El programa de este jueves de La Grada Ràdio, con Francesc Via al frente, ha servido para ordenar un poco el momento que vive el Espanyol. Y falta hace, porque el club está en ese punto raro del año en que todavía no hay fichajes oficiales, pero ya se están moviendo muchas cosas por dentro. Via ha explicado algunos detalles de las reuniones entre Monchi, nuevo director general deportivo blanquiazul, Manolo González y la gente del área deportiva para empezar a perfilar la plantilla de la temporada 2026-27. El Espanyol ya no está en modo apagar fuegos. Ahora toca construir. Y eso, después de tantos veranos de parches y prisas, ya suena distinto.
Monchi y Manolo empiezan a dibujar la plantilla del próximo curso
El foco del programa ha estado en esas primeras reuniones de trabajo que deben servir para decidir qué Espanyol veremos la próxima temporada. Monchi ya ha empezado a escuchar, analizar y hacerse una fotografía de la plantilla, mientras Manolo González, ratificado en el banquillo, también tendrá peso en la toma de decisiones. No es una carpeta pequeña. Hay jugadores que han cumplido, otros que han quedado señalados, cedidos que vuelven, contratos que acaban, cesiones que se terminan y posiciones que piden refuerzos a gritos. El verano no va solo de fichar por fichar; va de acertar, limpiar y subir el nivel real del equipo.
Buena sintonía en la reunión: la plantilla necesita cambios importantes
Via ha explicado que en la reunión celebrada ayer hubo buena sintonía entre las partes que deben tomar decisiones importantes este verano. La mayoría de actores con peso coincidieron en un diagnóstico bastante claro: la plantilla del Espanyol necesita cambios importantes. Tanto Monchi como Manolo González han entendido que el equipo necesita un meneo, y desde el club, con Alan Pace al fondo de la cuestión, también se asume que habrá que tocar piezas para elevar el nivel. La letra pequeña todavía no ha trascendido, porque una cosa es detectar las necesidades y otra ponerse de acuerdo con los nombres concretos, pero el punto de partida parece bastante definido: deberá haber salidas para que puedan llegar entradas. En ese contexto aparece el caso de José Salinas, relacionado en los últimos días con el Racing, recién ascendido a Primera, y con el Mallorca, que acaba de bajar a Segunda y está obligado a rebajar masa salarial. Si el lateral acaba saliendo traspasado, no sería por una gran cantidad, pero sí permitiría liberar una ficha y empezar a despejar una plantilla que Monchi tendrá que ajustar con bastante cirugía.
Monchi explica por qué eligió al Espanyol y cómo nació su vínculo con Alan Pace
La entrevista de Monchi en ‘El Larguero’ volvió a confirmar que su llegada al Espanyol ha tenido un impacto enorme, también a nivel mediático. El nuevo director general deportivo explicó que su relación con Alan Pace empezó con una primera cena en Barcelona, casi informal, en la que ambos hablaron de fútbol y conectaron en la manera de entender el proyecto. Después llegaron más reuniones, videollamadas y una idea que acabó seduciendo al ejecutivo de San Fernando: un club con historia, margen de crecimiento y la posibilidad de trabajar con poder real en el área deportiva. Monchi dejó claro que Pace no le vendió una urgencia, sino un plan con coherencia, y que eso fue clave para aceptar el reto blanquiazul. El Espanyol, según su mirada, no es un destino menor: es un club con ciudad, afición, pasado y mucho terreno por recuperar.
Manolo, la plantilla y Europa: confianza, cambios y ambición sin vender humo
Monchi también habló de Manolo González, ratificando que su confianza viene desde la conversación posterior a la derrota en Sevilla y que fue creciendo al verlo trabajar en el día a día, en los entrenamientos, en el manejo del grupo y en la relación con los futbolistas. También explicó que habló con pesos pesados del vestuario, que le transmitieron confianza absoluta en el técnico. A partir de ahí, reconoció que las 18 jornadas sin ganar deben analizarse, pero pidió mirar también los puntos logrados y el contexto completo. Sobre la plantilla, admitió que ya se ha hecho una primera fotografía y que “algunos cambios habrá que hacer”, tanto para cubrir salidas como para dar más capacidad al equipo. Y sobre Europa, fue prudente: no quiso venderla como objetivo inmediato, sino como una meta que debe llegar desde la solidez, colocando antes al Espanyol en la mitad alta de la tabla. La idea de Monchi es clara: crecer sin humo, pero sin conformarse con sobrevivir.
Poner nota a la temporada: una tarea complicada
En ese contexto, en La Grada Ràdio se ha querido poner nota tanto a la temporada como a los futbolistas. Y claro, fácil no es. El Espanyol ha vivido un curso partido en dos. Una primera vuelta que hizo soñar a mucha gente, con un equipo competitivo, con energía y con una clasificación que invitaba a mirar hacia arriba. Y luego, una segunda vuelta de bajón, nervios y miedo, con el equipo metido en una racha larguísima sin ganar y la afición otra vez con la calculadora en la mano. La permanencia salva el curso, sí, pero no borra las cicatrices.
Los nombres propios también pasan examen
El análisis de los jugadores ha dejado varias lecturas. Hay futbolistas que salen reforzados, porque sostuvieron al equipo en momentos delicados o porque dieron un paso adelante durante el año. También hay aprobados justos, de esos que no han hecho un desastre pero tampoco han dejado una huella enorme. Y luego están los casos más problemáticos: fichajes que no cuajaron, jugadores que no aprovecharon sus oportunidades o piezas que quizá ya no encajan en el proyecto que Monchi debe levantar.
Las notas de Àlex Cobas: tres sobresalientes, varios aprobados y una lista dura de suspensos
Àlex Cobas ha puesto sus notas y no se ha quedado precisamente a medias. En su grupo de top ha situado a Dmitrovic, Carlos Romero y Urko González de Zárate, los tres futbolistas que, a su juicio, salen más reforzados del curso. En el bloque de los que aprueban ha colocado a Pere Milla, Kike García, Edu Expósito y Tyrhys Dolan, jugadores que han tenido peso o momentos importantes durante la temporada. A partir de ahí, la lista se endurece: para Cobas no aprueban Pol Lozano, Fernando Calero, Rubén Sánchez, Clemens Riedel, Leandro Cabrera y Roberto Fernández. Y en el apartado de ceros, directamente, ha incluido a Omar El Hilali, Ramon Terrats, Miguel Rubio, Jofre Carreras, Antoniu Roca, José Salinas, Cyril Ngonge y Charles Pickel. Una valoración exigente, muy marcada por la segunda vuelta del equipo y por la sensación de que varios jugadores han quedado bastante lejos de lo esperado. En la segunda parte del programa será el turno de los tertulianos y de los oyentes, que también votarán para completar el examen colectivo de la plantilla.

Las necesidades del Espanyol: más competencia y menos sustos
Una de las ideas que ha sobrevolado el programa es bastante clara: el Espanyol necesita más plantilla. Más calidad, más fondo de armario y más alternativas para no depender de que todo salga perfecto durante media temporada. El equipo necesita revisar la defensa, reforzar el centro del campo, encontrar más desequilibrio arriba y ganar contundencia en las áreas. No se trata solo de traer nombres bonitos. Se trata de que Manolo tenga herramientas reales. Si el Espanyol quiere mirar hacia arriba, primero debe dejar de vivir con miedo cada vez que llegan tres malos resultados seguidos.
“Rebels d’arrel”, la nueva imagen que el club quiere proyectar
Otro de los temas del programa ha sido “Rebels d’arrel”, la nueva imagen presentada por el Espanyol y que funciona como antesala de la próxima campaña de renovación de socios. Via ha explicado que no se trata solo de un lema para vender abonos, sino de una idea que el club quiere proyectar a primer nivel, con recorrido más allá de una campaña concreta. La intención sería usarlo de forma amplia, casi como en su día pasó con “Meravellosa minoría”, una expresión que acabó formando parte del imaginario perico. El club busca relato, identidad y una forma de reconocerse ante su gente.

Una frase con carga perica, pero que necesitará hechos detrás
La expresión “Rebels d’arrel” conecta con algo muy propio del Espanyol: esa sensación de club que resiste, que no se deja arrastrar por lo fácil y que vive su identidad de una manera muy particular. Tiene fuerza, sí. Tiene gancho. Pero el espanyolismo ya ha visto muchas campañas bonitas que luego chocaban con una realidad deportiva bastante menos bonita. Por eso, el mensaje puede funcionar si va acompañado de decisiones. La afición puede comprar una idea, pero lo que de verdad la engancha es ver un equipo competitivo y un club que se toma en serio a su gente.
La campaña de abonos aparece en el horizonte
La presentación de “Rebels d’arrel” llega justo antes de que el Espanyol dé a conocer la nueva campaña de renovación de abonos. Y ahí habrá mucha atención. El RCDE Stadium ha firmado una temporada histórica en asistencia, con una respuesta social enorme incluso en los momentos más duros de la segunda vuelta. La afición ya ha hecho su parte. Ha llenado, ha animado, ha sufrido y ha seguido yendo cuando el equipo se caía. Ahora el club debe cuidar ese impulso con sensibilidad en los precios y con un proyecto que merezca la pena renovar.
El RCDE Stadium responde como nunca: una temporada histórica en la grada
El Espanyol ha vivido una temporada de curvas, con una primera vuelta que invitó a mirar hacia arriba y una segunda que obligó a volver a hacer cuentas, pero hay un dato que queda por encima de todo: la afición ha respondido de manera espectacular en el RCDE Stadium. El estadio blanquiazul reunió 544.271 espectadores en los 19 partidos de LaLiga, con una media de 28.646 aficionados por encuentro, la mejor cifra de la era Cornellà-El Prat y la más alta del club en lo que llevamos de siglo en competición liguera. El salto es muy claro: supera los 27.861 espectadores de media de la 2009-10, primera temporada completa en Cornellà-El Prat, y también los 27.800 de la 2006-07, todavía en Montjuïc. Con una capacidad de 37.776 espectadores, el RCDE Stadium ha presentado una ocupación media aproximada del 75,8%, es decir, tres de cada cuatro asientos ocupados de media. Y no solo eso: el Espanyol ha sido noveno de LaLiga en asistencia media, por delante de clubes como Elche, Oviedo, Osasuna, Celta, Villarreal, Mallorca, Rayo, Girona o Getafe.

El reto ahora: cuidar al socio y que el impulso no sea flor de un año
La clave de esta cifra no está solo en el arranque ilusionante del equipo, sino en que la grada no se bajó del barco cuando llegó la mala racha. La afición siguió yendo, animando y sosteniendo al equipo incluso en los meses más duros, algo que Manolo González ha destacado varias veces y que Monchi también señaló en su presentación al hablar de la afición como uno de los pilares del club. Ahora, en puertas de la nueva campaña de renovación de abonos, la primera desde la llegada de Alan Pace, el Espanyol tiene una oportunidad enorme, pero también una responsabilidad clara: cuidar a una masa social que ya ha hecho su parte. Desde la entidad se apunta a una subida de precios no significativa de forma general, aunque más marcada en algunos sectores, y ahí el club deberá hilar fino. Porque el mejor mensaje para renovar no es solo un lema potente: son buenos fichajes, una plantilla competitiva y la sensación real de que el Espanyol quiere crecer sin volver a vivir con el miedo metido en el cuerpo hasta mayo.
SD Espanyol Bàsquet y CB Cornellà abren una nueva etapa con una integración de largo recorrido
La SD Espanyol Bàsquet y el CB Cornellà han anunciado una integración institucional y deportiva que pretende marcar un antes y un después para ambas entidades. No lo presentan como una simple alianza ni como una colaboración temporal, sino como una estructura común con vocación de continuidad, inversión y crecimiento, algo que el propio comunicado deja claro desde el arranque con un mensaje muy directo: “NO ÉS UNA ALIANÇA. ÉS UN PUNT D’INFLEXIÓ.” El movimiento une el peso histórico del CB Cornellà, fundado en 1929 y referente formativo del Baix Llobregat, con la identidad perica de una SD Espanyol Bàsquet que se considera heredera de una sección histórica del deporte blanquiazul, con pasado en la ACB, títulos nacionales y una Copa Korac. Via ha avanzado en el programa que, en este primer año, el equipo mantendrá el look y el uniforme del Cornellà, pero que más adelante el Espanyol Bàsquet absorberá al CB Cornellà y se quedará jugando en su pabellón. La operación, además, llega acompañada de un patrocinio importante que aporta dinero al proyecto, un detalle clave para entender que no se trata solo de una foto bonita ni de un anuncio sentimental: hay voluntad de construir algo con estructura, ambición y una base económica más sólida.






