League, el Getafe en Conference y Girona y Mallorca descendidos
LaLiga EA Sports ha cerrado este sábado una última jornada de esas que obligan a tener el móvil en la mano, la tele encendida y medio ojo en todos los campos. Había muchísimo en juego: plazas europeas, una opción remotísima del Espanyol de soñar con la Conference League y, sobre todo, dos puestos de descenso todavía por resolver junto al Real Oviedo, que ya llegaba condenado. Al final, la noche ha dejado una clasificación bastante clara: el Celta jugará la Europa League, el Getafe se queda con la plaza de Conference League y Girona y Mallorca acompañan al Oviedo a Segunda División.
El Espanyol empata ante la Real Sociedad y cierra el curso con 46 puntos
El Espanyol llegaba a esta última jornada en una situación que hace unas semanas parecía casi ciencia ficción. Salvado, con el susto ya fuera del cuerpo y con una rendija muy pequeña para mirar hacia Europa. El equipo de Manolo González recibía a la Real Sociedad en el RCDE Stadium ya sin la angustia de jugarse la permanencia, después de haberla dejado cerrada en El Sadar. Y eso, para un equipo que ha pasado un 2026 de sudores fríos, ya era bastante.
El empate ante la Real Sociedad, 1-1, deja al conjunto blanquiazul con 46 puntos, una cifra que hace nada habría sonado a bendición. No ha dado para meterse en la pelea europea final, porque los resultados de arriba no acompañaron y porque el Espanyol tampoco ganó su partido, pero sí permite despedir el curso de pie. Después de tanto miedo, acabar la temporada sin mirar al descenso en la última noche ya tiene su valor.
El Celta gana al Sevilla y se queda con la Europa League
En la pelea europea, el gran beneficiado ha sido el Celta de Vigo. Los gallegos hicieron su trabajo en Balaídos, ganaron 1-0 al Sevilla y cerraron la Liga con 54 puntos, suficientes para quedarse con la sexta plaza. Eso significa billete para la Europa League, un premio enorme para un equipo que llegaba a la última jornada con los deberes claros: ganar y no dejar que nadie le quitara el sitio.
El Sevilla, por su parte, termina con 43 puntos y una sensación bastante gris. Salvado, sí, pero muy lejos de lo que se supone que debe ser el Sevilla. La temporada de los andaluces acaba sin drama clasificatorio, pero con mucho que revisar por dentro.
El Getafe también cumple y jugará la Conference League
El Getafe tampoco falló. Ganó 1-0 a Osasuna y cerró la temporada con 51 puntos, agarrando la séptima plaza y el billete para la Conference League. Era una de las grandes batallas de la noche, porque Rayo y Valencia venían apretando por detrás, pero el equipo azulón hizo lo suyo y no regaló nada.
Ese triunfo deja al Rayo Vallecano con 50 puntos pese a su victoria en Mendizorroza, y al Valencia con 49 después de ganarle al Barça. Vamos, que los dos hicieron los deberes, pero no les dio. El Getafe dependía de sí mismo y no se lió. En una última jornada así, eso ya es mucho decir.
Rayo y Valencia ganan, pero se quedan sin premio europeo
El Rayo Vallecano ganó 1-2 al Alavés y acabó la Liga con 50 puntos, a solo uno del Getafe. Una barbaridad de final, pero insuficiente para entrar en Conference. El Valencia también hizo su parte con una victoria de mucho ruido ante el FC Barcelona, 2-1 en Mestalla, y cerró el curso con 49 puntos. En cualquier otra noche, igual esos resultados habrían cambiado más cosas. Esta vez no.
La pelea por Europa fue cruel para ambos. Ganaron, sumaron, apretaron… pero el Getafe también ganó. Y cuando el rival directo no pincha, no hay carambola que valga.
Girona y Mallorca caen a Segunda en una noche durísima
La zona baja ha sido el otro gran incendio de la noche. El Girona empató 1-1 ante el Elche y acabó con 41 puntos, una cifra insuficiente para salvarse. El Mallorca, pese a ganar 3-0 al Real Oviedo, también termina descendiendo con 42 puntos, igualado con Levante y Osasuna, pero condenado por los desempates. Es de esas noches que hacen daño: ganas tu partido, cumples en casa, pero la calculadora te manda abajo igualmente.
El Levante perdió 2-1 ante el Betis y Osasuna cayó 1-0 en Getafe, pero ambos se mantienen por delante del Mallorca en la resolución final. El Elche, con su empate en Girona, sube hasta los 43 puntos y también salva el pellejo. La última jornada ha sido una ruleta tremenda, y los que peor han salido parados han sido Girona y Mallorca.
Sábado 23 de mayo
🗓️ Sábado 23 de mayo
El Espanyol empató 1-1 ante la Real Sociedad en el RCDE Stadium y se quedó sin opciones de alcanzar Europa en la última jornada. Oskarsson adelantó al conjunto txuri-urdin en el minuto 28 tras un pase de Sergio Gómez, castigando a un Espanyol que había empezado mejor pero sin acierto. Dolan llegó a marcar el empate, pero Munuera Montero anuló el gol por una falta en ataque muy protestada. Roberto Fernández hizo el 1-1 en el 65 tras una acción de Pere Milla y cerró la Liga con siete goles. El Espanyol despidió el curso salvado, sin premio europeo, pero con una ovación bonita para Roberto y algo más de calma en Cornellà.
El Rayo Vallecano remontó en Mendizorroza y ganó 1-2 al Deportivo Alavés, aunque no le alcanzó para entrar en Europa por la vía liguera. Toni Martínez adelantó a los babazorros en el minuto 13 y el Alavés perdonó varias ocasiones muy claras para hacer el segundo. Sergio Camello empató en el 73 tras ganar la espalda a la defensa local. Nteka firmó el 1-2 en el minuto 90 y completó la remontada rayista. El Rayo cerró la Liga con triunfo, pero con la cabeza ya puesta en la final de la Conference League.
El Betis venció 2-1 al Levante en La Cartuja y cerró la temporada con 60 puntos tras sellar su regreso a la Champions League. Ez Abde abrió pronto el marcador, Carlos Espí empató antes del descanso y Pablo Fornals hizo el gol decisivo en el minuto 68. Adrián San Miguel se despidió del fútbol profesional con una actuación seria y varias paradas de mérito. El Levante sufrió hasta el final, pendiente de los resultados de Mallorca y Girona. Los granotas perdieron, pero salvaron la categoría en una noche de alivio enorme.
El Celta venció 1-0 al Sevilla en Balaídos y selló su clasificación para la Europa League con un gol de Ilaix Moriba en el minuto 51. El equipo vigués fue de menos a más y encontró el premio tras un arranque fuerte en la segunda parte. El Sevilla compitió por momentos, pero volvió a quedarse sin pegada ni respuesta cuando recibió el golpe. Radu sostuvo el 0-0 antes del descanso con una gran parada a Alexis Sánchez, e Iago Aspas recibió una ovación preciosa en su cambio. Balaídos acabó de fiesta europea y el Sevilla cerró otra noche insípida en una temporada para olvidar.
El Getafe venció 1-0 a Osasuna con un gol de Luis Milla en el minuto 59 y selló su clasificación para la Conference League. Osasuna empezó mejor y tuvo en Raúl García de Haro la ocasión más clara de la primera parte, pero David Soria sostuvo a los azulones. El equipo de Bordalás apretó tras el descanso y encontró el premio en una noche de transistores y nervios. Los rojillos sufrieron hasta después del pitido final, pendientes de los resultados de Levante y Girona. El Coliseum acabó celebrando por partida doble: Europa para el Getafe y permanencia para Osasuna.
El Mallorca ganó 3-0 al Real Oviedo con goles de Pablo Torre, Morlanes y Muriqi, pero descendió a Segunda por los resultados de la última jornada. Los de Demichelis hicieron su parte en Son Moix, aunque necesitaban una carambola que nunca terminó de llegar. El empate del Girona ante el Elche dio algo de esperanza, pero el gol del Betis ante el Levante fue un golpe durísimo. Muriqi marcó el tercero y ni lo celebró, sabiendo que el triunfo no cambiaba el destino bermellón. Son Moix acabó viviendo una de esas noches crueles: ganar, golear y bajar.
El Real Madrid ganó 4-2 al Athletic Club en el cierre de LaLiga en el Bernabéu. Gonzalo García, Bellingham, Mbappé y Brahim marcaron para los blancos. Guruzeta e Izeta hicieron los goles de un Athletic que no pudo engancharse del todo al partido. La gran imagen fue la despedida de Carvajal, ovacionado y con pasillo al ser sustituido. El equipo de Arbeloa cerró la temporada con victoria y el Athletic terminó sin alcanzar el premio europeo.
El Valencia venció 3-1 al Barcelona en Mestalla tras remontar el gol inicial de Lewandowski, que marcó en su despedida como azulgrana. Javi Guerra empató en el 66 tras un error en la salida del Barça y Luis Rioja hizo el 2-1 pocos minutos después. Guido Rodríguez cerró el partido en el 97 y redondeó una noche de orgullo para los de Carlos Corberán. El Barça, ya campeón y con rotaciones, tuvo momentos, pero se fue apagando tras el empate valencianista. Mestalla celebró una gran victoria, aunque el Valencia se quedó sin el premio europeo.
El Girona empató 1-1 ante el Elche en Montilivi y descendió a Segunda División en una última jornada cruel. Álvaro Rodríguez adelantó al Elche en el minuto 39 con un gran gol que dejó helado el estadio. Arnau Martínez empató al inicio de la segunda parte y devolvió algo de esperanza, aunque el 1-1 seguía condenando a los de Míchel. Lemar estrelló un balón en el palo que pudo cambiarlo todo, pero el segundo no llegó. El Elche logró una permanencia agónica con 43 puntos y el Girona se hundió con 41.
Domingo 24 de mayo: Villarreal y Atlético cierran el curso con la tercera plaza en juego
🗓️ Domingo 24 de mayo
Villarreal CF – Atlético de Madrid | 21:00, Estadio de la Cerámica
El domingo queda reservado para un duelo de Champions entre Villarreal y Atlético de Madrid, igualados en la parte alta y con la tercera plaza como premio. No tiene el drama del descenso ni la locura de la Conference, pero sí ese punto de partido potente entre dos equipos que quieren cerrar el curso por delante del otro. Y eso, para competir, también tira.
Los partidos

La clasificación

Deportivo Alavés – Rayo Vallecano (1-2)
El Rayo Vallecano ganó 1-2 al Deportivo Alavés en Mendizorroza tras remontar en la segunda parte, aunque la victoria no le alcanzó para meterse en puestos europeos por la vía liguera. El partido llegaba con un Alavés ya salvado, sin la angustia de mirar al descenso, pero con la posibilidad de acabar algo más arriba y rascar también algo más en ingresos. El Rayo, en cambio, sí tenía una última bala para mirar a Europa, aunque necesitaba ganar y esperar un tropiezo del Getafe ante Osasuna. Los de Íñigo Pérez quizá tenían también medio ojo en la final de la Conference League ante el Crystal Palace, porque el inicio fue bastante más babazorro. El Alavés salió con más calma, pero también con más claridad, y Toni Martínez puso el 1-0 en el minuto 13 con un disparo raso al palo derecho de la portería rayista. El delantero fue un dolor para el Rayo en la primera parte y estuvo cerca de firmar una acción de esas que se van directas al resumen de la jornada. Cárdenas tuvo que aparecer para evitar más daño, primero mandando a córner una ocasión peligrosa de Toni Martínez y luego respondiendo a un disparo lejano de Tenaglia en el 40. El Rayo no acababa de encontrar su sitio, superado por un Alavés que llegaba con facilidad y que perdonó demasiado antes del descanso. Mendizorroza veía a su equipo suelto, sin presión, disfrutando por momentos de un cierre de curso mucho más tranquilo de lo que se había imaginado semanas atrás. Al descanso, el 1-0 se quedaba incluso corto para un Alavés que había hecho méritos para irse con más ventaja.
La segunda parte arrancó con el mismo peligro local, porque el Alavés tuvo una secuencia clarísima de remates que pudo sentenciar el partido. Ángel Pérez lo intentó, Lucas Boyé estrelló el rechace en el poste y Pablo Ibáñez tampoco pudo empujarla en el siguiente intento. Ahí estuvo una de las claves: el Alavés tuvo el 2-0 en la mano, pero dejó vivo a un Rayo que no suele perdonar esas invitaciones. Los de Íñigo Pérez empezaron a asomarse más, primero avisando en un saque de esquina y luego encontrando el empate en el minuto 73. Sergio Camello ganó la espalda a la defensa albiazul y resolvió con mucha calma ante Sivera para poner el 1-1. El gol cambió el aire del partido, porque el Rayo se vino arriba y el Alavés empezó a deshacerse un poco atrás. El choque se rompió, con espacios, carreras y la sensación de que podía caer cualquier cosa en cualquiera de las dos áreas. Camello volvió a ser importante en el tramo final, esta vez encontrando a Nteka dentro del área. El atacante tuvo tiempo para acomodarse, levantar la cabeza y marcar el 1-2 en el minuto 90, un gol demasiado cómodo para lo que se jugaba el Rayo. La remontada dejó una sonrisa a medias en Vallecas: victoria de carácter, sí, pero sin premio europeo por la Liga. El Alavés cerró el curso con una derrota después de haber tenido ocasiones para matar el partido, mientras el Rayo acabó calentando motores para su gran cita continental, esa final de Conference League que ahora sí lo puede cambiar todo.
Ficha técnica:
Alavés: Sivera; Ángel Pérez, Tenaglia, Koski, Parada (Protesoni, min.33), Rebbach; Blanco, Guridi (Guevara, min.84), Ibáñez (Denis, min.74); Toni Martínez y Boyé (Diabate, min.84).
Rayo Vallecano: Cárdenas; Pacha, Mendy, Mumin (Ciss, min.61), Balliu (Ratiu, min.88); Gumbau, Óscar Valentín (Alemao, min.61), Pedro Díaz; Carlos Martín (Camello, min.38), Nteka y Álvaro (De Frutos, min.46).
Árbitro: Gil Manzano (Comité extremeño). Mostró tarjeta amarilla a los locales Ángel (min.69), Rebbach (min.79) y Tenaglia (min.87) y a los visitantes Camello (min.54),Ciss (min.64) y Pacha (min.94).
Goles: 1-0. min. 13: Toni Martínez. 1-1. min. 73: Camello. 1-2. min.90: Nteka
Real Betis – Levante UD (2-1)
El Betis ganó 2-1 al Levante en La Cartuja y cerró la temporada con 60 puntos y una sonrisa de Champions, mientras el conjunto granota salvó la permanencia pese a la derrota en una noche de transistores y muchos nervios. El equipo de Manuel Pellegrini no salió de paseo, aunque ya tuviera el gran premio del curso en el bolsillo con ese regreso a la Champions League 21 años después. A los cinco minutos, Ez Abde castigó un despiste de Jeremy Toljan y fusiló desde cerca a Mathew Ryan tras asistencia de Antony. El Betis golpeó pronto y La Cartuja pudo empezar la despedida con ese aire de fiesta que tanto le gusta al beticismo. El Levante, que sí se jugaba muchísimo, quedó algo tocado y empezó a mirar también lo que pasaba en otros campos, porque su salvación dependía de no meterse en una carambola feísima. El Betis incluso llegó a marcar el segundo con el ‘Cucho’ Hernández, pero Busquets Ferrer lo anuló tras escuchar a su asistente por interferencia en la visión de Ryan al inicio de la jugada. Los verdiblancos tocaban y tocaban ante un Levante que perseguía sombras y trataba de salir al contragolpe como podía. Adrián San Miguel, en su último partido como profesional, también quiso despedirse compitiendo y dejó una doble parada a Carlos Espí y Olasagasti. El ‘Cucho’ tuvo el segundo en un mano a mano, pero Ryan le ganó la partida y mantuvo con vida a los granotas. Y justo antes del descanso, Kervin Arriaga robó a Isco, Pablo Martínez filtró entre centrales y Carlos Espí marcó a bocajarro el 1-1 para meter el miedo en La Cartuja y algo de aire en el banquillo visitante.
La segunda parte empezó con un Levante más apretado, porque era el equipo que estaba jugando con la soga más cerca del cuello. Iván Romero tuvo una opción clara, pero Adrián San Miguel volvió a aparecer para evitar el 1-2. Tay Abed, recién entrado, también avisó con una cabalgada que acabó en un disparo muy ajustado. El Levante estaba vivo, pero vivía pendiente de los demás, que es una forma horrible de jugar al fútbol. El Betis despertó con la entrada de Lo Celso por Isco y empezó a rondar otra vez el área de Ryan. El portero australiano sacó una mano cambiada tremenda a un derechazo del ‘Cucho’ que iba a la escuadra y después respondió también a un cabezazo de Diego Llorente. Pero en esa segunda acción apareció Pablo Fornals, listo en el segundo palo, para empujar casi sin ángulo el 2-1 en el minuto 68. Ese gol puso el broche bonito para el Betis y volvió a dejar al Levante agarrado al transistor. Los de Luís Castro se quedaron tensos, esperando que los resultados de Mallorca y Girona siguieran acompañando pese a su derrota. Tay Abed rozó el 2-2 que habría quitado todo el sufrimiento, pero entre Adrián San Miguel y el poste evitaron el empate. La Cartuja acabó celebrando un triunfo de despedida, Adrián dijo adiós al fútbol activo de una manera muy suya, con paradas y emoción, y el Levante, aunque perdió, pudo respirar al saber que Mallorca y Girona bajaban junto al Real Oviedo. Fue una noche rara y muy de última jornada: el Betis ganó feliz y el Levante perdió salvado.
Ficha técnica:
Real Betis: Adrián; Bellerín, Diego Llorente, Natan (Valentín Gómez 80′), Ricardo Rodríguez; Marc Roca, Fornals (Fidalgo 80′); Antony, Isco (Lo Celso 54′), Ez Abde (‘Chimy’ Ávila 80′); y ‘Cucho’ Hernández.
Levante UD: Ryan; Toljan, Dela, Matías Moreno, Manu Sánchez; Pablo Martínez (Etta Eyong 86′), Arriaga (Oriol Rey 46′), Olasagasti (Raghouber 78′); Iván Romero (Iker Losada 78′), Tunde (Tay Abed 46′) y Espí.
Árbitros: Busquets Ferrer (balear), con el tinerfeño Trujillo Suárez en el VAR. Amarillas a los locales Antony, así como a los visitantes Arriaga, Toljan y Luís Castro (técnico).
Goles: 1-0 (5′) Ez Abde; 1-1 (45+1′) Espí; 2-1 (68′) Fornals.
Celta de Vigo – Sevilla FC (1-0)
El Celta ganó 1-0 al Sevilla en Balaídos y cerró la temporada con billete de Europa League, mientras el equipo hispalense se despidió con otra derrota gris y una sensación bastante conocida en Nervión. El partido arrancó con el Celta más metido, empujado por su gente y por la necesidad de atar esa sexta plaza que tenía tan cerca. Los de Claudio Giráldez cargaron mucho el juego por la derecha, donde Javi Rueda encontró metros y hasta se permitió algún caño que levantó a Balaídos. El Sevilla, al principio, fue más de aguantar que de asustar, con las ayudas llegando tarde y Williot Swedberg avisando con un disparo alto. Poco a poco, el equipo de García Plaza fue encontrando algo de orden, aunque le volvió a faltar ese punto de mala leche arriba que tantas veces se le ha echado en falta. Isaac Romero lo intentó con un disparo con veneno que acabó en el lateral de la red, una acción que al menos despertó algo al conjunto hispalense. La ocasión más clara del Sevilla llegó en un centro de Carmona desde la derecha que Alexis Sánchez remató deslizándose en el área pequeña. Radu sacó el pie casi por puro instinto y evitó un gol que habría cambiado bastante el tono de la noche. El Celta bajó un poco el ritmo antes del descanso, quizá sabiendo que el empate ya le servía, pero sin dejar de mirar hacia delante cuando podía correr. Al descanso se llegó con 0-0 y con esa sensación de partido medio dormido, como si el Celta tuviera más premio en juego, pero nadie quisiera romperlo del todo.
La segunda parte empezó justo al revés: el Celta salió decidido a no especular y el Sevilla volvió a enseñar esa fragilidad que le ha perseguido durante todo el curso. Fer López avisó tras una buena acción de Iago Aspas y Sergio Carreira, y poco después el propio Carreira mandó un disparo a la cruceta que dejó claro por dónde iba el viento. El gol estaba rondando el área de Nyland y llegó en el minuto 51, con un disparo de Ilaix Moriba desde la frontal que tocó en Carmona y acabó sorprendiendo al portero sevillista. El 1-0 dejó bastante tocado al Sevilla, que quiso reaccionar, pero más por orgullo que por fútbol real. El Celta se sintió cómodo con espacios y pudo hacer más daño en alguna transición, mientras Balaídos empezaba a oler ya a fiesta europea. García Plaza buscó respuestas desde el banquillo, pero el equipo volvió a quedarse corto cuando tocaba asumir el balón y generar algo serio. Mucha posesión en zonas inofensivas, poca profundidad y casi ningún susto para Radu. La ovación a Iago Aspas al ser sustituido fue la imagen bonita de la noche para el celtismo, ya con Europa en el bolsillo. El Sevilla terminó el partido tocando más, pero sin colmillo, como si la temporada pesara demasiado incluso en el último día. Balaídos celebró una victoria corta pero enorme para el Celta, mientras el Sevilla cerró la Liga en la 13ª plaza y con demasiadas dudas encima. Fue otro final apagado para un curso muy duro en Nervión: salvación sí, pero con una reconstrucción que pide paso a gritos.
Ficha técnica:
Celta de Vigo: Radu; Javi Rodríguez, Yoel Lago, Marcos Alonso; Javi Rueda (Mingueza, min.92) Moriba, Fer López (Matías Vecino, min.75), Carreira; Aspas (Jutglà, min.65), Williot (Hugo Álvarez, min.65) y Borja Iglesias (Pablo Durán, min.74).
Sevilla: Nyland; Carmona, Azpilicueta, Kike Salas, Suazo; Agoumé (Gudelj, min.86), Peque (Vargas, min.64), Sow; Alexis Sánchez (Adams, min.64), Oso (Ejuke, min.78)e Isaac (Maupay, min.64).
Goles: 1-0 Moriba, min.51.
Árbitro: Francisco José Hernández (comité extremeño). Mostró tarjeta amarilla a Moriba (min.39) por parte del Celta.
RCD Espanyol – Real Sociedad (1-1)
Ficha técnica:
Espanyol: Fortuño; Rubén Sánchez (El Hilali, min.79), Calero, Cabrera, Carlos Romero; Urko, Edu Expósito, Jofre Carreras (Lluc Castell, min.72), Antoniu Roca (Dolan, min.46); Ramón Terrats (Pere Milla, min.46) y Roberto Fernández (Kike García, min.68).
Real Sociedad: Marrero; Aramburu (Elustondo, min.77), Beitia, Zubeldia, Sergio Gómez (Aihen, min.68); Yangel Herrera, Turrientes, Sucic, Ochieng (Marín, min.68); Carlos Soler (Rupérez, min.90) y Óskarsson (Oyarzabal, min.77).
Goles: 0-1, min.28: Óskarsson; 1-1, min.65: Roberto Fernández.
Árbitro: Munuera Montero (comité andaluz). Amonestó a Sergio Gómez (min.9), Yangel Herrera (min.23), Marrero (min.64), Cabrera (min.87).
Getafe CF – CA Osasuna (1-0)
El Getafe ganó 1-0 a Osasuna y devolvió al Coliseum a Europa, con un gol de Luis Milla que mandó a los azulones a la Conference League y dejó a los rojillos salvados con el corazón en la boca. El partido arrancó con dos equipos mirando a sitios muy distintos, pero igual de nerviosos: el Getafe pensando en Europa y Osasuna con la permanencia todavía sin cerrar. Los de Alessio Lisci salieron bastante más metidos, como si el miedo al descenso les hubiese espabilado de golpe. David Soria, homenajeado antes del encuentro, tuvo que aparecer pronto para evitar que el susto fuese mayor para los de Bordalás. La más clara la tuvo Raúl García de Haro en una contra muy bien tirada por Osasuna, pero no pudo superar al portero azulón. El Getafe, raro en él, tuvo más balón durante la primera mitad, aunque le costó muchísimo transformar esa posesión en peligro real. Aimar Oroz y Luis Milla dejaron uno de los sustos del primer tiempo en una acción fuerte en la que el jugador rojillo acabó peor parado. El Coliseum vivía pendiente del césped, pero también de todo lo que pasaba fuera, porque la última jornada era una locura de marcadores cruzados. Zaid Romero fue quien más cerca estuvo de abrir el marcador antes del descanso, con un disparo potente desde fuera del área. Sergio Herrera respondió con una buena parada y mandó el partido al descanso con un 0-0 que dejaba a todos medio temblando.
La segunda parte empezó con el runrún de los transistores y una mala noticia para el Getafe: el Celta marcaba ante el Sevilla y la sexta plaza se alejaba. El equipo de Bordalás, fiel a su estilo, no se volvió loco y siguió apretando como sabe, con paciencia, colmillo y mucho oficio. Osasuna, mientras tanto, jugaba su partido y otros dos a la vez, mirando a La Cartuja por el Levante y a Montilivi por el Girona-Elche. El Getafe fue ganando metros y empezó a meter a los rojillos en una zona cada vez más incómoda. En el minuto 59 llegó el momento clave: Luis Milla apareció para marcar el 1-0 y hacer estallar al Coliseum. Ese gol valía Europa, valía una temporada y valía también una noche de esas que la afición azulona no olvida tan fácil. Osasuna quedó tocado, pero no hundido, porque los resultados de los otros campos le seguían dejando una puerta abierta a la permanencia. El tramo final fue más de nervios que de fútbol bonito, con el Getafe defendiendo su premio y Osasuna rezando para que la calculadora no le diera una bofetada. Cuando pitó el árbitro, todavía hubo que esperar unos minutos para saberlo todo, con los jugadores y la grada pendientes de los otros finales. Al final, el Coliseum vivió una imagen curiosa y muy de última jornada: el Getafe celebrando Europa y Osasuna respirando por una permanencia sufrida hasta el último segundo.
Ficha técnica:
Getafe: Soria; Nyom, Abqar, Duarte, Zaid Romero, Juan Iglesias; Mario Martín (Davinchi, min. 8), Milla, Arambarri, Liso (Damián, min. 82); y Luis Vázquez.
Osasuna: Herrera; Rosier, Boyomo, Catena, Herrando (Rubén García, min. 68), Javi Galán; Moncayola (Osambela, min. 82), Torró (Kike Barja, min. 68), Aimar (Moro, min. 82); Raúl y Budimir.
Goles: 1-0, min. 60: Milla.
Árbitro: Alejandro Quintero González (Comité Andaluz). Mostró cartulina amarilla a Boyomo (min. 58) por parte de Osasuna.
RCD Mallorca – Real Oviedo (3-0)
El Mallorca ganó 3-0 al Real Oviedo en Son Moix, pero se quedó ahogado en la orilla y descendió a Segunda pese a hacer su parte en una noche cruel de transistores. Los de Martín Demichelis llegaban obligados a ganar y a mirar de reojo lo que pasaba en otros campos, porque su permanencia dependía de una carambola bastante complicada. El Real Oviedo, ya descendido desde hacía jornadas, jugaba con otra tensión, más pendiente de cerrar el curso con algo de orgullo que de la clasificación. Son Moix presentó una gran entrada, con la afición bermellona agarrada a esa esperanza pequeña que solo aparece en las últimas jornadas. El Mallorca salió con los pies en su campo y la cabeza repartida entre Montilivi, La Cartuja y el Coliseum, que no es precisamente la forma más cómoda de jugarse una vida. Durante buena parte del primer tiempo, el equipo local llevó el peso del partido, aunque sin poder quitarse de encima el nervio de saber que ganar podía no bastar. El premio llegó al filo del descanso, cuando Pablo Torre aprovechó un gran centro desde la derecha para poner el 1-0 y encender por un momento a Son Moix. El gol se celebró con alegría contenida, porque desde Montilivi llegaban malas noticias con el tanto del Elche ante el Girona. El Levante empataba con el Betis al descanso y en el Coliseum seguía el 0-0 entre Getafe y Osasuna, así que el Mallorca cumplía, pero seguía atrapado. El descanso llegó con una sensación rarísima: el equipo estaba ganando, pero la salvación todavía quedaba demasiado lejos.
La segunda parte arrancó con una noticia que sí hizo levantar a Son Moix: el Girona empataba ante el Elche y el Mallorca se acercaba un poco más al milagro. Ese gol en Montilivi no salvaba aún a los bermellones, pero les devolvía algo de aire en una noche que iba a tirones. La alegría duró poco, porque Mascarell se lesionó en una acción fortuita con Santi Cazorla en el minuto 53 y tuvo que marcharse visiblemente afectado. Entró Antonio Raíllo y el partido siguió con ese clima tan extraño de un equipo ganando en casa, pero viviendo pendiente de marcadores ajenos. El Mallorca necesitaba más ayuda, y durante unos minutos pareció que aún podía pasar algo en Girona que le abriese la puerta. Pero el jarro de agua fría llegó desde La Cartuja, con el gol del Betis ante el Levante, un tanto que condenaba a los bermellones por el triple empate con Levante y Osasuna. Ahí Son Moix entendió que el 1-0 servía para ganar el partido, pero no para salvar la temporada. Aun así, el equipo de Demichelis quiso despedirse de Primera con dignidad y Manu Morlanes hizo el 2-0 en el minuto 83. Poco después, Muriqi marcó el 3-0 en el 88, aunque ni siquiera lo celebró, consciente de que el marcador grande era el de la clasificación. El Mallorca venció, goleó y cumplió, pero el fútbol le dejó la peor mueca posible: una victoria que sonó a descenso.
Ficha técnica:
RCD Mallorca: Leo Román; Pablo Maffeo, Valjent, Mascarell (A. Raíllo, 53′), Lato (Olaizola, 61′); Sergi Darder, Samu Costa (Antonio Sánchez, 61′), Morlanes, Pablo Torre (Abdón, 85′); Takuma Asano (Virgili, 61′) y Vedat Muriqi.
Real Oviedo: Moldovan; Nacho Vidal (Ahijado, 77′), Bailly, Dani Calvo, Alhassane (Javi López, 77′); Fonseca, Colombatto (Ilic, 63′), Cazorla (Borbas, 63′), A. Reina, Ilyas Chaira; y Álex Forés (Hassan, 46′).
Goles: Pablo Torre (min. 42′), Manu Morlanes (min. 83′) y Vedat Muriqi (min. 88).
Colegiado: José María Sánchez Martínez. Amonestó a Manu Morlanes (min.48), Samu (min.58), por parte del Mallorca, y a Santi Cazorla (min.38), por parte del conjunto ovetense.
Real Madrid – Athletic Club (4-2)
El Real Madrid cerró la Liga con un 4-2 ante el Athletic Club en una noche de despedidas en el Bernabéu, con Arbeloa, Carvajal y Alaba como protagonistas emocionales del día. El equipo blanco salió mejor, sin jugarse ya nada gordo, pero con ganas de despedir el curso con una victoria delante de su gente. El Athletic, en el último partido de Ernesto Valverde en el banquillo rojiblanco, también tenía su propia historia: intentar rascar una plaza europea en una jornada muy apretada. El duelo arrancó con tensión, con una amarilla temprana para Thiago Pitarch tras una entrada sobre Jauregizar que ya calentó un poco el ambiente. El Madrid encontró pronto el premio, en el minuto 12, con un pase muy bueno de Carvajal al espacio para Gonzalo García, que definió con calma ante Padilla. Fue un gol con mucho simbolismo, porque Carvajal se despedía del Bernabéu y la asistencia le regaló una ovación de esas que se guardan. El Athletic no se cayó del partido y tuvo momentos para hacer daño, sobre todo cuando Iñaki Williams empezó a aparecer por banda. Mbappé, curiosamente, escuchó algunos pitos del Bernabéu durante la primera parte, en una noche rara para él pese al triunfo final. Bellingham puso el 2-0 en el minuto 41 tras controlar con el pecho un pase picado de Thiago y rematar con la izquierda con una clase tremenda. Pero el Athletic respondió casi al instante, con Guruzeta rematando de primeras un centro de Iñaki Williams para dejar el 2-1 y meter algo de picante antes del descanso.
La segunda parte empezó con el Madrid queriendo cortar cualquier susto antes de que el Athletic se lo creyera demasiado. Mbappé apareció en el minuto 51 con un disparo desde la frontal, colocado a la izquierda de Padilla, para poner el 3-1 y calmar al Bernabéu. El francés pasó de escuchar murmullos a firmar un gol importante, de esos que cambian el ruido de la grada en pocos segundos. El Athletic intentó mantenerse vivo, pero el golpe del tercero le dejó el partido demasiado cuesta arriba. Arbeloa movió el equipo con el marcador a favor y el foco empezó a irse, poco a poco, hacia el momento más sentimental de la noche. En el minuto 84 llegó la imagen del partido: Carvajal fue sustituido y recibió un pasillo de jugadores del Real Madrid y del Athletic Club. El lateral se marchó entre lágrimas, con el Bernabéu en pie y con esa sensación de final de etapa que no hace falta explicar demasiado. Brahim Díaz hizo el 4-1 en el 88, cerrando casi del todo una victoria blanca cómoda en el marcador, aunque no tan fría en lo emocional. Izeta recortó para el Athletic en el 91, ya con el partido prácticamente decidido, para maquillar el resultado y dejar el 4-2 definitivo. El Real Madrid despidió el curso ganando, el Athletic se quedó sin el premio europeo que perseguía, y el Bernabéu vivió una noche más de recuerdos que de fútbol puro.
Ficha técnica:
Real Madrid: Courtois; Carvajal (Manu Serrano, m.82), Asencio, Alaba (Huijsen, m.69), Carreras; Valverde, Bellingham (Ceballos, m.74) Thiago Pitarch; Mastantuono (Arda Güler, m.74), Gonzalo (Brahim Díaz, m.74) y Mbappé
Athletic Club: Alex Padilla; Yeray (Gorosabel, m.46), Vivian, Aitor Paredes, Adama Boiro; Jaureguizar (Mikel Vesga, m.85), Ruiz de Galarreta (Lekue, m.60); Unai Gómez (Rego, m.60), Robert Navarro, Iñaki Williams; y Guruzeta (Izeta, m.74).
Goles: 1-0, min. 13: Gonzalo; 2-0, min. 40: Bellingham; 2-1, m.46+: Gorka Guruzeta. 3-1, m.50: Mbappé. 4-1: Brahim Díaz, m.88. 4-2: Iñaki Williams, m.91.
Árbitro: Juan Martínez Munuera (Comité Valenciano). Amonestó a Thiago Pitarch (m.4) y a Jude Bellingham (m.20) por parte del Real Madrid.
Valencia CF – FC Barcelona (3-1)
El Valencia ganó 3-1 al Barcelona en Mestalla y cerró la Liga con una remontada de orgullo, aunque el triunfo no le alcanzó para Europa y dejó amarga la despedida de Lewandowski como azulgrana. El equipo de Carlos Corberán salió con una presión alta que incomodó bastante al Barça desde el primer minuto. Mestalla empujaba como si todavía quedara una final por jugar, porque el Valencia llegaba con la ilusión de engancharse a una plaza europea si los resultados acompañaban. Hugo Duro tuvo una ocasión clarísima de cabeza, completamente solo, pero el remate se le marchó por encima de la portería de Szczesny. Fue una de esas acciones que hacen llevarse las manos a la cabeza, porque en una noche así no puedes perdonar demasiado. El Barça, ya campeón y con muchas rotaciones, también encontró sus momentos, sobre todo cuando Balde se plantó delante de Dimitrievski y no logró definir bien. Lewandowski, en su último partido como azulgrana, era el gran foco visitante, aunque durante la primera parte el partido tuvo más llegadas que puntería. El Valencia acumuló remates y sensación de peligro, pero le faltó precisión en los últimos metros, ese último toque que separa una buena jugada de un gol. Mestalla también protestó con fuerza un posible penalti de Araujo sobre Jesús Vázquez, que Cordero Vega no señaló tras la revisión del VAR. Al descanso se llegó con 0-0, con el Valencia metido, el Barça sobreviviendo y la grada con esa mezcla de esperanza y mosqueo tan de partido grande.
La segunda parte empezó con el golpe de Lewandowski, que en el minuto 61 metió la pierna tras un centro-chut de Ferran Torres y puso el 0-1. El polaco se despedía del Barcelona marcando, como si quisiera dejar una última firma antes de cerrar la puerta. Pero el Valencia no se vino abajo, y ahí estuvo una de las claves de la noche. Cinco minutos después, Javi Guerra aprovechó un error muy grave de Xavi Espart en la salida de balón y soltó un disparo desde la frontal para poner el 1-1 y encender Mestalla. El empate cambió el partido por completo, porque el Barça se quedó tocado y el Valencia olió sangre. Luis Rioja apareció poco después, solo dentro del área, y definió a la izquierda de Szczesny para poner el 2-1 y hacer explotar el estadio. En apenas unos minutos, el equipo de Corberán le había dado la vuelta a una noche que parecía torcerse con el gol de Lewandowski. El árbitro señaló luego un penalti para el Valencia, pero acabó anulándolo, metiendo otra dosis de ruido a un partido que ya iba bastante cargado. El Barça intentó reaccionar, pero lo hizo sin demasiada claridad, como un campeón que ya tenía la cabeza medio fuera de la temporada. En el tramo final, Guido Rodríguez remató la faena en el 97 con el 3-1, dejando el triunfo cerrado y a Mestalla celebrando una victoria de mucho carácter. El Valencia acabó ganando, remontando y despidiendo el curso con una sonrisa, aunque la calculadora europea no le regaló el premio que buscaba.
Ficha técnica:
Valencia: Dimitrievski; Núñez, Pepelu, Tárrega, Jesús Vázquez (Thierry, m.80); Diego López (Ramazani, m.52), Guido, Ugrinic, Luis Rioja; Javi Guerra (André Almeida, m.97) y Hugo Duro (Sadiq, m.80).
Barcelona: Szczesny; Eric García (Christensen, m.62), Araújo (Xavi Espart, m.46), Gerard Martín, Balde; Gavi, Bernal (Casadó, m.83), Olmo (De Jong, m.62); Ferran Torres (Cancelo, m.83), Lewandowski y Rashford.
Goles: 0-1, m.61: Lewandowski. 1-1, m.66: Javi Guerra. 2-1, m.71: Luis Rioja. 3-1, m.97: Guido Rodríguez.
Árbitro: Adrián Cordero Vega (Comité cántabro). Amonestó a Tárrega (m.63) y Núñez (m.65) por parte de los locales y a Christensen (m.70) y Bernal (m.79) por parte de los visitantes.
Girona FC – Elche CF (1-1)
El Girona empató 1-1 ante el Elche en Montilivi y descendió a Segunda División en una noche durísima, de esas que se quedan clavadas porque el equipo rozó el milagro, pero nunca terminó de agarrarlo. El partido llegaba con pinta de final total por la permanencia, con los de Míchel y los de Eder Sarabia jugándose la vida en una última jornada de las que no dejan respirar. El Girona salió con Gazzaniga; Arnau, Vitor Reis, David López, Àlex Moreno; Witsel, Iván Martín; Bryan Gil, Ounahi, Joel Roca; y Tsygankov, mientras el Elche formó con Dituro; Chust, Affengruber, Bigas, Buba; Aguado, Febas, Villar, Germán Valera; Tete Morente y Álvaro Rodríguez. Desde el inicio se notó la tensión en cada balón, con una amarilla temprana para Buba Sangaré que ya enseñó que allí nadie iba a regalar nada. El primer tiempo fue bastante cerrado, más de nervios que de fútbol bonito, porque los dos sabían que un error podía mandarlos directamente al barro. El Girona intentaba mandar con balón, pero le costaba encontrar ese último pase que en partidos así parece pesar el doble. El Elche, más práctico, esperó su momento y lo encontró en el minuto 39 con una acción que dejó Montilivi helado. Álvaro Rodríguez se sacó un golazo para poner el 0-1 y cambiar por completo el estado de ánimo del estadio. Con ese resultado, el Girona era equipo de Segunda y necesitaba reaccionar ya, sin tiempo para lamentarse demasiado. El descanso llegó con un silencio raro, porque la gente sabía que todavía quedaban 45 minutos, pero también que la montaña se había puesto muy empinada.
La segunda parte arrancó con Eder Sarabia moviendo ficha y metiendo a John Donald por Buba Sangaré, que estaba condicionado por la amarilla. Míchel no tocó nada de inicio y el Girona respondió de la mejor manera posible, golpeando casi nada más volver del vestuario. Arnau Martínez aprovechó un mal despeje de Dituro tras una falta lanzada por Ounahi y marcó el 1-1, encendiendo Montilivi como si alguien hubiese abierto una ventana en una habitación sin aire. El empate devolvía esperanza, pero no sacaba al Girona del descenso, así que la alegría venía con letra pequeña. Los catalanes siguieron apretando, conscientes de que solo la victoria podía cambiar su destino. Míchel empezó a mirar al banquillo y puso a calentar a jugadores como Stuani, buscando ese punto de épica que tantas veces ha aparecido en noches grandes. El partido entró en una fase de locura, con el Elche intentando resistir y el Girona empujando con más corazón que calma. Thomas Lemar tuvo una de las acciones más claras y estrelló un balón en el palo que pudo ser el 2-1 y quizá otra historia entera. Ese poste fue casi una metáfora cruel: el Girona estuvo a centímetros de seguir creyendo, pero el fútbol le cerró la puerta en la cara. Míchel animaba a la grada, Montilivi rugía y cada ataque parecía el último tren para salvar la categoría. El Elche aguantó como pudo, sufriendo, mirando el reloj y sabiendo que ese punto le daba la vida. El pitido final confirmó el 1-1 y mandó al Girona a Segunda División con 41 puntos, junto a Mallorca y Real Oviedo. El Elche, en cambio, sobrevivió de forma agónica con 43 puntos, y Montilivi se quedó hundido en una noche de esas que no se olvidan ni queriendo.
Ficha técnica:
Girona: Gazzaniga; Arnau (Hugo Rincón, min. 46), Vitor Reis, David López (Lemar), Àlex Moreno; Witsel (Fran Beltrán, min. 46), Iván Martín; Bryan (Stuani, min. 46), Ounahi, Joel Roca (Echeverri, min. 67); y Tsygankov.
Elche: Matías Dituro; Buba Sangaré (John Chetauya, min. 46), Affengruber, Víctor Chust, Pedro Bigas; Tete Morente, Febas (Héctor Fort, min. 84), Marc Aguado, Gonzalo Villar (Pedrosa, min. 75), Germán Valera (Petrot, min. 90); y Álvaro (André da Silva, min. 75).
Goles: 0-1, min. 39: Álvaro. 1-1, min. 48: Arnau.
Árbitro: Alejandro José Hernández (comité canario). Amonestó a los locales Bryan Gil (min. 45+2), Vitor Reis (min. 60), Echeverri (min. 83) y Lemar (min. 85) y a los visitantes Buba Sangaré (min. 7), Affengruber (min. 47), Germán Valera (min. 85) y Marc Aguado (min. 85).
Villarreal CF – Atlético de Madrid | 21:00, Estadio de la Cerámica
El Villarreal y el Atlético de Madrid cerrarán la temporada el domingo con la tercera plaza en juego. Los dos llegan igualados en la zona Champions y con ganas de terminar por delante del otro, aunque el gran objetivo de ambos ya esté asegurado. En La Cerámica se espera un partido con menos angustia que los del sábado, pero con mucha calidad sobre el césped. No será una final de vida o muerte, pero sí una pelea de orgullo competitivo.
El Atlético viene de ganar al Girona en la despedida de Griezmann ante su gente, una tarde con carga emocional y tres puntos que le dejaron empatado con el Villarreal. El submarino, por su parte, quiere cerrar en casa una campaña muy seria. Ser tercero o cuarto no cambia el mundo, pero cambia el sabor del verano. Y para dos clubes acostumbrados a exigirse, ese matiz cuenta bastante.







