La jornada 33, jugada antes que la 32 por ese calendario raro que dejó la Copa del Rey, ha apretado todavía más el cierre de LaLiga. Y en clave perica, el nuevo cálculo del superordenador de OPTA no trae precisamente una caricia. Más bien al revés. La máquina ve al Espanyol un poco peor que hace unos días, más abajo en la proyección y con más peligro por detrás, justo en el peor momento posible, cuando quedan seis partidos y el equipo transmite unas sensaciones bastante tremendas. Después del golpe en Vallecas, el modelo coloca al Espanyol en la 13ª posición proyectada, con 45,37 puntos esperados y una probabilidad de descenso del 3,17%. No parece una barbaridad en número puro, pero sí marca una tendencia nada tranquilizadora: cada actualización deja al equipo un poco más cerca del barro.
Menos puntos esperados y una posición más baja para el Espanyol
La comparativa con el cálculo anterior deja una lectura bastante clara. Tras la pasada jornada, la dderbi, OPTA proyectaba al Espanyol en 46,32 puntos. Ahora lo baja a 45,37. Es casi un punto menos de proyección en solo una actualización, que dicho así parece poco, pero en un tramo tan corto y con todo tan comprimido pesa bastante. También cae una plaza en la tabla estimada: antes aparecía 12º, ahora pasa a 13º. No es un desplome de golpe, pero sí otro paso hacia abajo en una caída que ya no se puede vender como un simple bache pasajero. Lo que hace unas semanas parecía una zona media más o menos tranquila, ahora se parece bastante más a una cornisa.
El riesgo de descenso vuelve a subir y ya no es solo una nota al pie
Aquí está seguramente el dato que más pica. En la simulación anterior, OPTA daba al Espanyol un 1,46% de opciones de bajar. Ahora esa cifra sube al 3,17%. Sigue siendo un porcentaje bajo en términos absolutos, sí, pero más que duplica el anterior. Y eso ya no es un ruido pequeño ni una variación anecdótica. Es una señal bastante seria de que el modelo interpreta que el Espanyol se está debilitando justo cuando toca resistir. En la tabla de riesgo, el equipo perico sigue por delante de varios rivales en seguridad, pero ya no está tan lejos del grupo que vive con el agua al cuello. Por debajo aparecen Valencia (9,56%), Mallorca (15,88%), Elche (20,52%), Alavés (40,38%), Sevilla (42,64%), Levante (66,36%) y Oviedo (95,42%). Lo importante aquí no es solo quién está peor, sino que el Espanyol también empeora.
Europa desaparece casi del todo del radar perico
Si alguien todavía quería agarrarse a una carambola loca hacia arriba, el superordenador también le baja rápido a la tierra. La proyección actual da al Espanyol 0,03% de opciones de entrar en Europa League y 0,80% de pelear la plaza de Conference. Antes, el modelo le concedía 0,38% para Europa League y 1,97% para Conference. O sea, que la pequeña rendija europea, que ya era más decorativa que real, se encoge todavía más. OPTA ya no ve al Espanyol mirando arriba: lo ve pendiente de cerrar cuanto antes la permanencia y poco más. Y eso encaja mucho con lo que transmite el equipo sobre el césped, donde ahora mismo cuesta muchísimo imaginar una reacción sostenida como para pensar en otra guerra que no sea la de sobrevivir.
El Levante aparece todavía lejos, pero ya no tan lejos como para reírse
Otro detalle interesante del cuadro de predicción es que el Levante, próximo rival del Espanyol, sigue en zona muy delicada para OPTA con ese 66,36% de opciones de descenso. A simple vista, claro, parece que el Espanyol sigue teniendo bastante más margen. El problema es el contexto. El Levante llega en racha, el Espanyol llega roto por sensaciones y la distancia entre uno y otro ya no se vive con calma, sino con miedo. Y eso cambia mucho cómo se mira el lunes. La IA sigue viendo al Levante peor, pero la inercia emocional ahora mismo da más tranquilidad en Orriols que en Cornellà.
El superordenador no sentencia al Espanyol, pero sí le manda una advertencia muy seria
La conclusión no es que el Espanyol esté condenado. Ni mucho menos. Sigue fuera del descenso, sigue con colchón y sigue habiendo varios equipos con una probabilidad mucho más alta de acabar perdiendo la categoría. Pero eso no quita que el mensaje de OPTA sea bastante claro: el Espanyol está empeorando en la simulación semana a semana. Y cuando una IA que mezcla resultados, rendimiento y probabilidades empieza a empujarte poco a poco hacia abajo, conviene escucharla, aunque solo sea porque el césped está contando una historia bastante parecida. Quedan seis partidos. Solo seis. Y el equipo perico ya no está para discutir con el superordenador, sino para darle motivos para equivocarse.









