Monchi se se pronuncia tras fichar por el RCDE: “Voy con toda la ilusión posible”; el «cariño» recibido, clave en su decisión; «Es el momento de confiar: el Espanyol se va a salvar», insiste

11 de mayo de 2026

Actualización Monchi ya es oficialmente nuevo director general deportivo del RCD Espanyol, y nada más confirmarse su nombramiento ha querido dirigirse también a la gente del San Fernando, club que preside y con el que mantiene una relación muy especial. El mensaje, difundido por el CD San Fernando en redes sociales, tiene ese tono de despedida a medias, porque no suena a portazo ni a adiós seco.

Monchi confirma su acuerdo con la propiedad del Espanyol

El propio club azulino ha explicado en su publicación que el presidente del CD San Fernando ha querido enviar un mensaje a toda la afición tras su nombramiento como director general deportivo del RCD Espanyol. En el mensaje, Monchi explica el paso que acaba de dar en su carrera profesional y lo hace dejando claro que el acuerdo ya está cerrado: “En el día de hoy se ha oficializado mi acuerdo con la propiedad del RCD Espanyol para ejercer funciones de director general deportivo.” La frase marca el inicio de una etapa fuerte en el club perico, porque el Espanyol no incorpora a una figura cualquiera. Se trata de un perfil con mando, recorrido y peso en el fútbol europeo. Y claro, en un momento como este, con el equipo peleando por no meterse en un lío tremendo, el movimiento se mira con lupa.

Diez meses en San Fernando que no olvida

Monchi también dedica una parte importante del mensaje a su etapa en el San Fernando. No pasa de puntillas, ni mucho menos. “Después de 10 meses donde he vivido junto a vosotros momentos que jamás olvidaré, y que estoy convencido de que repetiremos en el futuro, el fútbol profesional ha llamado a mi puerta de nuevo.” Aquí se nota bastante el intento de cuidar a la afición azulina. Porque cuando alguien se marcha a un proyecto más grande o más mediático, siempre queda esa sensación rara en el club que deja atrás. Y él intenta rebajar ese golpe hablando de recuerdos, de futuro y de una puerta que se vuelve a abrir.

Una decisión pensada durante semanas

El nuevo ejecutivo perico insiste en que el paso no ha sido improvisado. “Ha sido una decisión muy meditada durante las últimas semanas y estoy seguro de que será beneficioso para todas las partes.” Ese detalle también tiene lectura. Monchi no lo presenta como una huida ni como una oportunidad aceptada a la primera sin mirar atrás. Lo coloca como una decisión trabajada, pensada y tomada con calma. Otra cosa será cómo se encaje todo desde San Fernando, porque en estos casos cada aficionado lo vive a su manera.

El cariño del Espanyol, clave en su decisión

Uno de los puntos más potentes del texto llega cuando habla de cómo se ha sentido tratado por el Espanyol desde el primer momento. “Voy al lugar donde me han mostrado su cariño desde el minuto uno, donde han valorado mi idea de trabajo y, sobre todo, donde han respetado mi condición de Presidente del CDSF 1940.” Ahí hay mensaje por partida doble. Para el Espanyol, porque deja claro que el club ha sabido seducirle y respetar su situación. Y para el San Fernando, porque insiste en que su condición de presidente no queda arrinconada ni borrada por este nuevo cargo en Barcelona.

Una etapa exigente, pero con mucha ilusión

Monchi sabe que lo que empieza ahora no será precisamente un paseo. El Espanyol es un club enorme, con una afición exigente y con demasiadas heridas recientes como para ir con discursos vacíos. Él mismo lo reconoce en su mensaje: “Estoy seguro que el futuro que hoy empieza exigirá de mí un mayor esfuerzo y una mayor dedicación para intentar estar a la altura de las exigencias, pero voy con toda la ilusión posible porque, cuando a uno le demuestran cariño, tiene que darlo todo para responder a esa confianza.” La frase encaja bastante con el momento perico. Porque aquí no se pide magia. Se pide trabajo, claridad y acierto. Y si puede ser pronto, mejor.

Monchi deja claro que seguirá vinculado al San Fernando

El mensaje también busca tranquilizar a la afición del San Fernando. Monchi no quiere que nadie interprete este movimiento como una desconexión total del club isleño. Lo dice así: “Que nadie dude de mi vinculación con el CDSF. Confío plenamente en el grupo de trabajo, en los empleados y sobre todo en vosotros azulinos, en la familia que somos los isleños para seguir creciendo a diario.” Es una forma de decir que el foco profesional se desplaza hacia el Espanyol, sí, pero el vínculo emocional y presidencial con el San Fernando sigue ahí. Otra cosa, claro, será el día a día. Porque Barcelona no está precisamente al lado.

San Fernando y Barcelona, dos sitios en una misma mochila

En esa misma línea, Monchi añade otro mensaje de continuidad con el club gaditano: “Seguiré aportando todo lo posible, ya sea en San Fernando o Barcelona, y presumiendo de mi Club Deportivo.” La frase resume bastante bien el equilibrio que intenta construir. Por un lado, su nueva responsabilidad en el Espanyol. Por otro, su orgullo por el San Fernando. Y entre medio, una realidad evidente: tendrá que repartir energías, tiempos y decisiones en una etapa que se presenta potente y bastante exigente.

“Ahora y siempre, con La Isla por bandera”

El cierre del mensaje es muy simbólico y muy de raíz. Monchi termina escribiendo: “Ahora y siempre, con La Isla por bandera.” No hace falta darle muchas vueltas. Es una frase pensada para tocar la fibra del aficionado del San Fernando, para recordar de dónde viene y para dejar claro que el salto al Espanyol no borra su pertenencia. Monchi llega al RCDE Stadium con un cargo de mucho peso, pero también con un mensaje claro hacia su tierra: el camino cambia, la bandera no. Para el Espanyol empieza una etapa nueva en los despachos. Para el San Fernando, una etapa rara, con su presidente trabajando también en Barcelona. Y para Monchi, un reto de los que no se aceptan si no tienes ganas de lío grande.

Monchi pide confianza al espanyolismo en su primer mensaje como ejecutivo perico

Monchi también se ha pronunciado en los medios oficiales del RCD Espanyol. Y lo ha hecho con un mensaje bastante claro, casi de vestuario, de esos que llegan en un momento en que la gente está más pendiente de la calculadora que de ilusionarse. El nuevo ejecutivo perico ha atendido a los medios del club tras oficializarse su llegada y ha querido arrancar desde el agradecimiento, pero también desde una idea muy concreta: viene a ayudar ya, no dentro de tres meses. El Espanyol está en un momento delicadísimo y Monchi lo sabe, pero su primera aparición ha ido en una dirección muy marcada: confianza, unión y nada de tirar la toalla.

Monchi explica por qué ha aceptado venir al Espanyol

El nuevo responsable deportivo blanquiazul ha empezado explicando qué le empujó a aceptar la propuesta del Espanyol. Y ahí ha vuelto a aparecer una palabra que ya había usado en su mensaje al San Fernando: cariño. Monchi ha explicado: “Encantado de estar en este club. Estoy aquí porque desde el primer momento, en mis primeras conversaciones con Alan, sentí mucho cariño, sentí mucho respeto y vengo a intentar sumar en el futuro, pero también en el presente. Y por eso estoy aquí, me he incorporado lo más rápido posible, porque creo que cualquier pequeño empujón, por muy pequeño que sea, le va a venir bien al club.” La frase tiene bastante chicha, porque no se presenta solo como una apuesta para construir el Espanyol que viene, sino como alguien que quiere estar presente ya, en plena pelea por la permanencia.

“Desde la modestia, desde la humildad, pero también desde la experiencia”

Monchi también ha querido aterrizar su papel sin vender humo, algo importante en un club que ahora mismo no está para fuegos artificiales. Ha dicho: “Desde la modestia, desde la humildad, pero también desde la experiencia, intentar ayudar al club en lo que se pueda desde ya.” Es decir, no llega con la varita mágica ni con promesas imposibles. Llega, al menos en el discurso, para sumar en lo que pueda y desde el minuto uno. Y eso, en este Espanyol tan tocado, no es poca cosa. Porque a estas alturas cualquier ayuda emocional, deportiva o institucional puede pesar.

Monchi no esconde el momento complicado del Espanyol

El gaditano no ha querido suavizar la situación. El Espanyol está metido en una pelea que nadie esperaba así hace unos meses y él mismo ha reconocido el contexto: “A ver, evidentemente el momento es complicado, no vamos a menospreciar el momento, pero yo creo que el español se va a salvar porque tiene argumentos deportivos para ello.” La frase deja dos lecturas. La primera, que no intenta tapar el incendio. La segunda, que sigue viendo motivos futbolísticos para creer. Y ahora mismo, eso en el entorno perico casi suena a acto de fe, porque la dinámica del equipo invita a muy pocas alegrías.

“Tiene argumentos porque lo ha demostrado durante la temporada”

Monchi ha querido agarrarse a la primera vuelta, a ese tramo en que el equipo sí compitió, sí ganó partidos y sí llegó a transmitir cosas buenas. Lo ha explicado así: “Tiene argumentos porque lo ha demostrado durante la temporada. Tanto el cuerpo técnico como los jugadores tienen fútbol, tienen capacidad para conseguir los puntos necesarios.” Aquí el nuevo director general deportivo compra una idea que puede servir para levantar al grupo: este equipo ya ha demostrado que puede competir. El problema, claro, es que lo ha dejado de hacer justo cuando más falta hacía. La pregunta es si todavía queda tiempo para recuperar algo de aquello. Monchi cree que sí.

La confianza, el gran problema que detecta Monchi

Para Monchi, el asunto no va solo de piernas ni de sistema. Va también de cabeza. Y lo ha dicho de forma bastante clara: “Lo único que les falta quizás es falta de confianza, a lo mejor no creer 100% en sus posibilidades.” Esta lectura es interesante porque no descarga del todo la responsabilidad en la calidad de la plantilla ni en el entrenador, sino en un bloqueo emocional y competitivo. Y viendo cómo se ha caído el equipo en esta segunda vuelta, no cuesta entender por dónde va. Cuando un grupo empieza a dudar, cada balón pesa más, cada error parece una condena y cada partido se convierte en una montaña.

Monchi incluye a club, jugadores y afición en la misma misión

El nuevo ejecutivo perico ha insistido en que la salida no será individual. Ni solo del entrenador, ni solo de los jugadores, ni solo del despacho. Ha pedido un empuje colectivo: “Yo creo que sí entre todos, y cuando digo entre todos me refiero al club, a los propios jugadores y sobre todo a la afición.” Esa última parte importa. Porque la afición, aunque está cansada y enfadada, sigue siendo el gran sostén del equipo. El problema es que también necesita recibir algo a cambio. No basta con pedir apoyo sin enseñar carácter sobre el césped. El RCDE Stadium empujará, pero el equipo debe darle motivos para no venirse abajo otra vez.

El nuevo director general deportivo pide cariño y apoyo para recuperar al equipo

Monchi ha seguido por esa línea, reclamando un ambiente que ayude a los futbolistas a volver a sentirse importantes: “Le damos ese cariño y ese apoyo que creo que necesitan, van a recuperar sensaciones, van a recuperar momentos y van a volver a ser ese equipo que en la primera vuelta a todos nos ha llamado atención.” El mensaje es bonito, sí, pero también tiene una carga importante. Porque está pidiendo al espanyolismo que haga un último esfuerzo emocional, justo cuando mucha gente está quemada. Y eso no es tan fácil. Aun así, en tres partidos finales, quizá no quede otra que apretar los dientes.

Monchi recuerda lo que le transmitió el Espanyol desde fuera

El gaditano ha reconocido que aquella primera vuelta del Espanyol le llamó la atención antes incluso de llegar al club. Lo ha contado así: “A mí desde fuera me generó un montón de cosas positivas, así que lo ideal es que entre todos empujemos al equipo para que ellos se sientan de nuevo importantes, se sientan con confianza y puedan recuperar todo lo que en la primera vuelta fueron capaces de demostrar.” La idea vuelve a ser la misma: recuperar sensaciones. Y ahora mismo esa palabra parece casi enorme, porque el equipo no necesita solo ganar; necesita volver a parecer un equipo. Con orden, con alma y con algo de fútbol.

Monchi entiende el enfado, pero pide aparcarlo por el bien común

Una de las partes más realistas de su mensaje llega cuando admite que la gente pueda estar harta. Monchi no ha negado el cabreo del espanyolismo. Lo ha reconocido directamente: “Entiendo que haya gente que haya perdido la esperanza, entiendo que haya gente que desconfíe del equipo, del míster, de todo, del club, pero yo creo que es el momento de confiar porque al final si todo sale bien todos estaremos contentos.” Esta frase seguramente conecte con muchos pericos. Porque sí, hay gente que ha perdido la fe. En el equipo, en el entrenador, en la planificación y en casi todo. Pero también es verdad que, si el Espanyol se salva, nadie preguntará si la salvación fue bonita o fea. Se respirará. Y punto.

“Tenemos que aparcar un poco las dudas, las rencillas, los miedos”

El cierre de Monchi ha sido casi una llamada a filas. Sin gritar, pero con un mensaje muy evidente: toca remar. Ha dicho: “Con lo cual pienso que tenemos que aparcar un poco las dudas, un poco las rencillas, un poco los miedos y generar todo un ambiente que produzca una sinergia que empuje al equipo.” Y ahí queda la hoja de ruta emocional del nuevo director general deportivo para estos días. Aparcar dudas no significa olvidarlas para siempre. Ni perdonar todo. Ni hacer ver que no ha pasado nada. Significa dejar la factura para después y centrarse en lo urgente: salvar al Espanyol.

Monchi llega con el presente ardiendo y el futuro esperando

La llegada de Monchi al Espanyol tiene mucho de proyecto, de futuro y de reconstrucción deportiva. Pero su primera intervención deja claro que no puede mirar solo al verano. El presente está ardiendo. Quedan tres partidos, una permanencia en juego y una afición que ya no sabe si enfadarse, animar o hacer las dos cosas a la vez. Monchi pide confianza. El equipo debe ganársela en el campo. Porque el mensaje está bien, claro que sí. Pero ahora toca lo único que puede calmar de verdad al espanyolismo: puntos.