La tertulia de hoy en La Grada Ràdio ha reunido a Carlos Latorre, Javier Osorio “Worzel”, Alberto Capilla y Enric Monge, bajo la dirección de Francesc Via, en una de esas conversaciones que salen solas cuando el Espanyol no juega pero está muy presente. Porque cuando no hay partido, lo que queda es pensar… y a veces eso pesa más. La charla arrancó precisamente ahí, en cómo se está viviendo esta semana larga, rara, con Vallecas todavía lejos pero ya metido en la cabeza de todos.
Alberto Capilla: calma aparente… hasta que ruede el balón
El primero en mojarse fue Alberto Capilla, con una reflexión que tiene ese punto de sinceridad que muchos comparten: “Yo no lo estoy viviendo con tensión, porque mientras no juguemos no perderemos. Los nervios me comenzarán el jueves que viene…”.
No es una frase menor. Es casi una forma de protegerse. De decir: mientras no haya partido, no hay golpe. Pero claro, eso también tiene trampa. Porque la tensión no desaparece, solo se aplaza. Se acumula. Y cuando llegue el jueves, va a salir toda junta.
Enric Monge: decepción, pero sin soltar la esperanza
Enric Monge entró en la conversación con un tono más reflexivo, tirando de memoria reciente. “Estoy tranquilo, aunque un poco decepcionado. Hace muchos años que no salimos a Europa y tras la buena primera vuelta veía brotes verdes, pero de golpe y porrazo 14 partidos sin ganar. Decepcionado pero no pierdo la esperanza, vamos a puntuar en Vallecas, ganaremos al Levante, al Sevilla y en casa al Athletic Club, 48 puntos. El equipo está capacitado, el problema es esa mala racha que está durando mucho, en cualquier otro equipo hubieran echado al entrenador pero creo que Manolo es el indicado para sacar el equipo adelante, y yo no soy blanqueador ni pelota de nadie, es mi opinión”.
Hay mucho ahí. La sensación de oportunidad perdida, de haber visto algo que pintaba bien y que se ha ido torciendo. Pero también ese hilo de optimismo que no se rompe. Esa idea de que el equipo puede, que solo necesita volver a ganar una vez para cambiar la dinámica.
Carlos Latorre: más allá de los números, falta perspectiva
Carlos Latorre llevó el debate hacia el tema que siempre acaba saliendo: el banquillo. Pero lo hizo desde otro ángulo. “Por suerte en el fútbol no se mide todo por números, si fuera por eso Manolo estaría fuera. Pero no seamos tan cortos de miras, miremos quién es Manolo, lo que ha hecho, a quién queremos traer… el lunes se abrieron aquí teléfonos y se preguntó a quién se traería y no hubo respuestas. En general lo que se lee es que todo el mundo está en contra, no sé…”.
Aquí aparece una idea interesante. Criticar es fácil cuando los resultados no llegan, pero construir una alternativa real es mucho más complicado. Y eso es algo que, según Latorre, no se está resolviendo en el entorno.
Worzel: el estado emocional del perico, en bruto
Y luego llegó Worzel. Sin filtro. Con todo. De esos discursos que no siguen una línea recta, pero que dicen mucho. “Los números son de destitución, pero a quién pones ahí a siete partidos del final. Eso es lo que hay que mirar. Vamos a dejar ya ese tema. Preguntabas, Via, cómo estábamos: yo apenado, decepcionado, enrabietado, confundido, esperanzado y siempre hay un poquito, porque siempre veo el vaso medio lleno, alegre y contento. Apenado por estas guerras internas de mierda entre los pericos, ya lo tenemos complicado como para que ahora haya gente que no acepta otra opinión, como que yo quiero que siga Manolo. Decepcionado con el equipo y el técnico, porque es una lástima tras esa espectacular primera vuelta y de dónde venimos, de dos descensos, no aprovechar la ola. Si pensamos un poco más en grande y pensamos en los arbitrajes y en lo que es más claro que nos han tangado por la cara, y los puntos que faltan, solo con eso estaríamos con suficientes puntos para no estar con ese discurso. Enrabietado, porque me da mucha rabia que nadie del club salga a dar la cara con todo lo que ha pasado, hemos de ser los pericos de a pie los que tenemos que partirnos la cara con los culés.”

Es difícil resumirlo mejor. Es el estado emocional del espanyolismo ahora mismo. Todo mezclado. Todo a la vez. Sin una línea clara, pero con una cosa en común: la necesidad de que esto cambie ya.
«Chiquidatos» pone números al miedo: la permanencia se aprieta y el Espanyol no puede dormirse
La tertulia dio un giro interesante con la entrada, vía videollamada, de Juanma Muñoz, “Chiquidatos”, que aportó ese punto de números que a veces duele más que las sensaciones. Y el mensaje no fue precisamente tranquilizador. La línea del descenso se está acercando poco a poco y la sensación de colchón empieza a ser engañosa. Lo explicó con claridad al analizar el contexto actual: “Los 32 puntos del Elche son muchos. Además hay muchos factores externos, veremos el rendimiento que dará el Madrid en los partidos en que juegue con los implicados, la Real Sociedad también creo que puede dejarse ir. Hay un Elche – Atlético cuatro días después de la final de Copa, y ya vimos el partido de los colchoneros en Sevilla, a los de Sarabia les van a hacer correr mucho. Si ganan el Elche ya se te planta con 35 puntos. Además los colchoneros visitan Valencia entre partido y partido de Champions ante el Arsenal. Recordemos el dicho de que bajan los dos peores y el tonto que pasaba por ahí, y Sevilla y Valencia llevan años opositando a ser ese tonto”.
🚨🚨Al menos en las últimas temporadas no ha sido muy habitual que el colista esté tan cerca de la salvación tras 31 jornadas.#Laliga #Laligaendatos #LaligaEASPORTS pic.twitter.com/RpAKaZTov9
— Chiquidatos fútbol (@juanmaironman) April 15, 2026
🚨🚨Presten atención!! amigos/as
Los equipos de abajo están apretando mucho y en esta tendencia van a complicar a varios equipos:
Últimas 4 y 6 jornadas:@RCD_Mallorca sería 2º (9 puntos) y 5º (10 puntos)@RealOviedo sería 2º (9 puntos) y 5º (10 puntos)@LevanteUD sería 4º-8º(7… pic.twitter.com/vNFHqnxoL7— Chiquidatos fútbol (@juanmaironman) April 14, 2026
El análisis fue más allá del calendario. La última jornada dejó un dato que rompe cualquier previsión: los cinco equipos de abajo ganaron, algo prácticamente inédito. Y dentro de ese bloque, el resultado del Elche ante el Valencia fue uno de los más difíciles de explicar. “EL Valencia lo que tuvo no lo metió aunque tuvo ocasiones de ponerse por delante. Con ocho tiros a puerta es difícil perder sobre todo si te tiran tan poco, pero tocó”, apuntó. A partir de ahí, los números dibujan una tendencia peligrosa: los equipos de abajo están sumando a ritmo de equipos de zona alta, mientras el Espanyol aparece en la parte baja de esas clasificaciones recientes. Eso cambia por completo la lectura de la tabla.

Chiquidatos también mostró distintos gráficos que ayudan a entender el contexto. Por un lado, lo complicado que es para los recién ascendidos mantenerse frente a proyectos más consolidados. Por otro, las diferencias históricas entre el colista y la salvación, que en este curso son mucho más cortas de lo habitual. Nadie está descartado. Todos se ven con opciones. Y eso hace que nadie baje el ritmo. Incluso las proyecciones a partir de las últimas seis jornadas dibujan un escenario muy apretado, con muchos equipos implicados. Y ahí aparece el Espanyol, con una dinámica que no acompaña y que lo sitúa como el peor del curso. Lo resumió con una frase que dejó bastante silencio en el estudio: “La línea del descenso ha estado lejísimos pero se le va acercando paulatinamente, estáis sumando puntos a base de empatitos, que es como se salvó Las Palmas hace unos años. Ahora el Espanyol aún tiene un margen de dos partidos estás preocupadillo pero si te metes en una distancia de entre tres y un punto te entra el canguelo de flipar, camia mucho. El RCDE aún tiene el colchón; yo con 42 no estaría tranquilo, porque los equipos de abajo están sumando mucho”.









