El Espanyol logra entrar en la campaña de Sant Jordi tras su queja a Turisme; se corrige la promoción inicial centrada en el Barça y se pasa a formar parte de la acción internacional de la Generalitat

16 de abril de 2026

La reciente campaña de la Agència Catalana de Turisme, que vinculaba la Diada de Sant Jordi exclusivamente a la imagen del FC Barcelona, generó malestar en el entorno del Espanyol. No tanto por la acción promocional en sí, sino por la identificación de una festividad profundamente arraigada en la cultura catalana con un único club. Una asociación que dejaba fuera a una parte relevante del tejido deportivo y social del país.

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Ante esta situación, el Espanyol optó por una vía más efectiva que la mera queja pública. Como desvela AS, el club se puso en contacto con los responsables de Turisme para trasladar su posición y buscar una rectificación. Una actuación discreta, pero firme, que evidencia una voluntad de defender su presencia institucional en espacios que también le corresponden.

La campaña se amplía e incorpora al Espanyol como protagonista

El resultado de esa gestión se ha materializado en la ampliación de la campaña original. La propia Direcció General de Turisme ha anunciado la incorporación del Espanyol a la promoción internacional de Sant Jordi, con una acción específica protagonizada por jugadores y jugadoras del club blanquiazul.

La rectificación se hizo oficial con un mensaje claro por parte de la Direcció General de Turisme, que anunció en redes sociales: “Sumamos esfuerzos con el RCD Espanyol por Sant Jordi e impulsamos una acción conjunta a escala internacional”, añadiendo que “mediante los jugadores y jugadoras blanquiazules, llevamos la cultura catalana y el fútbol más allá de nuestras fronteras”. Con ese giro, el Espanyol pasa a formar parte activa de la campaña bajo el lema ‘This love goes way back’, traducido como “Este amor tiene mucha historia”. Un cierre que restituye, al menos en parte, el equilibrio en la representación de una celebración que trasciende lo estrictamente deportivo y que refuerza la idea de que, cuando el club se mueve con firmeza, también sabe hacerse escuchar.

Una gestión que refuerza la presencia institucional del club

Más allá del impacto concreto de la campaña, el episodio deja una lectura de fondo. El Espanyol ha demostrado esta vez capacidad de reacción y, sobre todo, determinación para defender su espacio en un ámbito institucional.

No se trata únicamente de aparecer en una acción promocional, sino de reivindicar un papel que le corresponde dentro del contexto cultural y social de Catalunya. En este sentido, la intervención del club debe interpretarse como un ejercicio de responsabilidad y de posicionamiento.

Reconocer cuando la actuación es acertada

En un entorno donde las críticas suelen tener mayor visibilidad, conviene también subrayar las actuaciones que se resuelven de manera adecuada. La respuesta del Espanyol, en este caso, ha sido eficaz y coherente con sus intereses. El club ha logrado corregir una situación inicial que le era desfavorable apostando por la gestión directa. Ahora sólo cabe esperar que en el futuro las instituciones no caigan de nuevo en estos agravios y no se anecesario alzar la voz para recibir un trato justo y equitativo.