🗓️ Viernes 24 de abril
El Betis empató 1-1 ante el Real Madrid en el último suspiro, en un partido donde hizo méritos de sobra para no irse de vacío. Vinícius adelantó a los blancos tras un mal despeje de Valles, pero el conjunto verdiblanco reaccionó y fue creciendo con el paso de los minutos. Lunin sostuvo al Madrid con varias paradas de muchísimo mérito ante Antony, Bakambu y el Cucho Hernández. En la penúltima jugada, Bellerín cazó un rechace dentro del área y firmó el empate que hizo justicia a la insistencia local. El Betis encontró oro cuando parecía que ya no quedaba tiempo, y el Madrid dejó escapar dos puntos en una noche donde vivió demasiado del error ajeno.
🗓️ Sábado 25 de abril
El Alavés ganó 2-1 al Mallorca en Mendizorroza y consiguió una remontada vital en la pelea por la permanencia. Jan Virgili adelantó al conjunto balear con un golazo en la primera parte, pese a que los locales habían empezado mejor. Toni Martínez empató en el 56’ tras un córner y volvió a marcar en el 69’ para darle la vuelta al marcador. El Mallorca fue de más a menos y apenas encontró respuestas después del 1-1. Con este triunfo, el Alavés sale provisionalmente del descenso y mete todavía más presión a sus rivales directos.
El Barcelona ganó 0-2 al Getafe en El Coliseum con goles de Fermín y Rashford. Fermín abrió el marcador justo antes del descanso tras un gran pase de Pedri. El Getafe apenas inquietó a Joan García y terminó el partido sin rematar entre los tres palos. Rashford, que entró en la segunda parte, sentenció en una contra en el minuto 74. Con este triunfo, el Barça se coloca con 85 puntos y deja al Real Madrid a 11.
🗓️ Domingo 26 de abril
Rayo Vallecano y Real Sociedad empataron 3-3 en un partido lleno de goles, tensión y mucha polémica arbitral. Oyarzabal adelantó a la Real, pero Camello respondió en la primera parte para poner el 1-1. Oskarsson hizo el 1-2 y Oyarzabal, de penalti tras una revisión que anuló un gol rayista, firmó el 1-3. El Rayo no se rindió y empató con goles de Lejeune y Alemao en los minutos finales. El punto deja al Rayo con 39 y a la Real con 43, aunque la sensación fue agridulce para los dos.
El Elche ganó 1-2 al Real Oviedo en el Carlos Tartiere y dio un golpe enorme en la pelea por la permanencia. Bigas abrió el marcador con un golazo desde más de 30 metros y Gonzalo Villar hizo el 0-2 en el minuto 16. El Oviedo reaccionó tarde, con un gol de Ilyas Chaira que el VAR terminó validando en el 76’. El tramo final fue de tensión, protestas y mucho balón colgado, pero el empate no llegó. El Elche suma su primera victoria a domicilio del curso y el Oviedo queda hundido en la clasificación.
Osasuna remontó y ganó 2-1 al Sevilla con un gol de Catena en el minuto 99. Maupay adelantó a los andaluces en el 69’ con un buen cabezazo tras centro de Sow. Raúl García de Haro empató en el 80’ después de una acción peleada por Budimir en el área. Odysseas Vlachodimos sostuvo al Sevilla con varias paradas enormes, pero no pudo evitar el golpe final.
La derrota deja al Sevilla marcando la zona de descenso con 34 puntos y mete todavía más presión a sus rivales directos.
El Villarreal ganó 2-1 al Celta y dejó casi sellada su clasificación para la Champions. Gerard Moreno abrió el marcador de penalti en el minuto 2 y Pépé hizo el 2-0 antes de la media hora. El Celta reaccionó en la segunda parte y Borja Iglesias recortó desde los once metros tras repetirse el lanzamiento. Jutglà tuvo el empate con un cabezazo al palo, pero el Villarreal resistió el empuje final. Los de Marcelino suman tres puntos clave y solo el goal-average con el Betis impide celebrarlo ya de forma matemática.
🗓️ Lunes 27 de abril
El Espanyol no pasó del 0-0 ante el Levante en un partido que tenía pinta de final y acabó dejando más preocupación que alivio. Dmitrović salvó al equipo al inicio y Ryan sostuvo al Levante en la primera parte. Kike García fue el más insistente, Pere Milla tuvo una buena ocasión tras el descanso y el gol volvió a no aparecer. La expulsión rigurosa de Pol Lozano hizo que el Espanyol terminara sufriendo muchísimo.
El punto deja a los pericos con 39 puntos y cinco de margen sobre el descenso, pero la racha de 16 jornadas sin ganar ya es un golpe muy duro.
Los partidos
La clasificación

Real Betis – Real Madrid (1-1)
El Betis rescató un 1-1 ante el Real Madrid en la penúltima jugada, después de un partido en el que mereció bastante más y en el que solo la falta de acierto y un gran Lunin evitaron que los de Pellegrini se llevaran el premio gordo. El arranque tuvo ya esa mezcla de tensión y polémica tan propia de este tipo de noches, con una acción de mano de Brahim que se revisó rapidísimo y se ventiló aún más rápido. No fue la única protesta local, porque poco después también se reclamó otra mano, esta vez de Ricardo Rodríguez, en una primera fase del partido bastante viva y con alternativas. El Madrid, que no salió precisamente a pasearse, encontró el 0-1 casi de la nada, o mejor dicho de un error que le cayó del cielo. Álvaro Valles no estuvo fino al despejar un disparo de Valverde y Vinícius no perdonó el regalo para adelantar a los blancos en el minuto 17. Ese gol no hundió al Betis, pero sí le obligó a remar otra vez en un contexto donde ya venía avisado de que cualquier despiste atrás se paga carísimo. Marc Bartra tuvo que marcharse lesionado y eso añadió otra piedra más a una noche que parecía ponerse incómoda para los verdiblancos. Aun así, el equipo de Pellegrini siguió empujando, primero con un remate de Bakambu cerca del arco tras centro de Abde y luego con dos ocasiones tremendas de Antony al borde del descanso. Ahí apareció Lunin con dos manos de mucho nivel, una arriba y otra abajo, para sostener al Madrid cuando el Betis por fin había encontrado un rato serio de colmillo. Con ese 0-1 se llegó al intermedio, con ventaja visitante, sí, pero también con la sensación bastante clara de que el Betis seguía muy vivo y que la noche estaba lejos de cerrarse.
Nada más volver de vestuarios, Mbappé llegó a marcar el segundo, pero estaba en fuera de juego clarísimo y el gol quedó anulado sin demasiado misterio. El aviso sirvió para recordar que el Madrid seguía teniendo dinamita arriba, aunque el partido, con el paso de los minutos, fue cayendo cada vez más del lado bético. Bellingham volvió a probar a Valles, Natan no llegó por poco a un centro de Fornals y poco a poco Abde empezó a meter esa electricidad que cambia partidos. Fue precisamente el marroquí quien encendió una de las mejores acciones locales, una jugada que acabó con el Cucho Hernández topándose otra vez con un Lunin tremendo. El Betis ya merecía el empate y hasta algo más, porque estaba empujando con fe, con fútbol y con bastante más intención que un Madrid cada vez más agarrado a las transiciones. Lo Celso e Isco fueron creciendo en el mando del partido y ahí el Betis encontró pausa, sentido y más presencia cerca del área rival. El Madrid no dejó de asustar a la contra, con Mbappé obligando a intervenir a Valles y con Vinícius perdonando una acción que olía a sentencia, pero el partido seguía abierto. Bellerín salvó también una jugada clarísima tirándose al suelo para evitar que Mbappé le regalara el segundo a Vini, una de esas acciones que luego valen media vida.
Cuando el reloj ya apretaba y parecía que el empate se iba a quedar en intención, llegó la jugada final: Antony conectó con Bellerín, Rüdiger rechazó mal y el lateral cazó la pelota entre un bosque de piernas para firmar el 1-1. Fue un empate agónico, merecido y liberador para un Betis que nunca dejó de creer, incluso cuando todo apuntaba a otra noche de frustración.
Ficha técnica:
Real Betis: Álvaro Valles; Bellerín, Bartra (Diego Llorente 32′), Natan, Ricardo Rodríguez; Amrabat (Isco 73′), Fornals (Lo Celso 68′), Fidalgo (Marc Roca 46′); Antony, Ez Abde y Bakambu (‘Cucho’ Hernández 46′).
Real Madrid: Lunin; Alexander-Arnold, Rüdiger, Huijsen (Alaba 73′), Mendy; Fede Valverde, Thiago Pitarch (Camavinga 73′), Bellingham, Brahim (Manuel Ángel 81′); Mbappé (Gonzalo 81′) y Vinícius.
Goles: 0-1 (17′) Vinícius; 1-1 (94′) Bellerín.
Árbitro: Soto Grado (riojano). Amarillas al local Amrabat, así como a los visitantes Huijsen y Alexander-Arnold.
Deportivo Alavés – RCD Mallorca (2-1)
El Alavés remontó en Mendizorroza y ganó 2-1 al Mallorca gracias a un doblete de Toni Martínez, en un partido enorme para salir del descenso y meter más picante todavía a la zona baja. La tarde empezó torcida para los babazorros, porque Lucas Boyé se rompió muy pronto y tuvo que marcharse en el minuto 4, con esa cara de “hoy no puede ser” que lo dice todo. El Alavés, pese al golpe, se colocó bien sobre el césped y empezó a mandar con balón, ante un Mallorca bastante metido atrás y con pocas ganas de volverse loco. El equipo de Quique Sánchez Flores parecía tener el partido más controlado, pero esto del fútbol ya sabemos cómo va: un detalle te cambia media tarde. Y ese detalle fue Jan Virgili, que en el minuto 18 se sacó un golazo tremendo, con control orientado y rosca directa a la escuadra de Sivera. El Mallorca se puso por delante casi sin haber hecho demasiado, pero con una acción de calidad pura, de esas que no necesitan pedir permiso. Mendizorroza se quedó un poco frío, porque hasta ese momento el Alavés había dado mejores señales, aunque sin terminar de morder arriba. Los locales reaccionaron con una ocasión clarísima de Tenaglia, que se inventó una chilena potente y obligó a Leo Román a sacar una mano muy seria. Esa parada mantuvo al Mallorca por delante y le dio aire a un equipo balear que empezaba a sufrir más de la cuenta en su propia área. El Alavés apretó hasta el descanso, pero le faltó ese último toque, y el partido se fue a vestuarios con el 0-1 y una sensación rara: el que más había hecho, iba perdiendo.
La segunda parte arrancó con el Alavés mucho más lanzado, como si en el vestuario hubieran dicho: “o ahora o nos metemos en un lío gordísimo”. Rebbach avisó pronto con una acción preciosa por la izquierda, una de esas jugadas que levantan al campo aunque luego no acaben en gol. El Mallorca cada vez defendía más cerca de Leo Román, y eso, en un campo como Mendizorroza, suele ser meterse en la boca del lobo. La recompensa llegó en el minuto 56, tras un saque de esquina perfecto que Toni Martínez remató en el punto de penalti para hacer el 1-1.
Ese gol cambió el ánimo de todos: el Alavés empezó a creer de verdad y el Mallorca se quedó con cara de no saber muy bien cómo frenar la ola. Toni Martínez, que ya estaba siendo el hombre de la tarde, volvió a aparecer cerca del minuto 70 para completar la remontada. La jugada nació con Ángel Pérez por la derecha, el balón volvió al corazón del área y el delantero murciano remató de primeras; tocó en David López y acabó dentro. El 2-1 desató Mendizorroza y dejó al Alavés fuera del descenso de manera provisional, justo en una jornada donde cada punto vale media vida. A partir de ahí, los locales supieron jugar con el reloj, cortando el ritmo, enfriando el partido y obligando al Mallorca a correr detrás del balón sin demasiada claridad. En el descuento hubo tensión, claro, porque con seis minutos por delante nadie respira tranquilo, pero el Alavés resistió y cerró una victoria de esas que se celebran con el alma.
Ficha técnica:
Deportivo Alavés: Antonio Sivera; Angel Perez (Calebe, min.81), Jonny Otto, Nahuel Tenaglia, Victor Parada (Jon Pacheco, min.81); Carles Alena (Denis Suarez, min.63), Pablo Ibanez, Antonio Blanco, Abderrahman Rebbach; Antonio Martinez (Jon Guridi, min.81), Lucas Boye (Ibrahim Diabate, min.4).
Mallorca: Leo Roman; Pablo Maffeo (Mateu Morey, min.86), David Lopez, Martin Valjent, Johan Mojica (Toni Lato, min.86); Omar Mascarell, Sergi Darder (Abdon Prats, min.82), Jan Virgili, Pablo Torre (Manu Morlanes, min.70), Samu, Vedat Muriqi.
Goles: 0-1, min.18: Jan Virgili; 1-1, min.56: Antonio Martinez; 2-1, min.69: Antonio Martinez.
Árbitro: Javier Alberola. Amonestó a Jonny Otto (min.26), Victor Parada (min.76), por parte del Alavés y a Martin Valjent (min.59), por parte del cuadro mallorquinista.
Getafe CF – FC Barcelona (0-2)
El Barcelona ganó 0-2 en El Coliseum con goles de Fermín y Rashford, y dejó al Getafe sin tirar entre palos en una tarde bastante clara para los de Flick. La primera parte fue casi toda azulgrana, con un 78% de posesión que explica bastante bien por dónde fue el partido. El Getafe se juntó atrás, intentó morder cuando pudo, aunque apenas logró sacar la cabeza cerca del área de Joan García. El Barça, sin Lamine Yamal por lesión, puso a Roony Bardghji en su lugar y fue moviendo la pelota con paciencia, a veces demasiada. Lewandowski tuvo una de cabeza y Roony también probó con la izquierda, pero David Soria aguantó el cero durante buena parte del primer acto. El partido tuvo bastante falta, bastante interrupción y ese punto incómodo que siempre suele aparecer cuando se juega en El Coliseum. Gavi y Koundé vieron amarilla, y la de Koundé tiene castigo extra, porque no podrá jugar el próximo partido liguero ante Osasuna.
El Getafe no terminó de encontrar la manera de incomodar al Barça, que jugaba bastante tranquilo, casi como si supiera que el gol acabaría cayendo. Y cayó justo antes del descanso, en el minuto 45, cuando Pedri encontró un hueco precioso para filtrar el pase a Fermín. Fermín se plantó ante David Soria y no falló: 0-1 al descanso y golpe duro para un Getafe que había resistido mucho, pero sin atacar casi nada.
Bordalás movió el banquillo nada más volver de vestuarios, metiendo a Kiko Femenía y Luis Vázquez para intentar cambiarle la cara al partido. El problema para el Getafe fue que el guion apenas se movió: el Barça siguió mandando, tocando y llevando el encuentro al ritmo que le convenía. Koundé necesitó atención médica en los primeros minutos, igual que Gerard Martín al final de la primera mitad, aunque los dos pudieron seguir. Pedri fue creciendo con el paso de los minutos, de esos partidos en los que parece que siempre tiene medio segundo más que el resto.
Flick metió a Frenkie de Jong para tener todavía más balón, como quien dice: “si no la pierdo, no sufro”. El Getafe quiso empujar, claro, porque perder en casa nunca gusta, pero le faltó muchísimo veneno arriba. Rashford entró en el minuto 60 y se notó rápido, sobre todo por su velocidad y por cómo empezó a castigar a Davinchi. En el 74’, tras un córner del Getafe, el Barça lanzó la contra y Rashford se quedó solo ante David Soria para hacer el 0-2. Ese gol cerró el partido de verdad, porque el Getafe no había generado lo suficiente como para creer en una remontada. El Barça se marchó de El Coliseum con 85 puntos y 11 de ventaja sobre el Real Madrid, acariciando una Liga que ya empieza a oler muchísimo a azulgrana.
Ficha técnica:
Getafe: Soria; Juan Iglesias, Djené (Abqar, min. 76), Duarte, Boselli (Kiko Femenía, min. 46), Davinchi (Sancris, min. 76); Mario Martín, Milla, Arambarri (Kamara, min. 81); Birmancevic (Luis Vázquez, min. 46) y Satriano.
Barcelona: Joan García; Koundé (Araujo, min. 60), Cubarsí, Gerard Martín, Cancelo; Gavi (De Jong, min. 60), Pedri (Casadó, min. 88), Bardghji (Rashford, min. 60), Fermín (Balde, min. 82); Dani Olmo y Lewandowski.
Goles: 0-1, min. 45: Fermín; 0-2, min. 75: Rashford.
Árbitro: Francisco José Hernández Maeso (Comité Extremeño). Mostró cartulina amarilla a Koundé (min. 20), Gavi (min. 39) por parte del Barcelona y a Djené (min. 63) por parte del Getafe.
Valencia CF – Girona FC (2-1)
El Valencia ganó 2-1 al Girona en Mestalla con goles de Ramazani y Sadiq, aunque terminó pidiendo la hora y agarrado a un paradón tremendo de Dimitrievski. La primera parte empezó con ese aire de partido de permanencia, de los que pesan más en la cabeza que en las piernas. El Girona salió algo mejor en los primeros minutos, tocando con calma, aunque sin llegar a hacerle daño real al Valencia. Poco a poco, el equipo de Carlos Corberán fue cogiendo sitio y empezó a mirar más hacia la portería de Gazzaniga. La primera acción caliente llegó con un posible agarrón de Blind a Sadiq dentro del área, pero Muñiz Ruiz no vio suficiente para pitar penalti. Justo después, Lucas Beltrán tuvo la ocasión más clara del primer tiempo, rematando de primeras un centro de Javi Guerra que acabó en el palo. Ese disparo al poste fue el gran aviso de un Valencia que, cuando aceleraba un poco, parecía bastante más peligroso que el Girona. Ramazani también dejó detalles, robando un balón a Blind y poniendo un centro que Sadiq no consiguió rematar. El partido, eso sí, fue perdiendo chispa con el paso de los minutos, como si a los dos les diera miedo abrirse demasiado. La cosa se volvió más trabada, con menos área y más pelea, hasta que Echeverri rozó el gol con una falta directa en el descuento. Al descanso, el 0-0 dejaba una sensación bastante clara: el Valencia había estado más cerca, pero el partido seguía sin dueño del todo.
La segunda parte empezó con el Valencia decidido a no dejar pasar otra vez sus opciones, y esta vez sí encontró premio muy pronto. En el minuto 50, Javi Guerra ganó un balón en medio campo y abrió hacia la izquierda para Ramazani, que encaró a Vitor Reis con mucha confianza. El extremo rompió hacia dentro, colocó el cuerpo y cruzó el disparo por bajo, al palo largo, para hacer el 1-0 ante Gazzaniga. El gol le dio aire a Mestalla y al Valencia, que llevaba un buen rato mereciendo algo más que buenas sensaciones. El Girona intentó reaccionar con un disparo fuerte de Arnau Martínez, pero Dimitrievski respondió bien y mantuvo al equipo de Corberán por delante. Poco después llegó el 2-0: Gayà ganó línea de fondo, centró con la derecha y Sadiq se impuso a Blind para marcar de cabeza. Parecía que el partido se le escapaba al Girona, pero los cambios de Míchel le dieron vida y Joel Roca recortó en el minuto 63 tras un centro raso de Alejandro Francés. Con el 2-1, el Valencia empezó a sufrir de verdad, porque una cosa es tener el partido encarrilado y otra muy distinta saber cerrarlo. En el tramo final, Hugo Duro tuvo la sentencia con un cabezazo que desvió Alejandro Francés, y casi al instante llegó la gran parada de la noche. Stuani remató un centro de Hugo Rincón en el descuento, pero Dimitrievski sacó una mano salvadora que dejó los tres puntos en Mestalla y al Girona con una rabia enorme.
Ficha técnica:
Valencia CF: Dimitrievski; Saravia (Unai Núñez 71′), Pepelu, Tárrega, Gayà; Guido Rodríguez, Javi Guerra (Ugrinic 64′); Luis Rioja, Lucas Beltrán (Diego López 64′), Ramazani (André Almeida 84′); y Umar Sadiq (Hugo Duro 71′).
Girona FC: Gazzaniga; Arnau Martínez, Vitor Reis, Blind (Hugo Rincón 69′), Álex Moreno (Alejandro Francés 60′); Witsel, Ounahi (Stuani 69′); Tsygankov, Iván Martín, Lemar (Joel Roca 60′); y Echeverri (Bryan Gil 60′).
Goles: 1-0 (50′) Ramazani; 2-0 (59′) Sadiq; 2-1 (63′) Joel Roca.
Árbitro: Alejandro Muñiz Ruiz (Gallego). Amonestó a los locales Saravia y Guido Rodríguez; y a los visitantes Álex Moreno y Stuani.
Atlético de Madrid – Athletic Club (3-2)
El Atlético de Madrid ganó 3-2 al Athletic Club en el Metropolitano tras remontar un partido que empezó torcido y que acabó con Sorloth como gran protagonista. La primera parte fue bastante espesa para los de Simeone, de esas que parecen jugadas con el freno de mano puesto. El Cholo había apostado por un once reconocible, pensando también en el Arsenal, pero al equipo le costó muchísimo entrar en calor. El Atlético tocaba, buscaba algún balón largo y poco más, sin esa mala leche que hace falta cuando enfrente hay un rival serio.
Baena casi cazó una a la espalda de la defensa, aunque Paredes llegó rápido para quitarle el caramelo justo antes de encarar a Unai Simón. Y el propio Paredes fue quien golpeó primero, rematando de cabeza un córner con demasiada comodidad, solo y sin nadie encima. El 0-1 dejó una foto fea para el Atlético: si defiendes así una jugada parada, en Europa te pueden hacer mucho daño. El gol tampoco despertó del todo a los rojiblancos, que seguían sin encontrar caminos claros ante un Athletic bien colocado. Sorloth tuvo algún remate, pero demasiado centrado, demasiado limpio para el portero, como si le faltara veneno en el último toque. Oblak, al menos, dio señales de estar metido, atento a los balones largos y seguro cuando tuvo que aparecer. La peor noticia del primer tiempo fue la lesión de Barrios, que volvía como titular y tuvo que marcharse otra vez, un golpe duro de verdad.
La segunda parte fue otra historia, como si en el vestuario hubiera caído una bronca de las que se escuchan hasta en el pasillo. El Atlético tardó solo cinco minutos en empatar, con Griezmann metiendo la puntera tras un buen pase atrás de Baena. Ahí cambió todo, porque el Metropolitano empezó a creer y el Athletic, que estaba cómodo, pasó a sufrir mucho más.
Tres minutos después llegó la remontada, con Sorloth culminando una pared con Baena para poner el 2-1. En apenas ocho minutos, el Atlético pasó de estar dormido a darle la vuelta al partido con dos fogonazos. Baena fue clave en ese tramo, primero asistiendo a Griezmann y luego conectando con Sorloth, justo cuando el equipo más lo necesitaba. El Athletic reaccionó con los cambios, metiendo más picante con Berenguer y Sancet, mientras los Williams seguían lejos de su mejor versión. Simeone cerró filas con defensa de cinco, porque el partido ya iba de aguantar, sufrir y no dejar escapar una victoria muy necesaria. En el descuento, Sorloth hizo el 3-1 y firmó su doblete, aunque Guruzeta respondió casi al instante para meter miedo con el 3-2.
El Atlético acabó ganando con sufrimiento, pero ganó, y eso antes del examen europeo ante el Arsenal vale bastante más que cualquier discurso bonito.
Ficha técnica:
Atlético de Madrid: Jan Oblak; Marcos Llorente (Nahuel Molina, min.63), Marc Pubill, Clement Lenglet, Matteo Ruggeri; Giuliano Simeone (Robin Le Normand, min.72), Pablo Barrios (Johnny Cardoso, min.58), Koke (Obed Vargas, min.72), Alejandro Baena; Antoine Griezmann (Nico Gonzalez, min.63), Alexander Soerloth.
Athletic Club: Unai Simon; Andoni Gorosabel, Daniel Vivian, Aitor Paredes, Yuri Berchiche (Adama Boiro, min.63); Inigo Ruiz de Galarreta (Mikel Vesga, min.70), Alejandro Rego, Inaki Williams (Alex Berenguer, min.70), Unai Gomez (Oihan Sancet, min.63), Nico Williams (Robert Navarro, min.70), Gorka Guruzeta.
Goles: 0-1, min.23: Aitor Paredes; 1-1, min.49: Antoine Griezmann; 2-1, min.54: Alexander Soerloth; 3-1, min.90 (+3): Alexander Soerloth; 3-2, min.90 (+7): Gorka Guruzeta.
Árbitro: Jesus Gil.
Rayo Vallecano – Real Sociedad (3-3)
Rayo Vallecano y Real Sociedad empataron 3-3 en Vallecas en un partido loco, con goles, polémica y un final de esos que dejan a los dos equipos con cara rara. La primera parte empezó mejor para la Real, que salió con más claridad y tuvo muy pronto una ocasión de Barrenetxea ante Dani Cárdenas. El portero rayista metió una mano importante para evitar el 0-1, aunque luego también tuvo algún susto, como esa mala salida que casi aprovecha Kubo. Carlos Soler también rondó el gol llegando desde segunda línea, pero no llegó por poco a un centro de Oyarzabal. El Rayo, poco a poco, se fue sacudiendo ese dominio inicial y empezó a pisar más campo contrario, aunque eso también abrió espacios. Y ahí la Real no perdonó: en el minuto 22, Oyarzabal condujo hasta el área, se quitó de encima a Nobel Mendy y Lejeune, y cruzó el balón para hacer el 0-1. El gol fue un golpe para Vallecas, pero el Rayo no se cayó, y eso ya decía bastante del tipo de partido que venía. Carlos Martín llegó a empatar casi al instante, aunque el tanto fue anulado por una mano previa de Ratiu. El que sí valió fue el de Sergio Camello, que aprovechó un centro de Ilias Akhomach, le ganó la acción a Turrientes, dribló a Caleta-Car y marcó el 1-1. Desde ese momento, el Rayo se sintió más cómodo, con la grada apretando y la Real algo más incómoda con balón. Al descanso se llegó con empate, pero con la sensación de que el partido todavía tenía bastante gasolina guardada.
La segunda parte arrancó con el Rayo mejor plantado, como si el 1-1 le hubiera dado esa chispita que a veces te cambia la cara.Camello tuvo una ocasión clarísima para adelantar a los locales, entrando en el área y sacando un disparo cruzado que Remiro desvió muy bien. Isi probó suerte con un golpeo que se fue alto e Ilias también obligó al portero realista a aparecer otra vez. La Real movió el banquillo, metió a Sucic y Pablo Marín, y empezó a recuperar aire justo cuando el Rayo parecía más cerca del segundo. Oyarzabal avisó con un remate que Cárdenas tapó, y poco después llegó el 1-2 de Oskarsson, solo dentro del área, con un disparo bajo. Ahí empezó la parte más caliente del partido, porque el Rayo creyó haber empatado con un gol de Pedro Díaz, pero la jugada acabó en penalti para la Real. Guzmán Mansilla revisó en el VAR una acción previa de Ratiu sobre Pablo Marín y anuló el 2-2 para señalar pena máxima, que Oyarzabal transformó en el 1-3. Vallecas se encendió, claro, pero el Rayo no se fue del partido y Lejeune recortó en el 84’ tras un córner prolongado por Ilias. Con 11 minutos de añadido, todavía había tiempo para otra vuelta de tuerca, y Alemao apareció solo en el segundo palo para rematar un centro de Pedro Díaz y hacer el 3-3. El final fue puro caos, con opciones para Carlos Soler y Jorge de Frutos, pero el marcador ya no se movió y el empate dejó a todos medio satisfechos y medio enfadados.
Ficha técnica:
Rayo Vallecano: Cárdenas; Ratiu, Lejeune, Nobel Mendy (Alemao 64′), Pep Chavarría; Pathé Ciss, Unai López (Fran Pérez 81′); Ilias Akhomach, Isi (Gumbau 69′), Carlos Martín (Pedro Díaz 64′); y Sergio Camello (Jorge de Frutos 64′).
Real Sociedad: Remiro; Aramburu, Jon Martín, Caleta-Car, Sergio Gómez (Aihen Muñoz 90′); Turrientes (Yangel Herrera 67′), Carlos Soler; Take Kubo (Luka Sucic 56′), Barrenetxea (Pablo Marín 56′), Oyarzabal; y Oskarsson (Gorrotxategi 67′).
Goles: 0-1 (22′) Oyarzabal; 1-1 (30′) Sergio Camello; 1-2 (63′) Oskarsson; 1-3 (76′) Oyarzabal, de penalti; 2-3 (84′) Lejuene; 3-3 (99′) Alemao.
Árbitro: José Luis Guzmán Mansilla (Andaluz). Amonestó a los locales Isi, Pathé Ciss, Ratiu, Lejeune y Alemao; y a los visitantes Sergio Gómez, Oskarsson y Carlos Soler. Expulsó, con tarjeta roja directa, a Isi (100′).
Real Oviedo – Elche CF (1-2)
El Elche ganó 1-2 en el Carlos Tartiere y dejó al Oviedo muy tocado, casi sin aire, después de resolver el partido en un cuarto de hora tremendo. El duelo arrancó con pinta de final por la permanencia, con los dos equipos acelerados y jugando cada balón como si pesara el doble.
Pero cuando el Elche logró calmar un poco la pelota, apareció Bigas para cambiarlo todo con una barbaridad de gol. En el minuto 6, el capitán ilicitano soltó un zurdazo desde más de 30 metros que se coló por la escuadra izquierda de Escandell. El Tartiere se quedó helado, porque esos goles no solo suben al marcador, también te rompen la cabeza durante un buen rato.
El Oviedo intentó reaccionar, pero apenas le dio tiempo a ordenar las ideas antes de recibir el segundo golpe. En el minuto 16, un error en la salida carbayona permitió al Elche montar un ataque rápido que acabó en los pies de Gonzalo Villar. El centrocampista la pegó con la zurda dentro del área, el balón tocó en el palo derecho y entró para poner el 0-2. A partir de ahí, el Oviedo tuvo más balón, sí, pero con mucha ansiedad, pocas ideas y demasiada prisa por arreglarlo todo de golpe. La pitada al descanso explicó bastante bien el ambiente: el Elche tenía el partido donde quería y el Oviedo se iba al vestuario muy señalado. La segunda parte empezó con Almada moviendo el banquillo y metiendo a Thiago Fernández para intentar darle algo distinto al ataque. El Oviedo quiso empujar desde el primer minuto, con posesiones largas y el Elche ya más metido atrás, protegiendo una ventaja de oro. El problema fue que el dominio carbayón tenía más corazón que claridad, y así es muy difícil tumbar a un equipo que defiende con todo. Sarabia también tocó piezas para refrescar la defensa y dejar claro que el Elche no quería aventuras raras. El ambiente se calentó con el cambio de David Carmo, que recibió una pitada fuerte, se encaró con parte de la grada y acabó marchándose al vestuario.
El Tartiere estaba de los nervios, y se notaba en cada balón, en cada protesta y en cada carrera sin demasiado orden. En el minuto 76, Ilyas Chaira recortó distancias tras un pase largo de Escandell y una definición rasa ante Dituro. Primero el gol quedó en el aire por un fuera de juego señalado, pero el VAR corrigió la jugada y el 1-2 hizo creer al Oviedo por unos minutos.
Los locales lo intentaron hasta el final, pidieron un penalti sobre Viñas y colgaron balones con más fe que puntería. El Elche resistió, logró su primera victoria fuera de casa de la temporada y dejó al Oviedo hundido como colista, con el milagro de la salvación ya muy lejos.
Ficha técnica:
Real Oviedo: Aarón Escandell; Nacho Vidal, Costas, Carmo (Javi López, m. 65), Rahim (Cazorla, m. 59); Sibo (Thiago Fernández, m. 46), Fonseca (Colombatto, min 75); Hassan (Borbas, m. 59), Reina, Ilyas Chaira; Fede Viñas.
Elche: Dituro; Fort (Tete Morente, m. 62), Sangaré (Víctor Chust, m. 81), Affengruber, Bigas, Pedrosa (Petrot, m. 81); Febas, Aguado (John Chetauya, m. 69), Gonzalo Villar; André da Silva (Valera, m. 69) y Álvaro Rodríguez.
Goles: 0-1, M.6: Bigas. 0-2, M.16: Gonzalo Villar. 1-2, M.76: Ilyas Chaira.
Árbitro: Sánchez Martínez (comité murciano). Amonestó a los locales Fonseca (m.63) y Thiago Fernández (m.75). Expulsó con roja directa al visitante Germán Valera (m. 95).
CA Osasuna – Sevilla FC (2-1)
Osasuna ganó 2-1 al Sevilla en El Sadar con un gol de Catena en el minuto 99, un golpe durísimo que manda a los andaluces a la zona de descenso. El partido empezó con un Sevilla bastante metido, al menos con esa actitud de equipo que sabe que se está jugando media vida.
Maupay, la gran novedad en el once, dejó el primer aviso con una presión que obligó a Sergio Herrera a despejar casi como pudo. Osasuna tardó unos minutos en asentarse, pero fue ganando posesión y empezó a cargar el área con faltas laterales y centros con bastante mala uva. Odysseas Vlachodimos tuvo que meter los puños ante una falta cerrada de Rubén García, en una de esas acciones que ensucian mucho el partido. El Sevilla no se escondía y buscaba salir rápido, aunque muchas veces le faltaba precisión para convertir esas carreras en ocasiones de verdad. Isaac Romero probó desde muy lejos al ver adelantado a Sergio Herrera, pero el intento no terminó de encontrar portería. El primer tiempo fue más de tensión que de fútbol bonito, con muchas interrupciones y la sensación de que nadie quería cometer el error gordo.
Moncayola tuvo dos opciones claras, una bloqueada de forma extraña por Boyomo, y Rosier rozó el gol con un derechazo que se fue alto por muy poco. Víctor Muñoz también tuvo la suya tras una buena acción individual, pero Odysseas le ganó el mano a mano y sostuvo al Sevilla.
Al descanso, el 0-0 dejaba todo abierto, aunque Osasuna había acabado mejor y el portero sevillista ya empezaba a ser demasiado protagonista.
La segunda parte mantuvo ese aire de partido nervioso, con el Sevilla intentando sobrevivir sin meterse demasiado atrás. Castrín sujetó lo justo a Budimir en una acción peligrosa nada más volver del descanso, y El Sadar empezó a apretar de verdad. El Sevilla encontró algo más de presencia con Rubén Vargas, pero seguía sin gobernar el partido con tranquilidad. Entonces llegó la sorpresa en el minuto 69: Djibril Sow ganó línea de fondo tras una buena conexión con Agoumé y puso un centro perfecto. Maupay apareció en el área y cabeceó con fuerza para hacer el 0-1, un gol que parecía medio salvavidas para un Sevilla que necesitaba agarrarse a algo. Pero al Sevilla de esta temporada se le hacen eternos los finales, y Osasuna empezó a empujar como si oliera la sangre. Kike Salas salvó bajo palos un cabezazo de Raúl García de Haro, y Moncayola se quedó a centímetros del empate con un derechazo seco. En el minuto 80 llegó el 1-1: Budimir peleó dentro del área, el rechace cayó a Raúl García de Haro y el delantero la cruzó de zurda con mucha calma. Odysseas siguió sacando manos enormes, incluida una en el 97’ que parecía mantener vivo al Sevilla, pero el castigo final todavía estaba por llegar. En el minuto 99, Moi Gómez puso el centro y Catena cabeceó picado para hacer el 2-1, dejando al Sevilla hundido y a Osasuna celebrando una victoria de las que valen muchísimo.
Ficha técnica:
CA Osasuna: Sergio Herrera; Rosier, Catena, Boyomo, Javi Galán (Abel Bretones 89′); Moncayola, Iker Muñoz (Moi Gómez 71′); Rubén García (Raúl García de Haro 71′), Aimar Oroz (Raúl Moro 62′), Víctor Muñoz (Kike Barja 89′); y Budimir.
Sevilla FC: Vlachodimos; Carmona, Castrín, Kike Salas, Suazo; Vargas (Juanlu 76′), Agoumé, Sow (Mendy 71′), Oso (Peque 87′); Isaac Romero (Gudelj 87′) y Maupay (Akor Adams 87′).
Goles: 0-1 (69′) Maupay; 1-1 (80′) Raúl García de Haro; 2-1 (99′) Catena.
Árbitros: Ortiz Arias (madrileño), con el valenciano Caparrós Hernández en el VAR. Amarillas a los locales Budimir y Raúl García de Haro, así como a los visitantes Suazo y Sow.
Villarreal CF – Celta (2-1)
El Villarreal ganó 2-1 al Celta en La Cerámica y dejó prácticamente amarrada su plaza de Champions, aunque acabó sufriendo más de lo que parecía tras el arranque. El partido empezó como un sueño para los de Marcelino, porque antes de que casi nadie se sentara ya había pasado de todo. Moleiro entró en el área, Yoel Lago lo derribó y el árbitro señaló un penalti bastante tempranero, de esos que te cambian el guion sin pedir permiso. Gerard Moreno cogió la pelota con esa calma suya tan reconocible y marcó el 1-0 desde los once metros en el minuto 2. El Villarreal se encontró muy pronto con el escenario perfecto: ventaja en el marcador, espacios por delante y un Celta obligado a remar. Los gallegos tuvieron más balón durante varios tramos, pero les costó un mundo convertir esa posesión en ocasiones limpias.
El Submarino, en cambio, cada vez que salía rápido daba sensación de peligro, con Gerard, Moleiro y Pépé moviéndose entre líneas. En el minuto 29 llegó el segundo, tras una falta sacada rápido, un centro de Pedraza y una dejada inteligente de Gerard para que Pépé definiera con el interior. El 2-0 dejó tocado al Celta, que aun así tuvo alguna llegada antes del descanso, como un remate de Carreira que obligó a Arnau Tenas a intervenir. Mikautadze también pudo dejar el partido casi cerrado en una contra, pero no acertó, y al descanso el Villarreal mandaba con bastante control.
La segunda parte arrancó con cambios en el Celta, buscando más presencia arriba y algo más de colmillo cerca del área. El Villarreal, lejos de echarse atrás de golpe, salió con ganas de encontrar el tercero y tuvo llegadas para dejar la noche bastante tranquila. El Celta resistió ese primer empujón y encontró una buena opción con Hugo Álvarez, aunque le faltó precisión en el último toque. Poco a poco, el partido fue entrando en una zona más incómoda para los locales, porque el 2-0 siempre parece seguro… hasta que deja de serlo. La acción que lo agitó todo llegó con un penalti bastante evitable de Gueye, que abrió una puerta al Celta cuando parecía que la cosa estaba controlada. Borja Iglesias lanzó, Arnau Tenas detuvo el primer intento, pero el VAR mandó repetir por invasión de Rafa Marín. El Panda no se escondió, volvió a tirar y esta vez la mandó a la escuadra para poner el 2-1 y meter nervios en La Cerámica. Con Iago Aspas ya en el campo, el Celta ganó chispa y rozó el empate con un cabezazo de Jutglà que se estrelló en el palo. El Villarreal tuvo que apretar los dientes, juntar líneas y jugar esos minutos finales con más oficio que brillo. No fue un cierre cómodo, pero sí enorme para su objetivo: el Submarino ganó, aguanta el pulso y ya toca con los dedos otra Champions.
Ficha técnica:
Villareal CF: Arnau Tenas; Freeman, Rafa Marín, Renato Veiga, Pedraza (Cardona, min. 78); Pépé (Alfon, min. 78), Comesaña, Gueye (Parejo, min. 78), Moleiro (Partey, min. 91; Gerard Moreno y Mikautadze (Ayoze, min. 85).
Celta de Vigo: Radu; Javi Rodríguez, Yoel Lago, Marcos Alonso (Álvaro Núñez, min. 76); Mingueza, Hugo Sotelo (Fer López, min. 76), Moriba, Carreira; Pablo Durán (Jutglà, min. 46), Hugo Álvarez (Iago Aspas, min. 76) y Borja Iglesias (Hugo González, min. 83).
Goles: 0-1, min. 1: Gerard Moreno, de penalti. 2-0, min. 29: Pépé. 2-1, min. 73: Borja Iglesias, de penalti.
Árbitro: Alejandro Quintero (Comité andaluz). Mostró tarjeta amarilla a Pedraza, Pépé y Gueye por el Villarreal y a Marcos Alonso, Radu, Pablo Durán, Borja Iglesias y Moriba por el Celta.
RCD Espanyol de Barcelona – Levante UD (0-0)
El Espanyol empató 0-0 ante el Levante en el RCDE Stadium y volvió a dejar esa sensación rara de punto que suma, pero que no calma a nadie. La primera parte empezó torcida para los pericos, porque el Levante salió con más chispa y Víctor García tuvo una ocasión clara que obligó a Dmitrović a aparecer pronto. El portero serbio volvió a sostener al equipo cuando el partido todavía estaba buscando dueño. Luego el encuentro se paró un poco con la lesión de uno de los linieres, que tuvo que dejar su sitio al cuarto árbitro, una escena extraña en una noche ya bastante cargada. A partir de ahí, el Espanyol fue creciendo, sobre todo desde los saques de esquina y las llegadas al área de Ryan. El portero australiano del Levante fue el mejor de los suyos antes del descanso, muy seguro en los tres remates a puerta del Espanyol. Kike García fue el perico más insistente, siempre metido en zona de remate, buscando ese balón suelto que nunca cayó del todo bien. El Espanyol llegó a acumular seis disparos y cuatro córners en la primera mitad, pero otra vez se quedó corto en lo más importante. Faltó pausa, faltó colmillo y faltó ese gol que habría cambiado el ambiente del estadio. Al descanso, el 0-0 dejaba una idea bastante clara: el Espanyol había hecho cosas para inquietar, pero no para romper el partido.
La segunda parte arrancó sin cambios, con Manolo González y Luis Castro guardándose piezas importantes en el banquillo. El Espanyol siguió empujando, aunque más por necesidad que por claridad, y el Levante tampoco renunció a meter miedo cuando podía correr. Pere Milla tuvo una de las más claras, con un buen control dentro del área, pero la definición se le fue y con ella media vida del partido. Manolo empezó a mover el banquillo con Roberto Fernández, Dolan y Jofre como posibles soluciones, mientras el Levante preparaba también a Carlos Álvarez y Etta Eyong. Carlos Espí se marchó en el 71 y el conjunto granota buscó aire fresco arriba, porque el empate tampoco le servía demasiado. El partido se fue abriendo a ratos, con centros de los dos lados y con esa sensación de que cualquiera podía ganar, aunque casi nadie parecía saber cómo hacerlo. Luego llegó la expulsión de Pol Lozano, muy rigurosa, y el Espanyol pasó de querer ganar a pedir que el reloj corriera. Los últimos minutos fueron de sufrimiento puro, de apretar los dientes y mirar más al marcador que al área contraria. El 0-0 final deja al Espanyol decimotercero con 39 puntos, cinco por encima del descenso que marca el Sevilla, pero con una racha que ya pesa una barbaridad: 16 jornadas sin ganar en 2026. Y el RCDE Stadium despidió al equipo con pitos, porque la gente entiende la tabla, sí, pero también entiende lo que ve.
Ficha técnica:
Espanyol: Dmitrovic, Omar El Hilali, Calero, Cabrera, Carlos Romero, Urko, Edu Expósito, Terrats, Pere Milla, Ngonge y Kike García. También jugaron: Roberto, Dolan, Antoniu Roca
Levante: Ryan; Manu Sánchez, M. Moreno, Dela, Jeremy Toljan; Pablo Martínez, Raghouber, Olasagasti; Paco Cortés, Carlos Espí y Víctor García. También jugaron: Arriaga, Iker Losada, Etta Eyong, Carlos Alvarez
Árbitro: Mateo Busquets Ferrer (comité Balear). Amonestó a Pablo Martínez (70′), a Edu Expòsito (71′) a M. Moreno (73′), a Etta Eyong (78′), a Pol Lozano (87′ y 88′).








