El RCD Espanyol ha decidido poner fin al acuerdo de filiación que esta temporada mantenía con el UE Vilassar de Mar, una fórmula impulsada desde la estructura deportiva blanquiazul para convertir al conjunto maresmense en una especie de “Espanyol C”, donde pudiesen competir futbolistas que el club quería seguir controlando y observando, pero que todavía no tenían nivel suficiente para dar el salto al Espanyol B.
La decisión ya ha sido comunicada a los jugadores afectados
Según ha podido saber La Grada Online, la decisión ya ha sido comunicada oficialmente a los jugadores implicados, que ya conocen oficialmente que este vínculo entre ambas entidades no tendrá continuidad la próxima temporada. La comunicación ha partido de Marco Otero, nuevo responsable del fútbol base perico, y también de Garitano, que ya han trasladado a los futbolistas afectados que el acuerdo queda roto y que ahora cada caso será tratado de manera individualizada.
El Vilassar de Mar actuaba como plataforma competitiva en Tercera Federación
La idea inicial del Espanyol pasaba por utilizar al UE Vilassar de Mar como plataforma competitiva en Tercera Federación para jugadores jóvenes sobre los que existían expectativas de crecimiento, pero que todavía estaban lejos de poder consolidarse en el filial blanquiazul. De esta manera, el club mantenía bajo supervisión directa a futbolistas que seguían dentro de la órbita perica, aunque compitiendo en una categoría sénior y exigente.
El Espanyol estudiará ahora cada caso de manera individual
Ahora, con la ruptura de este acuerdo, el Espanyol deberá decidir qué hacer con cada uno de esos jugadores. En algunos casos se estudiará una posible reubicación, en otros podría llegar la carta de libertad y también existen situaciones contractuales que deberán resolverse durante las próximas semanas en función del criterio deportivo que adopte la entidad.
El factor normativo también pesa en la ruptura del acuerdo
Además, detrás de esta decisión también aparece un factor normativo importante. La Federación Española trabaja actualmente sobre una regulación que limitaría a un máximo de ocho futbolistas filiales por equipo, una medida que afecta directamente a modelos como el que el Espanyol había articulado con el Vilassar. Aunque todavía existe cierta expectativa sobre una posible moratoria o incluso sobre la eliminación de esta restricción, en el club consideran que la incertidumbre regulatoria también ha pesado en la decisión de no dar continuidad al proyecto.
El Vilassar llega a este desenlace en un buen momento deportivo
La ruptura llega, además, en un momento relativamente positivo para el UE Vilassar de Mar, que tras pasar buena parte de la temporada amenazado por el descenso ha conseguido encadenar buenos resultados en las últimas jornadas para salvar la categoría. El pasado domingo, los marineros ganaron al Tona por 3 goles a 1, un resultado que, combinado con la victoria del Olot, conjunto de Segunda Federación que resolvió su compromiso ante el Valencia Mestalla, daba la permanencia matemática al proyecto blanquirojo a falta de una jornada para el final.
El Espanyol replantea su estructura de desarrollo de talento
Con este movimiento, el Espanyol vuelve a replantear parte de su estructura de desarrollo de talento y cierra una experiencia que apenas ha durado una temporada, pero que internamente había sido concebida como una herramienta puente entre el fútbol juvenil y el Espanyol B.







