El Espanyol sigue metido en ese tramo incómodo de la temporada en el que todo cuesta más de la cuenta, y hoy, en la Ciutat Esportiva Dani Jarque, uno de los que ha salido a hablar sin esconderse ha sido Kike García. Un perfil veterano, de los que no se van por las ramas, en un momento en el que el equipo acumula ya catorce partidos sin ganar en este 2026 y empieza a mirar el margen con el descenso con otra cara.
El delantero lo ha resumido rápido, sin rodeos: “Estamos muy necesitados, el colchón se nos está escapando. Llevamos todo el 2026 sin ganar, necesitamos ya la victoria como sea. Jugando bien, mal o de rebote. Tenemos que lograrla”. Esa frase marca el tono de todo. Ya no va de sensaciones, va de puntos.
Vallecas como punto de inflexión: “Queremos sumar los tres puntos”
Toda la comparecencia ha girado alrededor del siguiente partido, sin mirar mucho más allá. “En eso estamos, enfocados en la tarea, en fortalecer los aspectos que nos pueden llevar a ganar en el campo del Rayo. Es un campo pequeño, con mucha segunda jugada y mucho duelo. Queremos sumar los tres puntos en Vallecas”.
No hay cálculo a medio plazo. Todo se concentra en ese partido, en romper la racha de una vez.
El derbi, página pasada: “Queda ya atrás”
Sobre lo ocurrido en el Camp Nou, Kike ha sido breve y directo, casi cortando cualquier intento de alargar el tema: “No tengo nada que decir, yo entré para el vestuario. Queda ya atrás, estamos enfocados en Vallecas, no vamos a cambiar nada, queremos estar enfocados en el partido. No vamos nada bien en este 2026. Solo pensamos en ganar”.
El mensaje es claro: no distraerse, porque la situación no lo permite.
Los detalles que marcan la diferencia: “Hay que ser más prácticos”
Cuando se le ha preguntado por cómo se gana ahora mismo, su respuesta ha ido a lo concreto, a lo que está fallando: “No hay que tener los detalles en contra. Tenemos que provocar nosotros que pasen cosas a favor, que caigan goles, ser fuertes en las áreas, que el árbitro pueda expulsar a alguien de ellos…”.
Y ahí llega la frase que define el momento: “Tenemos que dar un paso adelante, competir, no dejar nada al azar. En cuanto a resultados, hay que ser más prácticos y equivocarnos menos”.
Menos errores, más oficio, más contundencia. Eso es lo que pide el equipo ahora mismo.
El ruido exterior no ayuda: “Te cogen de cabeza de turco”
También ha salido el tema de Pol Lozano y lo que se genera fuera del campo a nivel de redes. Kike no ha querido dramatizar, pero sí dejar claro el contexto: “A mí me gusta escuchar al Cholo Simeone y es un poco lo que dice él: en la sociedad, en las redes sociales vale todo; te cogen de cabeza de turco y van a por ti. Es un tema delicado, ha quedado atrás; estamos enfocados en Vallecas y en ganar”.
Otra vez la misma idea: centrarse en lo que depende del equipo.
Todos los partidos cuentan: “Marcados en rojo están todos”
Al hablar del calendario, tampoco ha querido señalar solo dos partidos en referencia a Rayo y Levante: “Marcados en rojo están todos los partidos. Todos son una oportunidad. Queremos sumar ya. Es el objetivo de 2026, lo tenemos muy cerca pero no lo hemos conseguido. Lo estamos demorando más de la cuenta”.
Y vuelve a lo mismo: “El siguiente es en Vallecas y está marcado en rojo porque es el siguiente. Tenemos ganas de competir, de seguir la línea del Betis y del Camp Nou, de estar en el partido y ser fuertes en las áreas”.
La parte mental, entre dos aguas: “Sí y no”
Sobre si la racha afecta a nivel psicológico, Kike ha sido honesto: “Nos puede afectar… pues sí y no”. Y explica por qué: “En los partidos estamos compitiendo, estamos bien, pero en los detalles, en una jugada de estrategia o en un córner se nos están yendo los partidos. Son errores individuales”.
Aquí aparece una de las claves: el equipo no se cae, pero se penaliza solo en momentos puntuales.
Buenas sensaciones… sin premio: “Se nos están yendo los partidos”
En esa misma línea, insiste en una sensación que se repite: “La sensación que tenemos es que competimos bien, que hemos jugado bien, pero que por los detalles, la estrategia, los árbitros y errores individuales se nos están yendo los partidos”.
Y añade un matiz importante: “El no aguantar 4-5 minutos tras marcar un gol. En la segunda vuelta lo que cuenta es ganar. Es otra liga”.
Ahí está el cambio respecto a la primera vuelta: ahora todo se decide en pequeños momentos.
La experiencia en malas rachas: “Al jugador le cuesta más por la confianza”
Kike también ha tirado de experiencia para contextualizar el momento, ya que en el Eibar vivió una parecida a al actual -también la compartió otro integrante de la actual plantilla, Marko Dmitrovic: “Si te digo la verdad, no me acuerdo…. Me pasó también una situación similar en Osasuna; en Vitoria no sé. A lo largo de las temporadas se pasa por baches, hay que ser más prácticos y dominar segundas jugadas, estrategia…”
Y vuelve a la receta: “Cuando dejemos de cometer esos errores, ojalá caiga un poco a nuestro favor y consigamos los tres puntos. Se está haciendo duro”.
Respaldo total a Manolo: “Es la persona ideal para este proyecto”
En medio del debate externo, el delantero ha sido contundente: “No sé lo que se habla por ahí, pero es la persona ideal para este proyecto de cara al futuro. El trabajo se ve, lo que mandan son los resultados, pero dentro te puedo decir que toda la plantilla está con el míster. Se ve la idea que nos transmite cada semana. Este año todo el mundo está compitiendo, estamos en una racha mala pero tenemos que estar juntos con la afición porque nadie va a venir a sacarnos esto. Tenemos que ser nosotros los que lo saquemos adelante. Este es un club grande, que ya ha estado en una categoría no acorde con la entidad. Juntos todo es más fácil”.
Unidad total en el vestuario, al menos en el discurso.
Un equipo que sigue compitiendo: “Hasta el 87 íbamos 2-1”
Kike también ha querido poner en valor lo que hace el equipo, y que insistiendo a base de fútbol es como se revertirá la situación: “Como estamos compitiendo cada fin de semana. Hay que mirar en La Cartuja; ante el Getafe por la estrategia se nos va y en el Camp Nou hasta en el 87′ íbamos 2-1. El equipo está compitiendo bien, hay que dominar las áreas, dejar la portería a cero y ser contundentes arriba. Después, competir y tener esa pizca de suerte que hay que tener, no dejarlo al azar y entrenar cada día los detalles. Estamos en ello y ojalá que sea en Vallecas”.
Otra vez la idea de fondo: no falta actitud, falta acierto.
Un vestuario unido… y con sentimiento de pertenencia
En lo personal, ha dejado un mensaje que también dice mucho sobre lo que piensa del Espanyol ahora que se cumplen 10 meses desde su llegada: “Estoy encantado personalmente. Es un club enorme y estoy encantado con la afición y por cómo me trata todo el mundo. Es una oportunidad muy bonita que estoy disfrutando mucho, que pintaba que iba a ser todo color de rosas, pero que se nos está enturbiando. No por eso deja de ser bonito. Esto une más, es cuando hay que tener más unión y sentimiento de pertenencia. Ojalá en estas siete jornadas consigamos los puntos que hay que conseguir y más para tener ese final feliz que queremos”.
Relación con Roberto: “Nos hacemos mejores”
Sobre su compañero en ataque, también ha dejado una imagen de vestuario sano: “Tenemos una relación espectacular… trato de enseñarle la profesión de delantero… él tiene desparpajo, juventud… juntos nos hacemos mejores”.
Modo supervivencia activado: “Necesitamos una o dos victorias”
Y al final, todo vuelve a lo mismo: “Tenemos que pensar primero en conseguir los puntos de la salvación. En Osasuna hice Conference y también tuvimos rachas malas”.
Con una cifra clara en la cabeza: “Los que estamos con 38 puntos sabemos que no va a valer, necesitamos dos victorias o una; todos somos conscientes”.
Ese es el resumen real de la situación del Espanyol ahora mismo.







