Se acaba el “neverazo” para De Burgos Bengoetxea: vuelve a pitar un mes después del Mallorca – Espanyol

22 de abril de 2026

Ricardo de Burgos Bengoetxea sale de la “nevera” y volverá a arbitrar este jueves en el Oviedo – Villarreal, después de pasar más de un mes apartado tras su actuación en el Mallorca – Espanyol del pasado 15 de marzo. Un partido que en el entorno perico todavía escuece, y mucho, porque dejó una de esas acciones que no solo indignan en caliente, sino que siguen enfadando cuando se repasan con calma.

El árbitro vasco llevaba un mes sin aparecer en designaciones de Primera tras aquel choque de Son Moix. Y no fue casualidad. El CTA le ha tenido sin pitar durante este tiempo por un error que se entendió como grave. O más bien por dos. Porque el problema no fue solo no detectar la infracción en directo. El problema fue también sostener la decisión cuando desde el VAR ya le estaban diciendo que había una falta previa clarísima.

El Mallorca – Espanyol que dejó marcado su nombre en clave perica

Aquel 15 de marzo, De Burgos Bengoetxea quedó señalado por lo ocurrido en el gol de Pablo Torre. En la jugada, Samu Costa cometió falta previamente, pero el tanto acabó subiendo al marcador. Lo más llamativo vino después, cuando desde la sala VOR avisaron al colegiado de que había una acción punible antes del gol. Y aun así, el árbitro mantuvo su decisión.

Ese es el punto que hizo especialmente grande el enfado. Porque aquí no se habla de una jugada rapidísima sin ayuda. Aquí había revisión, había aviso y había margen para corregir. Pero no se corrigió. Según la transcripción de lo sucedido, De Burgos respondió: “No veo el punto de contacto. ¿Estás seguro que le pega una patada?“. Desde el VAR insistieron: ”Le chuta el pie».

Y aun con ese intercambio, el gol no fue anulado.

No fue solo una protesta del Espanyol: la Comisión Técnica admitió el error

Lo que terminó de darle peso al asunto es que el error no quedó solo en una queja perica o en una discusión de bar. La propia Comisión Técnica acabó reconociendo en el programa Tiempo de Revisión que la decisión fue incorrecta. La frase fue directa: “El tanto debió anularse”.

Y claro, cuando una jugada así acaba reconocida como error desde dentro, el castigo posterior se entiende bastante mejor. En este caso, el “neverazo” fue de tres jornadas apartado del campo, que en la práctica se tradujo en más de un mes sin arbitrar.

El “doble error” que le ha costado un mes fuera

El primer error fue no ver la falta en el momento. Eso puede pasar. Los árbitros se equivocan, faltaría más. El segundo, y seguramente más grave, fue no cambiar la decisión después de la llamada del VAR.

Ahí es donde el caso se volvió especialmente delicado. Porque si el sistema está para corregir errores claros y ni siquiera así se rectifica, el enfado se dispara. No se trató de una jugada gris ni de una interpretación finísima: se trató de una acción revisada que acabó mal resuelta incluso con ayuda.

El CTA lo recupera para el Oviedo – Villarreal

Pasado ese mes de castigo, De Burgos Bengoetxea vuelve este jueves y lo hará en el Oviedo – Villarreal, acompañado por Trujillo Suárez al frente del VAR. Es decir, el CTA entiende que el periodo de castigo ya ha terminado y que uno de sus árbitros con más cartel está listo para regresar al foco.

Y cartel tiene, porque no deja de ser uno de los colegiados importantes del arbitraje español, con presencia habitual en partidos europeos y peso dentro del estamento. Esta temporada, de hecho, ha dirigido tres encuentros de Europa League y uno de Champions.

En el Espanyol, una herida arbitral más que no se olvida

Otra cosa distinta es cómo se recibe esta noticia en clave blanquiazul. Porque para el Espanyol aquello no fue una anécdota. Fue otra herida más en una temporada donde las decisiones arbitrales han ido dejando demasiados capítulos de irritación. Y el caso de Son Moix fue especialmente punzante porque se revisó la jugada, la revisaron, fua avisado, y aun así se sostuvo en el error.

Así que sí, se acaba el “neverazo” para De Burgos Bengoetxea. Vuelve al verde, vuelve a una designación de Primera y recupera sitio en una semana intersemanal de bastante carga. Pero lo hace con ese Mallorca – Espanyol todavía pegado a su nombre, al menos en la memoria perica.