El Espanyol visita al Valencia este sábado (16:15h) en un partido que huele a cierta necesidad. La de los de Corberán, que se quieren alejar del pozo tras rascar oro en Getafe. Y la de los de Manolo, que han arrancado 2026 con el pie torcido y necesitan un golpe de autoridad para evitar que se les nuble la vista mirando hacia arriba.
Dos derrotas, frío en enero y algunas dudas
Sin que ello signifique caer en el dramatismo ni la exageración, no se puede obviar que el tropiezo ante el Girona dejó algunas heridas abiertas en Cornellà. No solo por el 0-2, ni por los dos penaltis que encienden a cualquiera. Lo que más preocupa en realidad es la sensación de que este equipo ha perdido parte del filo con el que cerró la primera vuelta. «No es un partido para perderlo», soltó Manolo tras el choque, dejando claro que no se mordía la lengua. Aunque también tiró de autocrítica: «Tenemos que afinar».
El dato es claro: dos derrotas seguidas en casa, tres jornadas sin ganar y un calendario que no afloja. Lo bueno, dentro del mal trago, es que el Espanyol sigue quinto, aunque con el Celta y el Betis pisándole los talones. Y Mestalla no es precisamente el sitio ideal para recuperar la sonrisa… o sí, si sale bien la apuesta.
Manolo, obligado a reajustar piezas y cabeza
En Mestalla toca responder. No solo en lo táctico, donde Manolo podría mover fichas buscando ese gol que ahora cuesta tanto. También en lo emocional, porque el equipo viene tocado por lo arbitral, por el ruido de los objetos a Gazzaniga, por la baja larga de Puado y por las críticas que siempre aparecen cuando el viento deja de soplar a favor.
“El Valencia está trabajado, tiene jugadores que te pueden ganar el partido… y su campo aprieta de verdad”
El entrenador del Espanyol tiró de ironía, temple y alguna que otra indirecta para rebajar el tono alarmista antes de visitar Mestalla. Manolo fue rotundo al analizar al rival: “Tienen uno de los mejores entrenadores de la Liga. Tienen una identidad, están trabajados. Tienen jugadores de nivel: Rioja, Duro, Javi Guerra… muchos que te pueden ganar un partido”. Y también avisó sobre el factor campo: “Cuando tienen un momento a favor, aprietan de verdad. Pero si no lo tienen, es un hándicap que hay que aprovechar”.
A quienes ya están nerviosos por los últimos resultados, les lanzó un mensaje directo y con retranca: “Quintos a diez puntos del octavo. Pues nada, mal momento y mala racha”, soltó, con una sonrisa contenida. “Hemos llegado más a portería que el rival, hemos defendido mejor y nos han llegado poco. Pero claro, si no marcas… cambia todo”. Manolo no compró el discurso del drama, y dejó claro que el equipo “no ha hecho partidos catastróficos”, pese a sumar solo un punto de los últimos nueve.
El Valencia, con el cuchillo entre los dientes
No es el mejor Valencia de los últimos tiempos, pero sí un Valencia que aprieta los dientes. Lo demostró en el Coliseum, donde sacó un 0-1 de esos que valen media vida cuando vas con el agua al cuello. Gayà, capitán, símbolo y autor del gol, fue quien sacó el alma che a relucir cuando más quemaba el balón.
Corberán valoró la victoria como algo más que tres puntos. «Esta victoria refuerza la línea de trabajo del equipo», dijo el míster, que sigue lidiando con bajas en defensa y hasta ha tenido que reinventar a Pepelu como central.
Con 20 puntos, los valencianistas respiran… pero poco. Solo tienen uno más que el descenso y saben que, en cuanto aflojen, vuelven a caer.
Corberán avisa: “El Espanyol está haciendo las cosas extraordinariamente bien”
Carlos Corberán no dudó en la previa en elogiar al conjunto blanquiazul antes del duelo en Mestalla, al que definió como “un gran rival” y al que su equipo “quiere demostrar que puede competir y mejorar”. El técnico del Valencia destacó el crecimiento competitivo del Espanyol y lo calificó como un equipo “que saca mucho provecho del balón parado”, señalando a Cabrera como “una referencia” en esas acciones. Corberán fue claro: “Vivimos el partido desde el reto de ser conscientes de que el Espanyol es un buen equipo”, y dejó claro que Mestalla debe pesar: “Tenemos muchísimas ganas de volver a casa y competir con intensidad”. Para él, los de Manolo González llegan en un momento potente y serán un desafío exigente para su Valencia.
Un partido trampa para los dos
El Espanyol necesita reencontrarse consigo mismo y volver a parecerse al equipo que voló entre octubre y diciembre. El Valencia, por su parte, quiere seguir aprovechando su arreón para consolidarse fuera del descenso.
En el fondo, los dos necesitan lo mismo: no fallar. Porque la Liga no espera. Porque las dudas no se marchan solas. Y porque en un campo como Mestalla, o das el golpe… o te lo dan.
¿Se la jugará el Espanyol a tener la pelota? ¿Volverá Manolo a darle vuelo a Jofre? ¿Entrará Rubén de inicio? Preguntas que solo se responderán en un partido que promete más tensión que brillo, más necesidad que brillantez, y que puede marcar por dónde va a ir el 2026 perico.







