Hay futbolistas que necesitan muchas oportunidades para dejar una señal. Marcos Fernández está haciendo justo lo contrario: cada vez que aparece, pasa algo. Ante el Middlesbrough volvió a marcar, participó en otro gol y trabajó como si cada balón fuese el último. Su pretemporada ya no puede considerarse una simple anécdota. Son tres tantos y una sensación cada vez más clara: el delantero se ha ganado un sitio en la plantilla de Manolo González.
Un golazo cuando peor estaba el equipo
El Espanyol empezó el partido metido en un lío. El once tenía piezas poco habituales, el equipo no conseguía ajustar las marcas y el Middlesbrough encontraba pasillos con demasiada facilidad. Leo Castledine firmó el 1-0 como premio a unos primeros minutos muy flojos de los blanquiazules. Parecía que el encuentro podía ponerse feo muy pronto.
Omar, Dolan y Marcos fabricaron el empate
En plena confusión apareció una jugada limpia, rápida y muy bien ejecutada. Riedel lanzó hacia Omar El Hilali, el lateral consiguió servir el balón desde la derecha y Tyrhys Dolan tocó lo justo para dejarlo preparado. Marcos Fernández no se lo pensó. Armó la pierna desde fuera del área y mandó un disparo potentísimo a la escuadra. Un gol de delantero con confianza, de esos que cambian el tono de un partido y también la mirada sobre quien lo marca.
El delantero recuerda lo aprendido en Ceuta
Tras el encuentro, Marcos explicó que su paso por el Ceuta le permitió regresar al Espanyol con mayor seguridad. El atacante no vende humo ni habla de objetivos grandilocuentes. Prefiere contar lo que está viviendo y seguir trabajando sin hacerse demasiadas películas.
“El año pasado me vino muy bien en Ceuta, cogí mucha experiencia y seguridad. He llegado aquí intentándolo hacerlo lo mejor posible. Las cosas se están dando bien, y en el día a día un poco, tampoco pienso mucho más allá”
La cesión le dio el contexto que necesitaba
Aquella etapa fuera del club le permitió sumar minutos, competir cada semana y asumir responsabilidades. Ahora se nota. Marcos juega con mayor decisión, no se esconde cuando recibe y tiene claro dónde está la portería. No parece el delantero que llega para completar entrenamientos, sino uno que cree que puede ganarse un papel real.
Tres goles durante una pretemporada que cambia su escenario
El atacante ya ha marcado tres veces este verano. La cifra pesa, aunque lo más interesante es cómo los está logrando. Ha sabido aparecer dentro del área, atacar espacios y también marcar desde lejos, como ocurrió en el Riverside Stadium. No vive únicamente del remate: se mueve, descarga, pelea y da continuidad a las jugadas.
Marcos Fernández se define como un nueve con movilidad
Manolo González lo ha colocado en varias posiciones. Ha aparecido junto a otro punta, tirado a una banda, por detrás del delantero y como referencia única. Él tiene clara su posición natural, aunque tampoco pone condiciones.
“Bueno, al final dónde me ponga el míster Yo soy nueve, pero sí que tengo mucha movilidad, creo que también he jugado mucho de extremo y de media punta, entonces donde a él le parezca creo que puedo hacerlo bien, y bueno, siempre como delantero uno tiene el gol presente”
Un atacante capaz de moverse por todo el frente ofensivo
Ese último detalle define bastante bien su juego. Marcos es delantero y piensa como delantero, pero no necesita quedarse quieto entre los dos centrales. Puede caer a un costado, recibir entre líneas o bajar unos metros para enlazar. Esa variedad ofrece a Manolo opciones distintas, algo muy útil durante una temporada larga.
La salida de Kike García cambió su posición
Kike García tuvo que abandonar el terreno de juego durante la primera parte tras recibir un golpe en la cabeza. La entrada de Rafa Bauza modificó el dibujo y dejó a Marcos como referencia ofensiva. El joven atacante conoce mejor ese papel, aunque quiso dejar claro que también se encuentra bien compartiendo ataque.
“Más cómodo no, simplemente estoy más acostumbrado a jugar ahí, pero en las dos me encuentro cómodo, me encuentro bien, al final es hacer lo que te pide el míster, y bueno, como si te pone de lateral, al final es competir, cumplir, e intentar hacer lo mejor posible”
Una respuesta que explica su actitud
La frase sobre jugar incluso de lateral tiene algo de broma, pero también mucha verdad. Marcos está en ese momento en el que no puede permitirse escoger. Su misión es competir donde le coloquen, cumplir y aprovechar cada minuto. Y eso está haciendo. Con balón y sin él.
El Espanyol volvió a sufrir mucho atrás
El empate de Marcos no arregló los problemas defensivos. El Middlesbrough siguió entrando con pases cortos y encontró el 2-1 por medio de Whittaker. El equipo estaba partido, las marcas llegaban tarde y nadie parecía tener del todo claro qué espacio debía proteger. Por momentos, la defensa fue un auténtico coladero.
Moscardo se rehízo y Marcos asistió a Dolan
Gabriel Moscardo estaba sufriendo para seguir a sus rivales, pero supo levantarse dentro del propio partido. Recuperó una pelota en campo contrario y activó una transición que terminó en el segundo gol perico. Marcos recibió y puso un pase perfecto al espacio para Tyrhys Dolan, que se plantó solo ante el portero y definió con calma. El delantero no solo marcó: también leyó muy bien la carrera de su compañero.
Tres buenas combinaciones, tres goles del Espanyol
Nada más comenzar la segunda mitad llegó el 2-3. El Espanyol construyó una buena jugada colectiva, Omar puso el centro y Javi Hernández entró desde atrás para rematar. El equipo había generado tres acciones realmente limpias y había marcado en las tres. Arriba había talento, ritmo y precisión. Atrás, la historia era distinta.
Un nuevo error defensivo impidió la victoria
Otra acción mal defendida permitió al Middlesbrough empatar. El jugador local apareció completamente solo en el punto de penalti y pudo rematar sin oposición. Fue el resumen del amistoso: el Espanyol mostró argumentos de sobra para hacer daño, pero concedió demasiadas facilidades para ganar.
Marcos también se peleó con los centrales
Más allá del gol y la asistencia, el delantero hizo un trabajo poco vistoso pero muy necesario. Chocó con los centrales, persiguió balones largos y trató de dar una salida al equipo cuando el Middlesbrough apretaba. Él mismo explicó que, por sus condiciones físicas, debe buscar recursos para competir contra defensas más grandes.
“Sí, al final es intentar pelear cada balón, intentar competir, y bueno, yo con mi estatura, con los centrales, pues tengo que buscarme un poco ahí las habichuelas”
Buscarse las habichuelas como forma de sobrevivir
La expresión le sale natural y retrata perfectamente su situación. Marcos sabe que no siempre ganará por fuerza bruta. Debe anticiparse, moverse mejor, usar el cuerpo y atacar el espacio antes que el defensa. Su fútbol consiste muchas veces en encontrar pequeñas ventajas donde parece que no las hay.
De posible salida a alternativa para el primer equipo
Al inicio del verano no estaba claro cuál sería su destino. Podía salir cedido, entrar en alguna operación o quedarse para competir. El paso de las semanas ha cambiado bastante el panorama. Sus goles han obligado al cuerpo técnico y a la dirección deportiva a mirarlo de otra manera. Marcos se ha ganado como avanzó LaGrada el derecho de quedarse en el primer equipo.
El delantero evita hablar demasiado de su futuro
Preguntado por esa situación, volvió a tirar de prudencia. No quiso exigir nada ni dar por hecho que se quedará. Su discurso se limita al entrenamiento siguiente, al próximo amistoso y a la semana que viene, cuando empezará la competición oficial.
“Yo voy día a día, yo voy intentando mejorar, intentando hacerlo bien, y sin pensar, ya te he dicho, mucho más allá, intentar hacer una buena semana, la semana que viene ya empieza la Liga, y día a día”
Las noticias sobre Kike García son tranquilizadoras
Marcos también fue preguntado por el estado de Kike García, que tuvo que retirarse tras el golpe recibido durante la primera parte. Su respuesta rebajó la preocupación inicial, aunque serán los médicos quienes determinen el alcance exacto.
“Bien, bien, bien, me ha dicho que está bien, que ahora lo valorarían, y verán los médicos qué es lo que tiene”








