
Resumen: El Espanyol B sufrió su primera derrota del curso al caer por 2-1 ante la Peña Sport en San Francisco de Tafalla. El filial comenzó bien y reaccionó rápido al 1-0 de Urdaniz con el empate de Pol Rivera, pero fue perdiendo presencia con el paso de los minutos. Krapivin sostuvo durante mucho tiempo al equipo, hasta que Hugo Terés apareció en el 92’ para decidir el encuentro.
Puntos clave:
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- El Espanyol B encaja su primera derrota después de comenzar la Liga con dos victorias.
- Urdaniz adelantó a la Peña Sport en el minuto 41 y Pol Rivera empató apenas tres minutos después.
- Krapivin fue uno de los grandes protagonistas con varias intervenciones decisivas.
- La Peña Sport fue creciendo durante el partido y acumuló las mejores ocasiones en el tramo final.
- Hugo Terés marcó el 2-1 definitivo en el minuto 92 después de recorrer prácticamente todo el campo.
Derrota del Espanyol B en un partido en el que el filial tuvo fases de mayor posesión, pero nunca consiguió imponer realmente el fútbol que quería jugar. La presión alta, el balón parado y las transiciones del Peña Sport llevaron el encuentro hacia un escenario incómodo para los pericos, que terminaron cayendo con el 2-1 en el 93’. 🧵👇
El B salió con su habitual 4-1-4-1, con Martí Farré como pivote y Jan Peries y Hugo Crespo por delante. Sin balón, el dibujo variaba: Hugo bajaba a la altura de Martí para formar un doble pivote, dejando a Jan unos metros por delante.
Los primeros minutos fueron probablemente los más cómodos del filial. En el 6’, Jan Peries encontró un gran pase filtrado para Alejandro Santiago, que consiguió atacar el espacio y plantarse ante el portero, aunque este salió bien para evitar el primero.
Pero desde el inicio ya se intuía cuál iba a ser uno de los grandes problemas del encuentro. El Peña Sport presionaba muy arriba y adelantaba muchísimo su línea defensiva, prácticamente hasta medio campo, dificultando que el Espanyol pudiera conectar su salida con los centrocampistas.
Eso obligó al B a buscar demasiadas veces el balón largo hacia Eloi Tost o directamente a la espalda de la defensa. En el 9’, Rufo ya buscó de esa manera a Eloi, que estuvo cerca de alcanzar el envío. Cuando el Espanyol sí conseguía superar la primera presión, aparecían espacios: Jan y Hugo combinaron por dentro para encontrar posteriormente a Santiago por derecha, cuyo centro raso no encontró rematador.
En el 18’, Eloi volvió a avisar con un buen cabezazo que se marchó ligeramente alto. Hasta ahí, las sensaciones eran razonablemente buenas.
Pero desde aproximadamente el 19’ el partido empezó a inclinarse hacia el Peña Sport.
Primero apareció Krapivin para detener un remate tras un córner. Apenas un par de minutos después, un córner a favor del Espanyol terminó convirtiéndose en una contra peligrosísima: el Peña Sport dejó a un atacante solo ante Krapivin y el portero volvió a salvar al filial.
Y ahí comenzó una auténtica sucesión de acciones a balón parado. En el córner posterior, el Peña Sport estuvo cerca de marcar directamente desde la esquina, volvió a intentarlo en el siguiente y, tras un tercer córner consecutivo, Krapivin tuvo que intervenir otra vez.
El Espanyol seguía teniendo más balón, pero cada vez tenía menos control. El Peña Sport apretaba muchísimo en los duelos y dificultaba cualquier intento de dar continuidad a las posesiones. Cuando recuperaba, además, encontraba espacios para correr ante un B que sufría especialmente en las transiciones.
En el 35’, Jan Peries y Alejandro Santiago consiguieron conectar una buena transición, aunque volvieron a encontrarse demasiado aislados ante varios defensores. Poco después, Santiago vio la amarilla tras llegar tarde en una acción de presión.
Y en el 41’ llegó el 1-0. Otra vez a balón parado. Córner cerrado hacia la zona del primer palo y remate de cabeza para superar a Krapivin.
El gol reflejaba bastante bien lo visto hasta entonces. El Espanyol había llegado a tener alrededor de un 58% de posesión, pero era el Peña Sport quien estaba generando las situaciones de mayor peligro. Más balón no estaba significando más control.
La reacción, eso sí, fue muy buena.
Antes del descanso, Hugo Crespo condujo por dentro y abrió hacia Thomas Dean, que ganó metros por izquierda y puso un balón raso hacia atrás. Pol Rivera recibió de espaldas, protegió, se giró dentro del área y definió para colocar el 1-1.
Una de las mejores acciones colectivas del Espanyol en toda la primera parte permitía llegar vivo al descanso.
Aunque incluso antes de marcharse a vestuarios volvió a sufrir. Tras otra acción a balón parado del Peña Sport, una sucesión de rechaces dejó el balón botando dentro del área y un atacante local terminó rematando fuera cuando estaba en una posición clarísima.
1-1 al descanso y la sensación de que Krapivin había sido fundamental para sostener al equipo.
El Espanyol movió piezas nada más comenzar la segunda mitad. Itzel Colocho sustituyó al amonestado Timera y Miguel Londoño entró por Martí Farré, suponiendo además el regreso de Londoño tras lesión.
Thomas Dean empezó especialmente activo. Después de participar en el empate, puso un excelente balón al espacio para Eloi Tost, que quedaba solo ante el portero, aunque el asistente levantó el banderín antes de que el delantero finalizara la acción.
Pero el escenario general apenas cambió.
Durante los primeros diez minutos del segundo tiempo, el Peña Sport volvió a instalar el partido principalmente en campo del Espanyol. Tampoco había posesiones especialmente largas ni demasiada continuidad, pero territorialmente eran los locales quienes conseguían jugar más arriba.
En el 57’ entró Ferran Gómez por Hugo Crespo y poco después el B consiguió encontrar algo de peligro. Pol Rivera provocó una amarilla tras una entrada tardía y, en la siguiente falta lateral, el Espanyol preparó una jugada ensayada: balón raso hacia atrás y remate de Eloi algo mordido que atrapó fácilmente el portero.
A partir de ahí, el partido entró definitivamente en una fase tremendamente trabada. Faltas, interrupciones, balones largos y muy poca continuidad.
En el 66’ entró Jan Moreno por Pol Rivera, lo que también provocó ajustes en las posiciones ofensivas: Santiago pasó a aparecer por izquierda, Jan Peries más abierto hacia la derecha y Jan Moreno por dentro junto a Ferran Gómez.
El Peña Sport seguía encontrando su principal amenaza a balón parado. Otra falta lateral terminó con un remate de cabeza que obligó nuevamente a Krapivin a intervenir.
Conforme avanzaron los minutos, el encuentro se fue rompiendo todavía más. Cada vez había menos elaboración y más balones largos, segundas jugadas e intercambios de ataques. Y prácticamente siempre que el partido entraba en ese terreno, era el Peña Sport quien conseguía sacar mayor provecho.
En el 80’ Rubén Aguilar sustituyó a Eloi Tost para ocupar la referencia ofensiva. Dos minutos después volvió a avisar el Peña Sport: centro desde la izquierda y cabezazo que se marchó por muy poco. Ferran Gómez también vio la amarilla al cortar con un agarrón una transición peligrosa.
Dentro de un segundo tiempo difícil para el B, dejó una sensación interesante Miguel Londoño en su regreso.
Cuando el Espanyol conseguía encontrarle, aportaba una pausa y un buen pie que el partido pedía a gritos. El problema fue que precisamente la presión alta del Peña Sport impedía que recibiera con regularidad cuando el filial intentaba iniciar desde atrás. Muchas posesiones terminaban saltándose esa zona y convirtiéndose otra vez en un envío largo.
Curiosamente, fue en los últimos 5-10 minutos cuando el Espanyol consiguió encadenar algunas de sus posesiones más largas de la segunda mitad. Parecía que el equipo empezaba a reducir el intercambio constante y que el 1-1 podía convertirse en definitivo.
Hasta que llegó el golpe.
⏱️ 93’. 2-1.
El Peña Sport recuperó y salió a la contra por banda izquierda. Tras la conducción llegó el balón hacia el segundo palo, donde un atacante lo devolvió de cabeza hacia atrás, dentro del área pequeña. Allí apareció un compañero para fusilar a Krapivin y decidir el encuentro prácticamente en la última acción.
🔎 Sensaciones
Más allá de perder en el 93’, quizá la principal lectura está en cómo se jugó el partido.
El Espanyol B no consiguió imponer durante suficiente tiempo ese 4-1-4-1 tan marcado que veníamos viendo, con una salida más elaborada, participación del pivote y asociaciones interiores para progresar.
El Peña Sport consiguió dificultar precisamente todo eso. Presión alta, defensa adelantada, intensidad en los marcajes y un partido constantemente interrumpido que empujaron al filial hacia el juego directo.
Y cuando el encuentro pasó a decidirse mediante balones largos, duelos, segundas jugadas, transiciones y acciones a balón parado, el Peña Sport fue claramente quien consiguió generar más peligro.
El Espanyol tuvo fases con más posesión e incluso encontró algunos buenos momentos asociativos -especialmente en la acción del 1-1-, pero le faltó convertir esa posesión en dominio real del partido.
Una derrota que deja aspectos interesantes a analizar: las dificultades para superar una presión alta, el sufrimiento en el balón parado y la necesidad de conseguir que el partido pase más por futbolistas como Londoño cuando el contexto pide pausa.
Hoy el B tuvo balón por momentos, pero no consiguió tener el partido.
Ficha técnica:
Peña Sport: Ander Ibáñez, A. Velaz, Alonso, Hugo Terés, Carlos Moratalla (Castillo, m.57), Samuel Sánchez (Iñaki Rodríguez, m.70), Omar Ugartemendía, I. Urdaniz (Ozcariz, m.70), Aitor Albizu (Dani Pérez, m.70), Recalde e Ibai González (Asirón, m.63).
Espanyol B: Krapivin, Xavi Rufo, Timera (Colocho, m.46), Lucas Alves, Thomas Dean, Crespo (Gómez, m.56), Farell (Londoño, m.46), Pol Rivera (Jan Moreno, m.65), Peries, Santiago y Tost (Aguilar, m.79).
Goles: 1-0, m.41: Urdaniz; 1-1, m.44: Pol Rivera; 2-1, m.92: Hugo Terés.
Árbitro Alberrieta Larraona. Amonestó con amarillas a Albizu (m.59) y Ozcariz (m.89) por la Peña Sport; y a Lucas Alves (m.7), Santiago (m.38), Crespo (m.45), Gómez (m.82) y Aguilar (m.88) por el Espanyol B.
Campo San Francisco de Tafalla.
Crónica de Pol Reguera @ElArea21







