El seguimiento semanal de los cedidos del Espanyol deja esta vez una de esas entregas con bastante chicha. Porque no todo fue jugar bien o mal. Hubo ascensos, dramas, suplencias que empiezan a pesar demasiado, goles importantes, nombres que suenan para volver o incluso para salir vendidos, y también algún caso de esos que el club tendrá que mirar con lupa cuando acabe la temporada. No es lo mismo volver después de haber sido importante que volver después de un año casi invisible, y ahí está precisamente la gracia -o el problema- de muchas cesiones.
La gran foto de la semana la deja Pablo Ramón, titular en el Racing 4-1 Valladolid que certificó el ascenso del conjunto cántabro a Primera División. Una noche enorme en El Sardinero, de las que no se olvidan, y en la que el central balear estuvo a la altura. También destacó Rafa Bauza, que marcó de cabeza en el empate del Mirandés ante la Real Sociedad B, aunque el 2-2 final dejó a los jabatos en una situación muy delicada. Marcos Fernández, por su parte, no pudo evitar el 1-4 del Ceuta ante el Málaga, pero volvió a dejar acciones de calidad y hasta un gol anulado. Y luego están los casos menos brillantes: Gragera, otra vez sin minutos; Hugo Pérez, otra vez suplente; Justin Smith, titular pero discreto; y Omar Sadik, ya con la temporada acabada en Francia y con una lectura bastante clara de su paso por el Pau.
José Gragera vuelve a quedarse sin minutos en un Dépor que acaricia Primera
El Deportivo ganó 2-1 al Andorra en Riazor y se queda a un paso del ascenso a Primera. Fue una tarde de remontada, de nervios, de Mario Soriano tirando del equipo y de una afición que ya casi toca la gloria con los dedos. Pero para José Gragera, poco nuevo que contar. Como es tristemente habitual, el centrocampista asturiano vio todo el partido desde el banquillo.
El Dépor vive una temporada potente, está peleando por volver a la élite y el contexto es precioso para cualquiera que tenga minutos. Pero Gragera no está entrando. Ni en partidos cómodos, ni en partidos tensos, ni en días donde el equipo necesita piernas. Esta vez, con el Andorra poniendo por delante el 0-1 por medio de Cerdà y el Dépor remontando con los tantos de Mario Soriano y Eddahchouri, el cedido perico volvió a quedarse sin participación.
Para el Espanyol, su caso no es menor. Gragera salió buscando minutos, ritmo y continuidad, y la realidad es que el curso no le está dando eso. Si el Dépor sube, la fiesta será enorme en A Coruña, pero el balance individual del jugador sigue dejando bastantes dudas.
Omar Sadik cierra una temporada útil en Pau, aunque sin una racha goleadora larga
En Francia, la Ligue 2 ya terminó para el Pau FC, así que toca hacer balance de Omar Sadik. Y aquí la lectura es más tranquila. No ha sido una temporada espectacular, de esas que te hacen volver con la puerta del primer equipo abierta de par en par, pero tampoco ha sido un curso vacío. Sadik ha jugado, ha marcado y ha tenido peso, aunque con irregularidad.
Sus números dejan una temporada bastante completa: 27 partidos, 16 titularidades, 11 apariciones desde el banquillo y unos 1.484 minutos, algo más de 16 encuentros completos. En ataque, 5 goles, repartidos en varios momentos del campeonato: Annecy, Rodez, Clermont, otra vez Rodez y Grenoble. La pega está clara: no consiguió enganchar una racha larga de goles y también tuvo algún corte físico importante, especialmente al inicio, por una lesión de rodilla que le hizo perderse cuatro jornadas seguidas.
El Pau acabó noveno, una posición histórica para el club desde su ascenso a Ligue 2, aunque con sensación agridulce. Su director deportivo, Luis De Sousa, lo resumió así: “Creo que con este equipo, que todavía tiene potencial, podríamos haberlo hecho aún mejor, aunque seguimos satisfechos con la clasificación final.” Traducido a lo nuestro: satisfechos, sí, pero con la sensación de que podían haber rascado más. Algo parecido pasa con Sadik. Ha sido útil, ha competido, pero queda esa espinita de no haber explotado del todo.
Marcos Fernández deja detalles en una tarde muy dura para el Ceuta
El Ceuta cayó 1-4 ante el Málaga en el Alfonso Murube, en un partido que se le puso cuesta arriba casi desde el inicio. Los malaguistas salieron como un tiro, golpearon pronto y dejaron al conjunto caballa muy tocado en una primera parte bastante dura. Para Marcos Fernández, cedido por el Espanyol, el encuentro tuvo un poco de todo: un gol anulado, alguna acción individual de mucha calidad y pocas opciones reales para hacer daño en zona de remate.
El delantero catalán llegó a marcar tras una recuperación alta, pero el tanto fue anulado por una falta previa de Youness en la presión. Luego, ya en la segunda parte, dejó una de esas jugadas que gustan al aficionado: regates, recortes, una bicicleta y algún caño que levantó aplausos. No fue un partido fácil para lucirse, pero Marcos volvió a enseñar que tiene cosas. La cuestión, como siempre con los delanteros, es que también se le exige presencia en el área y gol. Y ahí, ante un Málaga muy superior, tuvo poco margen.
La semana de Marcos, además, viene con otro ingrediente curioso: el nombre de su entrenador, José Juan Romero, ha sido vinculado al banquillo del Espanyol de cara a la próxima temporada. El técnico del Ceuta, que tiene contrato hasta 2027, está en el radar de Monchi según la información que se maneja en clave perica. El presidente del club caballa, Luhay Hamido, dejó una frase bastante clara sobre una posible salida: «El equipo que le quiera no va a tener ningún problema con el Ceuta para llegar a un acuerdo y poder entrenar en Primera». Vamos, que puerta cerrada no parece haber.
Romero, siempre muy suyo, también dejó titulares tras el 1-4 ante el Málaga. Sobre la bronca al descanso, soltó: “Si yo te digo lo que les he dicho en el descanso, mañana estoy procesado”. Y añadió: “La pobre de mi madre le habrán temblado los oídos”. Luego rebajó el tono y defendió al grupo: “Todos son un grupo extraordinario, consecuente. Saben cuándo están, saben cuándo no, saben cuándo vamos a tope y cuándo no”. Y remató con otra frase que explica bien el segundo tiempo del Ceuta: “Por lo menos hemos honrado el escudo. Han competido el segundo tiempo, que era importante”. Marcos está creciendo en un entorno competitivo y con un técnico de mucha personalidad. Eso también cuenta.
Justin Smith gana con el Sporting, pero no firma su mejor partido
El Sporting venció 1-3 al Zaragoza en un ambiente tremendo, casi irrespirable, con la afición local muy enfadada y el equipo maño quedándose al borde del precipicio. Justin Smith fue titular en el conjunto gijonés y jugó hasta el minuto 68, cuando fue sustituido por Bernal. El Sporting ganó, sí, y eso siempre ayuda a maquillar cualquier actuación individual, pero el partido del centrocampista cedido por el Espanyol no fue especialmente fino.
Venía de buenas actuaciones, pero esta vez estuvo flojo con balón y también sin balón. Falló pases en las pocas acciones en las que entró en juego, no ganó demasiados duelos y desperdició una ocasión clara por un mal control. No fue una noche redonda para Justin, aunque el Sporting sí sacó tres puntos de mucho valor emocional.
El contexto del partido tampoco era sencillo. El Zaragoza estaba bloqueado por su situación, por la presión de su gente y por un ambiente de protesta total. En medio de todo ese ruido, el Sporting fue más maduro y aprovechó los errores locales. Justin formó parte del plan, pero no dejó una actuación de esas que suben nota en el informe de final de temporada.
Hugo Pérez vuelve a quedarse en el banquillo en la victoria agónica del Nàstic
El Nàstic ganó 2-1 al Europa en un partido de puro sufrimiento, de esos que se juegan con el estómago encogido. El conjunto grana necesitaba ganar para depender de sí mismo en la última jornada y lo logró con un penalti en el minuto 89, provocado por Juanda Fuentes y transformado por Álex Jiménez. Una victoria de vida o muerte.
Pero Hugo Pérez, cedido por el Espanyol, no participó. Después de jugar dos partidos completos ante Cartagena y Sevilla Atlético, ya acumula dos encuentros seguidos en el banquillo, primero ante el Tarazona y ahora ante el Europa. Y eso corta un poco la buena sensación que había dejado con esos 180 minutos anteriores.
Su caso queda en una zona intermedia. Ha tenido momentos de continuidad, pero no ha terminado de asentarse de manera fija. Y en una recta final tan caliente, cuando un entrenador empieza a repetir decisiones, cada suplencia pesa un poco más. El Nàstic sigue vivo, que no es poco, pero Hugo tendrá que esperar su oportunidad en el tramo definitivo.
Rafa Bauza marca, pero el Mirandés se queda al borde del abismo
Rafa Bauza fue uno de los nombres propios de la semana. El centrocampista balear marcó de cabeza el 1-2 del Mirandés ante la Real Sociedad B, nada más empezar la segunda parte. Fue un remate muy bueno, midiendo bien el salto y el impacto, de esos que explican por qué el Espanyol lo mira como un futbolista interesante de presente y futuro.
El problema es que el Mirandés no pudo cerrar el partido. Ganaba 1-2 y se le escapó la victoria en el descuento, con el 2-2 de Dani Díaz para la Real Sociedad B. El empate deja al equipo jabato en una situación muy complicada: a tres puntos del Cádiz, con seis por jugarse y con el golaverage particular perdido. Bauza marcó un gol importante, pero el golpe final fue durísimo.
También hay que decir que no todo fue perfecto en su partido. En el 1-1, Beitia le ganó la acción al filo del descanso. Pero su reacción fue fuerte: salió tras el descanso, atacó el área y firmó un gol que habla muy bien de su llegada. Bauza, renovado por el Espanyol hasta 2028 antes de salir cedido, está aprovechando el escaparate de Miranda para enseñar que tiene algo distinto: físico, recorrido, llegada y personalidad. Aunque el Mirandés esté sufriendo muchísimo, su temporada individual deja señales bastante positivas.
Javi Hernández no juega por sanción tras una amarilla ratificada
Javi Hernández no pudo estar en el Real Sociedad B – Mirandés por sanción. El club rojillo intentó recurrir la amarilla que vio ante el árbitro Ais Reig por supuesta simulación, pero el Comité de Disciplina mantuvo la cartulina. Según el recurso del Mirandés, “se concurre en un error manifiesto en el acta arbitral ya que lo reflejado no correspondería con lo acontecido, pues el jugador amonestado ni se deja caer al suelo ni simula haber sido objeto de falta, tras haber sido golpeado por un adversario”.
El Comité, sin embargo, desestimó las alegaciones al considerar que “las imágenes aportadas no permiten apreciar de forma inequívoca que no exista la acción descrita en el acta, no pudiendo sustituir el criterio del colegiado. Por ello, procede desestimar las alegaciones formuladas respecto a la citada amonestación”.
La decisión escoció en Miranda, sobre todo porque en la misma jornada hubo una acción parecida con Yeremay, del Deportivo, cuya amarilla sí fue retirada. Javi Hernández se quedó sin jugar en un partido clave y el Mirandés perdió una pieza en un momento muy delicado. No es el titular más llamativo de la semana, pero sí otro detalle de una temporada que se le está haciendo larga al conjunto jabato.
Pablo Ramón, ascenso a Primera y partidazo con el Racing
La noticia más bonita de la semana llega desde Santander. El Racing goleó 4-1 al Valladolid y certificó su regreso a Primera División, catorce años después. Y ahí estuvo Pablo Ramón, titular y con una actuación muy seria. El central balear completó un gran partido: concentrado, fuerte en los duelos y metido de lleno en una noche histórica.
El Racing vivió una fiesta enorme en El Sardinero, con goles de Villalibre, Andrés Martín por partida doble y Suleiman. La derrota del Almería acabó de confirmar el ascenso, pero el equipo cántabro ya había hecho su trabajo con una victoria contundente. Fue una noche de lágrimas, invasión de campo, abrazos y liberación total. De esas que un futbolista guarda para siempre.
Para el Espanyol, el caso Pablo Ramón es especialmente interesante. Según explicó Francesc Via en La Grada Ràdio, por la información que maneja, el central podría ser una posible venta al Racing. Y tiene lógica que el club cántabro se lo plantee, porque ha sido importante y ha acabado el curso con una imagen muy sólida. Si hay un cedido que sale reforzado de esta semana, es él.
Hinojo, muy discreto a una Cultural que sigue viva
La Cultural Leonesa ganó 2-1 al Eibar y sigue agarrada a la categoría. Era un partido casi mortal, porque una derrota podía mandarla matemáticamente a Primera Federación. Pero el equipo de Rubén de la Barrera reaccionó en la segunda parte con dos goles en tres minutos, primero de Víctor Moreno y luego de Barzic, antes de sufrir con el penalti transformado por Corpas en el tramo final.
Hinojo fue titular en la Cultural, dentro de un once con novedades y en una tarde de mucha presión. No fue un partido cualquiera: era jugar con el descenso respirando en la nuca. La Cultural tuvo una primera parte más espesa, incluso con pitos por parte de la grada, pero tras el descanso encontró el empujón que necesitaba para seguir creyendo.
El triunfo deja a los leoneses a cuatro puntos de la permanencia con seis aún por disputarse. Es difícil, sí, pero siguen vivos. Y para Hinojo, aunque no tuvo su mejor actuación, en una línea muy discreta como toda la de esta segunda vuelta, competir en este tipo de partidos también tiene valor. Porque una cesión no solo se mide por estadísticas bonitas, sino por aprender a jugar cuando cada balón parece pesar el doble.







