Joan Capdevila: «Estoy abierto las 24 horas para lo que el Espanyol necesite»

8 de abril de 2025

Joan Capdevila es uno de esos tipos que huelen a fútbol desde lejos. Campeón de Europa, campeón del mundo, ex jugador de clubes históricos y, sobre todo, perico de corazón. No lo decimos nosotros, lo dice él. Y además lo demuestra cada día desde 2019, cuando regresó al Espanyol para ejercer como responsable de Relaciones Institucionales Deportivas dentro del área de Comunicación y Relaciones Institucionales del club. Vamos, que es la cara visible en todos los temas deportivos y, como él mismo cuenta en su entrevista con Offsiders cuando se le pregunta por sus actuales proyectos profesionales, alguien a quien el club puede llamar “las 24 horas”.

De la cantera a referente institucional: Capdevila vuelve a poner su experiencia al servicio del Espanyol

“Moviéndome mucho, dicen que cuando te jubilas del fútbol te vas a aburrir pero no tengo tiempo de nada”, bromea Capdevila, que no ha perdido ni un ápice de esa energía que le caracterizaba en el campo. “Me gusta hacer muchas cosas, probar cosas nuevas, tengo varios proyectos, primero también el Espanyol, el club que me ha vuelto a llamar, súper agradecido de la función que estoy haciendo de Relaciones Institucionales Deportivas, en la cual estoy muy a gusto, muy cómodo. Estoy muy tranquilo y muy contento de poder estar en el club, que ayudo todo lo que haga falta, estoy abierto las 24 horas para lo que ellos digan”.

Tras ganarlo todo con la Selección y haber pasado por algunos de los mejores equipos del país, ahora le toca ejercer otras funciones en el Espanyol al que debe todo; formado en la cantera perica, cumplió su sueño de debutar con el primer equipo, y que ahora pone su experiencia al servicio del club.

La polémica salida de Capdevila al Atlético de Madrid: “Fue una historia un poco turbia”

La charla con Offsiders también le sirve para repasar su carrera, que no ha sido precisamente un paseo tranquilo; así recuerda uno de los capítulos más polémicos, su marcha al Atletico de Madrid. “Me quedo en el primer equipo y voy jugando todos los partidos; tengo una oferta del Atlético, mi cláusula se doblaba si firmo contrato profesional…”, arranca, añadiendo: “No se llegó a firmar ese contrato profesional, llega la oferta del Atlético, al no haber firmado contrato profesional la cláusula era la mitad, ahí llega la disputa entre clubes… fue una historia un poco turbia, me pilló muy joven pero la conclusión es que el Atlético pagó el traspaso”.

Capdevila y su regreso al Espanyol: “Tenía temor por el recibimiento de la afición”

Lo cuenta con sinceridad, sin esconder que la historia tuvo sus sombras. Porque Capdevila no se corta. Ni siquiera cuando habla del momento en que volvió a casa, ya en la recta final de su carrera: “Otra vez el Espanyol en mi vida, me lo ha dado todo. Me permite la formación, soñar con el debut en Primera, hacerlo, y luego tengo el privilegio que me vuelven a llamar para casi acabar mi carrera”. Ese regreso estuvo envuelto en dudas. No por su parte, sino por el miedo al recibimiento de la grada. “Yo tenía un poco de temor por esa salida medio turbulenta, medio rara, y que parte de la afición me había silbado. ¿Si me mantenían rencor pasados esos años? Sí, y aún siguen, a lo mejor voy por la calle y alguno… bueno, al final cada uno es libre”, reconoce sin rodeos. “Tenía ese temor, me decía, ‘con 33 años, ¿es necesario?’ Pero era tan grande mi ilusión… si la gente me quiere silbar tendré que pagar, pero era uno de mis sueños”.

El papel clave de Pochettino y Perarnau en el regreso de Capdevila al Espanyol

Lo acabó cumpliendo, y lo hizo de la mano de Pochettino, que fue quien le convenció para volver. “Me llamó personalmente, porque no la tenía muy clara. Me integré bien, todo había cambiado mucho en el club tras más de diez años, me intento adaptar al club, por suerte salvamos bien la categoría…”. Aquel Espanyol necesitaba experiencia, y Capdevila se convirtió más en un gestor de vestuario que en un jugador habitual. “Al año siguiente ya era más gestor de vestuario, Perarnau me ayudó en ese momento de estar en el grupo y alinear al vestuario, es una de las personas a la que hay que agradecer por cómo te ayudan en determinados momentos”.

Ahora, en su papel de embajador institucional, combina su trabajo en el club con la gestión de una empresa de márketing deportivo y con charlas para empresas. Pero su prioridad, por mucho que tenga mil cosas entre manos, sigue siendo según defiende el Espanyol.