Actualización Monchi ya es oficialmente nuevo director general deportivo del RCD Espanyol, y nada más confirmarse su nombramiento ha querido dirigirse también a la gente del San Fernando, club que preside y con el que mantiene una relación muy especial. El mensaje, difundido por el CD San Fernando en redes sociales, tiene ese tono de despedida a medias, porque no suena a portazo ni a adiós seco.
Monchi confirma su acuerdo con la propiedad del Espanyol
El propio club azulino ha explicado en su publicación que el presidente del CD San Fernando ha querido enviar un mensaje a toda la afición tras su nombramiento como director general deportivo del RCD Espanyol. En el mensaje, Monchi explica el paso que acaba de dar en su carrera profesional y lo hace dejando claro que el acuerdo ya está cerrado: “En el día de hoy se ha oficializado mi acuerdo con la propiedad del RCD Espanyol para ejercer funciones de director general deportivo.” La frase marca el inicio de una etapa fuerte en el club perico, porque el Espanyol no incorpora a una figura cualquiera. Se trata de un perfil con mando, recorrido y peso en el fútbol europeo. Y claro, en un momento como este, con el equipo peleando por no meterse en un lío tremendo, el movimiento se mira con lupa.
Diez meses en San Fernando que no olvida
Monchi también dedica una parte importante del mensaje a su etapa en el San Fernando. No pasa de puntillas, ni mucho menos. “Después de 10 meses donde he vivido junto a vosotros momentos que jamás olvidaré, y que estoy convencido de que repetiremos en el futuro, el fútbol profesional ha llamado a mi puerta de nuevo.” Aquí se nota bastante el intento de cuidar a la afición azulina. Porque cuando alguien se marcha a un proyecto más grande o más mediático, siempre queda esa sensación rara en el club que deja atrás. Y él intenta rebajar ese golpe hablando de recuerdos, de futuro y de una puerta que se vuelve a abrir.
Una decisión pensada durante semanas
El nuevo ejecutivo perico insiste en que el paso no ha sido improvisado. “Ha sido una decisión muy meditada durante las últimas semanas y estoy seguro de que será beneficioso para todas las partes.” Ese detalle también tiene lectura. Monchi no lo presenta como una huida ni como una oportunidad aceptada a la primera sin mirar atrás. Lo coloca como una decisión trabajada, pensada y tomada con calma. Otra cosa será cómo se encaje todo desde San Fernando, porque en estos casos cada aficionado lo vive a su manera.
El cariño del Espanyol, clave en su decisión
Uno de los puntos más potentes del texto llega cuando habla de cómo se ha sentido tratado por el Espanyol desde el primer momento. “Voy al lugar donde me han mostrado su cariño desde el minuto uno, donde han valorado mi idea de trabajo y, sobre todo, donde han respetado mi condición de Presidente del CDSF 1940.” Ahí hay mensaje por partida doble. Para el Espanyol, porque deja claro que el club ha sabido seducirle y respetar su situación. Y para el San Fernando, porque insiste en que su condición de presidente no queda arrinconada ni borrada por este nuevo cargo en Barcelona.
Una etapa exigente, pero con mucha ilusión
Monchi sabe que lo que empieza ahora no será precisamente un paseo. El Espanyol es un club enorme, con una afición exigente y con demasiadas heridas recientes como para ir con discursos vacíos. Él mismo lo reconoce en su mensaje: “Estoy seguro que el futuro que hoy empieza exigirá de mí un mayor esfuerzo y una mayor dedicación para intentar estar a la altura de las exigencias, pero voy con toda la ilusión posible porque, cuando a uno le demuestran cariño, tiene que darlo todo para responder a esa confianza.” La frase encaja bastante con el momento perico. Porque aquí no se pide magia. Se pide trabajo, claridad y acierto. Y si puede ser pronto, mejor.
Monchi deja claro que seguirá vinculado al San Fernando
El mensaje también busca tranquilizar a la afición del San Fernando. Monchi no quiere que nadie interprete este movimiento como una desconexión total del club isleño. Lo dice así: “Que nadie dude de mi vinculación con el CDSF. Confío plenamente en el grupo de trabajo, en los empleados y sobre todo en vosotros azulinos, en la familia que somos los isleños para seguir creciendo a diario.” Es una forma de decir que el foco profesional se desplaza hacia el Espanyol, sí, pero el vínculo emocional y presidencial con el San Fernando sigue ahí. Otra cosa, claro, será el día a día. Porque Barcelona no está precisamente al lado.
San Fernando y Barcelona, dos sitios en una misma mochila
En esa misma línea, Monchi añade otro mensaje de continuidad con el club gaditano: “Seguiré aportando todo lo posible, ya sea en San Fernando o Barcelona, y presumiendo de mi Club Deportivo.” La frase resume bastante bien el equilibrio que intenta construir. Por un lado, su nueva responsabilidad en el Espanyol. Por otro, su orgullo por el San Fernando. Y entre medio, una realidad evidente: tendrá que repartir energías, tiempos y decisiones en una etapa que se presenta potente y bastante exigente.
“Ahora y siempre, con La Isla por bandera”
El cierre del mensaje es muy simbólico y muy de raíz. Monchi termina escribiendo: “Ahora y siempre, con La Isla por bandera.” No hace falta darle muchas vueltas. Es una frase pensada para tocar la fibra del aficionado del San Fernando, para recordar de dónde viene y para dejar claro que el salto al Espanyol no borra su pertenencia. Monchi llega al RCDE Stadium con un cargo de mucho peso, pero también con un mensaje claro hacia su tierra: el camino cambia, la bandera no. Para el Espanyol empieza una etapa nueva en los despachos. Para el San Fernando, una etapa rara, con su presidente trabajando también en Barcelona. Y para Monchi, un reto de los que no se aceptan si no tienes ganas de lío grande.







