El fin de semana dejó bastante material en clave perica lejos de Cornellà-El Prat. Con el primer equipo sin competición, tocaba mirar a esos futbolistas que siguen creciendo fuera, cedidos por el Espanyol, cada uno en su contexto, cada uno con su historia y cada uno dejando señales distintas. Y la verdad es que hubo un poco de todo: un Marcos Fernández otra vez decisivo, un Justin Smith cada vez más afianzado, un Omar Sadik con protagonismo sin premio real, y varios casos donde directamente cuesta entender tan poca continuidad.
Porque esa es un poco la gracia -y también el peaje- de seguir a los cedidos. No basta con ver el resultado. Hay que mirar cómo jugaron, cuánto jugaron, en qué momento entraron o por qué ni siquiera aparecieron. Y ahí esta jornada dejó lecturas bastante claras.
José Gragera vuelve a quedarse sin sitio en el Dépor
El Deportivo derrotó este lunes al Mirandés por 3-1 en Riazor y sigue lanzado hacia arriba. El equipo coruñés recuperó plaza de ascenso directo después de un partido potente, remontando el tanto inicial de Carlos Fernández con goles de Mario Soriano, Yeremay y Bil Nsongo. En medio de todo eso, José Gragera volvió a quedarse sin minutos.
Venía de romper una sequía importante con esos pocos minutos ante el Huesca, que ya tenían valor por una razón sencilla: eran sus primeros de todo 2026. Pero esta vez no hubo continuidad. Regresó al banquillo y no saltó al campo. Y eso deja una sensación bastante evidente. Lo de Gragera no es un bache puntual, sino una dinámica instalada. En un Dépor que ahora mismo va lanzado y encuentra respuestas casi por todas partes, el centrocampista del Espanyol sigue viéndolo desde fuera.
Omar Sadik fue titular en el Pau, tuvo presencia, pero se quedó sin premio
En Francia, el Pau FC ganó 2-1 al Guingamp y puso fin a una mala racha de diez partidos sin vencer en casa. El gran protagonista fue Kyliane Dong con un doblete, pero Omar Sadik también tuvo bastante presencia en el partido, aunque sin lograr traducirla en gol ni en una acción decisiva.
Thierry Débes repitió el mismo once que había alineado contra el Amiens y volvió a apostar por un sistema 5-3-2 con Sadik en punta junto a Dong. El cedido perico empezó metido en el encuentro. En el minuto 6, en una disputa con Sissoko, el jugador del Guingamp estiró la pierna y chocó con Sadik; el rival vio amarilla mientras él intentaba levantarse. Poco después, en el 15’, fue el propio Omar quien vio tarjeta amarilla tras una entrada con los tacos por delante sobre Demouchy.
No se puede decir que pasara desapercibido. En el 25’ llegó algo tarde a un centro de Glossoa que no consiguió redirigir. En el 29’ reclamó un penalti dentro del área pequeña, pero el árbitro no lo concedió. En el 34’ volvió a merodear el gol en una combinación entre Glossoa y Touzghar, con un centro al primer palo al que el delantero del Pau no llega al balón. Ya en la segunda mitad, en el 49’, protagonizó una acción frustrante en una situación de dos contra dos, con un pésimo control del balón en una situación de dos contra dos; el atacante marroquí se despistó y perdió el balón.
Aun así, aguantó en el campo hasta el minuto 75, cuando fue sustituido por Kylian Gasnier con 1-1 todavía en el marcador. El Pau acabaría ganando en el 90+5. Su partido deja un sabor raro: estuvo, apareció, generó cosas, protestó un penalti, forzó amarillas, pero le faltó ese punto de precisión final que separa un partido activo de un partido redondo.
Marcos Fernández vuelve a marcar y sigue disparando su caso en el Espanyol
Aquí no hay mucho misterio: Marcos Fernández fue otra vez el cedido más destacado del fin de semana. El Ceuta empató 2-2 en Zaragoza en un partido muy exigente, con inferioridad numérica, con el marcador cuesta arriba y con todo prácticamente torcido. Y ahí, casi al borde del descuento, apareció él para rescatar un punto con un gol de delantero puro.
La jugada tiene mucha miga. Campaña puso el córner al primer palo y Marcos se anticipó a Andrada con una ejecución finísima para poner el 2-2. Un recurso de nueve total elevando la pierna en noventa grados, quedándose suspendido en el aire, y rematando con un suave toque.
Y lo importante no es solo el gol. Es todo lo que se acumula detrás. Ya son 12 goles y 2 asistencias en 30 partidos en LaLiga Hypermotion. Empezó fuerte con un doblete en la jornada 5 ante el Castellón y gol en la 6. Dio una asistencia ante el Mirandés en la 10, volvió a marcar frente al Dépor en la 15 y repitió ante el Almería en la 16. Después llegó el frenazo por esa lesión de rodilla de enero, con el Espanyol siguiendo de cerca su tratamiento. Y a la vuelta ha crecido todavía más: gol en la 23 ante el Valladolid, otro en la 24 frente al Almería, tres jornadas seguidas viendo puerta en la 30, 31 y 32 -ante Dépor, Leganés y Cádiz- y ahora este duodécimo tanto en Zaragoza, en la jornada 36.
La cesión está siendo un acierto total. El Ceuta, que ya suma 50 puntos y se ha convertido en una de las sorpresas de la categoría, le ha dado el contexto ideal: minutos, confianza y un rol muy claro. José Juan Romero le conocía bien y el encaje ha sido perfecto.
El club habrá de decidir pronto qué quiere hacer con él: tiene contrato hasta 2028, una cláusula alrededor de los dos millones y mecanismos del club para evitar una venta en esas condiciones si mejora su contrato -la coifra entonces podría subir hasta los ocho-.
Justin Smith sigue creciendo en el Sporting y aferrado a la titularidad
El Sporting goleó 3-0 al Cádiz de Sergio González en El Molinón con doblete de Dubasin y gol de Otero. Fue una victoria plácida, de esas que devuelven algo de paz al final de curso, y Justin Smith volvió a ser titular en el centro del campo.
No marcó ni asistió, pero dejó otra actuación seria. En la alineación rojiblanca figuró junto a Álex Corredera en la sala de máquinas, y el resumen de su partido es bastante claro bBuen encuentro del canadiense, participativo en la presión y también acertado cuando tocó ordenar el juego desde la medular.
No siempre hace falta ruido para firmar una buena tarde. Smith está en una fase de cesión donde empieza a sostenerse en algo importante: continuidad, confianza y peso en el once. Y eso es justo lo que necesitaba.
Hugo Pérez vive una cesión que se está torciendo mucho en el Nàstic
El Nàstic cayó 2-0 en Marbella en un partido muy delicado, de esos que dejan al equipo grana más cerca del alambre y con el margen de error reduciéndose casi al mínimo. Pero en clave Espanyol el foco vuelve a irse a lo mismo: Hugo Pérez sigue sin contar para Pablo Alfaro.
El dato es duro y bastante elocuente. En seis partidos con el actual técnico en el banquillo, ha jugado solo 18 minutos. Ninguno en los últimos tres encuentros. Salió del Huesca de LaLiga Hypermotion buscando minutos y una vía de crecimiento, y ni siquiera bajando a Primera RFEF está encontrando espacio. Eso ya no es una mala semana. Es otra cosa.
Y esa otra cosa preocupa, porque una cesión sin continuidad sirve de poco. O de muy poco. Ahora mismo el paso de Hugo Pérez por el Nàstic no está respondiendo al objetivo que tenía su salida.
Rafa Bauza trabajó muchísimo en el Mirandés, pero acabó desfondado
Como decíamos al incicio, el Mirandés perdió 3-1 en Riazor ante el Dépor en un partido muy marcado por la polémica arbitral. El equipo rojillo se puso por delante con un penalti transformado por Carlos Fernández, compitió muy bien durante muchos minutos y tuvo acciones para sacar más, pero acabó cayendo después de un encuentro lleno de protestas por decisiones clave.
En ese contexto, Rafa Bauza fue titular y volvió a dejar un despliegue físico importante. Jugó hasta el minuto 88, cuando fue sustituido por Aarón Martín, y dejó también alguna acción de nivel, como esa falta muy bien botada que terminó con un cabezazo de Carlos al larguero justo antes del descanso.
El jugador volvió a ofrecer un despliegue físico enorme en Riazor, aunque el partido terminó pasándole factura después de tanto desgaste. O sea, que hubo compromiso y piernas, pero también cierta sensación de que llegó demasiado justo al final.
Javi Hernández tuvo llegada, rozó el gol… y falló el penalti final
El otro cedido perico en el Mirandés, Javi Hernández, también tuvo bastante protagonismo. Fue titular, vio amarilla en el minuto 47 y dejó varias acciones ofensivas de cierto peligro. Ya en la primera mitad firmó una diagonal y un zurdazo con rosca que obligó a intervenir al portero local, y más tarde repitió una jugada muy parecida que volvió a exigir otro paradón. Incluso intentó marcar directamente desde el córner en tres lanzamientos.
La sensación es que fue de esos futbolistas que estuvieron metidos, insistiendo, buscando el golpe. Pero el partido también le dejó una cruz muy grande: falló el penalti del minuto 94, ese que podía haber devuelto la emoción al tramo final. Abrió el capítulo ofensivo de los suyos con un disparo flojo, más tarde rozó el gol en dos acciones que exigieron buenas paradas de Álvaro Ferllo, probó suerte tres veces desde el saque de esquina y terminó con el sabor amargo del penalti fallado en el tramo final.
Así que su partido tuvo bastante de eso: iniciativa, energía, ganas de ser protagonista… y un cierre amargo.
Pablo Ramón no fue titular en el Racing por control de cargas
El Racing ganó 1-3 a la Real Sociedad B en Anoeta y sigue fuerte en su pelea. Pero Pablo Ramón no fue titular, algo que ya estaba previsto. Apenas había entrenado durante la semana por control de cargas, así que José Alberto optó por dar continuidad al once que había goleado al Almería e introducir solo la novedad de Marco Sangalli.
No hay demasiada lectura dramática aquí. El mensaje es que está bien, pero el cuerpo técnico prefirió protegerlo después de una semana corta de trabajo. A veces una no titularidad dice menos de lo que parece, y esta entra un poco en esa categoría.
Roger Hinojo perdió la titularidad y apenas pudo influir en la Cultural
La Cultural cayó 1-2 ante el Córdoba en un partido de esos que dejan la salvación colgando casi de un milagro. Y en ese contexto, Roger Hinojo perdió la titularidad después de muchos partidos. Entró en el minuto 81 por Homam y apenas tuvo tiempo ni contexto para marcar diferencias, aunque sí dejó una asistencia clara.
Fue suya la acción del minuto 86, cuando cedió la pelota a Lucas Ribeiro Costa para que rematase con la izquierda desde el centro del área. Esa fue una de las ocasiones clarísimas que terminó salvando el portero Iker y que acabaron condenando a la Cultural, incapaz otra vez de transformar lo que genera.
Y encima, con él sobre el césped, llegó el 1-2 definitivo del Córdoba, obra de Diego Percan, en una contra en el descuento.







