Dmitrović no maquilla el empate del Espanyol ante el Levante y avisa: “Hay que cerrar cuanto antes la salvación, porque no va a ser nada fácil”

27 de abril de 2026

Marko Dmitrović volvió a ser importante para el Espanyol en una noche muy fea, de esas que no se olvidan por lo poco que dejaron. El equipo de Manolo González empató 0-0 ante el Levante en el RCDE Stadium, se queda decimotercero con 39 puntos y mantiene cinco de margen sobre el descenso, que ahora marca el Sevilla. Sobre el papel, el punto suma. En el campo, cuesta mucho comprarlo como algo bueno. Y Dmitrović fue el primero en no vender humo: “De verdad, no estoy por nada contento, porque el único objetivo era sumar tres puntos, aunque hubiese sido 4-3 o 5-4.”

Portería a cero, pero sin gol no hay victoria

El portero serbio dejó otra portería a cero, algo que siempre suele ser una buena noticia. Pero claro, cuando llevas una racha tan larga sin ganar, hasta eso queda a medias. Porque defender mejor está bien, pero si arriba no marcas, te vuelves a quedar igual: con un punto, con dudas y con la grada bastante cansada. Dmitrović lo explicó sin rodeos: “Claramente con portería a cero te acercas a ganar, pero al final hay que marcar goles y sumar de tres.” Y ahí está el problema. El Espanyol volvió a competir a ratos, volvió a sufrir al final y volvió a irse sin esa victoria que necesita como el comer.

Una oportunidad desaprovechada en un partido que olía a final

El duelo ante el Levante no era un partido cualquiera. Era rival directo, era en casa y era uno de esos días marcados en rojo para cortar la mala dinámica. Pero el Espanyol no dio esa sensación de equipo que va a por todas. Le faltó claridad, le faltó atrevimiento y acabó pidiendo la hora tras la rigurosa expulsión de Pol Lozano. Dmitrović admitió que el vestuario sabe perfectamente dónde está: “Llevamos una racha muy mala, somos conscientes de que los equipos de los equipos de abajo se están acercando. Y nada, por desgracia estamos muy tristes por esa oportunidad desaprovechada, pero no toca otra que seguir, hay cinco partidos más, tres en casa. Hay que hacer todo lo posible y cerrar la salvación cuanto antes.”

Dieciséis partidos sin ganar: un número que ya pesa demasiado

Lo del Espanyol en 2026 ya ha pasado de mala racha a historia negativa. Son 16 jornadas sin ganar desde el inicio de un año natural, la peor serie de este tipo que se haya visto en Primera en clave perica. Y eso pesa. En la cabeza, en las piernas y también en la grada. Dmitrović no intentó esconder el dato ni disfrazarlo: “Pues muchas cosas, no te voy a negar que son muchos partidos sin ganar, entera la segunda vuelta más dos de la primera vuelta son 16 partidos, eso es un número muy abultado, así que muchas cosas han cambiado en el lado negativo, así que nada, no puedo destacarte una, porque en muchos partidos faltaba solidaridad defensiva, falta claramente estar más compactos, meter más goles y al final en ese último tramo se trata de ganar como sea y ya te digo, cerrar cuanto antes la salvación, porque no va a ser nada fácil, los equipos de abajo aprietan, cada uno se juega la vida y tenemos que ser conscientes de que tenemos que morir para sumar puntos.”

El Espanyol necesita ganar como sea

La frase es dura, pero es la que toca: el Espanyol ya no está para discursos bonitos, está para sumar y cerrar la permanencia cuanto antes. El equipo tiene cinco partidos por delante y tres serán en el RCDE Stadium, pero el calendario no viene precisamente suave. El próximo rival será el Real Madrid, y luego todavía quedará visitar al Sevilla, recibir al Athletic Club, jugar en El Sadar ante Osasuna y cerrar el curso contra la Real Sociedad. O sea, poca broma. Dmitrović lo sabe y por eso habló de “morir para sumar puntos”. Porque ahora mismo cada balón dividido, cada centro lateral y cada despeje parecen medio campeonato.

Dmitrović defiende a la afición: “Son los únicos que no han fallado”

Si hubo algo bonito dentro de una noche bastante amarga fue el mensaje del portero hacia la afición. El RCDE Stadium pitó al final, sí. Y era normal. Porque la gente lleva demasiados meses tragando empates, derrotas y partidos sin alegría. Pero durante el encuentro volvió a empujar, incluso cuando el equipo se quedó con uno menos. Dmitrović lo dejó clarísimo: “A ellos lo único que no podemos decir nada más, porque son los únicos que no han fallado en toda la temporada, cada partido aquí es un ambiente tremendo, apoyo durante todos los partidos es increíble, con algunos pitos que yo considero normales, porque al final afición ¿qué premia? Un esfuerzo brutal, también tuvimos partidos como contra Barça, donde a pesar de la derrota nos despidieron con aplausos y una ovación tremenda, así que a ellos decir que sigan así, que son claves para nosotros y como te he dicho, a ellos son los únicos que no fallan durante toda la temporada.”

Un punto que sirve, pero no tapa la mala imagen

El 0-0 ante el Levante deja al Espanyol con cinco puntos sobre el descenso. Ese es el lado frío, el de la calculadora. Pero luego está el otro, el que vio el estadio: un equipo nervioso, poco fino y sin capacidad real para morder un partido que pedía mucho más. Dmitrović fue de los pocos que volvió a sostener al equipo cuando el partido se torció, pero ni eso alcanza para cambiar la sensación general. El Espanyol sigue sin ganar, la racha ya asusta y el margen se va estrechando poco a poco. Ahora toca el Real Madrid. Y más que nunca, toca reaccionar.