El posible aterrizaje de Monchi en el Espanyol sigue cogiendo cuerpo y cada nueva información abre una carpeta más dentro del futuro blanquiazul. Según explica SPORT, el club trabaja con mucho optimismo en la llegada del exdirector deportivo del Sevilla, Roma y Aston Villa, dentro de un proyecto que no sería solo para colocar un nombre potente en los despachos, sino para levantar una estructura deportiva mucho más amplia. La idea pasaría por que Monchi tuviese un peso principal en el Espanyol, pero también un papel de asesor dentro del grupo de Alan Pace, propietario también del Burnley. No sería un fichaje de escaparate: sería un movimiento para cambiar la forma de construir el club desde arriba.
Alan Pace habría llevado personalmente los contactos
Uno de los detalles que apunta SPORT es que los contactos con Monchi no vendrían de hace dos días. Según esta información, las conversaciones empezaron hace varios meses y ambas partes han mantenido contactos constantes desde entonces. Incluso se apunta que Monchi ya habría estado en Cornellà-El Prat en alguna otra ocasión antes de ser visto en el palco durante el Espanyol – Real Madrid, una imagen que disparó todos los comentarios. El dato importante es que habría sido el propio Alan Pace quien se dirigió directamente a Monchi, algo que muestra hasta qué punto la propiedad estaría interesada en su figura. Pace no estaría buscando un parche, sino una pieza fuerte para ordenar el proyecto deportivo.
Una estructura con Monchi arriba y Fernando Navarro como pieza clave
SPORT explica que el plan sería crear una estructura deportiva que, en el caso del Espanyol, abarcaría desde el control del filial hasta el primer equipo, dejando el resto de la Dani Jarque en manos de Marco Otero. El cargo de Monchi podría parecerse más al de director general deportivo, una figura de mucho mando y visión global, similar al papel que tiene Mateu Alemany en el Atlético de Madrid. Por debajo, aparecería Fernando Navarro como secretario técnico, tal como ya avanzó La Vanguardia. También se ha vinculado a este posible equipo de trabajo a Miguel Ángel Gómez, otro perfil con recorrido en secretarías técnicas. La fotografía que se está dibujando es la de un Espanyol con una estructura mucho más profesionalizada y con más capas de decisión deportiva.
La inversión prometida, una de las claves para convencer a Monchi
La información de SPORT añade un punto importante: Alan Pace habría asegurado a Monchi y a su equipo una inversión fuerte en fichajes, tanto para el primer equipo como para el fútbol base. El proyecto se plantearía a tres o cuatro temporadas, no como una operación de un solo verano. En el primer equipo se espera una revolución, algo lógico viendo el desgaste de esta plantilla y la mala segunda vuelta del equipo. Pero aquí está el matiz que lo condiciona todo: antes hay que salvarse. Todo el plan Monchi queda sujeto a que el Espanyol siga en Primera División, porque un descenso cambiaría de golpe el escenario económico, deportivo y emocional del club.
El primer asunto pendiente: el futuro de Manolo González
El desembarco de Monchi, si se acaba cerrando, obligaría a resolver una cuestión central: el banquillo del Espanyol. SPORT recuerda que a Manolo González se le ha caído el equipo en la segunda vuelta y que atraviesa una de las peores dinámicas de la historia reciente del club. Aun así, también pone sobre la mesa su recorrido: logró el ascenso, consiguió la salvación la pasada temporada y ahora tiene al equipo a tres puntos de volver a cumplir el objetivo. Por eso, según esta información, si Monchi y su equipo llegan al club, lo primero sería hablar con el actual entrenador. Manolo no estaría automáticamente fuera, pero su continuidad quedaría dentro de una revisión profunda del proyecto deportivo.
Bordalás aparece como una opción si Manolo no sigue
El nombre fuerte que introduce SPORT es el de José Bordalás. Según esta información, si Manolo González decide no continuar o si el club acaba prescindiendo de sus servicios, el actual técnico del Getafe sería una de las opciones que gusta a Monchi. El motivo es claro: Bordalás ha demostrado en el Getafe que puede sacar mucho rendimiento a plantillas muy ajustadas para Primera División. En el Espanyol, con una inversión importante en fichajes, la lectura sería distinta: si ha competido con poco, podría aspirar a cotas más altas con más recursos. Bordalás sería una opción de carácter, orden y competitividad, justo tres palabras que el Espanyol ha echado muchísimo de menos en este tramo final.
No sería el único nombre sobre la mesa
SPORT también matiza que Bordalás no sería el único perfil que manejarían Monchi y Fernando Navarro si finalmente aterrizan en Cornellà. Eso tiene sentido, porque una nueva estructura deportiva no suele trabajar con una sola alternativa. Lo que sí deja claro la información es que el banquillo será una de las primeras carpetas a revisar, porque el Espanyol no puede empezar un proyecto nuevo sin definir quién liderará al equipo desde el césped. La decisión sobre el entrenador marcará el tono del nuevo ciclo: continuidad con Manolo, giro competitivo con Bordalás u otra vía que todavía no haya salido a la luz.
Dos condiciones pueden frenarlo todo: descenso o Sevilla
El optimismo existe, pero la operación no está cerrada sin matices. SPORT señala dos condicionantes que podrían cambiarlo todo. El primero es obvio: un hipotético descenso del Espanyol a Segunda División. El segundo es la posible compra del Sevilla por parte de Sergio Ramos, que mantiene una relación excelente con Monchi dentro del proyecto del CD San Fernando 1940. El Sevilla sigue siendo el club sentimental y profesionalmente más ligado a Monchi, una figura muy querida por el sevillismo. Si los tiempos del Sevilla se aceleran, ese factor podría alterar una operación que ahora mismo el Espanyol ve con muy buenos ojos.
El Espanyol se mueve entre la urgencia del presente y un futuro que puede cambiar mucho
La paradoja es enorme. Mientras el primer equipo se juega la permanencia este sábado precisamente en el Sánchez-Pizjuán, el club trabaja en una posible llegada de Monchi que podría transformar toda la estructura deportiva. El presente pide puntos, tensión, sufrir y competir. El futuro habla de inversión, organigrama, Monchi, Fernando Navarro y hasta Bordalás. Pero todo depende de lo mismo: que el Espanyol se salve. Si lo consigue, la nueva etapa de Alan Pace puede arrancar con un golpe de autoridad en los despachos. Si no, el tablero cambia por completo.







