El presente mercado de fichajes no solo mantiene ocupado al Espanyol en la confección de su plantilla. El club blanquiazul también sigue muy de cerca dos operaciones que podrían traducirse en un ingreso económico este verano. El interés de la Fiorentina por Luca Koleosho y el inminente traspaso de Mario Gila al Milan mantienen al Espanyol muy atento a dos movimientos que podrían reportar beneficios económicos a la entidad perica.
La Fiorentina acelera por Luca Koleosho
El futuro de Luca Koleosho podría volver a cambiar de aires este verano. Según ha informado el periodista italiano Gianluca Di Marzio, la Fiorentina ha presentado una oferta de 11 millones de euros al Burnley para hacerse con los servicios del extremo de 21 años. Aunque las negociaciones entre ambos clubes continúan abiertas y todavía no existe un acuerdo definitivo, el interés del conjunto italiano es firme y la operación podría avanzar en los próximos días. El Espanyol, por su parte, sigue con atención la evolución de la operación. Koleosho pasó por la cantera blanquiazul en su primera etapa como perico antes de poner rumbo al Burnley, por lo que una futura venta del futbolista volvería a tener repercusión económica para la entidad perica.
AS cifra el posible ingreso del Espanyol por Koleosho
El posible traspaso de Luca Koleosho también tendría un impacto económico para el Espanyol. Según publicó hace unos días el diario AS, el club blanquiazul podría ingresar entre 368.040 y 429.380 euros, dependiendo del importe final de la operación entre el Burnley y la Fiorentina. La cifra más elevada correspondería a un traspaso cercano a los 10 millones de euros, mientras que una venta por una cantidad superior, como los 11 millones de la oferta presentada por la Fiorentina según Gianluca Di Marzio, elevaría todavía más ese ingreso. El ingreso no correspondería a un traspaso realizado por el Espanyol, sino de una cantidad derivada de los derechos de formación y del mecanismo de solidaridad por el paso del extremo por la cantera blanquiazul.
Dos etapas con la camiseta del Espanyol
La historia de Luca Koleosho con el Espanyol cuenta con dos etapas. El extremo llegó al fútbol base blanquiazul procedente del Reus y rápidamente se consolidó como una de las grandes promesas de la cantera. Su progresión le permitió debutar con el primer equipo antes de poner rumbo al Burnley en el verano de 2023, después de que el conjunto inglés apostara por su incorporación cuando al futbolista le restaba un año de contrato. Dos años más tarde, en el verano de 2025, Koleosho regresó al RCDE Stadium en calidad de cedido para iniciar una segunda etapa como jugador perico. Sin embargo, su estancia fue breve. Durante el mercado de invierno, se decidió poner fin a la cesión y el extremo internacional con Italia puso rumbo al Paris FC para disputar la segunda mitad de la temporada.
Mario Gila, muy cerca del AC Milan
La otra operación que sigue muy de cerca el Espanyol tiene como protagonista a Mario Gila. Diversas informaciones procedentes de Italia apuntan a que el central español ya ha alcanzado un acuerdo total con el Milan para firmar un contrato de cinco temporadas. El Nápoles también había mostrado interés por el defensa durante las últimas semanas, aunque el Milan es quien ha tomado la delantera y tiene el sí del futbolista. Todo apunta a que la operación puede resolverse en los próximos días si ambos clubes acercan posturas.
El mecanismo de solidaridad, pendiente de dos operaciones
Aunque ninguna de las dos operaciones depende directamente del Espanyol, el club blanquiazul permanece muy atento a su evolución. En el caso de Koleosho, una venta al conjunto italiano permitiría al Espanyol ingresar una cantidad correspondiente a los derechos de formación y al mecanismo de solidaridad, mientras que el posible traspaso de Mario Gila al Milan también supondría un beneficio económico para la entidad perica gracias al 5% del mecanismo de solidaridad, ya que el central se formó durante varias temporadas en la cantera blanquiazul.
Dos operaciones distintas, pero con un denominador común: ambas podrían traducirse en un ingreso inesperado para las arcas del Espanyol en un mercado de verano en el que cualquier recurso económico puede resultar importante de cara a la planificación deportiva.









