OFICIAL: Iara Lacosta se incorpora a la disciplina de Sara Monforte

6 de julio de 2026

El RCD Espanyol ha hecho oficial la incorporación de Iara Lacosta, que se convierte formalmente en un refuerzo de peso para la plantilla del Femenino para la temporada 2026-27. La futbolista se une de inmediato a la disciplina blanquiazul para ponerse a las órdenes del cuerpo técnico y arrancar la pretemporada con el resto de sus compañeras. De este modo, la dirección deportiva suma una pieza muy cotizada para afrontar las máximas exigencias competitivas del nuevo curso.

Una jugadora solicitada

Lacosta llega a Barcelona con la ambición de consolidarse en el proyecto perico. Aunque contaba con el interés de varios equipos del panorama nacional, la firme propuesta del Espanyol y el atractivo de sumarse a una estructura en pleno crecimiento han acabado decantando la balanza en una operación que se ha cerrado bajo los parámetros idóneos para la entidad blanquiazul.

La incorporación de la jugadora llega en el momento idóneo del verano, permitiendo que se integre desde el primer día al grupo para afrontar el exigente calendario de partidos amistosos programados para este mes de agosto, que incluye citas de nivel como el enfrentamiento ya confirmado ante el Costa Adeje Tenerife.

Trayectoria

Tras destacar en las categorías formativas por su proyección y desparpajo, Lacosta ha ido quemando etapas con nota en el fútbol nacional. Su regularidad en el terreno de juego y su capacidad para marcar las diferencias en los metros finales la convirtieron en una de las jóvenes a seguir, lo que propició que la secretaría técnica perica pusiera sus ojos en ella para dar un salto de calidad en la plantilla blanquiazul de cara a esta temporada.

Perfil polivalente

Su posición natural le permite desenvolverse con gran soltura en el frente de ataque, aportando una excelente lectura táctica y facilidad para asociarse con sus compañeras. Destaca por su dinamismo, su velocidad de ejecución y una gran personalidad sobre el césped, cualidades que le permiten generar desequilibrio constante en las defensas rivales. Además, su polivalencia ofrece variantes muy necesarias para el cuerpo técnico, que encuentra en ella a una futbolista capaz de adaptarse a distintos roles ofensivos según las necesidades de cada partido.