Parece que la política comercial de Donald Trump, una especie de tormenta política en Washington, está dejando huella incluso en un rincón tan alejado de la capital estadounidense como Barcelona y el RCD Espanyol. Para entender cómo, basta con mirar lo que ocurrió este lunes en la Bolsa de Shenzhen, donde cotiza Rastar Group, el conglomerado chino propietario del club perico.

La reacción fue casi instantánea tras la última medida arancelaria impuesta por el presidente norteamericano, que recarga un 20 por ciento adicional a los productos chinos, llevando el total de los aranceles hasta un 54 por ciento. Como explica Iván Molero en el Diario AS, este lunes, «las pérdidas globales en un solo día ascendieron a un 9,66 por ciento», el mayor desplome desde la crisis financiera de 2008.
Sin embargo, la caída de Rastar no se detuvo ahí. Las pérdidas de su acción fueron aún más pronunciadas. «En un 20 por ciento exacto se fijan las pérdidas en la sesión de este lunes», comenta Molero. Las acciones del conglomerado comenzaron el día a 3,46 yuanes y terminaron en 2,96. Para que te hagas una idea, es como si un club que acaba de invertir en fichajes de renombre se viera obligado a vender a esos mismos jugadores debido a una crisis económica global.

¿Esto significa que el Espanyol está en crisis por los aranceles de Trump? No exactamente. Rastar ya arrastraba pérdidas en la Bolsa desde hace tiempo, así que no es que la debacle de este lunes sea una sorpresa. Pero, como señala Molero, «sí tendrán su impacto indirecto», y el efecto puede sentirse en los próximos movimientos de la directiva del club. En concreto, la familia Chen, propietaria del 99,6% de Rastar, ya había mostrado intenciones de reducir sus inversiones, algo que podría acelerarse ahora con la caída de la acción.
El futuro de la venta del Espanyol
Las consecuencias de esta guerra comercial también podrían tener una derivada importante para el futuro del Espanyol. La venta del club, que parece estar en la agenda de la familia Chen desde hace tiempo, podría verse alterada por los efectos de los aranceles. Como recuerda Molero, los Chen han negociado en al menos dos ocasiones con grupos inversores norteamericanos para venderles el club, pero ahora, con las tensiones entre Estados Unidos y China, la permeabilidad recíproca de estos acuerdos está por verse. Es decir, que los posibles compradores de Estados Unidos pueden pensar dos veces antes de meterse en un club de propiedad china, dado el clima de incertidumbre que rodea a las relaciones entre ambos titanes.

La situación se complica aún más sabiendo que este jueves entra en vigor la respuesta de China a las políticas de Trump, que establecerá unos aranceles del 34 por ciento a los productos importados por Estados Unidos. Este nuevo paso podría empeorar aún más las cosas para Rastar, y por ende para el Espanyol, ya que la familia Chen, como propietario mayoritario, está viendo cómo sus activos pierden valor de manera considerable.
¿Qué nos espera?
El futuro del Espanyol sigue siendo incierto, y si bien no podemos culpar exclusivamente a los aranceles de Trump por la caída en las acciones de Rastar, lo cierto es que las políticas comerciales del presidente de los Estados Unidos están añadiendo un grado de incertidumbre que podría ser determinante para los planes de los Chen y la estabilidad financiera del club.

Por ahora, habrá que seguir de cerca cómo se desarrollan los acontecimientos y si la situación económica del conglomerado chino acaba afectando aún más al futuro del club. Lo que parece claro es que, aunque la conexión entre los aranceles de Trump y el Espanyol pueda parecer distante, las decisiones en un despacho de Washington sí pueden tener un impacto directo en los sueños de los aficionados pericos.







