Oficial: Vanja Drkušić, quinto fichaje del Espanyol; «Soy un defensa agresivo», se presenta

14 de agosto de 2026

lagrada fuente google 1Ya es oficial. Vanja Drkušić se convierte en el quinto refuerzo del Espanyol para la temporada 2026-27 después del acuerdo alcanzado con el Zenit de San Petersburgo. El central esloveno llega cedido hasta el 30 de junio de 2027 y la operación incluye una opción de compra, una fórmula que permite al club perico incorporar ahora una pieza que llevaba días buscando para el eje de la defensa y decidir más adelante si apuesta por quedárselo en propiedad.

El central era una de las prioridades de Monchi

La llegada de Drkušić responde a una necesidad muy clara dentro de la planificación. El Espanyol quería otro central y había decidido concentrar buena parte de sus recursos en esa posición y en la del extremo. Después de varios nombres que han ido apareciendo durante el verano, el elegido acaba siendo un jugador que apenas había trascendido hasta las últimas horas y cuya operación ha ido a una velocidad tremenda.

Un fichaje que cambió de rumbo en cuestión de horas

La historia de Drkušić antes de convertirse en perico ha tenido bastante movimiento. El PAOK tenía muy avanzada su incorporación desde el Zenit y desde Grecia llegaron a explicar que el futbolista debía viajar a Salónica para pasar reconocimiento médico. La aparición del Espanyol cambió el escenario y la voluntad del propio jugador de probar suerte en LaLiga terminó inclinando la balanza hacia Cornellà. Ahora ya no hay especulaciones: el club ha confirmado su fichaje.

Drkušić se presenta: agresividad, balón y muchas ganas de conocer al RCDE Stadium

Drkušić también ha dejado sus primeras palabras como jugador del Espanyol, empezando incluso por resolver una duda que seguramente acompañará sus primeros días como perico: “Mi nombre se pronuncia ‘Vánia Dérkusich’ pero para ser sinceros, hasta en Eslovenia la gente tiene problemas para pronunciar mi nombre, entenderé que se equivoquen pero intentaré darlo todo en el campo para que puedan recordar cómo se pronuncia”. El esloveno llega cansado después de viajar durante toda la noche desde Rusia con su familia, pero con muchísimas ganas de empezar: “Muy bien, muy bien, un poco cansado, no he dormido en toda la noche, mi familia y yo estábamos viajando desde Rusia hasta Barcelona. He hecho la revisión médica, estoy muy feliz, muy orgullosos de poder jugar en este club tan bonito con tanta tradición, y sí, no puedo esperar para conocer a todos los compañeros, comenzar a entrenar, y sí, domingo tenemos el primer partido”.

Sobre lo que puede aportar, se define bastante claramente: “Soy defensa central, pero puedo jugar también en otras posiciones, pero mi principal posición es esa, defensa central, soy un defensa digamos agresivo, me gusta ir a los duelos, entrar al corte y hacer cosas de este tipo, pero por otro lado también me gusta jugar con la pelota, hacer buenos pases, pero al final lo único que importa es que el equipo gane”. También ha tenido palabras para la grada, a la que ya coloca como factor importante del curso: “Veo que el equipo tiene muy buen nivel, con mucha calidad, todos sabemos que el Espanyol tiene una de las mejores aficiones y creo que esta temporada será nuestro jugador número 12, así que nuestro trabajo es dar el máximo en cada entreno y partido, intentar conseguir los mejores resultados y después ya veremos dónde estaremos a final de temporada”. Y ha cerrado dirigiéndose directamente al espanyolismo: “Pericos, ya estoy aquí, estoy muy feliz de formar parte de vuestro club, tengo muchas ganas de veros a todos en el estadio, sé que nos daréis todo el apoyo que necesitamos para ganar partidos”.

Drkušić, un central hecho para defender

Vanja Drkušić no es ese tipo de central que llama la atención por conducir veinte metros o romper líneas con pases imposibles. Su carta de presentación está bastante más cerca de la vieja escuela: defender el área, ganar duelos, imponerse físicamente y convertir cada balón dividido en una pelea incómoda para el delantero. Nació en Novo Mesto el 30 de octubre de 1999, mide alrededor de 1,88 metros y llega con 26 años, una edad muy buena para un defensa que ya tiene bastante fútbol encima.

Una carrera que le ha llevado por varios países

Su trayectoria tampoco ha sido precisamente lineal. Se formó en el NK Krško y pasó después por las categorías inferiores del Heerenveen neerlandés. Más tarde jugó en el Rende italiano, el NK Bravo, el Sochi, el Zenit y el Estrella Roja. Ha ido creciendo lejos de los grandes focos hasta terminar convirtiéndose en internacional absoluto con Eslovenia, además de acumular títulos en Rusia y Serbia.

El Zenit apostó fuerte por él

Su etapa en el Sochi fue la que terminó llamando la atención del Zenit. El conjunto de San Petersburgo lo incorporó en 2024 después de su crecimiento en el fútbol ruso y posteriormente lo cedió al Estrella Roja. En su palmarés figuran una Liga y una Supercopa rusas, además de una Liga y una Copa serbias, una experiencia competitiva que el Espanyol incorpora ahora a una defensa que ya cuenta con Cabrera, Unai Núñez o Riedel.

La Eurocopa de 2024 fue su gran escaparate

Si existe un torneo que explica por qué el nombre de Drkušić empezó a llamar la atención fuera del fútbol ruso, es la Eurocopa de Alemania. Fue uno de los centrales importantes de una Eslovenia que compitió de tú a tú con selecciones de muchísimo nivel y que consiguió alcanzar los octavos de final. Allí tuvo que enfrentarse a delanteros como Harry Kane o Cristiano Ronaldo y dejó algunas de sus mejores actuaciones internacionales.

Contundencia y presencia dentro del área

Su principal virtud está bastante clara. Drkušić es un central fuerte, agresivo en el buen sentido y con mucha presencia física. Ataca bien el duelo, protege su área y no suele conceder demasiadas facilidades cuando el partido se convierte en una sucesión de centros, choques o segundas jugadas. Ese perfil encaja bastante con la idea de Manolo González de construir un equipo que compita fuerte y que sea difícil de superar.

No es un central lento

Su físico podría hacer pensar en un defensor pesado, pero ahí hay una sorpresa. Drkušić tiene una velocidad bastante buena para su tamaño y eso le permite corregir hacia atrás cuando el equipo juega unos metros más arriba. No es simplemente un central pensado para vivir metido dentro de su área; también ha demostrado con Eslovenia que puede defender espacios y perseguir atacantes rápidos.

La parte técnica es donde todavía puede crecer

El apartado donde tiene más recorrido es con pelota. No llega para convertirse en el gran organizador de la salida desde atrás, sino para ofrecer seguridad antes que riesgo. Su juego con balón es correcto, pero no es la característica por la que se ha hecho un nombre. Ahí tendrá un reto importante en LaLiga, una competición que exige a los centrales decidir rápido y participar bastante en la construcción.

Diestro, aunque también puede actuar por la izquierda

Hay otro detalle interesante. Drkušić es central diestro, pese a que durante buena parte del mercado se había hablado de la búsqueda de un perfil zurdo. A lo largo de su carrera ha jugado también en el lado izquierdo de la pareja de centrales, así que no le resulta extraño ocupar esa zona. Será Manolo quien decida dónde encaja mejor dentro de una defensa que gana ahora otra alternativa.

Un fichaje con margen para crecer

La cesión con opción de compra tiene bastante sentido en este contexto. El Espanyol puede comprobar durante toda una temporada cómo se adapta Drkušić al nivel de LaLiga antes de decidir si da el paso de incorporarlo definitivamente. Tiene 26 años, experiencia internacional y todavía margen para mejorar, especialmente en todo lo relacionado con su juego técnico.

El quinto fichaje ya está aquí

Con Drkušić, Monchi suma su quinta incorporación del verano y completa una de las posiciones que estaban marcadas en rojo. El Espanyol gana contundencia y físico para la defensa, mientras el mercado sigue pendiente ahora de la otra gran prioridad: el extremo. El central esloveno ya es perico. Ahora toca ver cómo responde cuando llegue lo que realmente importa: el césped.