El Espanyol afronta este miércoles una jornada de enorme trascendencia en la pelea por la permanencia. El equipo de Manolo González recibe al Athletic Club en el RCDE Stadium con la necesidad evidente de sumar, después de una racha de resultados que ha reducido de forma preocupante su margen sobre la zona de descenso. Pero la atención blanquiazul no estará únicamente puesta en Cornellà-El Prat. Horas después, el Alavés, rival directo de los pericos, recibirá en Mendizorroza a un FC Barcelona que llega ya campeón de Liga y tras varios días de celebración.
La rúa azulgrana dejó referencias al Espanyol
Como explicábamos ayer, la celebración del título de Liga del Barça dejó diferentes referencias al Espanyol por parte de algunos integrantes del entorno azulgrana. En una rúa planteada para celebrar un campeonato, el club blanquiazul volvió a aparecer en el relato festivo culé. El hecho no cambia la situación deportiva del Espanyol, pero sí alimenta una percepción ya extendida entre el espanyolismo: el Espanyol sigue muy presente en el imaginario competitivo del Barça, incluso en momentos en los que el foco debería estar únicamente en su propio éxito deportivo.
Joan García, protagonista indirecto de los cánticos
A esas referencias se sumaron los cánticos entonados por Robert Lewandowski y Marc-André ter Stegen en torno a la figura de Joan García. Entre ellos, «Joan García es de la Masía», una frase que pasa por alto el pasado perico del guardameta y que, en clave blanquiazul, resulta especialmente significativa.
Durante la celebración también se entonó de forma irónica otro de los cánticos que se escucharon en el último Espanyol – Barça: «Queremos la cabeza de Joan García». En un contexto de rivalidad, este tipo de expresiones suelen entenderse dentro del clima de tensión propio de un derbi, aunque no por ello dejan de resultar discutibles desde el punto de vista deportivo. Que ese cántico reapareciera en plena celebración del título vuelve a colocar al Espanyol en el centro de una escena que, en principio, no debía tenerlo como protagonista.
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El Barça llega a Vitoria como campeón y tras varios días de festejos
El calendario añade un elemento de preocupación para el Espanyol. El Barça jugará este miércoles en Mendizorroza ante el Alavés, un equipo que pelea directamente por la permanencia y que necesita puntos para intentar salir de la zona baja. Los azulgrana, en cambio, llegan con el título ya asegurado y tras una celebración intensa. Deportivamente, el Barça ya no se juega el campeonato, aunque sí debería mantener la obligación profesional de competir. Esa diferencia de necesidades y la sospecha de que busquen perjudicar al RCDE es la que genera inquietud en clave perica. En circunstancias normales, el Barça sería favorito ante el Alavés. En esta situación, la lectura es más delicada. El Espanyol teme que el contexto favorezca a un rival directo en el peor momento posible.
El Alavés sabrá antes qué ha hecho el Espanyol
El horario tampoco es un detalle menor. El Espanyol – Athletic Club se disputará a las 19:00 horas, mientras que el Alavés – Barça llegará a las 21:30 horas. Eso significa que el conjunto vitoriano saltará al césped conociendo ya el resultado de los blanquiazules. Si el Espanyol no gana, el Alavés tendrá un estímulo añadido para buscar un triunfo que podría alterar de manera muy seria la zona baja. La noche, por tanto, tendrá dos capítulos para el espanyolismo: primero el partido propio y después lo que ocurra en Mendizorroza.
El Espanyol no puede depender del Barça
Con todo, la prioridad del Espanyol debe seguir siendo su propio partido. La situación es incómoda, pero el equipo blanquiazul no puede plantear su permanencia dependiendo del rendimiento del Barça en Vitoria. La obligación principal está en el RCDE Stadium, ante un Athletic que también llega con objetivos importantes. El Espanyol necesita ganar para no quedar expuesto a lo que suceda después en Mendizorroza. Esa es la única manera de recuperar algo de control en una recta final que se ha complicado más de lo esperado.
Una rivalidad que vuelve a mezclarse con la lucha por la permanencia
La presencia del Barça en esta ecuación añade una carga emocional evidente. Los cánticos de la rúa, las referencias a Joan García, el precedente del derbi y la visita azulgrana a un rival directo del Espanyol hacen que el partido de Mendizorroza se observe desde Cornellà-El Prat con especial tensión. No se trata solo de rivalidad. Se trata de una permanencia en juego. Y cuando la clasificación aprieta tanto, cualquier gesto, cualquier rotación y cualquier resultado adquiere una lectura mucho más sensible.







