Álvaro Aguado rompe su silencio tras la petición de nueve años de cárcel de la Fiscalía: el exjugador del Espanyol defiende su presunción de inocencia en un vídeo público

14 de mayo de 2026

Álvaro Aguado ha decidido hablar públicamente. El exjugador del Espanyol ha compartido un vídeo en sus redes sociales después de las últimas noticias conocidas sobre la causa judicial en la que está acusado de una presunta agresión sexual a una trabajadora del club en la discoteca Opium de Barcelona. Hace unas semanas se conoció que la Fiscalía solicita para él nueve años de prisión, así como una indemnización para la presunta víctima por daños morales y secuelas psicológicas.

El caso sigue pendiente de juicio y, como corresponde en una causa abierta, Aguado mantiene intacta su presunción de inocencia hasta que exista una resolución judicial firme. En su intervención, el futbolista quiso fijar su posición, negar el relato que se ha difundido públicamente y denunciar lo que considera un juicio paralelo.

El exjugador del Espanyol asegura que ha dudado mucho antes de hablar

Aguado reconoce que no le resulta sencillo exponerse públicamente sobre un asunto de esta gravedad. “No es nada fácil hablar en público de algo así, y de antemano os pido perdón si en algún momento no me he expresado de la mejor manera”, afirma al inicio.

El futbolista explica que durante meses ha dudado sobre si debía pronunciarse. Según su versión, ha optado por hacerlo ahora tras una semana de reflexión por las últimas informaciones publicadas: “Durante mucho tiempo he dudado si debiera hablar públicamente sobre algo que, aunque sea un proceso lento, la justicia terminará poniendo todo en su sitio. Pero después de todo lo vívido, y tras una semana de reflexión por las últimas noticias que salieron, siento que ha llegado el momento de hablar”.

Aguado denuncia un juicio paralelo y defiende su presunción de inocencia

Uno de los ejes principales de su comunicado es la crítica al tratamiento público del caso. Aguado sostiene que el silencio también le estaba causando daño y acusa a determinados contenidos informativos de alimentar una condena social antes del juicio.

“No puedo esperar más, porque callar también tiene consecuencias. No puedo seguir callado viendo cómo se utiliza el morbo a través de manipulaciones, filtraciones interesadas, titulares sensacionalistas y noticias que ignoran deliberadamente la presunción de inocencia, todo ello para condicionar a la opinión pública”, señala.

El exjugador del Espanyol asegura que su vida se detuvo de golpe hace un año y que desde entonces no ha podido ejercer su profesión por una acusación muy grave. También afirma haber tenido que aprender a convivir con un relato público que, según él, no recoge toda la realidad del procedimiento.

El futbolista sostiene que solo se ha difundido una versión del caso

Aguado insiste en que, a su juicio, la opinión pública no conoce todos los elementos que forman parte de la causa. En ese punto, habla de testigos, informes y contradicciones que, según su versión, no habrían sido tratados con el mismo peso en el debate mediático.

“Mi estado de ánimo no depende de los titulares, depende de conocer toda la realidad del caso, de saber que sólo se está difundiendo una versión”, afirma. Después añade que esa versión, según él, “no cuenta lo que vieron los testigos directos que han declarado en el juzgado, ni las incoherencias e inexplicables lagunas en la declaración de la denunciante, ni las contradicciones entre su versión y la de los testigos allí presentes, ni los informes médicos iniciales que acreditan que no hubo ni un solo signo de agresión”.

Estas afirmaciones forman parte de la versión pública de Aguado. La causa, en cualquier caso, será valorada por el tribunal competente, que deberá analizar las pruebas, los testimonios y los informes incorporados al procedimiento.

La Fiscalía solicita nueve años de prisión por una presunta agresión sexual

Las palabras de Aguado llegan después de conocerse que la Fiscalía pide nueve años de cárcel para el exjugador del Espanyol. El Ministerio Público le acusa de una presunta agresión sexual a una trabajadora del club en la discoteca Opium de Barcelona, en unos hechos que se habrían producido en la madrugada del 24 de junio de 2024.

Según la acusación fiscal, la presunta víctima habría sido llevada al baño masculino de la discoteca y allí se habrían producido relaciones sexuales no consentidas. La Fiscalía también reclama una indemnización de 65.000 euros, dividida entre daños morales y secuelas psicológicas.

Durante la instrucción, Aguado reconoció haber mantenido relaciones sexuales con penetración con la denunciante, aunque defendió que fueron consentidas. La jueza apreció indicios suficientes para que el caso llegue a juicio, en una resolución en la que también se aludía a la existencia de versiones contradictorias.

Aguado pide que el juicio llegue cuanto antes

En su vídeo, Aguado repite que confía en la justicia y que desea que el juicio se celebre lo antes posible. Quiere, según explica, que toda la información pueda ser examinada en sede judicial.

“Por eso confío plenamente en la justicia y deseo que el juicio llegue cuanto antes para que se pueda acceder a toda la información, donde se analizarán en profundidad los hechos, las pruebas y los testimonios, donde se sabrá la verdad de lo ocurrido y quién es realmente la víctima”, sostiene.

La investigación sigue su curso y será el tribunal quien determine si existe o no responsabilidad penal. Hasta entonces, el procedimiento continúa abierto y ninguna de las partes cuenta todavía con una sentencia firme.

El exjugador habla del impacto personal, social y profesional

Aguado también dedicó buena parte de su intervención a explicar el impacto que, según él, ha tenido la acusación en su vida personal y profesional. El futbolista, que dejó de formar parte del Espanyol el 30 de junio de 2025, permanece alejado de los terrenos de juego.

“Existe una realidad muy dura, y es que el daño social y profesional comienza mucho antes de que exista una resolución judicial, y cada fase del proceso se convierte en una nueva oportunidad para seguir señalando y desprestigiando”, afirma.

El exjugador plantea una reflexión sobre los límites entre el interés informativo y el daño a la reputación de una persona investigada. “¿Pero dónde está el límite entre el interés informativo y el daño injustificable que te pueden hacer? ¿En qué momento dejamos de informar para empezar a destruir personas?”, pregunta en el vídeo.

Aguado asegura que ha recibido apoyo privado, pero no público

En otro tramo del comunicado, el futbolista habla del entorno que le ha acompañado durante este proceso. Según explica, muchas personas le han mostrado respaldo en privado, aunque muy pocas se atreven a hacerlo en público por la sensibilidad del caso.

“En privado hay mucho apoyo, pero en público es todo silencio. Y esto simplemente pasa por miedo. Miedo a hablar, a posicionarse, a verse señalado en un tema extremadamente delicado donde muchos sienten que tienen mucho más que perder que ganar”, asegura.

Aguado también afirma que su familia, su mujer, su hija, sus padres, su hermano y el apoyo psicológico están siendo fundamentales para sostenerse durante este periodo. “La segunda es mi familia. Tengo la suerte de venir de una familia estructurada y de tener a mi mujer y mi hija, que junto a mis padres y mi hermano, y por supuesto el apoyo psicológico, están siendo mi sostén en este infierno”, explica.

Un mensaje centrado en su defensa y en la espera del juicio

El comunicado de Aguado se mueve entre dos planos: su defensa personal y una crítica general al impacto social de las acusaciones antes de una sentencia. El exjugador afirma que no niega la gravedad de los delitos sexuales ni la necesidad de que quienes los cometen respondan ante la ley. A la vez, sostiene que también debe protegerse a quien pueda ser falsamente acusado.

“Hay delitos y quien los comete debe responder por ellos. Tanto quien agrede como quien miente. Porque ambos pueden destrozar una vida. Y nadie merece vivir con miedo. Ni una mujer por ser agredida, ni un hombre por ser falsamente acusado”, afirma.

Por la naturaleza del caso, sus palabras deberán ser leídas dentro del marco de su estrategia de defensa pública y personal. La acusación de la Fiscalía mantiene una petición de nueve años de cárcel, mientras que Aguado niega haber cometido los hechos y reclama que se preserve su presunción de inocencia.

El caso sigue pendiente de juicio

La situación judicial de Álvaro Aguado continúa abierta. El futbolista está en libertad provisional a la espera de juicio. La Fiscalía solicita nueve años de prisión, una indemnización de 65.000 euros y medidas posteriores en caso de condena, entre ellas libertad vigilada y una orden de alejamiento respecto a la denunciante.

Aguado, por su parte, cierra su intervención con un mensaje de resistencia personal y con la idea de reconstruir su vida cuando el proceso termine: “Cada día que pasa es un día menos para que todo se sepa y pueda empezar a reconstruir lo que injustamente se me arrebató. Mientras tanto seguiré adelante. Y aunque sea en medio de un infierno, afronto cada día con la esperanza de volver cuanto antes a la normalidad, recuperar mi vida y seguir luchando por mis sueños”.

El asunto queda ahora en manos de la justicia. La causa deberá resolverse en los tribunales, donde se analizarán las pruebas, las declaraciones y los informes antes de determinar cualquier responsabilidad penal.