Hay momentos de una temporada en los que ya no se mira la clasificación: se sufre. Y ahora mismo, para muchísimos pericos, el Espanyol está en ese punto. La confianza está tocada, el equipo no transmite esa seguridad de hace unos meses y cada partido se vive como si fuese una prueba de supervivencia. Pero en medio de este panorama tan feo, hay un detalle externo que puede acabar teniendo bastante peso. No depende directamente del Espanyol, vale, pero sí puede influir mucho en la pelea por la permanencia.
Ese factor tiene nombre propio: Sevilla FC.
El Sevilla marca el descenso y llega igual o peor que el Espanyol
El equipo de Luis García Plaza ha caído a puestos de descenso después de perder cinco de sus seis últimos partidos. Y eso, visto desde el lado perico, cambia bastante el escenario. Porque el Sevilla no es un rival cualquiera metido abajo. Es un club grande, con mucha masa social, con peso televisivo y con una caída que, si se confirma, movería bastante dinero en Primera.
Al Espanyol le conviene, y mucho, que sea el Sevilla quien acabe bajando y no otro equipo con menor peso económico. Suena frío, incluso un poco feo, pero el fútbol moderno va también de esto. De puntos, de nervios, de goles en el minuto 89… y de reparto televisivo. Las claves las da el periodista Pepe Elías en MundoBetis.
No hablamos de primas a terceros, sino del pastel televisivo
Aquí hay que dejar una cosa clara desde el principio: esto no va de primas a terceros ni de historias raras de maletines. El propio enfoque de Pepe Elías va por otro lado. La clave está en los ingresos por televisión y en cómo se reparte ese dinero entre los clubes de Primera.
Según recoge el periodista, un descenso del Sevilla FC haría que varios rivales directos ingresaran más dinero la próxima temporada. ¿Por qué? Porque el club nervionense es uno de los que más cobra por implantación social. Está, según esa explicación, solo por detrás de Real Madrid, Barça, Atlético, Athletic, Real Sociedad y Betis en ese apartado.
Y claro, si un club así desaparece del reparto de Primera, el trozo que queda para los demás crece.
Rivales con un motivo extra para apretar ante el Sevilla
Ahí está la parte que más interesa al Espanyol. El Sevilla todavía debe enfrentarse a equipos que, más allá de lo deportivo, pueden tener un interés económico bastante claro en que el conjunto nervionense baje. Y eso, aunque no garantice nada, puede hacer que esos rivales salgan con un punto más de tensión, de hambre o de concentración.
No porque alguien les pague por fuera. No va de eso. Va de que el descenso del Sevilla puede suponer varios millones más para algunos clubes de Primera. Y cuando hablamos de presupuestos, de límites salariales y de planificación de plantilla, dos millones arriba o abajo no son ninguna tontería.
Pepe Elías apunta que Real Sociedad, Athletic, Betis y Villarreal podrían percibir al menos dos millones de euros más cada uno si baja el Sevilla y no otro rival con menor peso, como Alavés o Mallorca. En el caso del Atlético, la cifra podría irse casi a cuatro millones. Para el resto de equipos, el beneficio estaría entre 1,5 y 2 millones.
La Real Sociedad, primer gran examen para el Sevilla
El Sevilla se jugará buena parte de sus opciones de permanencia en su próximo partido ante la Real Sociedad. Y ahí aparece justo este factor. La Real aún tiene cosas por las que pelear en la parte alta, pero también sabe que una caída sevillista puede tener efecto económico en el reparto televisivo.
Para el Espanyol, cada punto que se deje el Sevilla es media vida. No arregla los problemas propios, porque el equipo de Manolo González tiene que hacer su parte sí o sí, pero ayuda. Y ahora mismo, en plena pelea por no meterse hasta el cuello, cualquier ayuda externa cuenta.
El perico no está para ponerse exquisito. Si el Sevilla tropieza, se celebra. Aunque sea sin hacer mucho ruido. Aunque sea mirando el móvil con cara de “venga, por favor”.
El Real Decreto y el porqué de este lío económico
La explicación viene del sistema de reparto de los derechos televisivos. Según el Real Decreto-ley 5/2015, el 50% del dinero se reparte a partes iguales entre los clubes. El otro 50% se divide entre implantación social y méritos deportivos. Esa implantación social tiene en cuenta elementos como la recaudación por abonos y taquilla de las últimas temporadas, y también el peso de cada club en la generación de recursos por televisión.
Por eso el Sevilla pesa tanto. No es solo la clasificación de este año. Es su masa social, su historia reciente, su presencia mediática y todo lo que arrastra detrás. Y justo por eso, si baja, otros clubes salen beneficiados.
El descenso del Sevilla no sería un descenso más para la economía de LaLiga. Y tampoco para los equipos que sigan en Primera.
Un precedente histórico con la Real Sociedad de por medio
El artículo de MundoBetis también recuerda un episodio con mucho morbo histórico: en 1980, la Real Sociedad perdió una Liga en el Sánchez-Pizjuán ante el Sevilla, en un partido en el que el equipo nervionense habría estado ‘primado’ por el Real Madrid. Ese contexto aparece como recuerdo de otra época, con otro fútbol y otras reglas no escritas.
Ahora la película es distinta. El foco no está en una prima concreta, sino en un sistema económico que puede empujar a varios equipos a mirar el calendario del Sevilla con especial atención. Y claro, desde el Espanyol también se mira. Faltaría más.
El Espanyol debe hacer su trabajo, pero el calendario del Sevilla importa
La parte más incómoda de todo esto es que el Espanyol no puede quedarse esperando favores. Sería un error enorme. El equipo necesita puntuar, competir, no caerse emocionalmente y recuperar un mínimo de seguridad. Porque por mucho que el Sevilla esté mal, si el Espanyol sigue regalando puntos o viviendo los partidos con miedo, el problema seguirá ahí.
Pero una cosa no quita la otra. En una lucha por la permanencia tan apretada, el estado de forma del Sevilla y la motivación extra de sus rivales pueden ser un aliado indirecto para los pericos.
Y visto cómo está la cosa, cualquier detalle suma. Incluso uno que llega desde Nervión, desde los despachos de la televisión y desde una tabla que ahora mismo se mira con un nudo en la garganta.







