El club ya ha ido resolviendo bastantes asuntos, tanto en el primer equipo como en La21. Algunos movimientos han sido cesiones para revalorizar jugadores, otros traspasos con porcentajes de futuras ventas y también ha habido despedidas por finalización de contrato.
La idea de la nueva dirección deportiva es bastante clara. No basta con quitarse futbolistas de encima: hay que intentar obtener el mayor rendimiento económico posible de cada activo. El dinero que pueda entrar o el que pueda ahorrarse la entidad en fichas ayudará a ampliar el margen disponible para completar una plantilla que todavía necesita varios refuerzos.
Monchi ya avisó de que tocaba construir una plantilla nueva
Monchi fue presentado el 26 de mayo, solamente dos días después de que terminara LaLiga 2025-26. El nuevo director general deportivo ratificó a Manolo González y dejó claro que quería construir “un proyecto sólido”, ambicioso pero sin perder de vista la situación real del club.
También insistió en que “el dinero no te da el éxito”, aunque evidentemente sí condiciona el margen de actuación durante el mercado. Desde aquel momento comenzó un trabajo bastante amplio: revisar a los futbolistas que regresaban de sus cesiones, decidir qué jóvenes podían tener sitio y buscar salidas para quienes no entraban en la planificación.
El Espanyol solamente ha realizado hasta ahora un desembolso importante, el de Álex Calatrava, por quien pagará cerca de cinco millones de euros al Castellón, repartidos en diferentes plazos y con un porcentaje de una futura venta. Quilindschy Hartman y Gabriel Moscardo han llegado cedidos desde Burnley y PSG, respectivamente. Para seguir fichando, Monchi necesita generar espacio y recursos.
Pablo Ramón volverá al Racing, ahora traspasado
El siguiente movimiento debería ser la salida de Pablo Ramón. El acuerdo con el Racing de Santander se daba anoche por cerrado y el central firmaría un contrato para las próximas cuatro temporadas. A falta de la oficialidad, todo apunta a que regresará al club en el que ya jugó cedido durante la campaña pasada.
Pablo Ramón disputó 27 partidos y participó en el ascenso del Racing. Conoce al entrenador, el vestuario y el entorno, mientras que el conjunto cántabro sabe perfectamente qué futbolista está incorporando. Por eso, desde el principio, su regreso parecía una operación con bastante lógica.
El defensa llegó al Espanyol en enero de 2025 procedente del Real Madrid y tenía contrato hasta 2028. Aunque ha formado parte de la pretemporada y viajó con el equipo al stage de Inglaterra, su sitio en la plantilla estaba muy comprometido. Manolo cuenta con Leandro Cabrera, Clemens Riedel y Adama Timera, mientras el club continúa buscando un central preparado para asumir un papel importante.
La salida en propiedad permitirá al Espanyol ingresar dinero, liberar una ficha y reducir el número de centrales. La voluntad del club es obtener el máximo rendimiento posible de la operación y no limitarse a facilitar otra cesión.
Miguel Rubio, el caso más difícil de resolver
Una vez se confirme la marcha de Pablo Ramón, todas las miradas se dirigirán hacia Miguel Rubio. El central no entra en los planes de Manolo González, no ha tenido minutos en los amistosos y ni siquiera viajó con la expedición blanquiazul a Inglaterra.
El problema no es estrictamente deportivo. Rubio tiene experiencia, conoce Segunda División y ha despertado el interés de clubes como Valladolid, Sporting de Gijón, Oviedo, Leganés, Burgos o Las Palmas. La dificultad está en su elevada ficha, complicada de asumir para la mayoría de equipos de la categoría de plata.
El Real Valladolid apareció hace unos días como la opción más avanzada para conseguir su cesión, pero el acuerdo no ha terminado de cerrarse. La clave pasa por decidir qué parte del salario asumiría cada club. El Espanyol quiere resolver el caso, aunque tampoco desea afrontar una cantidad demasiado alta por un jugador que competirá lejos del RCDE Stadium.
Rubio llegó libre desde el Granada durante el verano de 2025 y firmó hasta 2028. Apenas disputó 13 encuentros oficiales, solo uno como titular en Liga. Su salida se ha convertido ahora en uno de los principales asuntos pendientes de Monchi.
El mercado comenzó con cuatro cedidos regresando a sus clubes
La primera reducción de plantilla se produjo el 29 de mayo. Carlos Romero y Ramon Terrats regresaron al Villarreal, Charles Pickel volvió a la Cremonese y Cyril Ngonge se reincorporó al Nápoles después de finalizar sus respectivas cesiones.
No fueron ventas ni generaron ingresos para el Espanyol, pero sí dejaron huecos importantes en la plantilla. La marcha de Romero obligó a incorporar a Hartman, mientras que la salida de Pickel fue compensada con la cesión de Moscardo.
Ese mismo 29 de mayo se hizo oficial el final de la etapa de Fernando Calero. El central vallisoletano se despidió después de siete temporadas, 181 partidos oficiales y cinco goles como jugador blanquiazul. Su marcha al finalizar contrato también liberó una ficha relevante, aunque no dejó ningún ingreso por traspaso.
Hugo Pérez, a Portugal
La primera venta oficial del verano fue la de Hugo Pérez al SCU Torreense. El central pasó de tener muy pocos minutos durante sus cesiones en el Huesca y el Nàstic de Tarragona a incorporarse a un club de la Segunda portuguesa que disputará la Europa League después de ganar la Taça de Portugal.
Hugo Pérez había sido el primer fichaje del Espanyol durante el verano de 2025, pero nunca llegó a debutar oficialmente con el primer equipo. Su préstamo al Huesca tuvo que romperse en enero por la falta de minutos y después terminó la temporada en Tarragona.
El Espanyol confirmó que se reserva derechos económicos sobre una futura venta y diferentes bonus por rendimiento.
Omar Sadik, cedido al Ceuta para intentar repetir el camino de Marcos Fernández
Omar Sadik fue cedido a la AD Ceuta en una operación sin opción de compra. El delantero marroquí mantiene contrato con el Espanyol hasta 2028 y el objetivo es que acumule minutos en LaLiga Hypermotion.
La elección del Ceuta no es casual. Marcos Fernández jugó allí cedido la pasada temporada, marcó 14 goles y regresó al Espanyol mucho más preparado para competir por un sitio. El club espera que Sadik pueda seguir un camino parecido.
El delantero viene de disputar 29 partidos con el Pau FC en la Segunda francesa, donde consiguió tres goles y dos asistencias. A sus 22 años, necesita continuidad y una temporada de verdad en el fútbol profesional. En este caso, la prioridad no era hacer caja, sino proteger y revalorizar un activo.
Justin Smith pone fin a su etapa en el Espanyol
También el 8 de julio se confirmó el traspaso de Justin Smith al Eldense. El centrocampista franco-canadiense firmó por tres temporadas, hasta 2029, y cerró una etapa de dos años en el Espanyol.
Smith llegó en 2024 procedente del OGC Nice para incorporarse al filial. Su rendimiento le permitió debutar en Primera a las órdenes de Manolo González y posteriormente salió cedido al Sporting de Gijón, donde disputó 33 partidos oficiales y rondó los 2.000 minutos.
Su edad también influyó en la decisión. Tras cumplir 23 años perdió la condición de futbolista sub-23, algo importante para la confección de la plantilla del filial. Sin un sitio claro en el primer equipo, el traspaso al Eldense terminó siendo una solución razonable.
Lluc Castell, Pol Montesinos y Català, otros tres traspasos desde La21
El trabajo para obtener ingresos no se ha limitado al primer equipo. El Espanyol también ha cerrado varias ventas de futbolistas del filial.
Lluc Castell fue traspasado al Burnley después de completar cuatro temporadas en La21. El lateral había debutado en Primera durante la última jornada del pasado campeonato frente a la Real Sociedad y era internacional en las categorías inferiores de España. Su marcha al otro club propiedad de Alan Pace fue una de las operaciones más llamativas del verano.
Un día después se anunció el traspaso de Pol Montesinos al Mallorca. El futbolista solamente había pasado una temporada en el filial, al que llegó procedente de la UE Cornellà.
La siguiente salida fue la de José Luis Catalá al Sabadell. El central y capitán del Espanyol B regresó al club arlequinado, donde ya había jugado cedido, para competir esta vez en LaLiga Hypermotion. Català cerró así una trayectoria de ocho temporadas dentro de la estructura blanquiazul.
Antoniu Roca, cedido al Mallorca con una opción cercana a los dos millones
El 24 de julio se confirmó la cesión de Antoniu Roca al Mallorca. El extremo jugará a las órdenes de Luis García, el técnico que le hizo debutar con el primer equipo del Espanyol y que ya había mostrado interés en volver a contar con él.
La operación incluye una opción de compra no obligatoria que estaría situada cerca de los dos millones de euros. Antoniu tendrá la posibilidad de encontrar la continuidad que no pudo conseguir en Cornellà, mientras el Espanyol conserva la propiedad del futbolista y abre una posible vía de ingreso para el próximo verano.
Su caso representa bastante bien el tipo de movimiento que busca el club: una cesión que reduzca plantilla ahora y que pueda transformarse en una venta si el jugador responde.
La salida de Gragera puede acabar siendo definitiva
José Gragera jugará cedido en el Burgos después de una temporada con muy poco protagonismo en el Deportivo de La Coruña. El centrocampista disputó solamente 11 encuentros ligueros durante su préstamo en Riazor y tampoco entraba ahora en los planes de Manolo.
El Burgos ha introducido diferentes posibilidades en el acuerdo. Michu, su director deportivo, explicó que Gragera llega “cedido con una opción de compra obligatoria en caso de ascenso se se cumplen unos objetivos, y opcional por nuestra parte”.
Por tanto, la cesión podría convertirse en traspaso si el Burgos asciende y se alcanzan determinados objetivos. Incluso sin ascenso, el club castellano tendrá la posibilidad de adquirir al centrocampista.
El Espanyol pagó alrededor de 2,8 millones de euros por Gragera en enero de 2023 y el jugador tiene contrato hasta 2028. Después de dos cesiones consecutivas, la voluntad es que pueda recuperar valor y abrir la puerta a una salida definitiva.
José Salinas busca en Málaga los minutos que no tuvo como perico
La última salida oficial del primer equipo hasta ahora ha sido la de José Salinas. El lateral jugará cedido en el Málaga durante la temporada 2026-27 y la operación incluye una opción de compra.
Salinas llegó libre desde el Elche en 2025 después de ser importante en el ascenso del conjunto ilicitano. Sin embargo, la presencia de Carlos Romero le dejó con solamente 13 partidos oficiales y 428 minutos durante su primera campaña como blanquiazul.
La llegada de Hartman y el buen rendimiento de Roger Hinojo durante la pretemporada terminaron de cerrarle la puerta. En Málaga podrá volver a competir con regularidad, mientras el Espanyol libera espacio en una posición que ya tiene cubierta.
Rubén Sánchez también continúa en la rampa de salida
Además de Miguel Rubio, el Espanyol todavía debe resolver el futuro de Rubén Sánchez. El lateral ha pasado de tener opciones de quedarse a ser considerado transferible. El club ha pedido a su entorno que busque destino y estaría dispuesto a facilitar su salida, aunque su intención inicial es obtener algún ingreso.
Valencia y diferentes clubes italianos han preguntado por su situación. La presencia de Omar El Hilali y la irrupción de José Ángel reducen bastante sus posibilidades de jugar. Sin embargo, el Espanyol quiere evitar una rescisión que le obligue a marcharse sin dejar dinero. El jugador, por su parte, valora esperar a poder negociar con otro club ya como agente libre.
Vender para poder completar la plantilla
La operación salida tiene una doble finalidad. Por una parte, Manolo González necesita trabajar con un grupo más reducido y sin demasiados futbolistas pendientes del teléfono. Por otra, Monchi necesita aumentar el dinero disponible para reforzar el equipo.
Hasta ahora, el Espanyol ha cerrado un fichaje mediante traspaso, Álex Calatrava, y dos cesiones, Hartman y Moscardo. Quedan posiciones importantes por cubrir, especialmente el centro de la defensa, pero también otras zonas que dependerán de las oportunidades que aparezcan durante agosto.
Por eso cada movimiento cuenta. Un traspaso pequeño, una opción de compra, una variable o un porcentaje de una futura venta pueden parecer poca cosa por separado, pero juntos ayudan a engrosar la bolsa. La salida de Pablo Ramón será el siguiente paso. Después llegará el turno de Miguel Rubio y Rubén Sánchez. El Espanyol necesita vender bien para poder fichar mejor.













