A las puertas de arrancar una nueva temporada, llega el momento de desgranar todos los detalles de la indumentaria que lucirán los nuestros sobre el césped. Más allá de la primera impresión cromática, la indumentaria de este año esconde una serie de particularidades en su confección que merecen un examen minucioso. A continuación, analizamos a fondo la nueva equipación blanquiazul, poniendo el foco en esos elementos y texturas que no se aprecian a simple vista pero que marcan la diferencia en el diseño definitivo.
Escudo y diseño central
La nueva camiseta presenta el escudo del club con un relieve de alta definición centrado sobre la franja azul, destacando los bordados en amarillo y rojo. Esta franja central está delimitada a ambos lados por una fina línea negra vertical. En cuanto al tejido, la parte azul cuenta con un sutil grabado lineal, mientras que los paneles blancos de los laterales incorporan una elaborado diseño geométrico, rompiendo con la estética de una tela totalmente lisa.
El cuello, las mangas y el bajos acabados en negro
En la zona superior, la equipación presenta un cuello redondo rematado en color negro que se extiende hacia los hombros, conectando directamente con las mangas. Desde la base de este cuello nace la franja azul central, que baja verticalmente escoltada por las finas líneas negras y flanqueada por los paneles blancos de los laterales.
Las mangas de la equipación adoptan el color azul y mantienen el mismo tejido técnico con relieve lineal presente en la franja central de la camiseta. En su acabado inferior, cada manga queda rematada por un puño elástico ancho de color negro, en contraste con el tono azul principal, cerrando así la estructura de los brazos en consonancia con el diseño del cuello.
En la parte baja de la camiseta, el diseño frontal se compone de tres franjas azules verticales completas que se intercalan con los paneles blancos. Cada una de estas líneas azules mantiene la fina delimitación negra en sus costados, con su elaborado trabajo de textura. La prenda finaliza en su borde inferior con un remate de color negro que unifica la base y cierra la estructura de la equipación en sintonia con los detalles del cuello y las mangas, otra de las novedades.
La parte trasera: continuidad en el diseño y protagonismo para la senyera
La parte posterior mantiene la misma línea estética que el frontal, aunque con un diseño ligeramente más limpio para favorecer la colocación del dorsal y el nombre del jugador. Las franjas azules continúan desde la parte delantera, separadas igualmente por las finas líneas negras que recorren toda la camiseta y que aportan una mayor definición visual al conjunto. En la zona superior de la espalda, justo bajo el cuello, aparece una pequeña senyera integrada sobre el tejido blanco. Se trata de un detalle discreto, ya habitual en las últimas temporadas, que mantiene la presencia de los colores de Catalunya sin romper la armonía del diseño. La parte inferior de la espalda vuelve a rematarse con la banda negra horizontal que recorre toda la base de la camiseta, reforzando la continuidad de los acabados presentes tanto en el cuello como en las mangas.
El tejido: uno de los grandes protagonistas
Si hay un elemento que realmente marca la diferencia respecto a las imágenes oficiales es el tejido utilizado por Kelme. A simple vista puede parecer una camiseta completamente lisa, pero al observarla de cerca aparece un elaborado trabajo de texturas que recorre prácticamente toda la prenda. Las franjas blancas incorporan un entramado geométrico formado por pequeñas líneas verticales y diagonales. Esta combinación de texturas consigue aportar profundidad a la camiseta sin alterar la limpieza del diseño, convirtiéndose probablemente en uno de los detalles mejor resueltos de la nueva equipación.
Una camiseta que gana muchos enteros en directo
Después de analizar cada uno de sus detalles, la sensación general es clara: la nueva camiseta del Espanyol mejora considerablemente cuando se observa de cerca. Muchos de los elementos que pasan prácticamente desapercibidos en las fotografías oficiales —como las líneas negras que delimitan las franjas, el trabajo del tejido o los diferentes acabados en relieve— adquieren un protagonismo mucho mayor al tener la prenda en las manos.
La incorporación del negro en el cuello, los puños y toda la base inferior aporta un contraste que moderniza el diseño sin perder la esencia blanquiazul. A ello se suma un cuidado trabajo en las texturas y los pequeños detalles.. Una camiseta sobria, elegante y con numerosos matices que solo se aprecian al observarla con detenimiento.














