La gala del 120º aniversario de Mundo Deportivo fue el escenario en el que Alan Pace, presidente del RCD Espanyol, rompió el silencio tras cerrar un mercado de invierno que ha dejado bastantes más dudas que soluciones.

“Fue un poco duro”, soltó en una conversación exclusiva con el citado diario. No escondió que la ventana invernal les dejó mal sabor de boca. Aunque el fichaje de Ngonge ha generado cierta ilusión, las salidas de Javi Hernández, Koleosho y la lesión de Puado han hecho mella. La realidad pura y dura es que el equipo está más corto de efectivos que hace un mes.
Las bajas y el golpe de Puado
Lo que llama la atención es su sinceridad. No esquivó el elefante en la habitación: “Tuvimos las ganas de hacer más, eso sí es verdad. Después de lo que pasó con Javier (Puado) era más importante y lo intentamos. Ya tenemos algo para poder seguir adelante; nos gustaría tener más pero es el mercado y siempre es así en enero”.
“Vamos a aprender de lo que ha pasado”
Más allá de lo que no se hizo, Pace habló de lo que está por venir. Y ahí sí dejó un mensaje esperanzador: “Vamos a tratar de aprender de lo que ha pasado y espero que estemos en mejor posición para el verano”. Ciertamente, parece una referencia clara a lo que ha sucedido con la dirección deportiva, con un Garagarza limitado por su salud -pese a la cual ha hecho un esfuerzo por comandar el negociado, poniendo incluso en riesgo su vida- y unos lugartenientes que no han podido cumplir con las expectativas.
En cualquier caso este enero era su primer gran test como presidente en un periodo clave de fichajes y las expectativas no se cumplieron. Ahora le toca tomar nota y, como dice él mismo, “seguir adelante”.
Confianza total en Manolo González
Pero entre todo lo que dejó la charla, hubo una frase que sí sonó rotunda: “Estamos muy contentos con él. Nos quedamos así y seguimos así con él”, dijo en referencia a Manolo González.

Es decir, pase lo que pase, el presidente blanquiazul mantiene su confianza en el técnico gallego. El mismo que salvó al equipo en el último suspiro en Las Palmas y que cerró el año 2025 con 60 puntos. “Podemos hacerlo un poco mejor; enero no fue el mejor mes para nosotros como equipo, pero ya seguimos adelante”, concluyó.
Un Espanyol que mira al verano… y al futuro
El mensaje de Pace es claro: ha habido errores, lo sabe, y no se esconde. Pero también deja caer que esto va de construir algo a medio plazo, con un modelo donde todavía hay piezas por encajar. El respaldo a Manolo es total, la autocrítica existe y ahora la pelota está claramente en el tejado de la propiedad de cara a un mercado clave, el del próximo verano, que exige una planificación previa que debería estar clara desde ya.







