Edu Expósito da la cara tras el Espanyol – Levante: «Nos ha faltado hoy bastante para elevarnos los 3 puntos»

27 de abril de 2026

El Espanyol volvió a quedarse sin ganar. Esta vez fue ante el Levante, en un partido que acabó 0-0 y que deja al equipo de Manolo González decimotercero, con 39 puntos, cinco por encima del descenso que marca el Sevilla. Viendo cómo está la cosa, el punto casi se tiene que dar por bueno. Y eso, siendo sinceros, ya explica bastante bien el momento del equipo. Porque el Espanyol jugaba en casa, ante un rival directo, en una noche que olía a final, y la sensación fue la de siempre desde hace semanas: cuesta un mundo hacer daño, cuesta mandar y cuesta imaginar que este equipo pueda ganar un partido sin sufrir hasta el último segundo.

La imagen fue muy pobre y la grada lo dijo como lo suele decir cuando se cansa: con pitos. Y no fueron pitos raros ni exagerados. Fueron pitos de una afición que lleva demasiado tiempo esperando una alegría y que volvió a marcharse del RCDE Stadium con la cara torcida. Encima, el equipo acabó pidiendo la hora tras la expulsión de Pol Lozano, una roja rigurosa, sí, pero que terminó de empujar al Espanyol contra su propia área.

Edu Expósito no esconde el malestar: “No nos vamos satisfechos”

Tras el partido, Edu Expósito fue claro ante las cámaras de las teles con derechos. No intentó vender una película bonita, porque no la había. El centrocampista reconoció que el vestuario no se fue contento: «Bueno, que no nos vamos satisfechos lógicamente, necesitamos ganar hoy en casa, pero bueno, al final los últimos 10 minutos hemos sufrido mucho con uno menos. Y nada, a continuar, al final esto quedan 5 jornadas, hay que darlo todo. Sí que es verdad que ahora, lo que dije ya el otro día, las palabras ahora no valen, valen los hechos.»

La frase pesa porque suena a vestuario que sabe perfectamente dónde está. Ya no sirve decir que se trabaja bien, que el grupo está unido o que falta poco. Eso se ha repetido mucho. Demasiado. Ahora el Espanyol necesita ganar, no explicar por qué no gana. Y Edu, al menos, no se escondió detrás de excusas.

El gol, el gran problema de un Espanyol bloqueado

Preguntado por lo que le faltó al equipo, Edu Expósito tiró por lo más directo, lo más evidente y lo más desesperante: «Nos ha faltado hoy bastante para elevarnos los 3 puntos.» Y cuando le preguntaron qué había faltado, lo resumió así: «Sobre todo meter el gol, pero bueno, hemos tenido alguna ocasión ahí, pero bueno, no ha podido ser.»

Es verdad que alguna tuvo el Espanyol. Pero también es verdad que el equipo no transmitió esa sensación de ir a por el partido como quien sabe que se juega media vida. Y eso es lo que más duele. Porque se puede fallar, se puede empatar, se puede estar nervioso. Lo que cuesta más de aceptar es ver a un equipo que no termina de dar ese paso adelante que la clasificación pide a gritos.

Cinco puntos sobre el descenso y tres partidos en casa

El Espanyol se queda con 39 puntos, cinco por encima del descenso, y Edu quiso agarrarse a lo que todavía queda por delante. Su lectura fue más de refugio que de celebración: «Bueno, con que me quedan 3 partidos en nuestro campo, con nuestra afición, con nuestra gente, que no nos van a dejar. Entiendo que están molestos porque no estamos consiguiendo las victorias en este nuevo año, pero nosotros no vamos a dejar el alma.»

Ahí hay una parte que conecta con la gente, porque nadie duda del cariño de la afición. El problema es que la afición también necesita algo a cambio. No aplausos vacíos, no promesas, no frases de manual. Necesita ver un Espanyol con piernas, con orgullo y con algo de fútbol. Porque el RCDE Stadium ayuda, sí, pero no puede jugar por los once que están sobre el césped.

Una racha histórica y muy dura: 16 jornadas sin ganar en un año natural

Lo de este Espanyol ya no es solo una mala racha. Es historia negativa del club en Primera. El equipo ha firmado la peor racha de partidos sin ganar desde el inicio de un año natural: 16 jornadas. Un dato durísimo, de esos que cuesta hasta escribir, porque venía de una primera vuelta buenísima, de un equipo que hizo soñar a mucha gente y que parecía tener el curso muy bien encaminado.

Edu Expósito tampoco encontró una explicación clara: «Bueno, pues nos gustaría que alguien nos lo explicara y nos diéramos con la tecla. Teníamos todos muchas ganas, nos estamos dejando el alma en los entrenamientos, en los partidos. Yo creo que hoy al final el equipo lo ha dejado todo, no ha podido ser, pero bueno, un punto, no nos sabe a nada, pero bueno, un punto más, a 5.»

Y ahí está el lío. El punto no sabe a nada, como dice Edu. Pero suma. Y ahora mismo, con el equipo tan tocado, hasta eso parece una pequeña tabla de madera en mitad del agua.

El Real Madrid llega al RCDE Stadium y Edu pide dar la vida

El calendario no espera a nadie. El siguiente en pasar por el RCDE Stadium será el Real Madrid, y Edu Expósito volvió a insistir en esa idea de vaciarse en casa: «Y lo que te he dicho, al final tenemos 3 partidos en casa que tenemos que dar la vida. El próximo contra el Real Madrid, el sábado.»

Cuando le recordaron el rival que viene, no quiso ponerlo como excusa: «Sí, al final ahora da igual. Al final nosotros se tiene que notar lo que nos estamos jugando y nada más, dejarnos el alma como te he dicho.»

Y tiene razón en una cosa: ahora da igual el nombre del rival. Da igual que venga el Madrid, el Athletic o quien sea. El Espanyol está metido en una dinámica feísima y necesita cortar esto como sea. No por estética, no por quedar bien, sino por pura supervivencia.

El punto sirve, pero la sensación preocupa mucho

El empate ante el Levante deja una lectura incómoda. En la tabla, el Espanyol sigue fuera del descenso y con cinco puntos de margen. En el campo, la sensación es bastante peor. El equipo no gana, no asusta y no transmite esa energía de final que se esperaba. Y claro, la gente pita. Porque también está cansada. Porque ve que pasan las semanas y el equipo sigue atascado.

Edu Expósito puso la cara y habló claro. Eso se agradece. Pero el mensaje que queda es el mismo que él mismo soltó: «las palabras ahora no valen, valen los hechos.» Pues eso. El Espanyol ya no puede vivir de discursos. Necesita ganar. Y lo necesita ya.