Mauricio Pochettino empezó el Mundial como le gusta a cualquier entrenador: ganando, goleando y dejando la sensación de que aquí puede haber algo serio. El técnico argentino, con pasado en el Espanyol como jugador y entrenador, dirigió a Estados Unidos en su estreno mundialista ante Paraguay y el equipo anfitrión no falló. El 4-1 fue una primera alegría enorme para Donald Trump, que unas horas antes había llamado al vestuario estadounidense para desear suerte y soltar unos elogios bastante encendidos hacia el exblanquiazul.
Trump llamó al vestuario y se rindió a Pochettino antes del debut
La escena tuvo su punto curioso, casi de película americana, nunca mejor dicho. En la previa del partido, Trump habló con el plantel de Estados Unidos y también con Pochettino. El presidente norteamericano le dijo al técnico argentino: “Un tipo fantástico, un entrenador fantástico”, y fue aún más allá al asegurar que el equipo tenía “muchas posibilidades de llegar hasta el final”. Vamos, que no fue la típica llamada protocolaria de dos frases y ya está. Hubo mensaje, hubo fe y hubo mucho bombo antes de que rodara el balón.
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— The White House (@WhiteHouse) June 12, 2026
Pochettino respondió con educación y mucho compromiso
Pochettino, que ya tiene tablas para estas situaciones y sabe moverse cuando hay cámaras, micrófonos y política de por medio, respondió con un tono correcto y muy de seleccionador. “Muchas gracias por su apoyo, señor presidente, y vamos a hacer todo lo posible para que usted y toda la gente de este país se sientan orgullosos”, contestó el argentino. Dicho y hecho. Porque pocas horas después, Estados Unidos salió al campo con una marcha más que Paraguay y convirtió el debut en una noche redonda.
Estados Unidos se estrena con un 4-1 y alimenta la euforia
El partido no tuvo demasiado misterio desde el primer tiempo. Estados Unidos salió fuerte, con ritmo, con confianza y con la grada empujando como si aquello fuese mucho más que un estreno. Paraguay, que volvía a un Mundial con ganas de hacerse notar, se encontró con un vendaval. Folarin Balogun firmó un doblete, Pulisic apareció como uno de esos jugadores que cambian el pulso de un partido y el equipo de Pochettino dejó una primera parte de esas que hacen que la gente se venga arriba demasiado pronto. Y claro, si antes Trump ya estaba ilusionado, después del 4-1 seguro que lo estaba bastante más.
El experico sabe que la política puede entrar en el vestuario
Pero la historia no va solo de fútbol. Pochettino ya había hablado antes del torneo de algo delicado: la polarización política en Estados Unidos y cómo puede afectar a un vestuario. Porque Trump no es una figura neutra. Tiene seguidores muy fieles y detractores muy duros, y eso también puede estar dentro de una selección con jugadores de perfiles, historias y sensibilidades distintas. Pochettino lo explicó con bastante claridad: “Tenemos que asumir nuestra responsabilidad y tener clara la idea de lo que representamos: un país como Estados Unidos, con estas situaciones que describes. Pero nosotros nos debemos a la federación, a la Asociación de Fútbol de USA, y debemos alinearnos con lo que sabemos hacer: jugar al fútbol y entrenar. Cada uno puede tener sus ideas políticas, pero cuando eres partícipe de un grupo con la responsabilidad de defender una sociedad como la del fútbol, y estás envuelto en un organigrama como la FIFA, debes seguir ciertas normas de conducta. Esto no significa que no pienses de una forma u otra, pero debemos centrarnos en competir de la mejor manera. Lo hemos hablado en las últimas concentraciones: vamos a respetar la ideología de cada uno, pero cuando somos parte de un grupo con un interés común, si queremos pelear por algo más allá del deporte, tendríamos que salirnos de ahí para representarnos a nosotros mismos. Como entrenador, mi foco es cien por cien el fútbol. Lógicamente, vemos lo que pasa en el mundo y cada uno tendrá su idea, pero debe guardársela, sobre todo para generar un ambiente en el que vamos a competir contra otros países que quieren lo mismo que nosotros, que no es otra cosa que ganar un Mundial.”
Pochettino no quiere líos: fútbol, grupo y Mundial
El mensaje de Pochettino fue aún más directo cuando le repreguntaron si sus jugadores debían dejar sus ideas políticas a un lado durante el torneo. “Exacto. Y tiene que ser así. Es que no estoy diciendo nada malo. Si algún jugador quiere politizar la selección y no lo entiende, tiene que irse, porque generaría un conflicto sin ningún sentido.” Puede gustar más o menos, pero la idea es clara: dentro del grupo, para él, manda el fútbol. Y en un Mundial jugado en casa, con todo el ruido que trae Estados Unidos alrededor, Pochettino no quiere que nada rompa el vestuario.
Pochettino piensa en ganar la Copa, no en quedar bien
El argentino también dejó otra frase muy potente antes del torneo, de esas que luego se recuerdan si el equipo empieza a avanzar rondas: “Yo pienso en ganar el Mundial, no en hacer un buen papel”. Suena fuerte, porque Estados Unidos no parte como una de las grandes favoritas históricas, pero Pochettino no ha llegado ahí para hacer turismo. Quiere competir, quiere cambiar la mentalidad y quiere que el soccer deje de parecer solo un espectáculo simpático para convertirse en algo con colmillo competitivo.
Del Espanyol a ilusionar a un país entero
Para el perico, todo esto tiene también su punto especial. Pochettino no es un nombre cualquiera en la historia del Espanyol. Fue jugador, fue entrenador y dejó huella en el club. Verlo ahora en un Mundial, llevando a Estados Unidos y arrancando con una goleada de autoridad, tiene ese aire raro de orgullo lejano. Ya no está en casa, claro, pero uno lo ve ahí y piensa: este tipo, que tantas veces ha dado la cara en público por los colores blanquiazules, pasó por nuestra historia.
Primera alegría para Trump, primer aviso de Pochettino
El Mundial acaba de empezar y conviene no volverse loco con un solo partido. Pero el arranque de Estados Unidos fue de los que pesan. Goleada, buen fútbol, ambiente de fiesta y un Pochettino que parece tener al grupo enchufado. Trump le había dicho que era un entrenador fantástico y Pochettino le respondió con una goleada. Más redondo, imposible. Ahora falta ver si esto fue solo una noche bonita o el primer capítulo de algo más grande.







