Desde que llegó al Espanyol, Monchi está siendo bastante generoso con los medios. Ha hablado mucho, ha explicado bastante y, sobre todo, ha dejado una sensación clara: no quiere esconderse. Esta vez ha pasado por Esports COPE, en una entrevista realizada en la sala de prensa de la Ciutat Esportiva Dani Jarque con Quique Iglesias, y otra vez ha servido para ir rascando datos del proyecto que empieza a levantarse bajo sus órdenes. No hay grandes titulares de fichajes cerrados, pero sí muchas señales de cómo quiere trabajar el nuevo director general deportivo blanquiazul.
Una planificación en plena vorágine
El verano acaba de empezar, pero en los despachos de la Dani Jarque ya no hay calma. Monchi reconoce que el Espanyol está metido de lleno en la planificación, con decisiones sobre la mesa y otras en camino. Lo explicó así en Esports COPE: “Sí, estamos en plena vorágine de trabajo, intentando ir consolidando decisiones que ya están más o menos tomadas y ejecutando un plan que tiene un objetivo fundamental, que es conformar la mejor plantilla posible de cara a la temporada que viene.” La frase no tiene fuegos artificiales, pero marca la base: el club está trabajando en varias carpetas a la vez. Y el objetivo, por encima del ruido, es construir una plantilla mejor.
Sin una gran venta inmediata, toca manejar los tiempos
La temporada pasada el Espanyol pudo acelerar parte del mercado gracias al ingreso importante por la venta de Joan García al Barça. Este año no parece que vaya a existir una operación de ese tamaño tan pronto, y eso cambia el escenario. Monchi, aun así, no quiere que el reloj mande por encima del criterio. Su respuesta fue clara: “Bueno, a ver, más que me preocupe el tiempo, me preocupa que sea la plantilla que queremos. Yo lo que no quiero, y lo he comentado alguna vez ya, es que el tiempo sea un juez que nos lleve a tomar decisiones contrarias a las que tenemos en mente. Creo que es mejor que un jugador tarde una semana o diez días en llegar, pero que sea el jugador que queremos. Y esa es una de las conclusiones que hemos sacado con el míster, de que el míster está de acuerdo, que prefiere esperar un poco antes de que tomemos decisiones fruto de la necesidad o de la urgencia.” Es decir: mejor tarde y bien que rápido y mal. El perico quiere caras nuevas, claro. Pero Monchi no quiere fichar por nervios.
Entradas y salidas, dos caminos a la vez
Una de las grandes claves del verano será liberar espacio. El Espanyol tiene demasiados jugadores con contrato en vigor y necesita mover piezas antes de poder cerrar otras. Preguntado por si en junio habrá más salidas que llegadas, Monchi no quiso poner porcentajes, pero sí reconoció que el trabajo va en paralelo: “No, bueno, habrá lo que se vaya produciendo. Estamos trabajando en ambos frentes, porque evidentemente son 27 jugadores en vigor, con lo cual tiene que haber salidas para que haya espacio para entrar. Pero vamos trabajando de manera paralela, no estamos enfocados solo en la salida o solo en la entrada. Vamos avanzando en ambos campos.” Aquí está uno de los nudos del mercado: el Espanyol no puede comprar muebles nuevos sin vaciar antes algunas habitaciones.
El límite de cesiones obliga a pensar diferente
El Espanyol ha vivido en los últimos años muy pendiente del mercado de cedidos. Era casi una necesidad por el contexto económico. Pero ahora la normativa limita mucho más este recurso, tanto para recibir como para prestar jugadores. Monchi no descarta esa vía, pero avisa de que habrá que darle una vuelta al plan: “Yo no cerraría la puerta al tema de las cesiones, pero evidentemente con las limitaciones que hay tanto a la hora de tu ceder jugadores como a la hora de recibir, pues tenemos que ser originales. Pero creo que hay argumentos, ¿no? Hay argumentos suficientes como para buscar en el mercado oportunidades que puedan elevar el nivel de la plantilla. ¿Se puede pagar traspaso? A ver, nosotros trabajamos con costes de jugadores más que con precios de traspaso. Un jugador que tenga un traspaso no excesivo y un salario normal puede ser un jugador que pueda venir al Espanyol sin ningún problema.” Es una respuesta muy de director deportivo: no mirar solo el precio del traspaso, sino el coste global. Ficha, salario, encaje y margen.
¿Habrá bajas dolorosas?
Todo verano de reconstrucción trae una pregunta incómoda: ¿se irá alguien que la gente no espera? Monchi no quiso dramatizar, aunque dejó abierta la posibilidad de que alguna salida pueda doler más que otra. Su respuesta fue: “Bueno, no sé. No tengo el catálogo de jugadores a los que duela verse marchar. No, pero a priori no creo que haya muchas salidas que sean consideradas con ese adjetivo, pero evidentemente cuando tiene que haber salida, pues alguna, imagino que la gente valorará como más traumática que otras.” Dicho de otra manera: no parece que venga una sangría emocional, pero alguna carpeta puede tocar fibra. En un mercado con 27 jugadores en vigor, alguna decisión incómoda va a caer.
Las renovaciones de 2027, con calma y límite salarial
Hay varios futbolistas importantes que acaban contrato en 2027, entre ellos nombres con peso en el vestuario y en el campo. Monchi admite que es una tarea que tiene encima de la mesa, pero no quiere precipitar movimientos que puedan afectar al límite salarial. Lo explicó así: “Evidentemente me ocupa porque es una de las tareas que tenemos que ir enfocando. Lo que pasa es que también tenemos que jugar un poco con el tema de los límites salariales, tenemos que jugar un poco con los momentos. Yo creo que hay tiempo para todo y aquellos jugadores que creamos que tienen que tener continuidad en el club, pues nos sentaremos con ellos en su momento.” Y cuando le preguntan si ya se ha sentado con alguno, responde: “No, todavía no lo hemos hecho. Ahora mismo ellos están de vacaciones. Estamos todavía dibujando el escenario global y a partir de ahí empezaremos a tomar decisiones.” El mensaje es claro: primero mapa general, luego renovaciones.
Marcos Fernández está citado para el 7 de julio
Uno de los nombres que más curiosidad genera es Marcos Fernández, después de una muy buena temporada cedido. Monchi confirma que el delantero pertenece al Espanyol, está citado para empezar la pretemporada y, hoy por hoy, cuenta para el club; así prefuntado por si hay alguna novedad al recpecto, ha dicho: “No, Marcos es un jugador del Espanyol, un jugador que está citado para estar aquí el día 7 y que evidentemente a día de hoy es un jugador que se cuenta con él. No sabemos lo que va a pasar de aquí al 31 de agosto, pero es un jugador que pertenece al Espanyol, que ha hecho un magnífico año y que eso lo que nos tiene que servir es para estar felices y contentos.” Hay prudencia, como siempre en mercado, pero también reconocimiento. Marcos se ha ganado, como mínimo, el derecho a que el club lo mire de cerca.
Los cedidos han crecido y eso es una buena noticia
Monchi también habló del grupo de jugadores que ha salido cedido y que ahora vuelve al Espanyol. No lo vende como un pleno perfecto, pero sí como un proceso positivo en general. Lo resumió así: “Yo creo que en general, no digo el 100%, pero el proceso de crecimiento de los jugadores cedidos ha sido positivo. Javi, Bauza, Marcos, Hinojo, Justin, Omar, Hugo… Yo creo que todos han ido creciendo y eso creo que es positivo.” Esto conecta con una idea importante: no todos se quedarán, pero si han crecido, el club tiene más opciones. Pueden servir para el primer equipo, para una venta, para otra cesión o para generar valor. Eso también es patrimonio.
Alan Pace está encima, pero deja trabajar
Otra carpeta importante es la relación con Alan Pace. Monchi deja claro que el presidente está al tanto del día a día porque hablan a diario, pero también que le ha dado confianza para liderar la parcela deportiva. Lo explicó así: “A día de hoy sabe el día a día porque hablo con él todos los días y le pongo al día, pero a día de hoy él ha confiado en mí como responsable de la parcela deportiva y yo lo que hago es informarle de lo que voy haciendo. Evidentemente es el presidente y él tiene que estar al tanto de todo, pero creo que esto no es de yo tengo que hacerlo solo, esto es de poner las cosas encima de la mesa y seguro que su opinión me hace a mí también crecer como profesional y a la hora de tomar decisiones.” La idea es interesante: no es un Monchi aislado ni un propietario metiéndose en cada pase. Al menos, esa es la foto que él dibuja ahora.
Ni equipo de Monchi ni equipo de Manolo: debe ser el Espanyol
También se le preguntó si esta plantilla debe ser el equipo de Monchi o el equipo de Manolo González. Y ahí el andaluz dejó una respuesta que resume bastante bien su idea de trabajo: “Yo creo que tiene que ser el Espanyol y yo creo que tenemos que intentar que la simbiosis cuerpo-técnico-dirección deportiva sea lo más perfecta, lo más pétrea, lo más homogénea posible para entre ambos construir el mejor proyecto posible.” La palabra importante aquí es simbiosis. Que el entrenador pida perfiles, que la dirección deportiva los encuentre y que el club no fiche jugadores que luego no encajan. El Espanyol necesita menos egos y más plan común.
Monchi no se esconderá cuando lleguen los momentos malos
Durante la temporada pasada, Manolo González tuvo que hacer de entrenador, portavoz y casi escudo humano del club muchas veces. Monchi sabe que ahora también le tocará estar en la foto. No lo esquiva. Su respuesta fue bastante directa: “Bueno, alguna entrevista he hecho desde que he llegado, con lo cual me va a servir de…”. Cuando le matizan que será cuando empiecen los partidos, añade: “Sí, no tengo miedo. A ver, no me preocupa. Evidentemente, cuando uno asume un rol importante dentro de una entidad tan importante como es el Real Club Deportivo Espanyol, tiene que asumir que tiene que estar en la foto de los momentos buenos y también en la foto de los momentos malos. Nunca me he escondido en estos veintitantos años. Evidentemente, ahora que soy más maduro, que tengo la espalda más ancha, no me voy a esconder. Todo lo contrario, me ofreceré siempre para salir en aquellos momentos en los que el club necesite, y lo que era conveniente de la propiedad, necesite algún mensaje que transmitir.” Esto, para el entorno perico, no es menor. El Espanyol necesitaba más voces institucionales y deportivas dando la cara.
Referentes pericos en la formación, pero con validez profesional
La posible vuelta de nombres como Víctor Sánchez o Sergio García al club también salió en la charla. Monchi defendió la importancia de recuperar referencias -algo que tiene como prioridad el responsable de la Base, Marco Otero-, pero sin caer en fichar solo por sentimiento. Lo dijo así: “A ver, yo siempre digo que cuando un club como el Espanyol tiene la posibilidad de tener empleados válidos, capaces, que además tengan el ADN del club, perfecto, es la ecuación perfecta. Entonces, bueno, tú has dicho nombres importantes. Hay otros nombres que también tenemos en la cabeza para poder incorporarse al club, pero no porque sean espanyolistas o no porque sean pericos, sino porque son gente válida, que además son pericos.” La frase es bastante redonda: pericos, sí, pero buenos profesionales. El escudo ayuda, pero no puede ser el único currículum.
La relación con el Barça en cantera: menos quejarse y más crear entorno
La última parte tocó un tema sensible: la relación con el Barça en el fútbol base, ese tira y afloja constante por jugadores jóvenes. Monchi no quiso caer en el discurso fácil de “nos quitan jugadores”, porque sabe que el mercado de cantera funciona en todas direcciones. Su respuesta fue: “Es que eso es un tema complicado, porque es muy sujeto, muy fácil para utilizar la demagogia. Es que me han quitado un jugador y tú también quitas jugadores. Entonces, lo que tenemos es que intentar generar el ámbito de trabajo, el entorno apropiado para que nuestros jugadores, los que vienen, quieran venir y los que están se quieran quedar.” Ahí hay una línea de trabajo muy clara. La mejor defensa ante los clubes que vienen a pescar es construir un sitio donde el jugador no quiera irse.
Una entrevista más para entender el método Monchi
La entrevista en Esports COPE deja otra pieza del puzzle. Monchi no revela nombres, no se mete en charcos gratuitos y no vende fichajes para contentar al personal. Pero sí va enseñando el método: paciencia, espacio salarial, salidas, coste global del jugador, cedidos que vuelven, cantera con referentes, confianza diaria con Alan Pace y conexión directa con Manolo González. El proyecto todavía está en lápiz, no en tinta, pero cada intervención permite ver un poco mejor el dibujo.
El Espanyol empieza por ordenar antes de ilusionar
Al perico le gustaría ver ya dos o tres fichajes en la web del club. Normal. Venimos de años donde cada verano parece un examen de supervivencia. Pero Monchi insiste en que el plan no puede depender de la urgencia. Hay 27 jugadores con contrato, hay cedidos que vuelven, hay renovaciones que se deben medir con el límite salarial y hay una plantilla que debe construirse junto al entrenador. La ilusión llegará con nombres, sí, pero antes toca una parte menos bonita: ordenar, liberar espacio y no equivocarse por correr.
Monchi asume el foco del nuevo Espanyol
Lo más importante quizá no sea una frase concreta, sino la actitud. Monchi está hablando, se está exponiendo y está dando contexto. No es poco. El Espanyol llevaba tiempo necesitando que alguien explicara hacia dónde va el área deportiva sin dejarlo todo en manos del entrenador. Ahora falta lo más difícil: que las palabras se conviertan en plantilla, puntos y crecimiento real. Pero al menos el relato empieza a tener dueño, y ese dueño no parece tener miedo a ponerse delante cuando toque.







