Eder Sarabia convence en su presentación con el Espanyol; disculpas a la afición, respeto a Manolo y una ambición que va más allá de la permanencia: «Vamos a ir a todos los campos a ganar sin complejos»

4 de noviembre de 2026
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Resumen: Eder Sarabia ha sido presentado este miércoles como nuevo entrenador del RCD Espanyol en una rueda de prensa que ha dejado bastante más que las habituales palabras de ilusión y compromiso. El técnico vasco, que ha firmado hasta junio de 2028, ha ofrecido argumentos futbolísticos, ha reconocido errores de su pasado y ha explicado cómo pretende transformar el equipo sin perder de vista la urgencia de sumar puntos. Ha pedido disculpas a los aficionados que se sintieron ofendidos durante su etapa en el Andorra, ha mostrado un enorme respeto por Manolo González y ha agradecido el trabajo de Sergio García en Villarreal. También ha defendido que la plantilla tiene talento suficiente para desarrollar su propuesta, ha garantizado oportunidades para La21 y ha confirmado los planes para realizar una concentración en Olot durante el parón internacional. Una comparecencia extensa, interesante y con momentos de autocrítica que probablemente habrá servido para convencer, al menos en parte, a algunos de los pericos que recibieron su fichaje con dudas. Sarabia no ha prometido resultados, pero sí trabajo, valentía y un Espanyol que salga a ganar sin complejos. Monchi ha completado el mensaje dejando claro que su fichaje no responde únicamente a la necesidad de lograr la permanencia, sino a la voluntad de construir un proyecto que permita al equipo volver a mirar hacia arriba.

5 puntos clave

    • Disculpas al espanyolismo: Sarabia pide perdón a quienes se sintieron ofendidos por sus polémicas anteriores.
    • Respeto a Manolo y Sergio: reconoce el trabajo de ambos y quiere conservar lo que funcionó.
    • Un modelo sin prisas: prioriza ganar al Deportivo y plantea una transformación progresiva.
    • La21 tendrá oportunidades: los jóvenes competirán por un puesto en función de su rendimiento.
    • Ambición a largo plazo: Monchi y Sarabia quieren que el Espanyol vuelva a mirar hacia arriba.

Eder Sarabia deja una primera impresión convincente en su presentación como entrenador del Espanyol

Eder Sarabia ya ha tenido su primera gran conversación con el espanyolismo. Y lo cierto es que ha dado bastante de sí. El nuevo entrenador del Espanyol ha sido presentado oficialmente este miércoles en el Auditori Juan Segura Palomares del RCDE Stadium, después de que el acto previsto inicialmente para el martes tuviera que aplazarse por el fallecimiento de Jesús de Miguel. La expectación era importante, con numerosos medios de comunicación reunidos para escuchar a un técnico que llegaba con una propuesta futbolística muy marcada, una relación anterior con parte de la afición que no había sido precisamente sencilla y un montón de incógnitas sobre cómo piensa cambiar el rumbo de un equipo que sigue demasiado cerca del descenso.

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Y hay que reconocer que Sarabia ha ofrecido una rueda de prensa interesante, extensa y con bastantes más explicaciones de las que suelen escucharse en una presentación de este tipo. Ha hablado de fútbol con detalle, ha respondido a preguntas incómodas, ha admitido que tiene aspectos personales que mejorar y ha mostrado un respeto especial hacia quienes han trabajado antes que él en el club. No ha pretendido vender que todo cambiará de un día para otro. Al contrario, ha insistido en que hay que entender el momento del Espanyol y saber qué necesita el equipo antes de intentar convertirlo en otra cosa.

¿Habrá convencido a todos los que desconfiaban de su llegada? Seguramente no. Tampoco era realista esperar algo así después de las polémicas que arrastraba de su etapa en el Andorra. Pero sí ha dejado argumentos para que más de un aficionado que veía su fichaje con recelo empiece, como mínimo, a concederle el beneficio de la duda. Porque una cosa es la imagen que uno puede tener de un entrenador desde fuera y otra escucharlo explicar durante más de una hora cómo entiende el fútbol, qué errores reconoce y cómo piensa trabajar con los jugadores. Ahora falta la parte más complicada, que es trasladar todas esas ideas al césped.

Una presentación que empieza con el recuerdo de Jesús de Miguel y un abrazo a Jesús Owono

La comparecencia ha comenzado con un pequeño retraso que Monchi ha explicado con naturalidad. El entrenamiento se había alargado más de lo previsto, algo que el director general deportivo ha considerado una señal positiva del trabajo que está realizando el nuevo cuerpo técnico. “En primer lugar, pedir disculpas por el retraso, pero el entrenamiento se ha alargado más de lo normal, que no es mala señal.” Una frase que ha servido para romper el hielo antes de entrar en los asuntos importantes.

Pero antes de hablar de fútbol, Monchi ha querido recordar la tragedia que ha marcado las últimas horas, mostrando sus condolencias a la familia de Jesús de Miguel, al Tenerife y a todo el fútbol español. “Un abrazo muy fuerte para todos”, ha trasladado el responsable deportivo blanquiazul. Sarabia se ha sumado a ese mensaje y ha tenido también un recuerdo para Jesús Owono, portero del Andorra implicado en la acción que terminó con el fallecimiento del delantero.

“Y también un abrazo a Jesús Owono, que también sé que está pasando un mal momento.” El entrenador ha querido mostrar sensibilidad hacia todas las personas afectadas y ha expresado su deseo de que el fútbol español rinda un homenaje a Jesús de Miguel cuando vuelva la competición: “La vida sigue, estamos con ellos, y cuando juguemos, espero que todo el fútbol español le haga un homenaje como se merece a Jesús de Miguel”.

Era un comienzo necesario después de una jornada de duelo que había obligado al Espanyol a retrasar veinticuatro horas la presentación. Sarabia también ha evitado posicionarse sobre la posibilidad de suspender la próxima jornada de Primera y Segunda División, una iniciativa en la que, según las informaciones conocidas, está trabajando la AFE. Su respuesta ha sido prudente: “No sé, no es un tema que me competa a mí y también una de las cosas que voy a empezar a hacer es a dar menos opinión de las cosas.” Ha preferido insistir en que Jesús de Miguel reciba el homenaje que merece.

Sarabia explica por qué eligió al Espanyol: un club histórico y una afición que siempre le impresionó

El nuevo entrenador ha reconocido que las conversaciones con Monchi fueron rápidas y que ambas partes coincidieron enseguida en la conveniencia de unir sus caminos. Desde el primer momento sintió que el Espanyol era el lugar adecuado para regresar a los banquillos. No ha presentado su llegada como una oportunidad más, sino como un paso que realmente le apetecía dar.

“Lo primero, muchísima ilusión.” Así ha resumido Sarabia sus sensaciones antes de explicar cómo se cerró el acuerdo. “Creo que fue bastante fácil llegar a un acuerdo, bastante rápido.” Según ha contado, Monchi tenía claro que él y su cuerpo técnico eran las personas adecuadas para llevar al Espanyol hacia el lugar que imaginaba, y ellos sintieron lo mismo respecto al club.

Para explicar qué equipo quiere recuperar ha recurrido a un recuerdo muy concreto: el partido del 125 aniversario, cuando visitó el RCDE Stadium como entrenador del Elche. Aquel 25 de octubre de 2025, el Espanyol ganó y dejó una imagen de competitividad y conexión con su afición que Sarabia todavía tiene presente.

“Nos hacía una ilusión enorme, un club histórico, con una grandísima afición, que siempre me ha encantado venir aquí, siempre lo he dicho”, ha señalado. Después ha recordado el ambiente de aquella jornada: “Había una comunión con la afición espectacular, me acuerdo que hubo un ambiente increíble”. No ha tenido problemas para admitir que el Espanyol fue superior a su Elche y que le hizo pasar una tarde incómoda.

Lo interesante es que aquel partido se ha convertido en una referencia para los propios futbolistas del Espanyol. Sarabia ha explicado que lo han recuperado durante estos primeros días para recordarles qué tipo de equipo quieren volver a ser. “Es el equipo que queremos recuperar, con nuestros matices, pero con esa energía, con esa ilusión y con esa conexión con la afición, y sobre todo que aquí podamos vivir días mágicos.” Una declaración que encaja con algo que el espanyolismo lleva tiempo reclamando: volver a sentir que los jugadores y la grada forman parte de lo mismo.

El nuevo técnico pide disculpas por sus polémicas del Andorra y promete defender al Espanyol a muerte

Uno de los momentos más esperados de la presentación ha llegado cuando se le ha preguntado por su pasado y por las polémicas que protagonizó durante su etapa en el Andorra. Sarabia no ha esquivado el asunto ni ha intentado hacer ver que aquello no ocurrió. Ha explicado que siempre defendió con intensidad a los clubes en los que trabajó, pero también ha reconocido que algunas personas pudieron sentirse ofendidas.

Primero ha querido dejar claro cómo entiende su compromiso profesional. “Yo siempre, yo siempre y nosotros siempre hemos defendido lo nuestro a capa y espada.” Una actitud que ha relacionado con la responsabilidad, la convicción y el agradecimiento hacia los equipos a los que ha representado.

Y después ha llegado la frase que probablemente muchos aficionados estaban esperando. “Si tengo que pedir perdón a la gente que se sintiera ofendida, pues pido perdón.” No ha sido una disculpa acompañada de grandes explicaciones ni de excusas. Ha preferido reconocer que pudo haber gente molesta y pasar directamente a hablar de su nueva responsabilidad.

“Lo nuestro ahora es el Real Club Deportivo Espanyol y que lo vamos a defender a muerte”, ha asegurado. Más adelante, cuando otro periodista ha vuelto a preguntarle por la relación con los aficionados que todavía recuerdan aquellas polémicas, ha repetido su postura: “Pido disculpas a la gente que se haya sentido ofendida, que tengan clarísimo que mi equipo es el Espanyol”.

Las palabras no borran automáticamente lo sucedido en el pasado, pero el hecho de pedir disculpas públicamente constituye un primer paso para acercarse a quienes recibieron su fichaje con reservas. También ha explicado que procura dar a las críticas el peso que merecen y no dejarse arrastrar por lo que se comenta en redes sociales. “A veces igual una opinión de una minoría parece que es la opinión de la totalidad y seguramente no sea así.” Una reflexión que demuestra que es consciente de las dudas que ha generado su llegada, aunque tampoco quiere convertirlas en el centro de su nueva etapa.

Un entrenador que conoce Sarrià, recuerda a Lauridsen y quiere empaparse del sentimiento perico

Sarabia también ha ofrecido algunos detalles sobre su relación anterior con el Espanyol. Ha explicado que siempre le gustó visitar el estadio blanquiazul y que conserva recuerdos del club desde mucho antes de convertirse en entrenador. Ha mencionado partidos como visitante con el Betis y el Elche, pero también futbolistas históricos y la etapa de Sarrià.

Durante su respuesta ha citado expresamente a Lauridsen y ha recordado que seguía el fútbol desde muy joven gracias a su padre. No ha pretendido presentarse como un perico de toda la vida, algo que habría sonado bastante artificial. Su mensaje ha sido que conoce la dimensión histórica del Espanyol y que quiere comprender mejor qué representa el club para su gente.

En ese proceso tendrán un papel importante personas vinculadas a la entidad, como Álvaro González y Willy Calzón. Sarabia ha reconocido que todavía no ha tenido demasiado tiempo para hablar con ellos, pero sí que quiere conocer las particularidades del entorno. Ha puesto como ejemplo la relación de Álvaro con la afición perica, destacando el cariño que se ganó durante sus años como futbolista y capitán.

“No es lo mismo entrenar al Andorra que al Elche que al Espanyol.” Con esa reflexión ha explicado que cada club tiene una cultura distinta y que un entrenador debe saber adaptarse a ella. También ha recordado una entrevista de Diego Simeone que leyó durante su etapa en Las Palmas, en la que se relacionaba la manera de jugar al fútbol con la sociedad y la cultura del lugar. Sarabia quiere que el Espanyol tenga una propuesta reconocible, pero sin perder de vista la identidad de la institución a la que representa.

Sarabia reivindica a Manolo González y asegura que siempre se hablará bien de él en el vestuario

Otro de los apartados que mejor impresión ha dejado ha sido el referido a Manolo González. Sarabia ha demostrado una sensibilidad especial al hablar de su antecesor, evitando cualquier tentación de presentarse como alguien que llega para corregir todos sus errores. Al contrario, ha insistido en que el Espanyol tiene una base de trabajo que merece ser reconocida y aprovechada.

El técnico ha confirmado que habló personalmente con Manolo y ha explicado la consideración que le tiene dentro del mundo del fútbol. “Hablé con Manolo porque primero que me parece una persona espectacular”, ha comenzado diciendo. Después ha recordado que es una persona muy querida dentro del gremio y que Monchi le había transmitido esa misma impresión.

Sarabia ha repasado también los principales méritos de su antecesor. El ascenso a Primera, las permanencias, los buenos partidos y la capacidad para conseguir un rendimiento importante de muchos futbolistas. Ha querido reivindicar todo ese trabajo en un momento en el que el cambio de entrenador todavía genera sentimientos encontrados entre los aficionados.

La frase más significativa ha llegado cuando ha explicado qué le transmitió directamente. “Ya le dije en este vestuario se va a hablar siempre bien de ti”. No es un detalle menor después de una destitución tan dolorosa para una parte importante del espanyolismo. Sarabia ha insistido en que no pretende destruir lo construido anteriormente para levantar algo completamente distinto.

Su intención es recuperar primero aquello que hacía competitivo al equipo y después introducir sus propias ideas. “Lo inteligente es rescatar cosas buenas, ya estamos en ello y bueno ir mejorando, ir dándole un poco también nuestro toque”, ha explicado. Y ha ido incluso más allá, reconociendo que cualquier éxito futuro también tendrá una parte del trabajo realizado por Manolo. Una declaración generosa y bastante sensata para un entrenador que acaba de aterrizar.

Sergio García recibe el reconocimiento de Sarabia por la victoria en Villarreal

El nuevo entrenador tampoco se ha olvidado de Sergio García, protagonista de una de las victorias más necesarias del Espanyol en los últimos meses. Sarabia ha querido agradecer públicamente el trabajo realizado por el técnico del filial en Villarreal, tanto por el resultado como por la transformación anímica que consiguió en el equipo.

Ha destacado cómo preparó el encuentro, cómo modificó la energía del grupo y la importancia de que el equipo consiguiera romper su mala racha. “Cómo fue capaz de cambiar un poquito esa energía del equipo y conseguir esa victoria tan importante”, ha señalado. Para Sarabia, los tres puntos fueron fundamentales, pero lo verdaderamente positivo fue la actuación colectiva.

El nuevo técnico siguió el partido desde una cabina de La Cerámica y ha explicado que no quiso quedarse únicamente con el marcador. El Espanyol presionó bien, estuvo cómodo con la pelota, encontró alternativas para progresar y apenas concedió oportunidades al Villarreal. Ha reconocido que el fútbol depende muchas veces de pequeños detalles, como que un remate entre o termine golpeando el poste, y que precisamente por eso prefiere fijarse en el comportamiento general del equipo.

La victoria también ha permitido que los primeros entrenamientos se desarrollen en un ambiente mucho más favorable. Sarabia ha explicado que ha encontrado a los jugadores más receptivos y con ganas de aprender. De no haberse ganado en Villarreal, posiblemente habría tenido que reducir algunas de las charlas y sesiones de vídeo porque el estado anímico del grupo habría sido diferente.

También ha dejado claro que quiere mantener una relación muy cercana con Sergio García, especialmente por su conocimiento de los jóvenes. “Con Sergio estaremos muy cerca en el día a día, va a ser muy importante para nosotros la cantera, va a ser fundamental”, ha asegurado. Una declaración que abre la puerta a una colaboración importante entre el primer equipo y La21.

La gran sorpresa de Sarabia: no quiere imponer su fútbol de golpe y apuesta por una adaptación inteligente

Una de las grandes dudas antes de su presentación era saber si Sarabia intentaría implantar inmediatamente todo su modelo de juego. Su respuesta ha sido bastante tranquilizadora para quienes temían una revolución táctica demasiado rápida. El entrenador ha insistido en que llega con la temporada empezada, con una situación clasificatoria delicada y con unos jugadores acostumbrados a trabajar de otra manera.

Ha recordado su experiencia junto a Quique Setién en Las Palmas, donde primero buscaron dar solidez defensiva al equipo y después fueron introduciendo otros conceptos. Según ha explicado, tardaron alrededor de un mes en empezar a reconocer con claridad el fútbol que pretendían desarrollar. La enseñanza es que hay que saber leer las necesidades de cada momento y no obsesionarse con alcanzar demasiado pronto el modelo ideal.

“Vamos a rescatar cosas buenas que este equipo tiene y que ha tenido”, ha afirmado, antes de reivindicar la fiabilidad que el Espanyol había mostrado con Manolo González. Sarabia ha contado que ya ha mantenido una reunión con la plantilla para hablar de lo que los jugadores quieren volver a sentir sobre el campo. Los futbolistas le han explicado que hace no tanto se veían capaces de ganar a cualquiera, independientemente del rival o del escenario.

El nuevo entrenador quiere recuperar esa seguridad y después introducir sus conceptos de manera progresiva. Ha hablado de un proceso que debería permitir reconocer mejor su propuesta dentro de tres o cuatro meses, siempre intentando ganar mientras tanto. Y ha explicado qué ha ocupado realmente las conversaciones de esta semana: “No hemos hablado mucho de modelo y de esto, hemos hablado de deportivo, plan de partido y las cosas muy claras y simples”.

Una declaración especialmente interesante. El entrenador que llegaba con fama de tener un libreto rígido ha dedicado su primera semana, según sus propias palabras, a estudiar al próximo rival y a simplificar los mensajes. Parece que Sarabia ha entendido que una cosa es el Espanyol que imagina a medio plazo y otra el equipo que necesita ganar el sábado.

El ejemplo del gimnasio: Sarabia pide paciencia para construir el Espanyol que tiene en la cabeza

Cuando se le ha preguntado cuánto tiempo necesita para transformar al equipo, Sarabia ha recurrido a una comparación bastante gráfica. “Claro, esto es como si yo voy al gimnasio y ya quiero tener el pecho en un día.” Después ha añadido: “Imposible, todo tiene un proceso.” Una manera sencilla de explicar que sería absurdo exigirle al Espanyol que dentro de unos pocos días juegue como un equipo que lleva meses trabajando los mismos mecanismos.

“Si esperamos que este equipo sea lo que queremos que sea dentro de tres meses, nos vamos a frustrar”, ha advertido. Y ha insistido en que lo primero es analizar al Deportivo, entender dónde puede hacer daño y preparar un plan que los futbolistas puedan ejecutar con confianza.

Su respuesta tiene bastante sentido atendiendo a la situación del Espanyol. El equipo necesita mejorar, pero no puede dedicar semanas enteras a aprender un sistema mientras continúa perdiendo puntos. La transformación táctica tendrá que convivir con la urgencia de sumar. Sarabia parece dispuesto a hacerlo así, priorizando la recuperación de sensaciones y el aprovechamiento de las virtudes que ya tiene la plantilla.

También ha dejado claro que no quiere saturar a los jugadores con información. “Tampoco queremos dar demasiada para no volver loco al futbolista.” Una reflexión significativa viniendo de un técnico al que se relaciona habitualmente con un trabajo táctico muy detallado. La cuestión no es solamente cuánto sabe el entrenador, sino cuánto son capaces de asimilar y aplicar sus futbolistas.

El sistema es secundario: Sarabia quiere relaciones, distancias y un fútbol con diferentes soluciones

La cuestión táctica ha ocupado buena parte de la comparecencia. Sarabia ha explicado que durante su trayectoria ha aprendido a ser más flexible y a escuchar lo que los futbolistas necesitan. Su experiencia en el Andorra y en el Elche le ha servido para comprender que no existe una única manera válida de atacar, defender o progresar con el balón.

En este sentido, ha relativizado la importancia de los esquemas. “Para mí el fútbol son relaciones y distancias”, ha explicado. Y después ha desarrollado una idea bastante clara: “Un día jugaremos de una manera, otro de otra, presionaremos de una manera, defenderemos de otra, nos replegaremos con un dibujo, con otro, atacaremos de una manera, de otra.”

Es decir, Sarabia no pretende que el Espanyol quede encasillado en un 4-3-3, un 4-2-3-1 o una defensa de tres centrales. Quiere que el equipo sea capaz de interpretar distintas situaciones, modificar su organización y encontrar la mejor respuesta según lo que suceda en cada partido.

También ha reconocido cómo ha cambiado su opinión sobre algunos aspectos del juego. Durante su etapa en el Andorra se enfadaba cuando el portero optaba por jugar en largo. Con el tiempo entendió que, si dispone de futbolistas capaces de golpear bien, ganar duelos y rematar centros, no tendría sentido renunciar a esas cualidades. Una declaración que supone un matiz importante respecto a la imagen de entrenador inflexible que lo había acompañado hasta ahora.

Su objetivo es construir un equipo capaz de ser imprevisible, que tenga distintas alternativas y que sepa explotar las características de sus futbolistas. La posesión seguirá siendo importante, pero Sarabia no parece dispuesto a convertirla en una obligación que impida aprovechar otros recursos. Para una plantilla confeccionada con criterios diferentes a los de su propuesta, esa flexibilidad puede resultar decisiva.

El técnico ve talento en la plantilla y hasta ha pedido a los jugadores que dibujen dónde prefieren jugar

Sarabia también ha querido desmontar la idea de que el Espanyol actual no dispone de futbolistas apropiados para su estilo. Ha defendido que existe talento, alternativas y perfiles muy distintos dentro del vestuario, y que su trabajo consistirá en encontrar el contexto más adecuado para cada uno.

Ha reconocido que le hizo gracia escuchar durante sus primeros días que esta plantilla no estaba preparada para su modelo, porque después de la victoria en Villarreal algunas opiniones comenzaron a cambiar. “Para mí es un equipo que tiene mucho talento, que tiene muchas alternativas”, ha asegurado. Su objetivo será conocer mejor a cada jugador y descubrir dónde puede rendir más.

En ese proceso ha introducido una iniciativa curiosa: “Les hemos dicho que nos dibujen, por ejemplo, dónde se sienten más cómodos y demás.” La intención es escuchar a los futbolistas y no limitarse a decirles dónde deben jugar. Sarabia considera que muchas veces un jugador puede ofrecer mejores soluciones de las que el propio cuerpo técnico había imaginado.

También ha defendido que la inteligencia futbolística no depende exclusivamente de la calidad técnica. Según ha explicado, una buena organización colectiva permite simplificar acciones que, ejecutadas de otra manera, resultan mucho más difíciles. Ha puesto el ejemplo de los pases: si un jugador tiene que enviar constantemente balones a cuarenta metros, las posibilidades de error son mayores que si encuentra compañeros a quince.

“Entonces tenemos que generar estructuras para que esas acciones técnicas, por eso hablaba antes de relaciones y distancias, para que esas acciones técnicas sean más simples.” Ahí está una parte importante de su filosofía: conseguir que los futbolistas tengan soluciones cercanas, comprendan lo que sucede a su alrededor y puedan decidir mejor.

Para Sarabia, la inteligencia futbolística empieza también en la actitud. “La inteligencia empieza primero en querer, en estar abiertos.” Considera que hay aspectos técnicos difíciles de mejorar a determinadas edades, pero que la comprensión del juego sí puede desarrollarse mucho mediante explicaciones claras y trabajo.

La21 tendrá oportunidades: Sarabia promete mirar al filial y al Juvenil sin regalar minutos a nadie

La apuesta por la cantera ha sido otro de los grandes asuntos de la presentación. Sarabia ha garantizado que los jóvenes estarán presentes en sus planes, aunque ha dejado claro que nadie jugará únicamente por haberse formado en la Dani Jarque. El criterio será el rendimiento, las características de cada futbolista y lo que necesite el equipo en cada partido.

El entrenador ha explicado que conoce la importancia de La21 y que quiere mantener un contacto constante con las categorías inferiores. “La cantera del Espanyol históricamente ha sido una de las mejores de España.” También ha reconocido que la victoria en Villarreal fue una jornada muy bonita para el club por el protagonismo de varios futbolistas de la casa.

Cuando se le ha preguntado por Ángel Fortuño, Jan Peries y Alejandro Santiago, no ha querido comprometerse con una alineación concreta. Ha insistido en que los futbolistas que vienen jugando con regularidad también ofrecen garantías y que los jóvenes deben competir por ganarse su sitio. La edad, la trayectoria o el nombre no serán argumentos suficientes para garantizar minutos.

“Elegiremos en base al que sintamos que nos va a dar más rendimiento en ese momento, en ese partido, en esa posición, en eso que le vamos a encargar.” Una declaración que deja claro que la apuesta por la cantera no será una cuestión de marketing ni una obligación sentimental, sino una herramienta deportiva.

Sarabia también ha explicado que los jugadores con menos minutos necesitan una gestión cuidadosa. No es lo mismo recurrir a un futbolista acostumbrado a competir noventa minutos cada semana que dar la titularidad a un joven que lleva tiempo sin jugar con el primer equipo. El cuerpo técnico tendrá que valorar qué puede ofrecer cada uno y durante cuánto tiempo.

La intención es que jugadores del filial y del Juvenil participen habitualmente en entrenamientos del primer equipo para que el cuerpo técnico pueda seguir su evolución. Sarabia ha hablado incluso de emplear a algunos como sparrings para trabajar determinadas situaciones. Y ha dejado una promesa que seguramente gustará a los aficionados: “Los iremos viendo, estaremos cerca y cuando entendamos que son mejores que otros, pues los pondremos”.

Leandro Cabrera y el ejemplo de Dituro: Sarabia quiere sacar lo mejor de cada futbolista

La adaptación de jugadores veteranos a una propuesta distinta también ha aparecido durante la presentación. Sarabia ha recordado el caso del portero Matías Dituro en el Elche, un futbolista sobre el que inicialmente tenía dudas y que terminó ofreciéndole un rendimiento muy alto. La experiencia le enseñó que no debe descartar a un jugador por no ajustarse de entrada a una idea preconcebida.

Ha explicado que en el paso del Andorra al Elche aprendieron a ser más flexibles y a interpretar mejor lo que los futbolistas transmitían durante los partidos. Una cosa es exigir que los jugadores aprendan conceptos nuevos y otra entender que el entrenador también debe modificar algunas de sus ideas. Esa combinación es la que quiere llevar ahora al Espanyol.

La experiencia con Dituro le sirve para defender que muchos futbolistas pueden ofrecer un rendimiento que inicialmente no parece encajar con lo que busca el cuerpo técnico. Por eso considera que debe conocerlos bien antes de establecer conclusiones definitivas.

En esa línea ha hablado de Leandro Cabrera, capitán del Espanyol y autor del gol decisivo en Villarreal. “Así que lo que me dices del Lele, encantado, encima como uno de los capitanes, intentando aportar en todo, ayudar en todo y comprometerse en todo, como absolutamente todos”.

Sarabia ha reconocido que la predisposición del vestuario está siendo excelente. Los jugadores están atentos a los vídeos, participan en los trabajos tácticos y muestran interés por comprender las nuevas indicaciones. El técnico considera que esa actitud es el mejor punto de partida para avanzar en su propuesta sin provocar una ruptura brusca con todo lo anterior.

La doble sesión no fue un castigo físico: Sarabia confirma la concentración en Olot

El trabajo de los primeros días también ha dejado explicaciones interesantes. Sarabia ha confirmado que la doble sesión del lunes no respondía a una mala condición física de la plantilla. Al contrario, considera que el Espanyol está bien preparado y que es uno de los equipos que más corre de LaLiga. La intención era aprovechar el tiempo para trabajar aspectos tácticos, compartir ideas y acelerar el conocimiento entre cuerpo técnico y futbolistas.

“No considero que tengamos que entrenar más.” Así ha respondido cuando se le ha preguntado por la intensidad de las primeras sesiones. Y ha insistido en que el equipo dispone de una buena base física: “El equipo está bien físicamente, creo que es uno de los equipos que más corre de la liga y demás.”

El entrenador ha explicado que lo que necesitan es tiempo para hablar, analizar y conocerse mejor. Y ahí entra la concentración prevista durante el próximo parón internacional. Sarabia ha confirmado los planes para realizar un stage en Olot, en La Garrotxa, una información que La Grada ya había avanzado.

La idea inicial es que la concentración se desarrolle de martes a sábado, aunque todavía quedan detalles por cerrar. Sarabia incluso ha explicado que le gustaría terminarla con un partido. “En principio la idea es que sea de martes a sábado, no está todavía cerrado”, ha señalado.

El objetivo va mucho más allá de acumular entrenamientos. El cuerpo técnico quiere aprovechar esos días para realizar reuniones, revisar vídeos, trabajar movimientos específicos y convivir más estrechamente con los futbolistas. La idea es que el grupo vaya entendiendo mejor qué pretende Sarabia y que las nuevas instrucciones terminen convirtiéndose en comportamientos naturales sobre el campo.

Dejar el Elche no fue tomarse un año sabático: Sarabia explica sus cinco meses de pausa

Otra de las cuestiones que había despertado interés era su decisión de abandonar el Elche por motivos personales y regresar ahora a los banquillos. Sarabia ha querido aclarar que nunca anunció que fuera a estar un año sin entrenar. Lo que necesitaba era un tiempo para ordenar determinadas cuestiones familiares y profesionales, algo que considera que ha conseguido durante los últimos cinco meses.

“Se dijo que iba un año sabático, yo creo que en ningún momento lo dije eso.” El técnico ha recordado que lo que había explicado entonces era la necesidad de dedicar atención a otros aspectos de su vida: “Sí que dije que necesitaba un tiempo, que han sido cinco meses, para ordenar y priorizar otras cosas.”

Ha mencionado especialmente a su hijo pequeño, Max, y cómo el paso de los meses ha permitido que la vida familiar sea algo más tranquila. También ha hablado de la importancia de estar pendiente de sus padres y de otras personas cercanas. Para Sarabia, ese tiempo ha sido necesario para recuperar el equilibrio y volver a concentrarse plenamente en su profesión.

Pero la pausa también le ha servido para preparar su regreso desde el punto de vista profesional. Ha mantenido reuniones, ha estudiado posibles incorporaciones a su cuerpo técnico y ha trabajado en cuestiones personales que considera importantes para ser mejor entrenador.

“Me considero mejor en todos los sentidos, que estoy más preparado y que voy a poder ofrecer mi mejor versión”, ha asegurado. Una declaración que explica por qué considera que ahora sí está preparado para afrontar un reto exigente como el del Espanyol.

Un cuerpo técnico trabajado durante meses y la importancia de Álvaro González

Sarabia ha dedicado una parte importante de la presentación a explicar cómo ha construido su nuevo equipo de trabajo. Ha insistido en que quería rodearse de profesionales con los que compartiera una misma manera de entender el fútbol y las relaciones personales. Durante los meses sin entrenar mantuvo reuniones, conoció mejor a quienes le acompañarían y trabajó en la organización del cuerpo técnico.

Ha mencionado especialmente el trabajo realizado con Jon Moreno y la participación de Héctor, su representante y amigo, al que considera una persona muy importante dentro de su entorno profesional. La intención era construir un grupo de trabajo bien coordinado antes de regresar a un banquillo. Algo que resulta difícil cuando un entrenador está inmerso en la rutina diaria de la competición.

También ha explicado cómo se produjo la incorporación de Álvaro González, con quien había coincidido en actividades relacionadas con el ciclismo. El exfutbolista mostró desde el principio muchas ganas de implicarse en el día a día del equipo. Sarabia ha recordado que quiso comprobar si realmente estaba dispuesto a participar en todos los entrenamientos y desplazamientos, y que la respuesta fue afirmativa.

Álvaro tendrá también un papel importante a la hora de transmitir al nuevo cuerpo técnico el sentimiento perico y las particularidades del club. Sarabia considera que su experiencia dentro del Espanyol puede ayudar a comprender mejor qué significa defender ese escudo y qué espera la afición de sus jugadores.

El entrenador ha explicado que cada miembro del cuerpo técnico debe tener espacio para aportar sus conocimientos y que una de sus prioridades es generar un ambiente donde todos puedan trabajar con confianza. Quiere que la plantilla encuentre diferentes apoyos y soluciones, no que todo dependa exclusivamente de su figura.

Sarabia admite que está trabajando para controlar mejor su carácter y su efusividad

La personalidad del entrenador ha sido otro de los asuntos destacados. Sarabia ha reconocido que su intensidad y algunas reacciones del pasado no siempre le han ayudado, y ha explicado que ha aprovechado los últimos meses para trabajar precisamente en ese aspecto.

Ha identificado a Javi Marigorta como la persona con la que trabaja cuestiones mentales, espirituales y de relaciones personales. Según ha explicado, una de las primeras cosas que transmitió a su entorno fue que quería seguir mejorando en la gestión de su energía y en la manera de relacionarse con los demás.

El técnico entiende que aprender a gestionar mejor sus emociones le permitirá ser más útil para el vestuario y sacar más rendimiento de las personas que le rodean. No pretende dejar de ser un entrenador pasional, pero sí encontrar una forma de expresar esa energía que resulte positiva para el equipo.

También ha dejado una anécdota que explica bastante bien su manera de trabajar. Una sesión de vídeo sobre el rival estaba prevista para terminar a las 10:10, pero acabó a las 10:40. Según ha contado, Jon Moreno ya sospechaba que terminaría alargándose. “Él ya sabía que iba a pasar.” Sarabia ha admitido que pensaba terminar a la hora prevista, aunque finalmente la sesión se extendió.

La situación ha servido para explicar que debe encontrar un equilibrio entre transmitir toda la información que considera necesaria y no saturar a los futbolistas. Una de sus prioridades será conseguir que los jugadores entiendan y asimilen los conceptos sin sentirse desbordados por la cantidad de instrucciones. El entrenador quiere hablar mucho de fútbol, pero también sabe que después los protagonistas tienen que ser capaces de expresar esas ideas por sí mismos sobre el terreno de juego.

El mercado de invierno puede esperar: Sarabia recuerda que es entrenador, no seleccionador

La posibilidad de incorporar refuerzos en enero también ha aparecido durante la rueda de prensa. Sarabia ha evitado presentar una lista de necesidades o hablar de posibles fichajes cuando apenas lleva unos días trabajando con la plantilla. Considera que todavía debe conocer mejor a los futbolistas en el día a día y comprobar cómo responden a las tareas que les plantea.

Su respuesta ha tenido un punto de humor: “De momento me han fichado como entrenador, no como seleccionador.” El mensaje es claro. Antes de pedir jugadores nuevos, quiere intentar sacar el máximo rendimiento de los que ya tiene.

Ha explicado que han estudiado todos los partidos del Espanyol y que conocen también la trayectoria de los futbolistas que llegaron desde otros equipos. Han revisado vídeos de sus anteriores etapas y algunos incluso fueron rivales suyos en el pasado. Pero insiste en que una cosa es analizar imágenes y otra trabajar diariamente con ellos.

Sobre posibles incorporaciones, ha señalado que habrá tiempo para hablar con Monchi y la secretaría técnica cuando conozca mejor al grupo. “Pero de momento, ya digo, mi objetivo es sacar el mejor rendimiento de los que tenemos”, ha asegurado.

La reflexión resulta interesante porque Sarabia llega a una plantilla confeccionada para una propuesta distinta a la suya y, aun así, no quiere empezar reclamando nuevos fichajes. Ha mostrado confianza en los futbolistas disponibles y en la capacidad del cuerpo técnico para encontrar soluciones con ellos. Habrá que ver si esa confianza se mantiene cuando lleguen las primeras dificultades.

Monchi deja claro que Sarabia no ha venido solamente para salvar al Espanyol

Uno de los mensajes más importantes de la jornada no ha llegado del propio Sarabia, sino de Monchi. El director general deportivo ha explicado que el objetivo del fichaje va más allá de conseguir la permanencia esta temporada. La intención es construir una identidad y conseguir que el nivel del primer equipo se acerque a lo que representa el Espanyol por historia, masa social y tradición.

Monchi ha explicado que quiere que el club deje de vivir mirando continuamente hacia abajo en la clasificación y empiece a recuperar una ambición mayor. “Eder no ha venido solamente para conseguir la salvación”, ha señalado, aunque ha reconocido que mantenerse en Primera es el primer objetivo que debe cumplir cualquier equipo en la situación actual.

La idea es consolidar una filosofía y un proyecto que tengan continuidad. “Eder ha venido para intentar consolidar una idea, un proyecto, una filosofía”, ha explicado el director general deportivo. Y ha añadido que la finalidad es “equiparar el nivel del equipo a lo que es este club históricamente”.

Es una declaración importante, porque Monchi está vinculando directamente el fichaje de Sarabia con el tipo de Espanyol que quiere construir durante los próximos años. No se trata solamente de elegir a un entrenador que consiga puntos durante unos meses, sino de poner en marcha una propuesta que tenga recorrido y que permita al club volver a mirar hacia posiciones más ambiciosas.

Sarabia ha recogido ese mensaje y ha recordado que siempre ha sido una persona optimista. Ha explicado que su padre le expresaba dudas sobre algunos de los equipos que entrenaba y que, con el tiempo, aquellos proyectos acababan superando las expectativas. “siempre he sido muy optimista, siempre he pensado en grande”, ha afirmado.

Pero también ha insistido en que los grandes objetivos deben construirse a partir de pasos pequeños, de bases sólidas y de un crecimiento progresivo. La permanencia es la urgencia inmediata, pero no quiere que sea el límite de las aspiraciones del proyecto.

Una gran vuelta ciclista para explicar el proyecto: Sarabia espera dificultades, pero quiere llegar lejos

El ciclismo, una de las grandes pasiones de Sarabia, también ha servido para explicar cómo imagina su etapa en el Espanyol. Cuando se le ha pedido que comparara el reto con una carrera, el entrenador ha rechazado la idea de que todo pueda resolverse en un solo día. Ha elegido la imagen de una gran vuelta por etapas, con momentos buenos, dificultades y una evolución que no siempre será continua.

“Nos gustan las emociones fuertes y seguramente la evolución no va a ser lineal o progresiva.” Sarabia sabe que habrá derrotas, partidos complicados y momentos en los que parezca que el equipo retrocede. LaLiga es una competición muy exigente y no espera que el proceso sea sencillo.

Pero quiere que incluso los encuentros que no terminen con victoria dejen algo positivo. Que la afición pueda reconocer momentos en los que el Espanyol haya sido superior, haya llevado la iniciativa o haya mostrado avances respecto a partidos anteriores. Para Sarabia, el crecimiento no puede medirse únicamente por el marcador, aunque los resultados sigan siendo fundamentales.

La frase con la que ha cerrado esa comparación resume bastante bien su filosofía: “no es una clásica de un día, es una gran vuelta de 21 etapas”. El entrenador quiere crecer poco a poco y llegar al tramo decisivo preparado para afrontar retos más importantes.

Una metáfora que encaja con la ambición expresada por Monchi. El Espanyol necesita dejar de vivir pendiente del descenso y empezar a construir algo que pueda sostenerse durante más de una temporada. La cuestión es que, antes de pensar en las grandes etapas, toca superar los primeros puertos.

La promesa de Sarabia: un Espanyol que vaya a todos los campos a ganar sin complejos

Cuando se le ha preguntado qué puede prometer al espanyolismo, Sarabia ha sido bastante prudente con los resultados. No ha querido comprometerse a ganar partidos concretos ni a conseguir una clasificación determinada. Considera que hacerlo sería engañar a la gente, porque en el fútbol hay demasiados factores que un entrenador no puede controlar.

“Es que lo único que no podemos prometer los entrenadores son los resultados.” Ha explicado que sería muy fácil anunciar que el equipo se clasificará para Europa o que ganará todos los próximos partidos, pero que esas afirmaciones no tienen demasiado valor.

En cambio, sí ha querido concretar aquello que está dispuesto a ofrecer. “Vamos a prometer trabajo, vamos a prometer que va a haber un buen ambiente en el día a día, que vamos a intentar sacar el mejor rendimiento de cada futbolista”. Una declaración que enlaza con buena parte de lo que ha explicado durante la comparecencia.

Y ha dejado una de las frases más ambiciosas de toda la rueda de prensa: “Vamos a ir a todos los campos a ganar sin complejos”. Sarabia quiere que el Espanyol sea capaz de imponer sus ideas y no se limite a esperar lo que haga el rival. Su intención es construir un equipo protagonista, tanto con balón como sin él.

Quiere un Espanyol que tenga la capacidad de hacer que sucedan las cosas que busca, en lugar de reaccionar constantemente a lo que propone el adversario. Un cambio importante respecto a una etapa en la que muchas veces el equipo había tenido que refugiarse en el esfuerzo defensivo y esperar su oportunidad.

Una promesa futbolística que seguramente gustará a muchos aficionados. El reto será conseguir que esa valentía no termine convirtiéndose en una fuente de errores durante el proceso de adaptación. Por eso el entrenador insiste en que el trabajo debe hacerse de forma progresiva y atendiendo siempre a las necesidades del momento.

El RCDE Stadium debe volver a ser un lugar especial para el equipo y la afición

Sarabia también ha hablado del ambiente que quiere recuperar en el estadio. Ha recordado lo complicado que resultaba visitar el RCDE Stadium como entrenador rival y ha expresado su deseo de que los futbolistas vuelvan a sentir esa energía a su favor. El nuevo técnico quiere construir una conexión con el espanyolismo que empiece por el esfuerzo del equipo sobre el terreno de juego.

Ha explicado que no basta con pedir el apoyo de la grada: primero hay que ofrecerle motivos para creer. Si el Espanyol empieza los partidos con intensidad, genera ocasiones y transmite que está preparado para competir, considera que el estadio responderá.

“Queremos generar desde el minuto 1 del sábado una conexión con ellos”, ha explicado al hablar del próximo encuentro ante el Deportivo. Sarabia ha puesto ejemplos muy concretos de cómo un equipo puede conseguir que la afición se implique: generar varios córners, obligar al portero rival a intervenir, estrellar un balón en el poste o simplemente mostrar que está decidido a atacar.

Ha recordado que en el Elche consiguieron construir una relación especial con su estadio y que ahora quiere algo parecido en Cornellà-El Prat. Para Sarabia, esa comunión entre futbolistas y aficionados puede marcar diferencias importantes durante los partidos.

También ha reconocido que durante su anterior etapa como visitante ya había sufrido la presión del público perico. Ahora espera disfrutar de ese ambiente desde el lado contrario. Quiere que el RCDE Stadium vuelva a convertirse en un escenario incómodo para los rivales y en un lugar donde los jugadores del Espanyol se sientan especialmente fuertes.

Sarabia quiere quedarse muchos años en el Espanyol y no pretende imitar a Manolo

La posibilidad de construir una etapa larga también ha aparecido durante la presentación. Sarabia ha reconocido que le gustaría permanecer mucho tiempo en el Espanyol, aunque sabe que en el fútbol las cosas pueden cambiar rápidamente. Ha explicado que intenta llegar a cada club con la mentalidad de construir algo duradero y de implicarse plenamente en el lugar en el que trabaja.

“Ojalá, ojalá, ojalá”, ha respondido cuando se le ha preguntado si se imagina muchos años en el banquillo blanquiazul. Ha reconocido que el proyecto le motiva especialmente y que le gustaría conseguir éxitos junto al club y su afición.

También ha sido claro al hablar de la relación con el espanyolismo y de la comparación con Manolo González. “Porque Manolo es Manolo, yo soy yo y bueno no quiero forzar nada”, ha explicado. No pretende copiar la personalidad de su antecesor ni reproducir artificialmente la conexión que este logró con la grada.

Sarabia quiere ganarse el respeto a su manera, mediante el trabajo, la responsabilidad y los resultados. Ha recordado que en otros clubes consiguió establecer vínculos importantes con los jugadores, la afición y el entorno, y que espera que suceda lo mismo en el Espanyol.

Una postura razonable. La relación que Manolo construyó con buena parte del espanyolismo nació de una historia muy particular, con un ascenso y varias permanencias de por medio. Sarabia tendrá que escribir la suya, y parece consciente de que no puede conseguirlo únicamente con buenas palabras.

Rebeldes d’Arrel: Sarabia quiere futbolistas valientes que vuelvan a disfrutar jugando

El lema de esta temporada, Rebels d’Arrel, ha dado pie a una de las respuestas más personales de la presentación. Sarabia ha explicado que entiende la rebeldía como la capacidad de ir más allá de lo establecido y de ayudar a los jugadores a expresar todo su potencial. No se trata solamente de atacar más o de tener la pelota, sino de conseguir que los futbolistas entren al campo convencidos de que pueden imponer sus decisiones.

“Me gusta ser rebelde, me gusta ser valiente, me gusta ir un poco contra algunas cosas establecidas.” Esa actitud es la que quiere transmitir al vestuario, junto a la recuperación de algo que considera fundamental: la felicidad de jugar al fútbol.

Sarabia ha explicado que quiere futbolistas que salgan al terreno de juego sintiendo que pueden con todo, que tienen herramientas para resolver los problemas que les plantee el rival y que pueden disfrutar compitiendo. La confianza y el estado de ánimo ocupan un lugar muy importante en su manera de entender el rendimiento.

Ha recordado a sus jugadores que son privilegiados por poder dedicarse profesionalmente a este deporte. “Somos unos enormes privilegiados.” Y ha completado esa reflexión con un comentario bastante espontáneo: “Encima nos pagan bien y encima metemos un gol y nos adoran y ganamos un partido y somos los mejores del mundo.”

Detrás de ese tono distendido hay una idea que el entrenador ha repetido durante toda la presentación: quiere que sus futbolistas recuperen las ganas de entrenar, de compartir tiempo con sus compañeros y de competir sin el peso que les ha acompañado durante las últimas semanas. La victoria en Villarreal ha sido un primer paso. Ahora le corresponde a él intentar que esa sensación se mantenga.

El Espanyol – Deportivo será el primer examen: Sarabia no quiere distraerse con nada más

Por mucho que se haya hablado de proyectos a largo plazo, la realidad es que el Espanyol tiene un partido importante este sábado ante el Deportivo. Sarabia ha dejado claro que toda la preparación de estos primeros días está orientada a conseguir la victoria. La situación clasificatoria no permite pensar únicamente en lo que será el equipo dentro de tres meses.

El técnico ha insistido en que lo inteligente es analizar al rival, preparar bien el encuentro y transmitir mensajes sencillos a los futbolistas. No pretende introducir demasiada información de golpe ni exigir movimientos que el equipo todavía no domina. Su prioridad es que los jugadores se sientan seguros, recuperen confianza y sean capaces de competir desde el primer minuto.

El Deportivo llegará después de ganar a Osasuna y con tres puntos más que el Espanyol en la clasificación. Para Sarabia será un primer examen especialmente interesante, aunque todavía no podrá sentarse en el banquillo por la sanción que arrastra de su etapa en el Elche.

El entrenador considera que ganar al conjunto gallego permitiría afrontar el parón internacional en una situación mucho más favorable. La concentración de Olot, las reuniones tácticas y la adaptación al nuevo modelo se desarrollarían con más tranquilidad después de dos victorias consecutivas.

También ha reconocido que todavía necesitará tiempo para conocer mejor a toda la plantilla y determinar qué jugadores pueden rendir mejor en cada posición. La primera alineación y las primeras decisiones del nuevo cuerpo técnico permitirán comprobar hasta qué punto quiere mantener el bloque que ganó en Villarreal.

Una presentación que deja argumentos para creer, aunque ahora Sarabia deberá demostrarlo sobre el césped

La primera comparecencia de Eder Sarabia como entrenador del Espanyol ha sido larga, pero también ha dejado bastante contenido para analizar. El técnico ha respondido a las dudas sobre su pasado, ha pedido disculpas, ha reconocido el trabajo de Manolo González y Sergio García y ha defendido una idea de fútbol menos rígida de lo que muchos imaginaban. También ha explicado que quiere escuchar a los jugadores, recuperar sus mejores virtudes y construir progresivamente un equipo capaz de llevar la iniciativa.

Seguramente no todos los aficionados habrán salido convencidos. Es normal. Una rueda de prensa no puede borrar las polémicas anteriores ni garantizar que un cambio de modelo vaya a funcionar. Pero sí permite conocer mejor a quien acaba de asumir el banquillo, y Sarabia ha mostrado una mezcla interesante de ambición, autocrítica y sentido práctico.

Ha sido especialmente significativo escuchar cómo ha hablado de Manolo, cómo ha valorado la victoria de Sergio García y cómo ha reconocido que él también debe adaptarse a los jugadores que tiene. Quienes esperaban encontrarse a un entrenador dispuesto a imponer su libreto sin aceptar matices probablemente habrán descubierto una versión bastante más flexible. Otra cuestión será comprobar si mantiene esa capacidad de adaptación cuando lleguen los malos resultados.

Hay una diferencia importante entre prometer que el Espanyol jugará de maravilla desde el primer día y explicar cómo se pretende llegar hasta ahí. Sarabia ha optado por lo segundo, admitiendo que habrá dificultades y que necesitará tiempo. Monchi ha puesto sobre la mesa un proyecto que quiere ir más allá de la permanencia, mientras el entrenador ha asumido el reto de construir un equipo valiente, competitivo y conectado con su afición.

El espanyolismo tiene motivos para seguir siendo exigente, porque las palabras deberán convertirse en hechos. Pero después de esta presentación, probablemente algunos de los escépticos tendrán más razones para darle una oportunidad a Eder Sarabia. Ha explicado qué quiere, ha reconocido de dónde viene y ha mostrado que no pretende despreciar lo que hicieron sus antecesores.

Ahora empieza lo verdaderamente importante: ganar partidos, recuperar la confianza y demostrar que ese Espanyol que imagina puede existir también sobre el césped. La primera impresión ha sido positiva. El sábado, ante el Deportivo, llegará la primera oportunidad de empezar a comprobarlo.