El Burnley de Alan Pace puede bajar hoy a la Championship: otro golpe posible para el club «hermano» del Espanyol; parte de la afición claret sopesa el boicot por no haber cesado al entrenador y por otro fracaso en la Premier

22 de abril de 2026

Este miércoles puede ser un día muy duro para Alan Pace. Mientras el Espanyol se prepara para conseguir en Vallecas cercarse de una vez a la permanencia, el Burnley, el otro gran club de su ecosistema futbolístico, puede quedar matemáticamente condenado a la Championship si pierde en casa ante el Manchester City. No es una amenaza lejana ni un cálculo rebuscado. Es una posibilidad real, inmediata y bastante cruda.

El partido de hoy puede cerrar la caída del Burnley

La cuenta es bastante simple. Después del empate del West Ham el lunes, el Burnley se ha quedado a 13 puntos de la salvación, con 15 puntos todavía por jugarse. Eso significa que si esta noche pierde ante el City, seguiría con 20 puntos y solo le quedarían 12 por disputar, una cifra insuficiente para alcanzar el actual registro del West Ham. Traducido al castellano de barra: si cae hoy, baja hoy.

El rival no invita precisamente al optimismo

Y el problema para el Burnley no es solo la cuenta. También es el rival. Enfrente estará un Manchester City que llega lanzado y que, si gana en Turf Moor, saltará provisionalmente por encima del Arsenal en la pelea por el liderato de la Premier. O sea, que el equipo de Pep Guardiola no comparece allí con la cabeza en otra parte ni con margen para relajarse. Va con una motivación enorme y con el título en juego.

El Burnley llega muy tocado y con el ambiente bastante feo

La situación deportiva del Burnley viene torcida desde hace tiempo, pero el último golpe fue especialmente doloroso. El pasado fin de semana perdió 4-1 ante el Nottingham Forest después de haberse adelantado en el marcador, en otro partido que se le fue de las manos y que dejó todavía más tocado al equipo de Scott Parker. El Burnley suma solo una victoria en sus últimos 24 partidos de Premier League, con 7 empates y 16 derrotas. No hace falta adornarlo mucho más. Es una caída en toda regla.

Scott Parker asume el enfado de la grada

El ambiente en Turf Moor tampoco ayuda. Tras esa derrota ante el Forest, Parker admitió que entiende perfectamente la reacción de la afición. La frase que dejó fue tan dura como clara: «Merecemos que nos abucheen, y yo merezco recibir las críticas«. Es decir, que él mismo asume los silbidos, el enfado y la bronca. Cuando un entrenador habla así en abril, con el descenso ya oliendo a sentencia, es porque la situación está muy cerca del límite.

Burnley, al límite: parte de la afición estudia boicotear el partido

Hay una parte importante de la afición que sigue sin entender cómo Scott Parker sigue en el banquillo después de encadenar unos números tan pobres, con solo una victoria en los últimos 24 partidos de liga, además de 7 empates y 16 derrotas. Ese enfado ha llevado incluso a algunos seguidores de los Clarets a plantearse el boicot al partido como protesta tanto por la continuidad del técnico como por otro intento frustrado de mantenerse en la Premier League. El dato, encima, deja todavía peor la foto de la propiedad: las tres temporadas completas de ALK Capital al mando del Burnley en la élite han acabado en descenso. Y por si faltara algo, el equipo no gana en casa en la máxima categoría desde octubre, con un balance de 4 empates y 8 derrotas, así que los que decidan no ir seguramente se ahorrarán un nuevo disgusto.

Si no baja hoy, puede quedar sentenciado en cuestión de días

Eso sí, aunque el Burnley no pierda esta noche, el descenso seguiría muy cerca. Así son el resto de escenarios: si el partido acaba en empate, el Burnley subiría a 21 puntos y bajaría este fin de semana si el West Ham evita la derrota ante el Everton. Si el Burnley lograra algo todavía más improbable y ganara al City, alcanzaría los 23 puntos, pero también podría descender en la siguiente jornada si el West Ham vence al Everton. O sea, que incluso sobreviviendo hoy, el margen seguiría siendo mínimo.

El club de Alan Pace vuelve a enseñar cara de “equipo ascensor”

Si se consuma el descenso, no sería un episodio aislado. Sería más bien otro capítulo de una historia que ya empieza a repetirse demasiado. Desde que ALK Capital tomó el control del Burnley en 2020, el equipo ha alternado ascensos y descensos con una frecuencia que empieza a convertirlo en un caso de manual de club “yo-yo”, incapaz de asentarse en la élite inglesa.

En enero, otra apuesta corta: solo llegó Ward-Prowse cedido

También hay un detalle de mercado que ayuda a entender el momento. En el pasado mercado invernal, el Burnley solo incorporó a James Ward-Prowse, y lo hizo cedido desde el West Ham hasta final de temporada. El movimiento fue oficial, pero se quedó corto para un equipo que ya venía muy amenazado por la tabla. Visto lo que ha pasado después, cuesta no leer esa decisión como un refuerzo insuficiente para el tamaño del incendio.

Una mala noche para el Burnley también sería una mala foto para Pace

Por eso la historia tiene interés también en clave perica. No porque el Espanyol dependa del Burnley en lo deportivo, claro, sino porque Alan Pace está al frente de ambos proyectos y el momento general no deja precisamente una foto bonita. El Burnley puede descender hoy. El Espanyol, mientras tanto, sigue peleando por no complicarse más en LaLiga. No es solo una coincidencia estadística: es una imagen incómoda para la propiedad.

Turf Moor puede dictar sentencia esta misma noche

Así que sí, la jornada de hoy puede dejar una escena bastante definitiva en Inglaterra. Si el Manchester City hace su trabajo en Turf Moor, el Burnley quedará relegado a la Championship y el proyecto de Alan Pace en Lancashire se llevará otro golpe muy serio. Si resiste, solo ganará algo de tiempo. Pero poco. La amenaza ya no es teórica. Está encima de la mesa y puede hacerse oficial esta misma noche.