La campaña de abonos 2026-27 del Espanyol ya está en marcha y, de entrada, el mensaje general que se trasladó fue bastante claro: una subida moderada, ligada al IPC y al aumento del coste de la vida. Francesc Via explicó en La Grada Ràdio que la pasada semana hubo una reunión del club con los medios en la que se expusieron las líneas maestras de la campaña, con esa idea de fondo: el incremento de precios sería contenido y se limitaría, en términos generales, al entorno del 2,9%. Hasta aquí, todo bastante entendible. El problema llega cuando se miran con calma las tablas oficiales de la pasada temporada y de la actual. Porque sí, en buena parte del estadio la subida ronda ese 3%, pero hay tres puntos que se escapan claramente de ese relato: el carnet de socio adulto, la Grada de Animación y la Grada Familiar.
El carnet de socio adulto pasa de 60 a 75 euros
El primer dato que salta a la vista no está en el asiento, sino en la condición de socio. En la campaña 2025-26, el carnet de socio adulto costaba 60 euros. En la 2026-27 pasa a 75 euros. Son 15 euros más. Y eso, llevado a porcentaje, supone una subida del 25%. No es un ajuste pequeño ni una simple adaptación al IPC. Es una subida notable en un carnet que sirve para mantener antigüedad, derechos y vínculo con el club incluso sin tener localidad en el RCDE Stadium. Para muchos pericos que no pueden abonarse, que viven lejos o que simplemente quieren conservar su relación con la entidad, este aumento también cuenta. Y bastante.
El discurso del 2,9% no explica todos los casos
En la mayoría de sectores del RCDE Stadium, la subida sí se mueve en una línea bastante homogénea. Por ejemplo, un adulto en Corner Superior pasa de 300 a 309 euros; en Gol Inferior, de 380 a 391; en Tribuna Superior 223, de 600 a 617; y en Tribuna Inferior P200, de 1.300 a 1.338. Son incrementos que, según la zona, se traducen en 9, 11, 17 o 38 euros más, pero que porcentualmente rondan ese 3%. Ahí el club puede defender que el ajuste está vinculado al coste de la vida. La cosa cambia cuando se entra en las zonas especiales. Y ahí es donde la explicación se queda corta si no se matiza.
La Grada de Animación, de 250 a 324 euros en adulto
El caso más llamativo es el de la Grada de Animación. En la temporada 2025-26, el adulto pagaba 250 euros. En la nueva campaña, el precio pasa a 324 euros. Son 74 euros más, una subida aproximada del 29,6%. La diferencia es enorme si se compara con el resto del estadio. También suben con fuerza otras categorías: Junior +16 pasa de 136 a 182 euros; Junior +21, de 148 a 203; Preadulto +28, de 204 a 297; y Pensionista, de 200 a 270. Aquí ya no hablamos de un ajuste del IPC. Hablamos de una remodelación económica de una zona concreta.
La reorganización de la Grada de Animación, el otro frente abierto en la campaña de abonos del Espanyol
La reorganización de la Grada de Animación es uno de los puntos que más debate puede generar dentro de la nueva campaña de abonos 2026-27 del Espanyol. El club plantea compactar la Grada Canito, pasando de cuatro a tres pastillas, y liberar el sector 112 para otros abonados, con la idea supuestamente de reducir huecos, mejorar la imagen del fondo y ganar impacto visual en el RCDE Stadium. El planteamiento puede tener cierta lógica desde una mirada de despacho, porque una grada más concentrada puede parecer más llena y sonar más fuerte, pero el malestar aparece en el modelo elegido: desde el entorno de la animación se considera que el problema no está tanto en el tamaño de la zona como en las condiciones que la rodean, con un fondo cerrado con metacrilato, un sistema de cesión del carnet poco ágil y una falta de flexibilidad que no ayuda ni al crecimiento de la grada ni a que los asientos se ocupen cuando alguien no puede ir. El debate, por tanto, no va solo de pasar de cuatro a tres sectores, sino de qué tipo de grada de animación quiere construir el Espanyol: una más pequeña para que se vean menos huecos o una con mejores condiciones para crecer, llenarse y empujar de verdad al equipo.

El sector 112 cambia de función
Otro punto importante es el sector 112, que queda liberado para otros abonados y pasa a tener un papel distinto dentro del mapa del estadio. Es un cambio logístico, sí, pero también simbólico. La Grada de Animación pierde superficie y se compacta, mientras el club busca recolocar ese espacio dentro de una nueva distribución. El problema no está solo en mover una línea en el plano. Está en cómo se explica, cómo se pacta y qué sensación genera entre quienes llevan años ocupando esa zona. Una grada de animación no se ordena igual que una grada normal, porque vive de dinámicas colectivas, de presencia, de cánticos y de pertenencia.

La Grada Familiar también se aleja del IPC
La otra gran excepción es la Grada Familiar. En la campaña 2025-26, el precio era de 190 euros para menores de 15 años y de 290 euros para mayores de 16. En la 2026-27, pasa a 230 euros para Infantil y 350 euros para el resto de categorías. Traducido: 40 euros más para los menores y 60 euros más para los mayores. En porcentaje, el aumento ronda el 21%. Otra vez, bastante lejos del 2,9% que se ha utilizado como idea general de la campaña.
Cuando sube la Grada Familiar, la factura se multiplica
El caso de la Grada Familiar tiene una lectura muy concreta: no afecta normalmente a una sola persona. Afecta a familias. Y eso cambia el impacto real. Una subida de 60 euros en un carnet puede ser asumible para algunos, pero si una familia renueva tres, cuatro o cinco abonos, la diferencia final ya no parece tan pequeña. El club siempre ha insistido en cuidar la transmisión del sentimiento perico entre generaciones, y precisamente por eso la Grada Familiar es una zona especialmente sensible. Allí no solo se venden asientos; se construyen futuros pericos.
El cambio de edades también altera la comparativa
Hay otro detalle que puede pasar desapercibido y que conviene explicar bien: la estructura de edades cambia. En la temporada 2025-26 había categoría Alevín, de 0 a 5 años, e Infantil, de 6 a 15. En la 2026-27, los menores de 0 a 15 años quedan integrados en la modalidad Infantil. Si se compara la nueva tarifa Infantil con la Infantil anterior, en muchas zonas el aumento se parece más al resto del estadio. Pero si se compara con el antiguo Alevín, el salto es mucho más grande porque esos niños partían de precios mucho más bajos. No es un simple detalle técnico: afecta a cómo muchas familias interpretan la subida.
En la reunión con medios no se detallaron estos saltos
La cuestión de fondo no es solo que haya subidas distintas. Es cómo se han comunicado. Según explicó Francesc Via, en la reunión del club con los medios se trasladó la idea de una campaña con aumento moderado y vinculado al IPC, pero no se detallaron en ese momento estos incrementos concretos en el carnet de socio, la Grada de Animación y la Grada Familiar. Y claro, cuando luego aparecen las tablas completas, el contraste es evidente. La campaña podía presentarse como contenida en términos generales, pero faltaba explicar que había excepciones bastante potentes.
No todo es precio, pero el precio también habla
El Espanyol está en una nueva etapa. Alan Pace acaba de aterrizar como máximo responsable, Monchi ya trabaja en el área deportiva y el club intenta reforzar su identidad con el lema Rebels d’arrel. Todo eso puede generar ilusión. Pero la masa social también mira cosas muy concretas: cuánto paga, qué recibe, qué proyecto deportivo se le pone delante y si siente que el club le habla claro. El socio puede entender esfuerzos si ve ambición y transparencia. Lo que cuesta más es aceptar un relato demasiado redondo cuando la tabla tiene bastantes asteriscos.
La subida general es moderada; las excepciones, no
La foto final es bastante sencilla. En buena parte del estadio, el Espanyol aplica una subida cercana al 3%. Eso es cierto. Pero también es cierto que el carnet de socio adulto sube un 25%, que la Grada de Animación se dispara casi un 30% en adulto y que la Grada Familiar aumenta alrededor de un 21%. Las dos cosas pueden convivir en la misma campaña: subida moderada en la mayoría de zonas y subidas fuertes en puntos muy concretos. Contarlo sin una de las dos partes deja la información coja.
El primer examen social de Pace empieza con números
La campaña de abonos siempre es algo más que una hoja de precios. Mide confianza, ilusión, bolsillo y paciencia. Y este año, más todavía, porque es la primera gran campaña social de la nueva etapa. El Espanyol viene de un curso con cifras muy fuertes de socios y abonados, y precisamente por eso cada movimiento se mira con lupa. La afición ha respondido. Ahora espera que el club también lo haga, con explicaciones claras y un proyecto que acompañe. Porque renovar no es solo pagar un carnet. Es comprar confianza para otro año. Y esa confianza, ahora mismo, necesita números claros y un plan que convenza.
Álex Calatrava, un perfil que gusta, y el papel de los cedidos como posible moneda de cambio
Al repasar la carpeta de cedidos, Francesc Via también ha puesto sobre la mesa un nombre interesante de mercado del que ya viene hablando hace tiempi: Álex Calatrava, futbolista del Castellón que gusta mucho al cuerpo técnico del Espanyol y que, por posición y físico, tiene ciertos puntos de conexión con Javi Hernández. La situación, eso sí, no es sencilla. Si el Castellón no logra el ascenso, su precio estaría en torno a los 5 millones de euros; si sube, se iría hasta los 10. El Espanyol, siendo realistas, no va a pagar ninguna de esas dos cantidades, pero el escenario sería bastante más manejable si el conjunto orellut no consigue subir.
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— LA GRADA (@lagradaonline) June 1, 2026
Via ha avisado también de que hay otros clubes apretando por el jugador, así que el club perico tendrá que moverse con rapidez si no quiere que ocurra algo parecido a lo de Aleix Febas, que acabó escapándose cuando parecía una opción interesante -hoy mismo se ha oficializado su marcha al Celta-.
Benvingut á casa teva, Aleix 🩵 pic.twitter.com/vhdkJv1xY2
— Celta (@RCCelta) June 1, 2026
En ese contexto, y viendo la gran temporada que han firmado cedidos como Javi Hernández y Marcos Fernández, la reflexión es bastante clara: si el Espanyol no tiene intención de hacerles un hueco real en la primera plantilla, quizá debería aprovechar su buen cartel para incluirlos en operaciones, abaratar fichajes o directamente hacer caja. Porque tener jugadores revalorizados y no saber qué hacer con ellos sería, otra vez, dejar pasar una oportunidad.







