucho la pasada temporada cuando se quedó sin acierto, especialmente en tramos donde el equipo competía bien pero no mataba los partidos. Ese recuerdo pesa. Este verano no basta con tener delanteros en plantilla: hace falta saber quién está preparado para asumir responsabilidad.
Los jóvenes tienen una ventana, pero no eterna
La pretemporada también abre una puerta para los más jóvenes. Es el momento ideal para mostrarse, para correr más que nadie, para escuchar, para no esconderse y para dejarle al entrenador esa duda buena: “este chico igual me sirve”. Pero la ventana no dura siempre. En cuanto avance el mercado y lleguen los amistosos más exigentes, el margen se irá reduciendo. El que quiera convencer a Manolo tiene que empezar pronto. No en agosto, no cuando queden dos días para la Liga. Ahora.
Navata será el primer filtro de verdad
Del 15 al 22 de julio, el Espanyol se concentrará en Navata, en el Hotel TorreMirona Golf & Spa, como ya ha hecho en los últimos veranos. Ese ‘stage’ será importante para hacer grupo, meter carga y empezar a separar sensaciones. Allí llegarán los dos primeros amistosos, ante la UE Olot el 18 de julio y el Pau FC el 21. Luego vendrá el Sabadell el 25, y más tarde los duelos ante Burnley, Middlesbrough y Coventry City. No serán partidos para sacar grandes sentencias, pero sí pistas. Muchas pistas.
Monchi trabaja mientras Manolo prueba
El inicio de los entrenamientos no frena el mercado. Al revés. Mientras Manolo empieza a probar piezas, Monchi tendrá que seguir definiendo la plantilla. Y ahí está una de las claves del verano perico. El entrenador puede detectar necesidades sobre el césped, pero luego toca convertir esas necesidades en movimientos reales. Fichar, vender, ceder, liberar masa salarial, cuadrar perfiles. La teoría es fácil. El mercado, ya sabemos, suele ser bastante más puñetero.
Un Espanyol con expectativas y deberes
El Espanyol llega a este nuevo curso con una mezcla curiosa. Hay ilusión por el cambio de propiedad, por la figura de Monchi y por la continuidad de Manolo González, que se ganó el respeto del vestuario y de la afición con la salvación. Pero también hay deberes. Muchos. La pasada temporada dejó una segunda vuelta difícil de digerir, con falta de gol, demasiados partidos atascados y esa sensación de que el equipo necesitaba algo más para no vivir siempre con el agua al cuello. La pretemporada debe servir para no repetir los mismos sustos.
Manolo tiene apoyo, pero también decisiones complicadas
Monchi ya dejó claro en su presentación que Manolo es el líder del equipo. Y la afición, en general, también le reconoce el mérito de haber sostenido al Espanyol cuando la cosa se puso fea. Pero ahora empieza otro capítulo. Ya no vale solo con apagar incendios. Toca construir. Y construir significa elegir. A veces elegir a uno supone dejar fuera a otro. A veces apostar por un joven implica cerrar la puerta a un veterano. A veces una cesión es lo mejor para todos. Manolo tendrá que ser justo, pero también frío.
La primera sesión no decide nada, pero abre el camino
El entrenamiento de este jueves no va a resolver el once del debut ni va a dejar cerrada la plantilla. Sería absurdo pensarlo. Pero sí abre el camino. Desde ese primer día, cada jugador empieza a mandar señales. Cómo llega, cómo trabaja, cómo compite, cómo entiende lo que pide el técnico. La pretemporada es larga, pero no tanto. En poco más de un mes, el Espanyol estará compitiendo por puntos. Y para entonces ya no habrá sitio para las dudas eternas.
Empieza una pretemporada con examen incluido
El Espanyol vuelve al césped con muchas cosas por decidir. Algunas se resolverán en los despachos, otras en los entrenamientos y unas cuantas en los amistosos. Para muchos futbolistas, estas semanas serán una oportunidad. Para otros, una despedida aplazada. Y para Manolo González, el primer gran filtro antes de la Liga. La cuenta atrás ya ha empezado. Ahora toca convencer.







