La Jornada 36 de LaLiga EA Sports 25-26 ya ha bajado la persiana y ahora empieza esa parte tan poco sana, pero tan inevitable, de mirar la clasificación con el móvil en una mano y la calculadora en la otra. El Espanyol, después de ganar 2-0 al Athletic Club y romper por fin su racha maldita de 2026, llega a las dos últimas jornadas con 42 puntos y con la permanencia cerca, pero todavía sin firmar. Y claro, en La Grada Ràdio el tema del día no podía ser otro: qué necesita el equipo de Manolo González para salvarse, qué valor tendría un empate en El Sadar y hasta qué punto hay que fiarse de las cuentas cuando hay media zona baja metida en el mismo barro.
Francesc Via ve al Espanyol bien colocado, pero pide no jugar con fuego
Francesc Via ha reconocido durante el programa que la situación del Espanyol es bastante mejor que hace apenas unos días. La victoria ante el Athletic cambió el ánimo, cambió la tabla y cambió también la sensación general. Pero una cosa es respirar y otra muy distinta es ponerse cómodo antes de tiempo. Via ha explicado que para estar tranquilos harían falta dos puntos más, aunque dependiendo de lo que hagan los rivales directos, los 43 también podrían acabar siendo suficientes. La idea, dicho de forma bastante simple, es que el Espanyol lo tiene bien, pero aún no lo tiene hecho. Y en clave perica eso importa, porque este club ya ha demostrado muchas veces que cuando queda un pequeño margen para sufrir, suele encontrarlo.

Ganar uno de los dos partidos, la vía más limpia hacia la salvación
En La Grada Ràdio se ha insistido en una idea bastante clara: la forma más sencilla de acabar con todo este ruido es ganar uno de los dos partidos que quedan. Primero, Osasuna en El Sadar. Después, la Real Sociedad en el RCDE Stadium. Dos oportunidades para no depender de nadie. Si el Espanyol gana en Pamplona, estará salvado matemáticamente. Así, sin mirar al Levante – Mallorca, ni al Elche – Getafe, ni al Atlético – Girona, ni a ninguna combinación rara de empates múltiples. Sería cerrar la carpeta y llegar al último día con el cuerpo por fin tranquilo, que después de esta segunda vuelta ya suena casi a lujo.
El empate ante Osasuna puede valer, pero no conviene salir a buscar solo eso
Uno de los debates que más ha sonado estos días es el del posible empate en El Sadar. Se ha hablado mucho de si a Osasuna y Espanyol les podría ir bien sumar un punto, incluso con ese runrún del famoso biscotto que siempre aparece cuando dos equipos llegan igualados y con miedo. Pero la realidad es más complicada. A Osasuna, de entrada, el empate no le sirve igual que al Espanyol, porque los rojillos podrían quedarse muy expuestos según lo que pase en otros campos. Otra cosa es que, con el paso de los minutos y viendo los marcadores del horario unificado, el punto pueda empezar a tener otro valor. Pero como plan inicial, Via lo tiene claro: el Espanyol debe ir a ganar.
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— LA GRADA (@lagradaonline) May 15, 2026

Osasuna no vive el punto igual que el Espanyol
El partido de Pamplona tiene una trampa clara: los dos llegan con 42 puntos, pero no llegan con la misma mochila. El Espanyol viene de quitarse de encima una racha larguísima sin ganar, con Manolo González más liberado y con el vestuario algo más ligero. Osasuna, en cambio, llega con una dinámica muy pobre y con el miedo de no haber cerrado una permanencia que otros años tenía mucho más encarrilada a estas alturas. Para el Espanyol, un empate podría ser medio paso hacia la salvación; para Osasuna, puede ser una sensación de alivio con veneno si el resto de resultados no acompaña. Por eso hablar de pacto fácil suena muy bonito en la barra del bar, pero en la clasificación real no es tan sencillo.
Alberto Sanz desmonta en La Grada Ràdio el posible empate entre Osasuna y Espanyol: “No les vale”
Precisamente hemos hablado con Alberto Sanz, periodista de COPE Navarra, para entender por qué en Pamplona no se compra tan fácil eso de que un empate entre Osasuna y Espanyol en El Sadar pueda servir a los dos. Sobre el papel, con ambos equipos igualados a 42 puntos, el punto puede parecer una especie de pacto de no agresión, pero Sanz fue bastante claro: “Hazme caso que no: otra cosa es llegar al 80 cero a cero y que el resto de resultados cuadren”. El motivo es que Osasuna no tiene la permanencia cerrada, arrastra demasiados riesgos en posibles dobles o triples empates y, si no gana al Espanyol, podría acabar jugándose la vida en la última jornada en Getafe, ante un equipo de Bordalás que aún peleará por Europa. Ahí pesa también el recuerdo de 2014, cuando un empate ante el Espanyol pareció útil y acabó siendo insuficiente en una temporada que terminó con descenso rojillo: “El escenario de pactar y que no dé lo vivimos en 2014 y no acabó bien”.

Sanz también recordó que el Espanyol sale más beneficiado en caso de igualdad, porque ganó 1-0 en la ida y mantiene ahora mismo ventaja en el goal average particular, mientras Osasuna puede quedar muy tocado en combinaciones múltiples con Mallorca, Elche o Girona. Por eso, su lectura es directa: Osasuna debe ir a ganar, más aún en El Sadar, donde pese a su mala racha general sigue siendo fiable. “Desde el día del Madrid un desastre, el equipo no está bien, fuera de casa muy mal aunque en casa mantiene el tipo, yo pondría todos los huevos en ganarle al Espanyol en El Sadar”, explicó. En lo deportivo, Alessio Lisci tiene una gran duda para la cita: saber si Víctor Muñoz podrá entrar finalmente en la convocatoria o no.
El Espanyol ya demostró ante el Athletic que puede ganar
La victoria contra el Athletic no fue solo una alegría puntual. Fue una prueba. El Espanyol, por fin, ganó un partido grande en un momento límite. Pere Milla abrió el marcador poco después de entrar, Ramon Terrats y Kike García fabricaron el segundo en el añadido, y Manolo González acabó muy reforzado después de una noche que también llevaba su firma. El equipo demostró que todavía tiene fútbol, carácter y banquillo para sacar adelante una situación que se había puesto feísima. Y eso es precisamente lo que se le pide ahora: no ir a Pamplona a especular, sino a hacer el trabajo. Si luego el partido se pone feo y el empate vale, ya se gestionará. Pero de salida, toca mirar hacia adelante.

Manolo llega más liberado, pero con una última faena pendiente
Manolo González también ha sido uno de los nombres propios del programa. El técnico llegaba muy tocado tras el golpe en Sevilla, con su figura señalada y con muchas dudas alrededor. Pero el 2-0 ante el Athletic le dio aire. Sus cambios decidieron el partido y su imagen emocionada tras el gol de Kike García explicó mejor que cualquier frase lo que llevaba acumulado. Ahora llega a El Sadar más reivindicado, sí, pero no de vacaciones. La permanencia sigue sin estar cerrada y el Espanyol necesita que su entrenador vuelva a acertar, tanto en el plan inicial como en los cambios si el partido entra en ese punto de nervios donde cualquier detalle pesa una barbaridad.

La zona baja está tan apretada que nadie puede vender calma total
El problema de fondo es que la permanencia está carísima. Valencia y Sevilla han cogido algo de aire con 43 puntos, Espanyol y Osasuna están igualados con 42, Girona y Alavés aprietan desde los 40, y Elche, Mallorca y Levante siguen vivos con 39. El Oviedo ya está descendido, pero quedan dos plazas por decidir y demasiados equipos mirando de reojo. Un gol en un campo puede cambiar el humor de media Liga. Por eso el horario unificado del domingo tiene tanto peso: Elche – Getafe, Levante – Mallorca, Atlético – Girona, Oviedo – Alavés y Osasuna – Espanyol van a ir moviendo la calculadora casi minuto a minuto.
El goal average también mete picante al Osasuna – Espanyol
Otro punto importante es el goal average. El Espanyol tiene ganado ahora mismo el particular a Osasuna por el 1-0 de la ida, pero ese escenario puede cambiar en El Sadar. También tiene duelos favorables y otros más delicados contra rivales directos, así que no está igual de protegido en todos los posibles empates. Por eso el partido de Pamplona no vale solo por los tres puntos: también puede valer por el desempate y por la tranquilidad mental de no llegar al último día haciendo cuentas imposibles. El Espanyol no debería esperar a que la matemática le haga un favor. Tiene una opción muy clara delante.
La consigna de La Grada: ir a por faena y no depender de nadie
La conclusión del programa ha sido bastante perica, pero también muy lógica: hay que ir a por faena. El Espanyol llega vivo, con una victoria reciente, sin la mochila de no haber ganado en todo el año y con la opción de cerrar la permanencia en Pamplona. No toca esconderse, ni jugar a ver qué pasa, ni confiarse porque otros estén peor. Toca competir como ante el Athletic, con cabeza, con colmillo y con la idea de que ganar en El Sadar puede acabar con meses de angustia. Como ha dicho Via, «toca ganar y basta. Ojito que lo tenemos bien pero se puede ir todo a la mierda y bajar a Segunda división. Ganad un partido». Después de tanto sufrimiento, el premio es enorme: apagar la calculadora, dejar de mirar el precipicio y llegar a la última jornada respirando como una persona normal.
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