Eder Sarabia, mucho más que táctica: la importancia de la mente, las emociones y el liderazgo en su nuevo Espanyol, y la figura de Marigorta

5 de noviembre de 2026
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Resumen: Eder Sarabia ha llegado al Espanyol con una propuesta futbolística muy definida, pero durante su presentación dejó claro que su manera de entender el trabajo de un entrenador va bastante más allá de los sistemas y la táctica. El técnico concedió una gran importancia a la gestión de las emociones, la comunicación, el liderazgo y el desarrollo personal, aspectos en los que lleva tiempo trabajando para mejorar su propia manera de dirigir. Reconoció que su efusividad le ha ocasionado problemas y explicó que cuenta con la ayuda de Javier Marigorta, especialista en liderazgo que ya colaboró con él en el FC Andorra. Las publicaciones de Marigorta durante aquella etapa permiten comprender una filosofía que apuesta por conocer mejor a los futbolistas, desarrollar sus capacidades y construir un entorno de confianza. Sarabia quiere trasladar esa visión al Espanyol, donde considera fundamental recuperar la seguridad, la ilusión y las ganas de disfrutar de un vestuario que viene de atravesar momentos complicados.

5 puntos clave

    • Más allá de la táctica: Sarabia concede mucha importancia al trabajo mental y emocional.
    • Controlar su efusividad: reconoce que ha trabajado para gestionar mejor su carácter.
    • La ayuda de Javier Marigorta: mantiene una relación profesional con el especialista en liderazgo.
    • Escuchar y comprender: quiere conocer a sus jugadores y potenciar sus capacidades individuales.
    • Recuperar la confianza: busca un Espanyol que vuelva a competir y disfrutar sin miedo.

Eder Sarabia quiere trabajar algo más que el fútbol en su nueva etapa en el Espanyol

Cuando se habla de Eder Sarabia, casi siempre aparecen las mismas cuestiones. La posesión, el juego de posición, la salida de balón, los riesgos de su propuesta o su carácter tan particular en los banquillos. Pero durante su presentación como entrenador del Espanyol hubo otra parte de su discurso que merece atención: la enorme importancia que concede a la mente, las emociones y las relaciones personales dentro de un equipo. Porque Sarabia no solamente quiere enseñar a sus futbolistas una manera diferente de jugar. También pretende conseguir que recuperen la confianza, se entiendan mejor entre ellos y vuelvan a disfrutar de su profesión.

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El técnico dejó varias pistas sobre esa filosofía durante su comparecencia. Habló de escuchar a los jugadores, de conocer cómo se sienten, de no saturarlos con información y de encontrar la manera de sacar lo mejor de cada uno. También reconoció que él mismo ha tenido que trabajar para mejorar como persona y como entrenador. No es un detalle menor en alguien que siempre ha vivido el fútbol con una intensidad enorme y que, en ocasiones, ha terminado teniendo problemas precisamente por esa manera de reaccionar.

Sarabia reconoce que ha trabajado para controlar su efusividad y mejorar su carácter

Una de las preguntas más interesantes de su presentación estuvo relacionada con su carácter. Sarabia admitió que durante los últimos meses ha trabajado para controlar mejor su efusividad, consciente de que determinadas reacciones no siempre le han ayudado. No pretende dejar de ser un entrenador apasionado, pero sí aprender a gestionar mejor esa energía y transmitirla de una manera más positiva a quienes le rodean.

Cuando se le preguntó cómo había desarrollado ese trabajo, mencionó a Javier Marigorta, un especialista en liderazgo y desarrollo personal que ya colaboró con él durante su etapa en el FC Andorra. “Pues con Javi Marigorta”, respondió antes de explicar que es la persona con la que trabaja cuestiones relacionadas con el ámbito mental, espiritual y las relaciones personales.

Sarabia reconoció que mejorar en ese terreno era una de sus prioridades y que considera que ha evolucionado con el paso de los años. “Ya creo que habíamos dado un gran paso entre Andorra y Elche”, señaló al recordar su trayectoria. Y explicó que el trabajo no se limita a controlar una reacción concreta, sino que también busca mejorar su capacidad para dirigir y relacionarse con otras personas. “En poder sacar lo mejor de cada uno de ellos”, comentó al referirse tanto a futbolistas como a integrantes del cuerpo técnico.

Sobre cómo lleva a cabo ese proceso, su respuesta fue bastante sencilla: “Con trabajo, con reuniones, con videollamadas, con todo”. Una manera de reconocer que gestionar mejor las emociones requiere dedicación y que él mismo sigue aprendiendo. La pasión puede ser una virtud, pero también conviene saber cuándo una reacción ayuda al equipo y cuándo puede acabar perjudicándolo.

La experiencia del Andorra y una filosofía que apuesta por el desarrollo personal

La relación entre Sarabia y Javier Marigorta viene de su etapa en el FC Andorra, donde este último ejerció como responsable de liderazgo. Su trabajo estaba centrado en las personas, la comunicación, las relaciones dentro del grupo y la búsqueda del mejor rendimiento individual y colectivo. Una filosofía que el propio Marigorta explicó en numerosas publicaciones en sus redes sociales y que ayuda a comprender algunas de las ideas que Sarabia ha trasladado ahora al Espanyol.

En una de ellas, el especialista explicaba qué les unía profesionalmente: “A Eder Sarabia y a mi nos unen muchas cosas, pero una de ellas es la búsqueda de la EXCELENCIA en el cumplimiento de nuestro Propósito.” Y añadía que compartían impresiones para conseguir una visión conjunta más amplia y encontrar pequeños aspectos que permitieran mejorar el rendimiento del equipo.

Marigorta también resumía su manera de entender el trabajo con una fórmula bastante clara: “Alto Rendimiento Personal = Claridad + Entrega Total + Desarrollo Continuo + Disfrute.” Es decir, conocer las responsabilidades de cada uno, implicarse plenamente, aprender constantemente y disfrutar del proceso. Una combinación que tiene bastante relación con el discurso de Sarabia, que durante su presentación insistió en recuperar la confianza y las ganas de jugar de los futbolistas del Espanyol.

La comunicación y la confianza también se entrenan

Una de las ideas más interesantes de esta filosofía es que el rendimiento de un equipo no depende solamente de la calidad técnica de sus jugadores, sino también de cómo se comunican, se entienden y afrontan las dificultades. Durante su etapa en el Andorra, Marigorta explicó que aprovechaba incluso los entrenamientos tácticos para trabajar sobre las relaciones entre los futbolistas.

“En esta imagen, aprovecho el entrenamiento táctico para estimular el desarrollo de una Comunicación que nos permita comprendernos más y mejor, que mejoré notablemente la fluidez del juego, y que eleve la calidad de las relaciones.” La reflexión permite entender que, para aquella estructura de trabajo, mejorar la comunicación era también una manera de ayudar al equipo a funcionar mejor sobre el campo.

En otra publicación, Marigorta insistía en la importancia de conocer a los futbolistas: “Como Responsable de Desarrollo y Liderazgo, es imprescindible conocer la mente de nuestros jugadores.” Y cerraba su reflexión con una afirmación muy rotunda: “Todo se puede entrenar, si sabes cómo.”

Esta manera de trabajar encaja con algunas decisiones que Sarabia ya ha explicado en el Espanyol. El nuevo entrenador ha pedido a sus futbolistas que dibujen las posiciones del campo en las que se sienten más cómodos, quiere escucharlos y considera que muchas veces son los propios jugadores quienes encuentran las mejores soluciones durante un partido. No pretende limitarse a imponer un sistema sin conocer antes a las personas que deben interpretarlo.

Recuperar la felicidad de jugar, uno de los grandes objetivos de Sarabia en el Espanyol

Durante su presentación, Sarabia habló repetidamente de la necesidad de que los futbolistas vuelvan a sentirse fuertes y disfruten de su profesión. El nuevo técnico se encuentra un vestuario que viene de una racha muy complicada, marcada por los malos resultados y la destitución de Manolo González. La victoria conseguida por Sergio García ante el Villarreal ha ayudado a cambiar el ambiente, pero recuperar plenamente la confianza requerirá tiempo.

Y ahí aparece otra de las conexiones con la filosofía que Sarabia comparte con Marigorta. El especialista reivindicó durante su etapa en el Andorra la necesidad de combinar la exigencia con el bienestar personal. “Rendimiento si, pero en Plenitud!”, escribió en una de sus publicaciones. Después del ascenso del equipo tricolor a Segunda División, también atribuyó parte de aquel éxito al trabajo sobre la comunicación, el aprendizaje de los errores, el entusiasmo y la gestión de pensamientos y emociones que podían limitar al grupo.

Sarabia trasladó una reflexión parecida durante su presentación al recordar a los futbolistas la suerte que tienen de poder dedicarse profesionalmente al deporte. “Somos unos enormes privilegiados”, aseguró, antes de añadir con su habitual espontaneidad: “Encima nos pagan bien y encima metemos un gol y nos adoran y ganamos un partido y somos los mejores del mundo.” Su mensaje era claro: hay que recuperar el placer de entrenar, competir y compartir tiempo con los compañeros.

El reto de Sarabia: transformar el Espanyol sin perder de vista a las personas

Todo este trabajo tiene una aplicación muy concreta en el nuevo Espanyol. Sarabia quiere cambiar la manera de jugar del equipo, pero también considera fundamental construir un ambiente en el que los futbolistas se sientan seguros, escuchados y capaces de ofrecer su mejor versión. Ha reconocido que debe adaptar algunas de sus ideas a las características de la plantilla y que no quiere llenarla de instrucciones que todavía no está preparada para asumir.

Su experiencia en el Andorra y el Elche le ha enseñado que el entrenador también necesita ser flexible. En ocasiones tendrá que modificar sus planteamientos, aceptar alternativas y comprender que no todos los futbolistas responden de la misma manera. La gestión personal y la táctica no son dos mundos separados: para que un jugador interprete bien una idea, primero debe entenderla, confiar en ella y sentirse capaz de llevarla al campo.

Javier Marigorta no figura entre los integrantes del cuerpo técnico anunciados oficialmente por el Espanyol, pero Sarabia ha confirmado que sigue trabajando con él en su desarrollo personal. La relación ayuda a entender por qué el nuevo entrenador concede tanta importancia al liderazgo, la comunicación y la gestión emocional. Son aspectos que no suelen ocupar los grandes titulares de las previas, pero que pueden tener mucho peso en el funcionamiento de un vestuario.

Ahora llegará la parte más complicada. Habrá que comprobar si Sarabia consigue mantener esa filosofía cuando aparezcan las derrotas, las polémicas arbitrales o las primeras decisiones difíciles. Es sencillo hablar de calma y confianza después de una victoria como la de Villarreal. Lo verdaderamente importante será demostrarlo cuando las cosas no salgan bien.

En cualquier caso, su presentación dejó una idea interesante. El Espanyol ha fichado a un entrenador que quiere transformar su fútbol, pero también a una persona que reconoce estar trabajando para mejorar su propia manera de liderar. Y quizá ese esfuerzo por comprender mejor a los jugadores, controlar sus emociones y construir un ambiente de confianza acabe siendo tan importante como cualquier cambio táctico. Porque para que el Espanyol vuelva a competir con seguridad, primero necesita que sus futbolistas recuperen algo que habían ido perdiendo: la confianza en ellos mismos.