La derrota del Espanyol en Mestalla no sólo dejó la ya típica sensación de que te vuelves a casa con la mochila llena de impotencia, sino que desató la indignación de medio espanyolismo. Uno de los más visibles por la condición de mediático del personaje fue Gonzalo Bernardos, que aparcó sus análisis económicos para escribir algo que muchos pensaban desde el sofá o desde el autocar volviendo del campo. “Otra vez más, al Espanyol el árbitro le quita puntos en Valencia. Tres penaltis en dos partidos y ninguno de ellos lo era”, soltó enfadado. Y no sonó ni exagerado ni impulsivo: era la rabia de un socio harto de ver siempre la misma película.
El @RCDEspanyol es un club al que no le respeta la Federación ni La Liga. Hemos cambiado a Chen por Pace, pero lo único que ha variado es que el segundo es más simpático que el primero. Institucionalmente, somos un cero a la izquierda.
— Gonzalo Bernardos (@GonBernardos) January 24, 2026
Un mensaje que recoge el sentir de la afición
Lo que escribió después todavía prendió más el debate. “No os engañéis, los árbitros no permitirán que juegue una competición europea”, lamentó, reflejando ese runrún que se ha instalado estos días entre la gente: que en los momentos clave, al Espanyol nadie lo protege. Y más duro aún fue su dardo institucional: “Hemos cambiado a Chen por Pace, pero lo único que ha variado es que el segundo es más simpático que el primero. Institucionalmente, somos un cero a la izquierda”. Ese “cero a la izquierda” fue un golpe directo, no sólo al arbitraje, sino al papel del club en los despachos del fútbol español.
El VAR, otro personaje más del enfado generalizado
Bernardos tampoco dejó pasar la actuación del VAR. “¿Para qué sirve el VAR? Para nada. Si pita un árbitro consagrado, el del VAR no se atreve a llevarle la contraria”, escribió, mencionando el arbitraje de Gil Manzano en el pasado y el de Hernández Hernández ayer. La frase que realmente encendió las redes fue la que todos hemos verbalizado alguna vez: “Los árbitros piden respeto, pero ¿lo tienen ellos?”. Una pregunta que cala por lo simple que es y lo mucho que retrata la situación.
Lo que se ve en la pantalla: agarrón claro a Rubén Sánchez, fuera de juego de Sadiq y Lucas Betrán toca a Rubén Sanchez. Lo que no se ve: empujón clarísimo delante del linier a Dolan en la jugada previa. !Qué mal arbitro es Hernández Hernández! ¿Y el VAR qué? https://t.co/it0GkPmDYR
— Gonzalo Bernardos (@GonBernardos) January 25, 2026
Un diagnóstico que señala a los de siempre
A Bernardos no le tembló el pulso a la hora de hablar de influencia en los despachos. “Errores que casi siempre son víctimas los equipos que tienen menos influencia en La Liga y Federación”, escribió. Y ahí sí que tocó un nervio porque, seamos sinceros, el Espanyol vive demasiado a menudo en esa zona gris donde nadie mira por ti, donde cada injusticia queda como un simple “fallo humano”.
Mestalla, otra vez, como símbolo de una herida que no cierra
Los cinco tuits consecutivos del economista no podían ocultar algo que él mismo dejó claro: su enfado es el enfado de todos. Una mezcla de cansancio, de incredulidad y de esa sensación de déjà vu cada vez que el equipo pisa Mestalla. Y aunque suela hablar de economía, ayer lo que explicó fue otra cosa: cómo te rompe por dentro ver que tu equipo compite, remonta dos veces, y acaba castigado por decisiones que nunca parecen caer al otro lado.







