Enero deja cicatrices en el Espanyol, pero también lecciones; la situación requiere calma y memoria: no es momento de dudar de Manolo González

1 de febrero de 2026

Enero ha sido una pesadilla para el Espanyol. Los resultados son altamente decepsionantes para los de Manolo González: cinco partidos, cuatro derrotas, un empate y sensaciones preocupantes. El arranque de 2026 ha sido un mazazo para un equipo que parecía haber encontrado su camino antes del parón navideño, pero que ahora da síntomas de haberse perdido.

1 2 espanyol alaves

Los números no engañan: solo un punto de los últimos quince. La segunda vuelta ha empezado como nadie quería, con el equipo encogido, incómodo, perdiendo duelos que en octubre ganaba con naturalidad. La diferencia es tan brutal que cuesta creer que estemos hablando del mismo grupo. Pero lo es. Y esa es precisamente una de las claves que invitan a no perder la fe.

“Nos están remontando todos los partidos”

La frase es de Roberto, después del 1-2 ante el Alavés, y suena a desahogo. “A ver si acaba ya este mes de enero porque nos están remontando todos los partidos”, soltó con sinceridad. El delantero no escondió su frustración: “Habíamos empezado muy bien, con intensidad, apretando, pero nada”.

Y sí, las estadísticas escuecen. Tres derrotas en cinco partidos de la segunda vuelta, cuando en toda la primera solo se perdieron tres. Es otro Espanyol. O quizá el mismo, pero sin puntería ni frescura. Cuesta encontrar una explicación única. Puede que simplemente antes salía cara… y ahora todo sale cruz.

El Espanyol se traiciona a sí mismo: errores y despistes que cuestan caro

El Espanyol parece haber olvidado quién era. Tras varias derrotas en partidos al límite, marcados por decisiones arbitrales discutidas y detalles crueles, como ante el Alavés, el equipo ha empezado a traicionarse a sí mismo. Donde antes había solidez, ahora hay grietas. Lo que hasta hace nada eran pilares del bloque  -concentración, solidez defensiva, dominio de las segundas jugadas, fiabilidad a balón parado- se han convertido en agujeros que el rival explota sin demasiado esfuerzo.

1 1 espanyol alaves

El 1-2 de Lucas Boyé fue un regalo en forma de error individual. El empate de Antonio Blanco, un aviso de cómo ha bajado la atención en las marcas. Y el tiro al palo de Guevara, otra acción sin rechace bien defendido. Todo eso retrata a un equipo que ha perdido intensidad. Las bases que Manolo González impuso desde verano —competir cada acción, dejar la portería a cero, evitar remontadas, no regalar nada— se han ido diluyendo en este inicio de año. El dato es demoledor: de siete porterías a cero en 17 jornadas… a ninguna en las cinco últimas.

La necesidad de volver a ser ese equipo difícil de batir

Arriba, eso sí, se ha recuperado algo de pegada, con tres goles en los dos últimos duelos. Pero de poco sirve si todo lo que se gana arriba se escapa por abajo. “Debemos volver a ser el equipo de antes, el que lucha, al que es muy difícil hacerle un gol”, decía el mismo Roberto, que rompió su sequía precisamente el día más amargo, cuando el RCDE Stadium vio volar tres puntos por tercera vez consecutiva. El mismo estadio que, hace poco más de un mes, celebraba una racha de cinco victorias seguidas y se sentía fuerte, ilusionado, imbatible. Aquella felicidad navideña de los 33 puntos queda ahora como un recuerdo que urge recuperar… antes de que se esfume del todo.

calero espanyol alaves

Europa no puede convertirse en una losa

Es verdad que el Espanyol se ha ganado el derecho a soñar. Pero también lo es que el objetivo real de este equipo era evitar sustos, asentarse con tranquilidad y construir algo sólido. Europa no estaba en el guion original, por mucho que la clasificación invitara a ilusionarse.

roberto 1 0 espanyol alaves 1

El propio delantero andaluz lo dejó claro: “Se ha hablado mucho… y nos han dado una buena hostia. Hay que cambiar la actitud y tener tranquilidad porque queda prácticamente toda la segunda vuelta”. Y esa tranquilidad es la que no puede desaparecer ahora. Ni del vestuario, ni de la grada.

Manolo también nos ha sacado del barro

En este tipo de baches, el peligro no solo está en perder partidos, sino en perder la cabeza. No es momento de señalar ni de entrar en una espiral de autodestrucción. Hace un mes, todos estábamos subidos a la «Manoleta». Hoy, ya hay quien la quiere abandonar. Pero no funciona así.

manolo gonzalez espanyol alaves

Este mismo técnico ha sabido sacar al equipo de momentos igual o más complicados. Hace dos años lo cogió muerto y lo revivió. Esta vez el contexto es otro, pero la confianza debe ser la misma. Cuestionarlo ahora sería injusto, innecesario y probablemente contraproducente.

“Antes no éramos los mejores, y ahora tampoco somos los peores”

La frase, esta vez, es de Ramon Terrats. Y resume bien el espíritu que intenta mantener el vestuario. “Confío en el equipo, en todos los jugadores. Somos un grupo magnífico”, dijo el centrocampista. Y Pere Milla fue en la misma línea: “Hemos de estar unidos y todos juntos, que al final es lo que llevamos todo el año haciendo”.

Este equipo ha demostrado tener alma y carácter. Ha caído, pero puede levantarse. No está ni lejos del objetivo ni en zona de peligro. Hay tiempo, hay puntos, y hay plantilla para recuperar el pulso. La próxima parada es Villarreal. Y lo que necesita este grupo es apoyo, no dudas.

La solución, si llega, solo puede nacer desde la calma. Y desde dentro.