No hace falta rebuscar mucho para encontrar buenos recuerdos del Espanyol recibiendo al Alavés en casa. De los 17 partidos que han jugado en Primera en terreno perico, los nuestros se han llevado 12 victorias, con solo tres empates y dos derrotas. Lo más curioso es que la última vez que el conjunto vitoriano se llevó los tres puntos de aquí fue en 2002, hace más de dos décadas. Fue un 1-2 con goles en los últimos minutos, con Iván Alonso y Ricardo Cavas remontando el tanto de Quique de Lucas. Desde aquel partido, el Alavés ha vuelto ocho veces y se ha ido de vacío en seis. Las cuatro visitas más recientes acabaron en victoria local.

Racha actual y números a favor
Más allá de los recuerdos del pasado, lo reciente también anima al optimismo. El Espanyol, independientemente del escenario, ha ganado cuatro de los últimos seis encuentros ante el Alavés en LaLiga, los mismos triunfos que había conseguido en sus 17 anteriores duelos ligueros contra los babazorros. Y no solo eso: lleva seis partidos seguidos marcando contra ellos, con un total de nueve goles. Además, en casa, el equipo de Manolo no ha perdido ninguno de los últimos ocho enfrentamientos ante el Alavés en Primera.

¿Al Alavés se le atraganta Catalunya?
Si repasamos cómo le ha ido al Alavés cuando ha viajado a tierras catalanas en los últimos años, el dato es claro: solo ha ganado una de sus últimas 17 visitas en LaLiga. Fue en abril de 2025, cuando ganó 0-1 al Girona. El resto, un rosario de tropiezos: 3 empates y 13 derrotas. Así que si alguien quiere encontrar supersticiones o precedentes que ayuden, aquí tiene uno bien clarito.
Viernes con trampa y datos cruzados
Eso sí, no todo es tan redondo. Hay un detalle a tener en cuenta: el Espanyol ha perdido cuatro de sus últimos siete partidos jugados en viernes como local en LaLiga. En ese mismo contexto, el Alavés ha puntuado en tres de sus últimos cinco desplazamientos jugados ese día (dos victorias y un empate). ¿Casualidad? Puede ser. Pero en partidos como este, hasta el calendario influye.
Pere Milla y Lucas Boyé, los nombres propios
Pere Milla tiene algo con el Alavés. Les ha marcado tres goles en seis partidos en LaLiga. Ningún otro rival se le ha dado mejor (también tres ante Espanyol -cuando jugaba en otro equipo- y Villarreal). Aunque su último gol fue el 22 de diciembre en Bilbao, sabe lo que es mojar ante los vascos.

Del otro lado, Lucas Boyé viene enchufado. Ha participado en tres goles en sus últimos cuatro partidos contra el Espanyol: dos tantos y una asistencia. Y en esta misma temporada ya sabe lo que es marcarle a los pericos: lo hizo en el partido de la primera vuelta.
Momentos de forma opuestos… aunque no tanto
El Espanyol no gana desde hace cuatro jornadas, y solo ha sumado un punto de doce posibles en 2026. Es, junto con el Athletic Club, el peor equipo del nuevo año. Un dato que asusta, aunque algo suavizado por el hecho de que las derrotas ante Girona y Valencia vinieron con polémica arbitral incluida.

El Alavés, por su parte, viene de ganar 2-1 al Betis, cortando una racha bastante floja (un empate y cuatro derrotas en cinco jornadas). Eso sí, no consigue dos triunfos seguidos en LaLiga desde mayo del año pasado.
Un dato de oro: el Espanyol, casi infalible sin errores
Por si alguien tenía dudas del nivel defensivo del equipo de Manolo, ahí va este dato: es el segundo equipo de las cinco grandes ligas europeas que menos errores comete que acaban en remate rival. Solo el Lens le supera. En toda la temporada, el Espanyol solo ha cometido seis fallos de ese tipo, igualado con el Hoffenheim. Puede parecer poco relevante, pero dice mucho del trabajo táctico y la solidez del grupo.
El área como zona roja para el Alavés
Para cerrar, un apunte defensivo sobre el rival: el 92% de los goles que ha encajado el Alavés esta temporada han llegado desde dentro del área (24 de 26). Es el porcentaje más alto de toda LaLiga. Un dato a tener en cuenta si el Espanyol logra llevar el balón al corazón del área con frecuencia.







