Un mes después de su llegada oficial al Espanyol, Ramón Rodríguez ‘Monchi’ empieza a dejar bastante claro qué tiene en la cabeza. El director general deportivo blanquiazul se ha sentado con AS, en una entrevista firmada por Iván Molero y Álex Biescas, y ha repasado casi todas las carpetas que ahora mismo tiene abiertas: mercado, salidas, cantera, cedidos, límite salarial, Alan Pace, Burnley, San Fernando, Europa y hasta el eterno runrún del Sevilla. La sensación que deja es la de un dirigente que no quiere prometer fuegos artificiales, pero sí cambiar la manera de competir del club.
Ya instalado en Barcelona y con rutina de trabajo
Monchi explica que su aterrizaje en Barcelona ya está bastante encarrilado. El andaluz reconoce que va encontrando su sitio, tanto en lo personal como en lo profesional: “Ya estoy más asentado, con la estructura de la semana más marcada y la semana que viene tendré vivienda, que era algo importante para mí. Así que estoy ya en dinámica normal de semanas de trabajo. Y aprovecho ahora que aún se puede reducir la intensidad los fines de semana para bajarme (a San Fernando)”. El detalle no es menor, porque para alguien como él, que vive el fútbol casi a jornada partida eterna, tener base estable ayuda. Ahora toca pasar del aterrizaje a las decisiones duras.
La mudanza llegará antes que la plantilla cerrada
Preguntado por qué llegará antes, si su mudanza definitiva o una plantilla más o menos cerrada, Monchi fue bastante claro. No quiere correr por correr. Entiende la impaciencia del perico, claro, pero también sabe que las prisas en junio pueden pagarse en noviembre. Lo explicó así en AS: “Tampoco tengo que hacer mucha mudanza, así que creo que la mudanza va a ser antes. Y entiendo no las urgencias pero sí que la gente quiera ver caras nuevas pronto, pero la experiencia de tantos años como director deportivo me hace reflexionar si es mejor tenerlo todo hecho rápido sin estar convencido o tardar un poco más desde el convencimiento de que estás haciendo lo que tú quieres. Y creo que lo segundo es mucho más coherente y, a la larga, más eficiente”. Vamos, que habrá que respirar. Aunque cueste.
Las salidas son tan importantes como las llegadas
El Espanyol tiene ahora mismo una plantilla con demasiadas fichas, y Monchi no esconde que tocará aligerar. En la entrevista, al ser preguntado por esa necesidad de salidas, respondió: “Evidentemente, no tiene lógica, ya no solo por un tema financiero y económico, sino fundamentalmente por espacio. Es verdad que el mercado en general está muy parado, que en Segunda aún están compitiendo y que el Mundial nos tiene a todos un poco a la expectativa, pero imagino que dentro de poco empezará a moverse y eso provocará el efecto dominó que suele ser habitual. Y es verdad que, a veces, cuando uno empieza una planificación solo se habla de quién va a venir y nadie de quién va a salir, y eso también es importante”. Y ahí está una de las claves del verano. Antes de imaginar fichajes, hay que hacer sitio.
El 7 de julio no estará todo resuelto
La pretemporada arranca el 7 de julio, pero Monchi no vende una foto perfecta desde el primer día. Su idea es tener el mayor número posible de jugadores útiles para el nuevo curso, aunque asume que el mercado irá por fases: “Lo ideal sería estar con el mayor porcentaje posible de jugadores que deben estar el año que viene en la primera plantilla, pero ya digo que lo normal, quedando un mes corto y aunque estamos intentando movilizarlo todo, es que habrá jugadores que empiecen y luego tengan que salir, igual que jugadores que no empiecen pero que luego estarán”. Es decir, la plantilla del primer entrenamiento no será necesariamente la plantilla definitiva. El mercado no se cerrará en la primera semana de julio, por mucho que la afición quiera ver caras nuevas ya.
La limitación de cesiones obliga a ser más agresivos
Uno de los puntos más interesantes de la entrevista es el impacto de la nueva limitación de cesiones. Monchi reconoce que esta normativa cambia la manera de trabajar, sobre todo en un club con muchos jugadores y una cantera que también necesita espacio. Lo explica así: “Está claro que no ayuda, si tenemos 27 jugadores, más un filial con algún que otro ‘overbooking’. Una de las decisiones que se tomaron anteriores a mí, aunque yo también la conocía, la de eliminar al Espanyol C, viene en parte por esta normativa, porque te coarta mucho la limitación y te cambia un pelín la estrategia. Al final, tienes que afinar mucho con los jugadores que decides descartar, porque la cesión era una manera de cubrirte las espaldas por si el jugador la rompía, explotaba”. Y remata con una frase que suena a aviso para navegantes: “Ahora habrá que buscar mecanismos alternativos para esos jugadores con los que todavía tienes dudas de si su recorrido en el club puede ser todavía importante, pera no perderlo de vista. Y también tendremos que tomar decisiones mucho más agresivas, sabiendo que a lo mejor dejamos salir a jugadores que pueden triunfar en otro sitio, pero ese también es nuestro trabajo”.
Traspasos compartidos y porcentajes de futuro
Una de esas alternativas puede ser el modelo que ya aplican clubes como el Real Madrid: traspasar un porcentaje de derechos, reservar opciones de recompra o mantener parte de una futura venta. Monchi no lo vende como una revolución, sino como algo que muchos clubes van a tener que hacer: “Sí. Es uno de los formatos. O tener porcentajes de futuras ventas. El Real Madrid creo que juega con ambas ideas, con la posibilidad de repescar y de recaudar si hay una venta. Eso lo haremos todos los clubes, no es que vayamos a ser nosotros especialmente novedosos”. La cesión ya no será siempre el colchón cómodo. Toca imaginar fórmulas para no perder del todo a jugadores que aún pueden explotar.
Los cedidos empiezan citados, pero no todos seguirán
El Espanyol tiene varios jugadores que han estado cedidos fuera, y Monchi confirma que todos están llamados a iniciar el trabajo porque pertenecen al club. Eso sí, no todos tienen el mismo punto de partida: “Ahora mismo, están todos citados para empezar el día 7, porque son jugadores del Espanyol. ¿Cuántos? Espero que haya un porcentaje importante, aunque también es verdad que en algunos casos estamos prácticamente convencidos y en otros habrá que confirmar que esa evolución que han esbozado este año de cesión se ratifica compitiendo con sus compañeros, que a priori deben estar en un nivel superior. Y luego hay otros con los que estamos convencidos de que tienen que buscarse una salida”. Dicho de otra forma: habrá examen. Volver de cesión no significa quedarse, pero sí tener una ventana para convencer.
La palabra clave de Monchi: eficiencia
Con recursos limitados, sin una gran venta clara sobre la mesa y con el límite salarial apretando, Monchi sabe que el margen de error es pequeño. Su respuesta en AS va justo a su palabra favorita: “Bueno, imagino que una de las cosas por las que estoy aquí es por eso… Quiero pensarlo. Creo en ser eficiente. ¿Qué quiere decir? Pues intentar que cada euro que se invierta tenga un retorno. Tendremos que apurar al máximo, conocer el mercado, intentar convencer a los clubes y a los jugadores de que vengan en unas condiciones acordes a nuestras posibilidades e intentar acertar al máximo. Eso es fundamental”. El Espanyol no puede fichar como rico, así que tiene que fichar como listo.
Generar activos para dejar de vivir siempre igual
Monchi también insistió en un punto central: el Espanyol necesita generar activos, vender bien y reinvertir mejor. No como una frase de manual, sino como una necesidad para dejar de dar vueltas en el mismo sitio: “Es fundamental, porque si no somos capaces vamos a tener siempre el mismo problema. La mayoría de clubes en los que yo he estado han intentado crecer desde la generación de plusvalías, y reinvertir esa plusvalía en otros nuevos jugadores. Ese tiene que ser uno de los objetivos. Debemos conformar una plantilla con la llegada de jugadores que tengan un rendimiento inmediato que eleven el nivel y también con jugadores que a lo mejor sin ese rendimiento inmediato, aunque sí bueno, sean apuestas de futuro para que su crecimiento sirva en lo deportivo como en lo económico”. Aquí está la receta. Rendimiento ahora, valor mañana. Las dos cosas a la vez.
Urko, Roberto, Omar y los jóvenes que vuelven
Cuando le preguntan si a la plantilla le faltan grandes activos, Monchi admite que hay nombres interesantes. Al poner sobre la mesa a Urko, Roberto y Omar, responde: “Sí, y los jugadores jóvenes han estado fuera: Javi (Hernández), Marcos (Fernández), Hinojo, Omar (Sadik), Justin (Smith), Hugo (Pérez)… Vamos a ver si alguno de ellos, con ese crecimiento que intuimos que han experimentado, son activos de futuro, igual que en la historia del Espanyol hubo muchos jugadores que tuvieron que salir para después volver”. La frase encaja mucho con el momento del club. El Espanyol necesita que alguno de esos nombres deje de ser promesa de contexto y empiece a ser patrimonio real.
La cantera, Marco Otero y “que nos falten paredes para las fotos”
La cantera también ocupó un espacio importante en la entrevista de Iván Molero y Álex Biescas. Monchi admite que no se puede cambiar todo de un día para otro, pero deja clara la intención: “Pero se debe. El club también ha apostado por la incorporación de Marco Otero como responsable del fútbol base, y estamos examinando los procesos de trabajo, incluso la composición de los distintos cuerpos técnicos, estamos valorando y tomando decisiones de cambio estratégico en las formas de trabajar y en las personas que comandan los puestos estratégicos de la cantera para intentar volver a que nos falten paredes para las fotos (de canteranos que debutan con el primer equipo). Es un proceso más de corto-medio plazo que de ya, aunque entendemos que el Real Club Deportivo Espanyol, que siempre ha tenido una gran cantera, no puede perder ese vivero de jugadores que puedan ser estratégicamente importantes en el primer equipo”. La imagen es buenísima: que falten paredes para colgar fotos de debutantes. Eso, en la Dani Jarque, debería ser casi una obligación moral.
Europa como obsesión, pero sin vender humo
La frase más potente de la entrevista llega cuando Monchi habla del objetivo competitivo. No quiere poner un titular vacío, pero tampoco esconde ambición: “No es que quiera evitar el titular, y si queremos mejorar tampoco soy muy innovador si digo que habría que quedar entre los diez primeros. Pero es que, con independencia del objetivo a corto plazo, me preocupa más consolidar la estructura deportiva del club. Creo que ha habido un trabajo muy bueno por parte de las personas que estaban anteriormente, y ahora tenemos que recoger ese testigo y dar un paso más. Todo el mundo perico, del club, los propietarios e inversores quieren que mirar hacia arriba, coquetear con las plazas cercanas a Europa, sea algo habitual, no esporádico, y yo estoy obsesionado con eso. Lo defino con dos frases”. Ahí está el punto. No promete Europa mañana, pero quiere que el Espanyol deje de verla como un accidente feliz.
“Acortar los procesos” y mejorar resultados
Monchi resume su misión con dos ideas: hacer más corto el camino y conseguir mejores resultados. En sus palabras: “Una es acortar los procesos, los tiempos y la otra, mejorar los resultados. Es decir, que cuando uno quiere resultados, hay unos procesos, y a mí me han traído para que ese camino, esa necesidad de ir adaptando el club a cotas mayores, sea lo más corto posible, y que los resultados sean los mejores posibles. Esas dos premisas son las que tengo en mente para construir el Espanyol que creo que la gente anhela, que merece su historia y que creo que los propietarios quieren”. Es una frase que toca mucho al perico, porque habla de historia, de ambición y de una impaciencia sana. El Espanyol no puede esperar diez años para volver a sentirse competitivo.
Real Sociedad y Celta como espejo
Preguntado por si el Espanyol puede mirar a clubes como Real Sociedad o Celta, Monchi no se esconde del todo, pero coloca el debate en el sitio correcto: “A ver, en una temporada bastante compleja y extraña, al Espanyol le ha faltado una victoria para estar en Europa. ¿Debería ser ese un objetivo? Sí. Pero soy más ambicioso Usted pone ejemplos de clubes que están haciendo bien las cosas: la Real, que va a Europa de manera consecutiva, o el Celta, que ya lleva dos temporadas seguidas. Más que equipararnos a ellos, creo que tenemos que reflejarnos en ellos. Son dos buenos ejemplos de lo que creo que todos queremos. ¿Pelear por Europa a día de hoy? En la penúltima jornada había equipos peleando por no bajar y que aún podían ir a Europa. Nosotros no podemos renunciar a eso último, pero en paralelo a lo que la clasificación a corto plazo te vaya ofreciendo, tenemos que ir sentando las bases: hemos hablado antes de la cantera, de rejuvenecer la plantilla para tener activos… Tenemos que ir por otro camino creando sinergias para que luego vaya todo mucho más suelto”. No se trata solo de acabar octavo un año. Se trata de construir para que no suene raro pelear arriba.
La información ya la tiene todo el mundo; la clave es interpretarla
Monchi también explicó cómo ha cambiado el scouting. Antes se podía llegar antes que nadie a un torneo perdido por ahí. Ahora todos tienen herramientas, bases de datos y seguimiento global. Por eso la diferencia está en saber leer bien esa información: “No es fácil. Las herramientas de ‘scouting’, de análisis, de seguimiento, las tenemos ya todos los clubes, no vamos a descubrir nada. Por eso creo que ahora lo importante es ser capaz de interpretar toda esa información para, aplicándola, conseguir el perfil idóneo que pueda necesitar tu entrenador. Un jugador es válido cuando su uso continuo provoca un rendimiento importante. ¿Dónde está el fracaso de muchas planificaciones? En que los directores deportivos no son capaces de asimilar los perfiles idóneos para el entrenador. Si el entrenador juega con extremos muy profundos, no traigas extremos que juegan por dentro, o viceversa”. Fichar bien no es traer al jugador más famoso de una lista; es traer al que Manolo realmente va a poner.
El perfil exacto para Manolo González
Monchi insiste en esa idea: la diferencia está en las personas que interpretan los datos y en encontrar jugadores que el entrenador pueda usar. Lo cuenta así: “Ahí es donde los clubes estamos empezando a buscar ese salto, porque por lo demás, los cuerpos técnicos y las direcciones deportivas cada vez son más poblados y preparados, todos empleamos similares herramientas, bases de datos, plataformas… Con lo cual, la diferencia está primero en las personas que conforman esa dirección deportiva, que debe ser gente capaz de testar el talento, y luego en encontrar ese jugador que, al ser exactamente lo que el entrenador quiere, sea un jugador utilizable”. Esta parte es básica. Un fichaje que no encaja en el plan del técnico es caro aunque llegue gratis.
Moneyball, pirata y en doblaje latino
La entrevista también tuvo su momento más simpático con Moneyball, esa película que siempre se ha relacionado con la manera de mirar el mercado de Monchi. El gaditano se ríe y cuenta una anécdota muy suya: “(Ríe). Sí. Le cuento una anécdota: cuando yo vi ‘Moneyball’, no la había visto nadie en el mundo, porque la vi con doblaje latino, de esas piratas que había… Supongo que ya habrá prescrito, que no es ningún delito. Me la regalaron y la traducción era esa. Por lo menos fue tres o cuatro años antes de que se viera aquí”. Un momento ligero, pero también muy revelador. Monchi lleva años obsesionado con sacar ventaja antes de que los demás lleguen.
Alan Pace le transmite confianza
Sobre Alan Pace, Monchi todavía pide tiempo para valorar con todos los elementos, pero sí deja una idea fuerte: hay confianza. Y para él eso importa mucho: “Aún no tengo todos los elementos de juicio, todavía las balas son de fogueo, no han empezado las de verdad. Pero hay una muy buena comunicación y me transmite confianza, que es muy importante, porque soy un tipo especial, tengo mis taras y cuando noto cariño me multiplico. Todo lo que habíamos hablado antes de mi llegada se ha cumplido. También tengo que decirle que todavía no hemos perdido ningún partido. (Ríe) Creo que es una persona tranquila, que no se muestra eufórica en el éxito ni crispada en el fracaso, y eso puede ayudar mucho si queremos construir algo a medio-largo plazo”. Y añade una frase que explica el margen que siente: “Hoy lo que más valoro es que siempre está al teléfono cuando lo necesito, que siempre está dispuesto a ayudar y que me transmite confianza en las pocas decisiones que he tomado. Siempre ha sido ‘Monchi, haz lo que tú creas conveniente, que para eso has venido’”.
“Decisiones basadas en lo que pueda ser, no en lo que es”
Monchi sabe que el Espanyol no podrá competir por cracks ya hechos a precios bajos, porque ese mercado casi no existe. Por eso habla de intuición, contexto y oportunidad: “Con la globalización del mercado, es muy difícil encontrar a jugadores que te cuesten uno o dos millones de euros y sean cracks, porque el mercado ya no está así. No sé si arriesgar es la palabra, pero sí tomar decisiones basadas en lo que pueda ser, no en lo que es. Vamos a intuir que este chico no ha triunfado en el Brighton, el Pisa o el Olympique de Lyon, pero del que tenemos un buen histórico de informes, a lo mejor es que no ha encontrado el hábitat, el entorno, y vamos a apostar por él”. Esta frase define mucho su trabajo. No mirar solo el presente del jugador, sino el sitio donde puede convertirse en algo mejor.
Banega, Morgan Rogers y Urko como ejemplos de contexto
Para explicar esa mirada, Monchi tira de ejemplos propios: “Ya lo hice en el pasado. Para mí, el mejor jugador que he tenido técnicamente en mi trayectoria es Éver Banega, que estaba dando vueltas alrededor del campo, apartado en el Valencia. Los del Valencia no son tontos, sino gente preparada y capacitada. ¿Por qué lo dejan ir? Pues porque no rindió allí. Pero tú hablas en Sevilla de Banega y es Dios. Morgan Rogers, posiblemente el fichaje más interesante que hice en dos años en el Aston Villa, es un descarte del Manchester City, que luego estuvo en el Blackpool y el Bournemouth, y no triunfó en ninguno, pero hoy es posiblemente top cinco de la selección inglesa. Esas cosas pasan, hay que estar. Antes, al hablar de activos, ha salido rápidamente el nombre de Urko: ¿por qué lo deja salir la Real Sociedad por cinco millones? Ahí es donde tenemos que estar, con perfiles de jugadores que porque en su club a lo mejor tiene dos por delante que son muy buenos y se queda”. El Espanyol necesitará fichar talento antes de que el mercado lo aplauda.
Repatriar canteranos: bonito, sí, pero con rendimiento
En las paredes de la Dani Jarque aparecen nombres como Gerard Moreno, Marc Roca, Aarón Martín o Adrià Pedrosa, y Monchi no cierra la puerta a posibles retornos. Eso sí, no lo plantea solo desde la nostalgia: “Son todos nombres interesantes, lo que pasa es que esto es un noviazgo. Esto no depende solamente del novio, también de que la novia quiera. Siendo algo bonito, que tiene un matiz de emotividad, también tenemos que buscar la efectividad, el rendimiento. Hay que analizarlo caso por caso, pero puede ser, puede ser. En mi etapa en el Sevilla tuve situaciones muy similares con jugadores que salieron y volvieron, como José Antonio Reyes, desgraciadamente fallecido y que jugó aquí, o Ivan Rakitic. Puede darse el caso, pero siempre con la prioridad de que su rendimiento sume”. Volver a casa emociona, pero tiene que mejorar al equipo.
El derbi, el Barça y mirar más allá de la rivalidad
Monchi también fue preguntado por lo que supondría para un perico ganar un derbi, más aún viniendo de experiencias como Sevilla-Betis o Roma-Lazio. Su respuesta fue prudente, pero con conocimiento de lo que significa una rivalidad: “En la presentación dije que el Espanyol es tan grande y potente que no tiene por qué confrontarse con nadie, pero también sé lo que significa, vengo de dos ciudades donde la rivalidad Sevilla-Betis y Roma-Lazio se mide mucho. Con el Aston Villa no tanto, porque el Birmingham está en categorías inferiores. Aquí sé que hay ese pique entre aficionados, y si es algo que pueda provocar alegría y felicidad, bienvenido sea, pero nuestras miras son otras. El Sevilla empezó a crecer allá por 2003 ó 2004 cuando José María del Nido Benavente, en el famoso ‘speech’ que dio en Madeira, dijo que el Sevilla debía crecer olvidándose de la rivalidad local. Y mire desde 2004 todo lo que pasó. Que si no hubiera dicho eso, también hubiera pasado, pero creo que es un mensaje interesante”. Ganar derbis gusta, claro. Pero Monchi quiere que el Espanyol crezca por algo más grande que vivir pendiente del Barça.
El Sevilla, una historia que debe seguir por su lado
Monchi también habló de su pasado en el Sevilla, un tema inevitable. No le molesta que le pregunten, pero sí deja claro que ahora está en otra cosa: “A ver, no me molesta, lo que pasa es que la gente que me lee y me escucha dice ‘Monchi no para de hablar del Sevilla’. Yo no vengo aquí a hablar del Sevilla, por respeto al propio Sevilla y sobre todo al Real Club Deportivo Espanyol, que es mi club. Me gusta hablar del Espanyol y si puedo meter una cuña del San Fernando, perfecto, pero si me preguntan, respondo. Es una historia con dos partes muy bonitas, que han tenido momentos mágicos, entrañables y preciosos, pero que tiene que seguir cada uno por su lado. El Sevilla anunció nuevo director deportivo, José Ignacio (Navarro), que además trabajó conmigo varios años, al que le deseo toda la suerte del mundo”. La frase importante es esta: “Yo no vengo aquí a hablar del Sevilla”. Y para el perico, eso se agradece.
San Fernando, Espanyol, Burnley y días largos
Monchi también explicó cómo compagina su vínculo con el San Fernando con su trabajo en el Espanyol. Matiza que no fue una condición, sino una petición, y que Alan Pace lo entendió rápido: “No era una condición, sino una petición, y no tuve que hacer nada porque Alan (Pace) enseguida lo percibió. Allí tengo ya una estructura, evidentemente más humilde, aunque el club aun estando en Segunda Regional tiene un carácter cien por cien profesional. Lo que hago es dividirme un poco el día: me levanto más temprano y me acuesto más tarde, tampoco pasa nada porque no soy muy de dormir. Hoy, por ejemplo, he tenido videollamadas por temas del Burnley, otras por el Espanyol y una más pequeña por un matiz del San Fernando”. Y dejó claro el orden de prioridades: “Tengo muchos defectos pero también algunas virtudes, y cuando estoy centrado tengo capacidad de trabajo. Obviamente, mi objetivo es el Real Club Deportivo Espanyol, por eso estoy aquí, si no me hubiera quedado en San Fernando. Pero creo que puedo llevar las dos cosas hacia delante sabiendo qué es prioritario en cada momento”.
Renovaciones ya en marcha, aunque sin ruido
Sobre los jugadores que acaban contrato en 2027, Monchi confirma que ya hay trabajo en marcha, aunque quizá no con nombres muy llamativos por ahora: “Ya estamos, de hecho, en alguna, a lo mejor no tan llamativa. Iremos enfocándolas en función del momento, porque no queremos que nos penalice el límite salarial. Por eso, en función de los movimientos, iremos introduciendo algunas renovaciones”. Aquí vuelve a aparecer el límite salarial como una sombra permanente. Hasta renovar exige timing, cálculo y no hacer movimientos que te bloqueen el resto del mercado.
Burnley, Hartman y las sinergias bien hechas
La entrevista también entró en la relación con el Burnley, club que comparte propiedad con el Espanyol. Al ser preguntado por posibles sinergias y por el nombre de Quilindschy Hartman, Monchi respondió: “Es algo de lo que tenemos que aprovecharnos, al ser el propietario del Burnley el mismo que el del Espanyol. Es como si tú negocias contigo mismo el precio de algo en tu casa y lo encareces. A Alan (Pace) le he transmitido que debemos aprovechar ese vínculo desde el convencimiento de hacer las cosas bien hechas, que no parezca un compadreo, un ‘oye, venga, déjame a este que para ti es un problema’. No. Debemos hacerlo desde el convencimiento de que Hartman, Pepito, Manuelito o Fulanito sean jugadores que aquí puedan aportar. Y eso es lo que estamos poniendo encima de la mesa como prioridad”. La relación con Burnley puede ayudar, pero Monchi no quiere favores sin sentido deportivo.
Las posiciones a reforzar, sin decirlas del todo
Para acabar, AS intentó que Monchi confirmara las posiciones a reforzar: portería, lateral izquierdo, central… pero el andaluz se escapó con una sonrisa. Dijo: “Yo no seguiría, porque no lo voy a decir. (Risas) Tenemos que ser más agresivos, y evidentemente el 90 por ciento de lo que necesitamos lo sabe todo el mundo. Todos conocemos al equipo, dónde ha flaqueado más, las salidas que hay, jugadores que ya se han despedido… Y esas posiciones, evidentemente, tenemos que reforzarlas. No es que no me guste decirlo, pero es que si no al publicarse la entrevista voy a tener un montón de mensajes de agentes: ‘Estás buscando un lateral…’”. Y remató con humor: “Le digo que va a acertar seguro en el 90 por ciento, así que escríbalo como si yo lo hubiera dicho. (Ríe)”. No lo dice, pero tampoco hace falta ser Sherlock: el Espanyol necesita tocar varias líneas.
Un mensaje claro: ambición, pero con cabeza
La entrevista de Monchi con AS, firmada por Iván Molero y Álex Biescas, deja una idea muy marcada: el Espanyol quiere crecer, pero no a base de ruido. Quiere eficiencia, activos, cantera, fichajes que encajen con Manolo, salidas bien gestionadas y una estructura que no dependa de un verano loco. Monchi no promete una revolución de titulares fáciles; promete trabajo, criterio y decisiones que miren más allá del próximo partido. Luego el mercado dirá si todo eso se convierte en nombres, rendimiento y puntos. Pero el mapa, al menos, empieza a verse.









