El Espanyol está justo en ese punto raro del verano en el que parece que no pasa nada, pero en realidad pasa de todo. Ha pasado poco más de un mes desde que acabó LaLiga 25-26 y el equipo de Manolo González está a menos de dos semanas de volver al trabajo. El 7 de julio los jugadores están citados en la Ciutat Esportiva Dani Jarque para arrancar la pretemporada 2026-27, primero con las pruebas médicas y luego ya con los primeros entrenamientos. Y ahí empieza la verdad de este nuevo Espanyol, porque una cosa es hablar de planificación y otra muy distinta es ver con qué piezas empieza Manolo a montar el puzzle.
El 7 de julio ya asoma y Monchi tiene mucha faena por delante
La sensación es clara: el Espanyol llega a estos quince días con muchas carpetas abiertas encima de la mesa. Hay fichajes por cerrar, salidas por acelerar, jugadores cedidos que vuelven, otros que no cuentan demasiado y algún caso que ha cambiado de color en cuestión de semanas. Todo esto, claro, con el límite salarial apretando como siempre. Aquí no hay barra libre ni fichajes de videojuego. Hay que medir cada euro, cada cesión, cada salario y cada movimiento. Con otro director deportivo quizá habría más nervios, pero el nombre de Monchi da un punto de calma. No lo soluciona todo, pero ayuda a creer que el plan tiene cabeza.
Álex Calatrava, el primer nombre que apunta a caer
Uno de los movimientos que está más encarrilado es el de Álex Calatrava. El mediapunta del Castellón, de 26 años, debe convertirse en jugador del Espanyol a partir del 1 de julio si todo va por el camino previsto. El acuerdo con el futbolista hace días que está trabajado y el club perico pagará los cinco millones que pasa a valer desde esa fecha, con una fórmula a plazos. No es un fichaje menor. Calatrava llega para dar talento entre líneas, para romper un poco ese Espanyol que muchas veces ha vivido demasiado de la pelea, del centro lateral y del corazón. Hace falta fútbol, hace falta imaginación y hace falta alguien que se atreva a recibir donde queman los balones.
Hartman, una operación que puede cubrir un agujero enorme
El otro nombre que está muy caliente si hacemos caso a lo que aseguran desde Holanda es Quilindschy Hartman. El lateral zurdo neerlandés del Burnley aparece como uno de los candidatos más firmes para ocupar una vacante delicada: la que deja Carlos Romero. Y eso no es cualquier cosa, porque Romero ha sido de esos jugadores que la gente nota cuando ya no están. Según el portal holandés ‘VoetbalPrimeur’, la cesión de Hartman al Espanyol estaría muy avanzada y en la fase final. Apuntalar el lateral izquierdo es una prioridad real, no un capricho de mercado.
El vínculo con Burnley puede ayudar, pero el límite salarial manda
El caso Hartman tiene una parte curiosa, porque Espanyol y Burnley comparten propietario y presidente, Alan Pace. Eso puede hacer más sencillo el contacto entre clubes, sí, pero tampoco convierte la operación en un paseo. Hay que convencer al jugador, encajar la fórmula y, sobre todo, hacer que los números entren en el límite salarial perico. Hartman llegó al Burnley desde el Feyenoord por una cifra importante y viene de jugar 21 partidos en la Premier League antes del descenso a la Championship. Si acaba aterrizando en Cornellà, sería una apuesta de nivel para una posición donde Monchi sabe que no puede fallar demasiado.
La operación salida empieza a ser igual de urgente que los fichajes
Aquí está la parte menos vistosa, pero seguramente la más importante: para fichar también hay que sacar. Y el Espanyol tiene bastantes deberes en ese sentido. Hay jugadores en la plantilla que pueden generar dudas y otros que han estado cedidos y que, de entrada, no entran demasiado en los planes de Manolo González. Sus salidas deben liberar espacio, masa salarial y sitio en una plantilla que necesita cambiar bastante sin romperse entera. El mercado se mira mucho por los nombres que llegan, pero este verano en el Espanyol se va a jugar también en los nombres que salen. Y ahí Monchi tiene que hacer casi de cirujano: cortar donde toque, salvar lo que pueda servir y no regalar patrimonio si no hace falta.
Marcos Fernández ya no es solo una moneda de cambio
Uno de los casos más interesantes es el de Marcos Fernández. Hace unas semanas podía parecer un jugador de vuelta de cesión que serviría para abaratar alguna operación o buscar una salida rápida. Ahora ya no está tan claro. Su temporada en el Ceuta ha cambiado bastante el panorama: 14 goles y dos asistencias en Segunda, metiéndose entre los diez máximos goleadores del campeonato. Llegó libre desde el Betis hace un año, se ha revalorizado y ahora el Espanyol tiene una pieza que puede vender, probar o proteger.
Manolo le dará pretemporada antes de decidir del todo
Salvo giro en estas dos semanas, Marcos Fernández estará el 7 de julio a las órdenes de Manolo González. Y eso ya es noticia, porque no todos los cedidos tendrán esa puerta abierta. El delantero de Cambrils, con 23 años recién cumplidos, tendrá una oportunidad para demostrar si puede tener sitio en Primera al lado de Roberto Fernández, Kike García y, cuando se recupere, Javi Puado. Su cláusula actual es de dos millones, pero el Espanyol tiene una carta interesante: si llega una oferta por esa cantidad, puede rechazarla doblándole el salario y elevando la cláusula hasta los ocho millones.
Roger Hinojo, Javi Hernández y el cambio de planes con Marcos
En esa lista de futbolistas que vuelven y que tendrán que ganarse un hueco aparecen también Roger Hinojo y Javi Hernández. Son perfiles que pueden empezar la pretemporada con la idea de convencer al cuerpo técnico y aprovechar que el verano siempre abre ventanas inesperadas.
Pero el caso de Marcos Fernández es el que más ha cambiado. En La Grada ya se viene explicando que al principio Manolo no contaba demasiado con él, pero ahora se le va a dejar demostrar. Y eso, para un futbolista que llega con goles recientes, es mucho. La pretemporada no regala nada, pero sí pone a todos delante del entrenador sin excusas.
Calma fuera, movimiento dentro: el mercado va a fuego lento
Desde fuera puede parecer que el Espanyol va despacio. Y puede que sea verdad. Pero también es cierto que este tipo de mercado, con poco margen económico y muchas necesidades, no se puede hacer a golpes de ansiedad. Hay que elegir bien. Calatrava apunta a reforzar la zona creativa, Hartman puede tapar un agujero muy serio en el lateral izquierdo y la operación salida debe marcar hasta dónde puede llegar el club en otras posiciones. Queda mucho mercado y mucha tela por cortar, pero estos quince días pueden marcar el tono de todo el verano.
El nuevo Espanyol empieza antes del primer amistoso
La pretemporada del Espanyol no empieza solo cuando el balón ruede en Sant Adrià. Empieza ahora, en estos días de llamadas, propuestas, reuniones y decisiones incómodas. Manolo necesita una plantilla que llegue lo más armada posible al trabajo, aunque todos sabemos cómo va esto: siempre faltará alguien, siempre habrá una salida pendiente y siempre aparecerá un nombre nuevo cuando nadie lo esperaba. Así es el mercado. Pero el 7 de julio ya está ahí. Y el Espanyol, guste más o menos, entra en dos semanas clave para empezar a parecerse al equipo que quiere construir Monchi.












