El Espanyol, metido en una pelea por una permanencia más apretada que nunca: nueve equipos en tres puntos

7 de mayo de 2026

La pelea por la permanencia en LaLiga EA Sports se ha convertido en una auténtica locura. Y el Espanyol, por desgracia, está metido de lleno en ella. Según explica AS, nunca desde que la competición se juega con 20 equipos, tres puntos por victoria y tres descensos directos, la salvación había estado tan abierta a falta de cuatro jornadas. Hasta nueve equipos aparecen dentro del mismo lío: Valencia, Espanyol, Elche, Mallorca, Girona, Sevilla, Alavés, Levante y Oviedo. Entre el Valencia, que es 12º, y el Alavés, que marca el descenso como 18º, solo hay tres puntos. Un partido. Nada más. La clasificación está tan comprimida que una victoria puede sacarte aire y una derrota puede meterte en una semana de pánico.

Una permanencia con nueve equipos separados por muy poco

El dato impresiona porque no hablamos de una zona baja normal, con tres o cuatro equipos sufriendo y el resto mirando de lejos. Aquí casi media tabla está pendiente de la calculadora. El Espanyol llega a este tramo final con la obligación de sumar cuanto antes, porque su mala dinámica en 2026 le ha quitado toda la comodidad que tenía en la primera vuelta. El equipo de Manolo González sigue dependiendo de sí mismo, pero la sensación ya no es tranquila. Ni mucho menos. La salvación está cerca en puntos, pero lejos en sensaciones, y eso es justo lo que hace que el partido del sábado ante el Sevilla en el Sánchez-Pizjuán tenga tanta carga emocional.

El precedente de la 1999-00: una salvación muy cara, pero menos abierta

AS recuerda que la temporada 1999-00 fue la primera disputada con los mismos parámetros actuales: 20 clubes, tres puntos por victoria y tres plazas directas de descenso. Aquel año bajaron tres históricos: Betis, Atlético de Madrid y Sevilla. La permanencia fue carísima, porque el Betis descendió con 42 puntos, una cifra que hoy todavía asusta. Pero había una diferencia importante respecto al curso actual: la pelea estaba mucho menos abierta. A falta de cuatro jornadas, el Celta, que era 12º, tenía nueve puntos más que el Betis, que era 18º. Ahora, esa distancia entre 12º y 18º es de solo tres puntos. Lo de esta temporada no es solo una salvación cara: es una salvación comprimida al máximo.

La 2003-04, el espejo más parecido para el Espanyol

El contexto que más se parece al actual, según el repaso de AS, es el de la temporada 2003-04. Y aquí aparece otra vez el Espanyol, cómo no, porque este club parece abonado a vivir estas películas con el corazón en la mano. Entonces, el equipo blanquiazul era 18º con 37 puntos, solo tres menos que el Albacete, que era 12º con 40. Es una foto muy parecida a la de ahora, con muchos equipos en muy poco margen. La gran diferencia es que aquel año el Real Murcia, colista, ya no tenía opciones matemáticas de salvarse, así que la batalla real era entre ocho equipos. Ahora hay nueve dentro del barro. El Espanyol ya sabe lo que es sobrevivir en escenarios así, pero eso no hace que duela menos vivirlo otra vez.

Las Palmas, Deportivo y otros avisos para navegantes

El repaso histórico deja también algunas advertencias bastante serias. En la 2001-02, Las Palmas llegó a falta de cuatro jornadas en 15ª posición con 39 puntos y acabó bajando tras sumar solo uno de los últimos doce. Es el típico dato que nadie quiere leer cuando tu equipo está cerca de la permanencia, pero no la tiene cerrada. AS también recuerda que solo cuatro equipos han descendido tras llegar a la jornada 34 en 15ª posición: Osasuna, Betis, Oviedo y Las Palmas. Ninguno que estuviera del 14º hacia arriba terminó cayendo. En la 2010-11, el Deportivo bajó con 43 puntos, la cifra más alta de un descendido hasta ahora, y la última jornada fue un drama con seis equipos jugándose no bajar. El mensaje es claro: estar fuera del descenso ayuda, pero no te salva si dejas de competir.

El Alavés marca una zona roja muy alta

Otro dato que refleja la dureza de esta pelea es el del Alavés, actual 18º con 36 puntos. Es el quinto puntaje más alto de un antepenúltimo clasificado tras 34 jornadas desde la Liga 1999-00. El récord lo tiene el Real Zaragoza, que en la 2007-08 tenía 38 puntos a estas alturas y acabó descendiendo con 42. Esto explica por qué el Espanyol no puede mirar la tabla con exceso de confianza. El corte está alto, los rivales siguen sumando y nadie parece hundido del todo salvo los que ya lo tienen casi imposible. La permanencia no se va a regalar; habrá que ganársela aunque sea con uñas, dientes y algún gol que cambie el ánimo.

El Sevilla – Espanyol puede partir la pelea en dos

En clave perica, todo lleva al mismo sitio: el Sevilla – Espanyol. Si los de Manolo González ganan en el Sánchez-Pizjuán, darán un paso enorme, casi liberador, porque dejarían tocado a un rival directo y afrontarían las tres últimas jornadas con otra cara. Si empatan, seguirán vivos y con margen, pero sin cerrar nada. Y si pierden, el miedo se meterá de lleno en casa. En una Liga donde del 12º al 18º solo hay tres puntos, cada partido directo vale doble emocionalmente, aunque en la tabla siga dando tres puntos. El Espanyol no necesita hacer cuentas imposibles, pero sí necesita algo que lleva meses sin encontrar: una victoria.

La salvación sigue en manos del Espanyol, pero ya no hay espacio para relajarse

La lectura final no puede ser cómoda, aunque tampoco debe ser derrotista. El Espanyol está en la pelea, sí, pero también tiene ventaja sobre varios rivales y aún depende de sí mismo. El problema es que su dinámica le ha quitado seguridad y ha convertido cualquier cálculo en un ejercicio de sufrimiento. Esta es la lucha por la salvación más salvaje de los últimos tiempos, y el equipo perico debe entender que no basta con esperar errores ajenos. Hay que sumar. Hay que competir. Hay que ganar, si puede ser ya en Sevilla. Porque en un final tan apretado, el que pestañea se mete en un lío enorme.