Algunos jugadores del Barça se acuerdan del Espanyol en plena rúa y vuelven a quedar retratados

11 de mayo de 2026

El Barça celebró por las calles de Barcelona el título de LaLiga 2025/26, conquistado tras imponerse al Real Madrid en el Clásico y dejar matemáticamente cerrada la pelea por el campeonato. La rúa, con autobús descapotable, jugadores, aficionados y ambiente de fiesta, recorrió la ciudad este lunes después de una noche de celebración en el Camp Nou. Hasta aquí, todo normal. Cada uno celebra lo suyo. El problema, o más bien la parte bastante ridícula del asunto, llegó cuando algunos futbolistas culés no pudieron evitar acordarse del Espanyol en plena fiesta azulgrana. Según recoge el vídeo publicado por El Chiringuito TV, durante la rúa se escucharon menciones a rivales como el Real Madrid y el propio Espanyol.

Una celebración de campeón… con complejo de mirar al vecino

Lo curioso es eso: ganas una Liga, tienes a tu gente en la calle, vas subido en un autobús celebrando un título grande, y aun así aparece el Espanyol en la cabeza. Pues mira, casi hasta hace gracia. Porque si estás celebrando ser campeón y necesitas acordarte del vecino blanquiazul, igual el problema no lo tiene el vecino. Lo tiene quien no sabe disfrutar ni de su propia fiesta sin buscar un pequeño numerito para quedar bien con la grada más fácil.

El Espanyol, presente hasta cuando no toca

Que el Real Madrid aparezca en los cánticos de una rúa del Barça entra dentro del guion clásico. Rivalidad histórica, pelea por títulos, lo de siempre. Pero que también salga el Espanyol en una celebración de Liga dice bastante. Dice que el club perico molesta. Dice que está ahí. Dice que por mucho que algunos intenten mirar por encima del hombro, luego no pueden evitar girar la cabeza. Y eso, para el espanyolismo, tiene hasta un punto divertido: el Espanyol no gana esa Liga, claro, pero sigue teniendo una habitación alquilada en la mente de más de uno.

Ridículo innecesario en una fiesta que no necesitaba al Espanyol

El gesto queda feo, sobre todo porque era innecesario. El Barça tenía motivos de sobra para celebrar sin meter al Espanyol en medio. Había Liga, había fiesta, había rúa y había una afición volcada con los suyos. ¿Para qué acordarse del vecino perico? Pues por costumbre, por postureo o por esa necesidad tan culé de hacer ver que el Espanyol no importa mientras lo nombran cuando no viene a cuento. Eso es lo más ridículo de todo: presumir de grandeza y comportarse como quien necesita una pullita barata para completar la celebración.

La afición perica ya conoce este tipo de gestos

El espanyolismo tampoco se va a sorprender ahora. A estas alturas, nadie descubre nada. El Espanyol lleva demasiados años escuchando menosprecios, chistes fáciles y referencias metidas con calzador cada vez que el otro lado tiene un micrófono cerca. Pero una cosa es la rivalidad y otra la falta de medida. Cuando estás en una rúa de campeón, lo normal sería mirar tu escudo, tu copa y tu gente, no buscar al Espanyol por el retrovisor. Aunque igual eso también explica muchas cosas.

En plena pelea perica, el gesto aún suena peor

Todo esto llega en un momento especialmente delicado para el Espanyol, metido en una pelea durísima por la permanencia y con una afición que bastante tiene con sufrir cada jornada. Por eso la mención desde la rúa culé cae todavía peor. No porque duela especialmente, sino porque suena a chulería fácil. A gracieta de autobús. A ese tipo de broma que hace ruido durante un rato y luego solo deja una sensación bastante pobre. Celebrar un título mirando de reojo al que está sufriendo es de tener muy poco gusto.

El Barça gana la Liga, pero algunos vuelven a quedar retratados

El Barça es campeón de Liga y tiene derecho a celebrarlo. Pero algunos de sus futbolistas, con este tipo de gestos, vuelven a quedar retratados. Porque una cosa es la alegría y otra montar el numerito. Una cosa es la rivalidad y otra acordarte del Espanyol justo cuando deberías estar pensando solo en tu éxito. Al final, la imagen que queda es bastante clara: el Barça levanta la Liga, sí, pero algunos no saben hacerlo sin mirar hacia Cornellà-El Prat.

El Espanyol sigue molestando, incluso en la fiesta del vecino

Quizá esa sea la mejor lectura para el perico que vea el vídeo y se caliente un poco. Que no se caliente demasiado. Que se ría, si puede. Porque tiene su gracia. El Espanyol está en una temporada de sufrimiento, con la permanencia todavía por cerrar, y aun así aparece en la rúa del campeón. Será pequeño para algunos discursos, pero luego lo cantan. Será irrelevante para algunos tertulianos, pero luego lo meten en la fiesta. Será lo que quieran decir, pero ahí sigue. Molestando. Existiendo. Y ocupando más sitio del que muchos reconocerían en voz alta.