Resultados, clasificación, crónica y resúmenes de la Jornada 36 de LaLiga EA Sports 25-26 | Así queda la lucha por la permanencia

14 de mayo de 2026

La Jornada 36 de LaLiga EA Sports 25-26 queda cerrada y la pelea por la permanencia sigue siendo una auténtica olla a presión, aunque esta vez el Espanyol ha podido respirar un poco. Por fin. El equipo de Manolo González hizo lo que tenía que hacer en el RCDE Stadium y ganó 2-0 al Athletic Club, rompiendo una racha durísima y sumando tres puntos que cambian bastante el paisaje. No lo dejan todo cerrado, ni mucho menos, pero el triunfo permite al conjunto blanquiazul colocarse con 42 puntos y mirar la tabla con algo menos de angustia. Después de semanas mirando la clasificación como si fuese una película de terror, el espanyolismo tiene al menos algo a lo que agarrarse.

La jornada, eso sí, ha venido cargada de resultados potentes. El Sevilla remontó en La Cerámica y ganó 2-3 al Villarreal, colocándose con 43 puntos y dando un paso muy importante hacia la salvación. El Alavés, por su parte, ganó 1-0 al Barcelona, un resultado que mete a los babazorros con 40 puntos y aprieta todavía más una zona baja donde nadie se quiere caer. También el Getafe hizo su parte goleando 3-1 al Mallorca, dejando a los baleares clavados con 39 puntos y metidos de lleno en el barro. Y este jueves, para acabar de ponerle picante al asunto, el Valencia y el Rayo empataron 1-1 en Mestalla, mientras que el Girona también firmó un 1-1 ante la Real Sociedad en Montilivi. Vamos, que nadie se ha escapado del todo y casi todos excepto Rayo y Athletic que ya quedan salvados siguen mirando de reojo hacia abajo.

Con esos resultados ya incluidos, la tabla queda algo más clara, aunque no precisamente tranquila. Sevilla y Valencia quedan con 43, también con bastante aire, aunque sin poder dormirse del todo. Osasuna y Espanyol aparecen empatados a 42 puntos, justo antes de verse las caras en El Sadar en la penúltima jornada, en un duelo que ahora tiene todavía más pinta de final directa por acabar de cerrar la salvación. Por detrás, Alavés y Girona se colocan con 40 puntos, mientras Elche, Mallorca y Levante se quedan con 39. El Oviedo, ya descendido, sigue colista con 29. El detalle que lo cambia todo es este: el Espanyol está tres puntos por encima del descenso, pero con demasiados equipos cerca como para vender calma donde todavía hay nervios.

La lectura para el Espanyol es bastante clara: la victoria ante el Athletic era obligatoria y se consiguió, pero la permanencia aún exige rematar el trabajo. Los 42 puntos dan aire, confianza y una noche de alivio, pero la zona baja sigue comprimida y cualquier despiste puede volver a meter miedo. El empate del Girona ante la Real Sociedad evita un golpe mayor desde abajo, aunque suma un punto más para un rival directo; el empate entre Valencia y Rayo, por su parte, aleja un poco más a ambos y confirma que cada punto en esta recta final vale oro. La diferencia es que ahora el equipo de Manolo González ya no llega al siguiente partido con la mochila de no haber ganado en 2026. Llega vivo, con una victoria reciente y con la posibilidad de dejar casi todo hecho en Pamplona. Ahora toca hacer buena esa vida extra.

Los partidos

resultados provisional

La clasificación

clasificacion provisional

Martes 12 de mayo

El Levante firmó una victoria enorme en Balaídos tras remontar dos veces al Celta. Ferran Jutglà adelantó dos veces a los gallegos, pero los granotas no se rindieron nunca. Arriaga empató antes del descanso y Dela volvió a igualar con un golazo en la segunda parte. Brugué, recién entrado, hizo el 2-3 con un cabezazo que puede valer muchísimo en la pelea por la permanencia. El Levante sale del descenso de forma provisional y mete todavía más presión a todos sus rivales directos, incluido el Espanyol.

El Betis ganó 2-1 al Elche en La Cartuja y selló de forma matemática su clasificación para la Champions League. El Cucho Hernández abrió pronto el marcador y parecía dejar la noche encarrilada, pero Héctor Fort empató antes del descanso tras un disparo desviado por Junior Firpo. El Elche llegó a rozar el 1-2 en el añadido, aunque el gol de Diangana fue anulado por mano previa de André Silva. La roja directa a Pétrot al inicio de la segunda parte cambió el partido y el Betis acabó encontrando el premio con un golazo de Pablo Fornals en el minuto 68. La Cartuja explotó con una victoria que vale una Champions, mientras el Elche se queda tocado en plena pelea por salvarse.

El Atlético ganó 1-2 en El Sadar y se acercó a tres puntos del Villarreal en la pelea por el tercer puesto. Lookman abrió el marcador de penalti tras una mano clara de Javi Galán revisada por el VAR. Osasuna mereció bastante más, sobre todo por las ocasiones de Budimir, pero le faltó acierto en los metros finales. Sorloth hizo el 0-2 en la segunda parte con un cabezazo al segundo palo tras centro de Marcos Llorente. Kike Barja recortó al final con un golazo, pero el Atlético resistió con diez y salió vivo de Pamplona.

Miércoles 13 de mayo

El Espanyol venció 2-0 al Athletic Club y logró su primera victoria del año. La primera parte fue muy intensa, con ocasiones para los dos equipos y dos palos rojiblancos. Pere Milla cambió el partido desde el banquillo con un golazo tras centro de Carlos Romero. Kike García sentenció en el descuento y desató la emoción en Cornellà. El triunfo deja la permanencia a tiro y devuelve aire a un Espanyol que lo necesitaba como agua.

El Villarreal se puso 2-0 muy pronto con goles de Gerard Moreno y Mikautadze. El Sevilla parecía tocado, pero reaccionó antes del descanso con tantos de Oso y Kike Salas. En la segunda mitad, Akor Adams firmó el 2-3 con un gran zurdazo. El Villarreal pudo empatar al final, pero Carmona salvó bajo palos. El Sevilla alcanza los 43 puntos y deja la permanencia casi encarrilada tras una remontada enorme.

El Alavés ganó 1-0 al Barcelona con un gol de Diabaté justo antes del descanso. El equipo babazorro compitió con más hambre y salió del descenso en una noche clave. El Barça tuvo balón, ocasiones y nombres, pero le faltó intensidad real para cambiar el partido. Su imagen fue pobre y, desde fuera, puede alimentar sospechas por cómo afectaba el resultado a Espanyol y Girona. El Alavés resistió en bloque bajo y firmó una victoria que aprieta todavía más la pelea por la permanencia.

El Getafe superó 3-1 al Mallorca con un doblete de Satriano en la primera parte. El conjunto bermellón empezó bien, pero pagó carísima su falta de contundencia y un error grave atrás. Zaid Romero hizo el 3-0 tras el descanso y Omar Mascarell recortó de cabeza casi al instante. El Getafe se coloca fuerte en la pelea europea con 48 puntos. El Mallorca queda muy tocado con 39 y se jugará muchísimo ante el Levante.

Jueves 14 de mayo

Valencia y Rayo empataron 1-1 en Mestalla en un duelo marcado por el susto inicial del penalti fallado por Nteka. Lejeune adelantó al conjunto madrileño en un córner, aprovechando la fragilidad local en defensa. Diego López igualó antes del descanso tras una acción rápida y muy lista de Rioja y Javi Guerra. La segunda parte tuvo mucho menos fútbol, con cambios, lesiones y pocas ocasiones claras. El punto deja a ambos equipos virtualmente cerca de la salvación, aunque sin una fiesta completa para nadie.

Girona y Real Sociedad empataron 1-1 en Montilivi en un partido que deja más frío al Girona que a los donostiarras. El conjunto de Míchel puso el juego y las ocasiones en la primera parte, pero Remiro sostuvo a la Real Sociedad con varias paradas de mucho mérito. Jon Martín adelantó a los txuri-urdin de cabeza tras un córner, castigando otra vez al Girona en el balón parado. Stuani, entrando tras el descanso, igualó el partido en el minuto 66 a pase de Arnau Martínez. El punto permite al Girona no dormir en descenso esta jornada, pero sabe a poco para un equipo que necesitaba bastante más.

Real Madrid – Real Oviedo | 21:30, Santiago Bernabéu
El Real Madrid, ya sin la Liga tras el título del Barça, recibe a un Oviedo que llega ya matemáticamente descendido. Para los blancos será una cuestión de orgullo y de cerrar el curso con algo de dignidad; para los asturianos, una de esas noches en las que solo queda competir por el orgullo y el honor.

Celta – Levante UD (2-3)

El Celta 2-3 Levante fue una remontada tremenda de los granotas en Balaídos, una de esas que cambian el ánimo de media zona baja y que sacan al equipo valenciano del descenso, al menos de forma provisional. La primera parte empezó fatal para el Levante, porque a los tres minutos ya estaba por detrás en el marcador. El Celta salió con esa alegría que tiene cuando junta pases arriba, y una pared entre Hugo Álvarez y Ferran Jutglà acabó con el delantero haciendo el 1-0. Mathew Ryan ya había salvado antes una ocasión clara ante Fer López, pero en el gol no pudo hacer gran cosa. Parecía otra noche cuesta arriba para los de Julián Calero, con ese olor a castigo temprano que tanto duele en partidos así. Pero el Levante no se vino abajo, y eso tiene mucho mérito, porque cuando estás metido abajo cada golpe pesa el doble. Víctor García, héroe ante Osasuna, empezó a aparecer y sirvió un buen balón a Kareem Tunde, que no pudo ajustar su remate. El equipo granota fue creciendo poco a poco, juntando posesiones y haciendo trabajar a un Celta que cada vez mandaba menos. Adrián de la Fuente también lo intentó desde lejos, aunque sin encontrar portería, mientras el Celta vivía más cómodo con el resultado que con el juego. Y justo antes del descanso llegó el premio: Kervin Arriaga se sacó un disparo potente, Radu no estuvo nada fino y el Levante se fue al vestuario con un 1-1 que le devolvía la vida.

La segunda parte volvió a pegarle un bofetón al Levante casi nada más empezar, porque Ferran Jutglà apareció otra vez para poner el 2-1. El delantero del Celta remató un centro buenísimo de Rueda desde la derecha y volvió a dejar a los granotas contra las cuerdas. Era el mismo guion de la primera parte: golpe celeste, Levante herido y Balaídos pensando que ahora sí podía quedarse la victoria en casa. Pero este Levante está hecho de otra pasta, o al menos eso demostró en Vigo, porque volvió a levantarse sin hacer mucho teatro. Dela empató con un zapatazo espectacular que acabó en la escuadra y dejó a Radu otra vez con cara de pocos amigos. El 2-2 cambió el partido por completo, porque el Levante olió sangre y el Celta empezó a jugar con miedo. Julián Calero movió el banquillo y encontró oro puro con Brugué, que acababa de entrar y marcó el 2-3 con un cabezazo en el área pequeña. El Celta intentó reaccionar con los cambios de Claudio Giráldez, metiendo a gente como Pablo Durán, Swedberg y Borja Iglesias, pero ya iba tarde y con el partido torcido. Pablo Durán rozó el empate con un remate al lateral de la red, y Brugué también pudo hacer el cuarto para el Levante con un disparo al palo. Al final, el Levante aguantó el 2-3, firmó otra remontada de muchísimo carácter y salió del descenso dejando la pelea por abajo todavía más salvaje.

Ficha técnica:

Celta: Ionut Andrei Radu; Javi Rodriguez, Yoel Lago, Marcos Alonso; Javi Rueda (Borja Iglesias, min.66), Fer Lopez, Hugo Sotelo (Oscar Mingueza, min.76), Sergio Carreira, Iago Aspas (Pablo Duran, min.66), Hugo Alvarez (Williot Swedberg, min.66), Ferran Jutgla (Jones El-Abdellaoui, min.76).

Levante: Mathew Ryan; Diego Pampin (Manuel Sanchez, min.77), Jeremy Toljan, Matías Moreno, Adrián De La Fuente; Kareem Tunde (Iker Losada, min.46), Kervin Arriaga, Víctor García (Roger Brugue, min.61), Pablo Martínez (Ugo Raghouber, min.62), Jon Olasagasti, Carlos Espí (Iván Romero, min.86).

Goles: 1-0, min.4: Ferran Jutgla; 1-1, min.43: Kervin Arriaga; 2-1, min.48: Ferran Jutgla; 2-2, min.57: Adrian De La Fuente; 2-3, min.63: Roger Brugue.

Árbitro: Adrian Cordero, amonestó a Diego Pampín (min.60), Mathew Ryan (min.90), por parte del conjunto granota.

Real Betis – Elche CF (2-1)

El Betis 2-1 Elche acabó con fiesta grande en La Cartuja, porque los de Pellegrini ganaron, amarraron la quinta plaza y se metieron matemáticamente en Champions con dos jornadas todavía por jugar. La primera parte empezó casi perfecta para los verdiblancos, con ese gol tempranero del Cucho Hernández en el minuto 9 que pareció abrir una noche tranquila, de esas que el beticismo quería vivir sin sufrir más de la cuenta. La jugada nació en una transición de Fornals y terminó con un disparo del colombiano que no fue un cañón, pero sí lo bastante listo como para pillar a Dituro reculando hacia su portería. El Betis se puso por delante muy pronto y La Cartuja empezó a oler a noche histórica, aunque quedaba un mundo y el Elche no había ido precisamente de paseo. Los ilicitanos avisaron con André Silva, aunque la acción no valía por fuera de juego, y el Betis respondió con Antony, que se quedó cerca del segundo tras una pared con el Cucho. El partido parecía controlado por los locales, con Abde buscando espacios y el equipo de Pellegrini mandando sin demasiada prisa, pero ahí estuvo el peligro, porque cuando uno pisa el freno antes de tiempo, el fútbol suele darle un tirón de orejas. Diangana empezó a despertar al Elche por la izquierda y, poco antes del descanso, Héctor Fort encontró el empate con un disparo que tocó en Junior Firpo y dejó vendido a Álvaro Valles. El 1-1 cayó como un cubo de agua fría en una grada que ya estaba haciendo cuentas de Champions con la calculadora en la mano. El Betis intentó reaccionar enseguida, con el Cucho buscando el desquite y Buba Sangaré despejando al límite, pero el cierre de la primera parte fue más incómodo de lo esperado. El Elche incluso llegó a marcar el 1-2 en el añadido por medio de Diangana, aunque el gol fue anulado por mano previa de André Silva, en una acción que dejó protestas, nervios y esa sensación rara de que el Betis había tenido la noche de cara y aun así se había complicado la vida.

La segunda parte empezó con una presión enorme sobre el Betis, porque la derrota del Celta ante el Levante ya estaba sobre la mesa y el premio era demasiado grande como para dejarlo escapar: ganar y entrar en Champions de forma matemática. El equipo verdiblanco salió con ganas, aunque también con ese punto de ansiedad que se nota cuando sabes que estás a un paso de algo gordo y no quieres tropezar con tus propios cordones. El Cucho probó suerte tras una recuperación de Amrabat, pero eligió disparar cuando tenía compañeros mejor colocados, un detalle pequeño, sí, pero de esos que enseñan los nervios del momento. En el minuto 49 llegó la acción que lo cambió todo: Léo Pétrot vio la roja directa por una entrada durísima sobre Antony, y el Elche se quedó con diez demasiado pronto. La expulsión allanó el camino al Betis, aunque el partido aún pedía cabeza, paciencia y no volverse loco buscando el gol a empujones. Los de Pellegrini empezaron a encerrar al Elche, con el Cucho rozando el gol en un cabezazo que Víctor Chust desvió al larguero, y con Lo Celso y Antony avisando a Dituro de que el segundo estaba cada vez más cerca. Isco entró en escena, tomó la pelota como quien coge el mando de la tele en casa, y el Betis empezó a mover el partido con más calma. Entonces apareció Pablo Fornals en el minuto 68, recogió un rechace en la frontal y se sacó un derechazo precioso a la escuadra para poner el 2-1 y desatar por fin a La Cartuja. El gol de Fornals fue de esos que no solo cambian un marcador, también sueltan una mochila entera de nervios, miedo y cuentas pendientes. El Elche, con uno menos, intentó estirarse en el tramo final porque todavía necesitaba rascar algo para seguir agarrado a la permanencia, pero ya le faltaban piernas y también algo de fe. El Cucho pudo cerrar la noche a puerta vacía tras regatear a Dituro, aunque llegó tan fundido que el portero argentino reaccionó y evitó el tercero, antes de que el pitido final confirmara una victoria enorme para el Betis y una derrota durísima para un Elche que peleó, protestó y se fue de vacío.

Ficha técnica:

Real Betis: Álvaro Valles; Bellerín, Diego Llorente, Valentín Gómez, Junior (Natan 66′); Amrabat, Fornals (Altimira 83′); Antony, Lo Celso (Isco 63′), Ez Abde (Rodrigo Riquelme 83′); y ‘Cucho’ Hernández.

Elche CF: Dituro; Sangaré (John Chetauya 81′), Affengruber, Pétrot; Héctor Fort (Tete Morente 64′), Febas, Gonzalo Villar (Pedrosa 81′), Marc Aguado, Valera; Diangana (Chust 57′); y André Silva (Álvaro Rodríguez 64′).

Goles: 1-0 (9′) ‘Cucho’ Hernández; 1-1 (41′) Héctor Fort; 2-1 (68′) Fornals.

Árbitros: Díaz de Mera Escuderos (castellano-manchego), con el gallego Iglesias Villanueva en el VAR. Roja directa al ilicitano Pétrot (49′). Amarillas a los locales Diego Llorente, Natan y ‘Cucho’ Hernández, así como a los visitantes Febas, Gonzalo Villar, Germán Valera y Eder Sarabia (técnico).

CA Osasuna – Atlético de Madrid (1-2)

El Osasuna 1-2 Atlético dejó un triunfo enorme para los de Simeone, que metieron presión en la pelea por el tercer puesto, aunque lo hicieron sufriendo una barbaridad en El Sadar. La primera parte empezó con ese aire de partido cerrado, de mucho choque y poca alegría, hasta que el Atlético encontró oro en una acción bastante liada dentro del área. Griezmann cazó un rechace de Aitor Fernández y, en su autopase, el balón tocó claramente en la mano de Javi Galán, con el VAR entrando para señalar el penalti. La jugada no tuvo demasiada vuelta: mano clara, penalti y ocasión perfecta para que el Atlético se pusiera por delante casi sin haber hecho gran cosa. El encargado de lanzarlo fue Ademola Lookman, que no se puso nervioso y lo tiró raso, engañando al portero rojillo para firmar el 0-1. A partir de ahí, Osasuna reaccionó con orgullo, de esos que se notan en el cuerpo del equipo y en el ruido de la grada. Budimir tuvo el empate en sus botas, y no una vez, pero su noche fue de esas que desesperan a cualquiera. La más clara llegó tras un regalo de Koke, que lo dejó solo ante Musso, pero el delantero picó el balón por encima de la portería cuando parecía más fácil marcar. El Atlético se fue metiendo atrás poco a poco, más agarrado al fallo de Osasuna que a su propio fútbol. El descanso llegó con El Sadar apretando, Osasuna mereciendo algo más y el Atlético respirando con un 0-1 bastante práctico, pero nada cómodo.

La segunda parte arrancó con Sorloth en el campo y con Osasuna insistiendo igual, como si el partido le estuviera diciendo todo el rato: “sigue, que algo caerá”. El equipo rojillo buscó a Budimir, cargó el área, ganó segundas jugadas y empujó con esa fe tan suya, aunque la puntería seguía sin aparecer. Y claro, el fútbol tiene estas bromas pesadas: cuando peor estaba el Atlético, encontró el segundo. Pubill filtró un balón entre defensores, Marcos Llorente llegó casi hasta la línea de fondo y puso un centro perfecto al segundo palo. Sorloth apareció como llegan los delanteros que huelen sangre, cabeceó y silenció El Sadar con el 0-2. El resultado era demasiado castigo para Osasuna, pero también explicaba muy bien al Atlético: pocas llegadas, mucha eficacia y a manejar el dolor ajeno. El partido cambió otra vez cuando Marcos Llorente vio la segunda amarilla y dejó a los de Simeone con diez a falta de diez minutos. Ahí Osasuna se vino arriba del todo, porque con uno más y la grada empujando, el final se convirtió en un pequeño asedio. Kike Barja hizo el 1-2 con un golazo a la media vuelta, recogiendo un balón dividido y mandándolo a la escuadra para encender el estadio. Durante dos minutos, el empate pareció posible de verdad, pero el Atlético aguantó como pudo y se llevó tres puntos de muchísimo peso.

Ficha técnica:

Osasuna: Aitor Fernández; Rosier, Catena, Boyomo, Javi Galán (Bretones, m. 60); Torró (Aimar, m. 72), Moncayola; Rubén García (Raúl, m. 60), Moi Gómez (Osambela, m. 72), Raúl Moro (Barja, m. 37); y Budimir.

Atlético: Musso; Llorente, Pubill, Hancko, Ruggeri; Almada (Sorloth, m. 56), Mendoza (Le Normand, m. 18), Koke, Vargas, Lookman (Lenglet, m. 82) y Griezmann.

Goles: Lookman, 0-1 (m. 14), Sorloth, 0-2 (m. 70), Barja, 1-2 (m. 90).

Árbitro: José Luis Guzmán (Comité andaluz), asistido por José Luis Martínez e Iván Ríos. Amonestó a los locales Galán, Barja, Rubén García, Budimir, Catena, Boyomo y a Llorente (dos veces por lo que fue expulsado en el minuto 78), Koke, Pubill y Le Normand por parte visitante.

RCD Espanyol de Barcelona – Athletic Club (2-0)

El Espanyol ganó 2-0 al Athletic Club, logró su primera victoria de 2026 y dejó la permanencia mucho más cerca, aunque todavía sin cerrar. El partido empezó con el RCDE Stadium metido de lleno, como si la grada supiera que ya no quedaba margen para bromas. Los de Manolo González salieron con ganas, apretando arriba y buscando rápido el área de Unai Simón. Carlos Romero avisó con un disparo fuerte que obligó al portero rojiblanco a intervenir con seguridad. Roberto también tuvo una muy clara, pero volvió a encontrarse con esa falta de suerte que le persigue de cara al gol. El Athletic, aunque venía tocado, respondió con ocasiones serias y fue metiendo miedo poco a poco. Dmitrović tuvo que aparecer para sostener al Espanyol, sobre todo ante Berenguer y Unai Gómez. Laporte se topó con el larguero y el propio Unai Gómez mandó otra al palo justo antes del descanso. Riedel vivió algún momento delicado, incluso con una acción revisada mentalmente por medio estadio, pero el árbitro dejó seguir. La primera parte acabó sin goles, pero con esa sensación de que el partido estaba vivo, nervioso y peligrosísimo.

La segunda mitad empezó más espesa, con menos ritmo y con el Espanyol queriendo, pero sin encontrar del todo el camino. El equipo seguía intentándolo, aunque arriba faltaba claridad, ese último pase o ese remate que cambia una noche. Entonces Manolo movió el banquillo y apareció Pere Milla, que entró para darle al partido justo lo que necesitaba. En el 69’, Carlos Romero puso un centro buenísimo y Pere, con un remate precioso y nada fácil, abrió el tobillo para hacer el 1-0. Cornellà explotó como si hubiese estado meses guardándose ese grito, porque en realidad era justo eso. El Athletic trató de reaccionar, Valverde metió más gente arriba y Guruzeta estuvo cerca de empatar. Pero Dmitrović volvió a estar atento, esta vez serio bajo palos, sin regalar el susto que tantas veces ha castigado al Espanyol. El tramo final fue de esos que se sufren con el cuerpo entero, mirando el reloj cada diez segundos. Y en el descuento, Kike García cazó el 2-0 tras una acción de Pere Milla para cerrar una victoria de oro. Manolo González acabó llorando en el banquillo, liberado, y el Espanyol volvió a ganar cuando más falta le hacía.

Ficha técnica:

Espanyol: Dmitrovic; El Hilali, Riedel, Cabrera, Romero; Urko González (Pickel, min.91), Pol Lozano; Rubén Sánchez (Jofre, min.63), Expósito (Terrats, min.84), Antoniu Roca (Pere Milla, min.63) y Roberto (Kike García, min.84).

Athletic: Unai Simón; Areso (Gorosabel, min.71), Vivian (Yeray, min.46), Laporte, Boiro; Rego, Galarreta (Jauregizar, min.63); Iñaki Williams (Guruzeta, min.63), Unai Gómez (Nico Serrano, min.71), Navarro y Berenguer.

Árbitro: Hernández Maeso (comité extremeño).

Villarreal CF – Sevilla FC (2-3)

El Sevilla remontó un 2-0 en La Cerámica, ganó 2-3 al Villarreal y dio un paso enorme hacia la permanencia en una noche que parecía perdida a los veinte minutos. El partido empezó con el Villarreal mandando sin volverse loco, pero con esa calidad que te castiga aunque parezca que no pasa nada. Gerard Moreno abrió el marcador en el 13’ con una definición finísima, de esas que más que un disparo parecen una caricia a la red. Poco después, Mikautadze hizo el 2-0 tras una buena acción colectiva y La Cerámica olía a partido cómodo para los de Marcelino. El Sevilla estaba grogui, sin balón, sin fuerza y con esa pinta de equipo al que se le podía venir la noche encima. Pero el fútbol, cuando quiere, se pone raro. Oso empezó a despertar a los nervionenses con un disparo lejano y luego recortó distancias con una acción de mucha fe y buen pie dentro del área. El 2-1 cambió el aire del partido, porque el Villarreal empezó a dudar y el Sevilla comenzó a creer. Antes del descanso, Kike Salas apareció en el área para empatar con una volea de zurda tras un centro forzado de Rubén Vargas. Del 2-0 al 2-2 en un rato: el Sevilla se fue al descanso vivo cuando parecía medio hundido.

La segunda parte arrancó con el Villarreal intentando recuperar el control, pero el Sevilla ya había entendido que podía sacar algo grande de La Cerámica. Los de Luis García Plaza siguieron empujando, con más corazón que brillo, pero con una energía muy distinta a la del inicio. Kike Salas volvió a hacer daño en acciones aéreas y Neal Maupay también rondó el gol en una transición peligrosa por la derecha. El Villarreal movió el banquillo y tuvo alguna llegada clara, sobre todo con Buchanan y Moleiro, pero Vlachodimos respondió sin dejar segundas opciones. Entonces apareció Akor Adams, que se sacó un zurdazo tremendo para poner el 2-3 y completar una remontada que casi nadie habría imaginado media hora antes. El Sevilla pasó de estar contra las cuerdas a mirar la salvación con 43 puntos en el bolsillo. El Villarreal apretó al final, con pitos en la grada y una ocasión clarísima de Pau Navarro que Carmona sacó bajo palos. Los últimos minutos fueron de aguantar, despejar y sufrir como toca en estas noches de permanencia. El Sevilla resistió y encadenó una victoria que vale oro puro. Remontada brutal, cuentas mucho más claras y golpe anímico enorme para un equipo que se estaba jugando la vida.

Ficha técnica:

Villarreal CF: Arnau Tenas; Freeman, Pau Navarro, Renato Veiga, Pedraza; Pépé (Buchanan 60′), Parejo (Comesaña 70′), Pape Gueye (Thomas Partey 60′), Moleiro; Gerard Moreno y Mikautadze (Ayoze 70′).

Sevilla FC: Vlachodimos; Carmona, Azpilicueta, Kike Salas, Suazo; Vargas (Juanlu 67′), Agoumé, Sow (Gudelj 86′), Oso; Maupay (Alexis Sánchez 71′) y Akor Adams (Castrín 86′).

Goles: 1-0 (13′) Gerard Moreno; 2-0 (20′) Mikautadze; 2-1 (36′) Oso; 2-2 (45+2′) Kike Salas; 2-3 (72′) Akor Adams.

Árbitro: Busquets Ferrer (balear), con el tinerfeño Trujillo Suárez en el VAR. Amarillas a los locales Ayoze y Renato Veiga, así como al visitante Carmona.

Deportivo Alavés – FC Barcelona (1-0)

El Alavés ganó 1-0 al Barcelona en Mendizorroza, salió del descenso y dejó una sensación bastante fea en una jornada clave para la permanencia. El equipo de Quique Sánchez Flores salió con mucha más necesidad que fútbol, pero con una idea clarísima: correr, pelear y morder cada balón como si fuese el último. El Barça, ya con los deberes hechos en Liga, tuvo balón y algunos nombres de sobra para competir mejor, pero por momentos pareció jugar con una marcha menos, como si aquello no fuese con ellos. Rebbach y Diabaté fueron los que más empujaron por parte babazorra, mientras que Rashford tuvo dos ocasiones bastante claras para haber puesto el partido del lado azulgrana. Roony, Casadó y Dani Olmo también intentaron mover al Barça, aunque sin esa mala leche competitiva que se espera de un equipo grande. El Alavés no tenía tanta calidad, pero sí tenía algo que en estas jornadas pesa mucho más: urgencia. El partido se fue apagando con el paso de los minutos, con el Barça cómodo con la pelota pero poco dañino de verdad. Y justo antes del descanso llegó el golpe que cambió la noche: córner, despeje a medias, balón devuelto al área y Diabaté remachando a bocajarro. Un gol psicológico, de esos que levantan un estadio y también levantan sospechas cuando enfrente hay un Barça tan flojo en una noche que afectaba de lleno a Espanyol y Girona. Sin tiempo para más, Mendizorroza se fue al descanso celebrando una ventaja que sacaba al Alavés del pozo.

La segunda parte empezó con el Barça algo más caliente, con algún rifirrafe y con Rashford volviendo a ser el jugador culé con más amenaza. Pero una cosa es tener el balón y otra muy distinta es competir con colmillo, y ahí el equipo de Hansi Flick volvió a dejar una imagen bastante pobre. Diabaté incluso pudo hacer el segundo en una acción clarísima, aunque midió mal y remató flojo ante Szczesny. Flick movió el banquillo, metió piernas y buscó más ataque, pero el Barça siguió sin transmitir esa rabia de quien quiere ganar sí o sí. El Alavés, viendo que el premio era enorme, se fue encerrando cada vez más hasta formar casi un muro de cinco atrás y cuatro por delante. El Barça tuvo posesiones largas cerca del área, sí, pero casi siempre sin una última acción limpia, sin remate claro y sin ese punto de orgullo que se le debe pedir siempre. Y claro, desde el lado perico cuesta no torcer el gesto: el campeón puede perder, faltaría más, pero dejarse queda muy feo. La entrada de Ferran dio algo más de movimiento, aunque Tenaglia y Koski sufrieron y resistieron como pudieron. El descuento fue corto, el Alavés aguantó con el alma y el Barça terminó sin encontrar el empate. Mendizorroza celebró una victoria enorme para la permanencia, mientras el Barça se quedó sin los 100 puntos y dejó una actuación que dará que hablar.

Ficha técnica:

Girona: Sivera; Ángel Pérez, Tenaglia, Koski, Parada (Protesoni, min.80), Rebbach; Guridi, Blanco, Denis Suárez (Ibáñez, min.65); Toni Martínez y Diabaté (Mañas, min.65).

FC Barcelona: Szczesny; Koundé, Cubarsí (Espart, min.62), Cortés, Balde (Cancelo, min.79); Casadó (Pedri, min.62), Bernal; Roony (Ferran Torres, min.62), Olmo, Rashford; y Lewandowski.

Gol: 1-0. Min.45+1, Diabaté.

Árbitro: Sánchez Martínez (C. Murciano). Amonestó a Rebbach (min.81) en el Deportivo Alavés y a Marcus Rashford (min.46) en el FC Barcelona.

Getafe CF – RCD Mallorca (3-1)

El Getafe ganó 3-1 al Mallorca en El Coliseum, se afianzó en la pelea europea y dejó al conjunto bermellón muy tocado, metido de lleno en el barro de la permanencia. La primera parte empezó con un Mallorca que quiso mandar, sobre todo cargando el juego por la derecha con Luvumbo bastante activo. Pero una cosa es tener intención y otra muy distinta es tener pegada, y ahí el Getafe fue un martillo. Nyom rompió por banda derecha, llegó hasta zona de peligro y le dejó a Satriano un balón perfecto para abrir el marcador. El 1-0 cayó como un golpe seco para un Mallorca que todavía intentó responder. Muriqi tuvo el empate con un cabezazo que se estrelló en el larguero, una de esas acciones que luego duelen más cuando miras el resultado. El Getafe, muy a lo Bordalás, no necesitó hacer demasiadas florituras para hacer daño. Satriano volvió a aparecer tras un error grave entre Valjent y Leo Román, que no se entendieron y dejaron al uruguayo con todo a favor. Dos remates a puerta, dos goles: eficacia total del Getafe y cara de susto tremenda en el Mallorca. Al descanso, los azulones tenían el partido donde querían y los bermellones se iban tocados, con la sensación de haber regalado demasiado.

La segunda parte arrancó con Demichelis moviendo el banquillo y dando entrada a Pablo Torre, pero el Mallorca no encontró ese cambio de chispa que necesitaba. El Getafe estaba cómodo, bien plantado, fuerte en los duelos y sin demasiadas ganas de abrir una puerta que ya tenía medio cerrada. Los bermellones lo intentaban, sí, pero casi siempre chocaban contra una defensa azulona muy metida en faena. Entonces llegó el 3-0, con Zaid Romero rematando de cabeza un gran centro de Luis Milla y desatando la fiesta en El Coliseum. El Mallorca estaba contra las cuerdas y la clasificación empezaba a ponerse feísima para los de Demichelis. Aun así, respondió rápido con un cabezazo de Omar Mascarell que puso el 3-1 y dio una pequeña esperanza. Pero fue más un amago que una reacción completa. El Getafe supo aguantar, cortar el ritmo y proteger una victoria que le mantiene lanzado hacia Europa. El Mallorca, en cambio, se marchó con 39 puntos, en una posición peligrosísima y con un duelo directo ante el Levante que ya huele a final. Derrota dura, de las que pesan en la cabeza y en la tabla.

Ficha técnica:

Getafe: David Soria; Allan Nyom (Davinchi, min.65), Djene (Sebastian Boselli, min.71), Domingos Duarte, Zaid Abner Romero, Juan Iglesias; Luis Milla, Damian Caceres, Mauro Arambarri; Mario Martin, Martin Satriano.

Mallorca: Leo Roman; David Lopez, Martin Valjent, Pablo Maffeo, Luis Orejuela; Manu Morlanes (Abdon Prats, min.80), Omar Mascarell, Zito Luvumbo (Pablo Torre, min.46), Sergi Darder (Antonio Sanchez, min.67), Jan Virgili (Takuma Asano, min.67), Vedat Muriqi.

Goles: 1-0, min.14: Martin Satriano; 2-0, min.41: Martin Satriano; 3-0, min.63: Zaid Abner Romero; 3-1, min.66: Omar Mascarell.

Árbitro: Juan Martinez. Amonestó a Domingos Duarte (min.79), Davinchi (min.81), Mario Martin (min.87), por parte del Getafe, y a Omar Mascarell (min.31), Pablo Maffeo (min.43), Pablo Torre (min.75), Antonio Sanchez (min.82), por parte del cuadro balear.

Valencia CF – Rayo Vallecano (1-1)

El Valencia y el Rayo Vallecano empataron 1-1 en Mestalla en un partido que empezó torcido para los de Corberán, pero que acabó dejando a los dos bastante cerca de la salvación. La primera parte arrancó con susto gordo para el Valencia, porque el Rayo salió con una facilidad tremenda para atacar la espalda de la defensa local. A los pocos minutos, Pacha Espino se plantó en el área y Renzo acabó cometiendo penalti, pero Nteka mandó el lanzamiento al palo, una vida extra que Mestalla respiró como pudo. El aviso no espabiló demasiado al Valencia, que seguía sufriendo cada vez que el Rayo encontraba campo para correr. Javi Guerra intentó tirar del equipo con algún arranque y un disparo cerca de la portería de Batalla, pero el partido olía más a golpe visitante que a reacción local. Y el golpe llegó en un córner, con Gumbau poniendo el balón y Lejeune cabeceando completamente solo para hacer el 0-1. El gol dejó al Valencia bastante tocado, como si de repente el partido se le hubiese hecho cuesta arriba de verdad. Dimitrievski sostuvo al equipo con una parada enorme en un mano a mano con Nteka, justo cuando Mestalla empezaba ya a impacientarse. La lesión de Saravia metió a Unai Núñez en el campo, y el Valencia tuvo que recomponerse sobre la marcha, casi a trompicones. La igualada llegó gracias a una jugada lista de Rioja, que sacó rápido de banda, encontró a Javi Guerra y permitió que Diego López empujara el 1-1 antes del descanso.

Tras el paso por vestuarios, el Valencia salió con algo más de calma, aunque el partido perdió bastante chispa y se fue apagando poco a poco. El Rayo ya no encontraba tantas autopistas como en la primera mitad, pero tampoco el equipo de Corberán conseguía mandar de verdad en campo contrario. El duelo entró en una fase rara, con mucho cambio, mucho ajuste y poca continuidad, como si los dos equipos supieran que el empate tampoco era una mala noticia. Corberán metió piernas frescas con Sadiq, Ramazani y Ugrinic, mientras Iñigo Pérez también movió el banquillo con Cissé, Alemao y De Frutos. La lesión de Gayà volvió a dejar ese punto de preocupación en Mestalla, porque nunca es poca cosa ver al capitán marcharse tocado. El Valencia intentó empujar por momentos, pero le faltó claridad para convertir ese dominio intermitente en ocasiones limpias. El Rayo, más prudente que al inicio, fue aceptando el partido que tenía delante y dejó de arriesgar tanto como en la primera parte. La segunda mitad se hizo bastante larga, con más tensión por lo que significaba el punto que por lo que pasaba cerca de las áreas. En el descuento, César Tárrega tuvo la más clara para cambiarlo todo en un saque de esquina, pero no pudo mandar el balón dentro. Al final, el 1-1 dejó un reparto de puntos con sabor práctico: Valencia y Rayo no celebraron a lo grande, pero los dos dieron otro paso para seguir en Primera.

Ficha técnica:

Valencia: Dimitrievski; Saravia (Núñez, m.32), Cömert, Tárrega, Gayà (Vázquez, m.63); Rioja, Pepelu (Ugrinic, m.60), Guido, Diego López; Javi Guerra (Ramazani, m.61) y Hugo Duro (Sadiq, m.61).

Rayo Vallecano: Batalla; Balliu (Ratiu, m.72), Lejeune, Mendy, Pep Chavarria; Pedro Díaz, Óscar Valentín (Pathé Ciss, m.61), Gumbau (Unai López, m.67); Fran Pérez (De Frutos, m.60), Nteka (Alemao, m.60) y Pacha Espino.

Goles: 0-1, m.21: Lejeune. 1-1, m.40: Diego López.

Árbitro: Alejandro Quintero (Comité andaluz). Amonestó a Saravia (m.6) por parte de los locales y a Nteka (m.56) por parte de los visitantes.

Girona FC – Real Sociedad (1-1)

El Girona y la Real Sociedad empataron 1-1 en Montilivi, un resultado que deja al conjunto catalán fuera del descenso esta jornada, pero con la sensación de haber dejado escapar algo más que dos puntos. El arranque ya enseñó bastante rápido quién se jugaba la vida y quién estaba con el curso casi ventilado, porque el Girona salió con hambre, empujando y buscando la portería de Remiro desde el primer momento. Bryan Gil tuvo una ocasión muy clara, pero se encontró con el portero txuri-urdin, que empezó la noche con pinta de querer fastidiarle el plan a medio Montilivi. Tsygankov también probó suerte en una acción que acabó entre Remiro y el poste, de esas que hacen que la grada se lleve las manos a la cabeza. El Girona mandaba, tocaba, llegaba y ponía el juego, pero ya sabemos cómo va esto: si perdonas, el fútbol te cobra intereses. Ounahi lo intentó desde lejos y Remiro volvió a sacar una mano de mucho nivel, manteniendo a la Real Sociedad viva cuando casi no había aparecido arriba. La Real no estaba haciendo gran cosa, pero encontró oro en un córner, que en estas jornadas de nervios vale casi como un plan de partido entero. Jon Martín apareció de cabeza en el minuto 28 y puso el 0-1, castigando otra vez a un Girona que volvió a sufrir con el balón parado. El gol dejó tocado al equipo de Míchel, porque no era fácil explicar cómo podía ir perdiendo un partido en el que había hecho casi todo menos marcar. La lesión de Barrenetxea, retirado con molestias en el 33’, también dejó un punto raro en la primera parte, con la Real pendiente de su jugador y el Girona intentando no perder del todo el hilo. Al descanso, Montilivi tenía esa cara de enfado tranquilo, de saber que el equipo había hecho méritos, pero que la clasificación no entiende de méritos.

La segunda parte arrancó con Stuani en el campo y con el Girona agarrándose a su delantero como quien se agarra al último tren de la noche. Míchel lo metió pese a sus molestias, porque en este tramo de temporada ya no se reservan cartas importantes, se tiran encima de la mesa y a ver qué pasa. El Girona volvió a mandar desde el balón, con más corazón que calma en algunos momentos, buscando centros, remates y cualquier grieta en una Real Sociedad cada vez más cómoda defendiendo cerca de su área. Los intentos locales no terminaban de ir entre palos y el partido empezó a atascarse, con esa pinta peligrosa de noche en la que haces mucho ruido pero no encuentras la puerta. Los dos banquillos se movieron, el ritmo cambió un poco y entonces apareció el de siempre. Arnau Martínez puso un buen balón y Stuani, que de esto sabe un rato, hizo el 1-1 en el minuto 66 para devolverle vida al Girona. El gol encendió Montilivi y mantuvo intacta la esperanza rojiblanca, aunque tampoco llegó esa avalancha final que el partido pedía a gritos. La Real Sociedad se cerró bien, aceptó el empate y empezó a jugar también con el reloj, porque el punto le aseguraba seguir en Primera y cerrar la temporada sin más sustos. El Girona lo intentó hasta el final, pero le faltó claridad, ese último pase limpio o ese remate que cambia una noche entera. Al final, el 1-1 dejó una sensación bastante pobre para los catalanes: suman, sí, no duermen en descenso, también, pero siguen metidos hasta el cuello en la pelea por salvarse.

Ficha técnica:

Girona: Paulo Gazzaniga; Arnau Martínez, Alejandro Francés, Vitor Reis, Alex Moreno; Axel Witsel (Fran Beltrán, min.57), Iván Martín (Thomas Lemar, min.57), Azzedine Ounahi; Joel Roca, Viktor Tsigankov (Claudio Echeverri, min.80), Bryan Gil (Cristhian Stuani, min.46).

Real Sociedad: Alex Remiro; Jon Martín, Duje Caleta-Car, Sergio Gómez, Jon Aramburu (Benat Turrientes, min.87); Takefusa Kubo (Gorka Carrera, min.57), Jon Gorrotxategi (Carlos Soler, min.57), Yangel Herrera (Igor Zubeldia, min.87), Ander Barrenetxea (Pablo Marín, min.34); Luka Sucic, Mikel Oyarzabal.

Goles: 0-1, min.28: Jon Martín; 1-1, min.66: Cristhian Stuani .

Árbitro: Miguel Sesma- Amonestó a Alejandro Francés (min.62), Joel Roca (min.76), por parte del Girona, y a Ander Barrenetxea (min.12), Jon Aramburu (min.53), Mikel Oyarzabal (min.59), Sergio Gómez (min.73), Duje Caleta-Car (min.82), Gorka Carrera (min.88), Benat Turrientes (min.90), por parte de la Real.

Real Madrid – Real Oviedo | Santiago Bernabéu, jueves 14 de mayo, 21:30

El Real Madrid – Real Oviedo cierra la Jornada 36 en el Santiago Bernabéu. Los blancos llegan tocados tras perder el Clásico y ver al Barça campeón, así que el partido tiene más que ver con el orgullo que con la pelea por el título. El Oviedo, por su parte, llega con el descenso a Segunda ya consumado.

El Madrid tiene plantilla de sobra para imponer su ley, aunque el golpe anímico del Clásico puede notarse. En clave Espanyol, el Oviedo ya queda descolgado y no afecta al relato de la permanencia. La jornada acabará en el Bernabéu, pero para el Espanyol la verdadera final habrá llegado un día antes, en Cornellà-El Prat.