El Espanyol afrontará este miércoles ante el Athletic Club un partido de máxima exigencia en el RCDE Stadium, correspondiente a la jornada 36 de LaLiga EA Sports, con dos ausencias importantes por sanción. Fernando Calero y Tyrhys Dolan no estarán disponibles para Manolo González después de ver una tarjeta amarilla en la derrota del pasado sábado ante el Sevilla en el Sánchez-Pizjuán. Ambos cumplen ciclo de amonestaciones en un momento especialmente delicado para el conjunto blanquiazul, que llega a la cita con la permanencia todavía pendiente y con muy poco margen de error.
Calero y Dolan, dos ausencias sensibles para Manolo González
La baja de Tyrhys Dolan resulta especialmente significativa por el papel que tuvo en el último encuentro. El atacante fue el autor del 0-1 en Sevilla, en el minuto 56, tras una asistencia de Roberto Fernández, y durante buena parte del segundo tiempo permitió al Espanyol acercarse a una victoria que se le resiste desde hace meses. Su amarilla en el minuto 72, no obstante, le impedirá estar ante el Athletic. Fernando Calero también vio tarjeta, en el minuto 98, cuando el equipo buscaba el empate en el tramo final. El Espanyol pierde así a dos futbolistas que podían tener peso en una cita marcada por la tensión clasificatoria y por la necesidad urgente de sumar.

Un Espanyol obligado a recomponerse en defensa y ataque
Manolo González deberá ajustar su planteamiento con dos bajas que afectan a zonas distintas del campo. En defensa, la ausencia de Calero reduce alternativas para un partido que exigirá concentración, orden y capacidad para sostener los momentos de presión del Athletic. En ataque, la pérdida de Dolan resta profundidad, velocidad y una pieza capaz de atacar espacios, justo en una fase en la que al Espanyol le está costando transformar sus aproximaciones en goles. El contexto no permite demasiados lamentos: el equipo necesita competir con firmeza y encontrar respuestas inmediatas.

El Athletic llega tras perder ante el Valencia y Valverde pide máxima atención
El Athletic Club también llega al encuentro después de una derrota, en su caso ante el Valencia en San Mamés. Ernesto Valverde compareció tras el partido y dejó claro que su equipo no puede dar por terminada la temporada, pese a haber alcanzado los 44 puntos. El técnico rojiblanco, homenajeado por sus 500 partidos, reconoció la satisfacción personal por el gesto recibido, pero lamentó no haber podido acompañarlo con un triunfo: “Sí, lo agradezco de verdad. Ha sido un motivo para mí; la verdad es que no lo sabía. Es una emoción, por lo que he sentido; ha sido el mejor momento de la tarde para mí. Y luego es una pena que no hayamos podido brindarles una victoria y hemos conseguido otra derrota. Y, reflexionando sobre eso, me encantan los homenajes, pero en su momento ha estado bien. También es verdad que es el momento, porque es cuando había cumplido 500 partidos. Pero no nos podemos llevar… Tengo una sensación de que, si hemos ganado el otro día en Vitoria, hemos conseguido 44 puntos, pero la temporada no está terminada. No podemos dar ni pensar que la temporada está terminada, porque pienso que todavía nos hacen falta puntos. Pienso que tenemos que seguir mirando para adelante y para atrás, para todas partes, porque la Liga está muy rara y la semana es definitiva. Agradezco muchísimo esto, porque no me suele pasar y es una pena para mí no haber redondeado la tarde y no haber brindado una victoria a la gente.” El mensaje de Valverde fue claro: el Athletic no acudirá al RCDE Stadium con la sensación de tener todo el trabajo hecho.
Valverde señala la falta de contundencia en las áreas
El entrenador del Athletic también analizó los problemas que está teniendo su equipo esta temporada, especialmente la dificultad para convertir sus llegadas y la facilidad con la que los rivales le penalizan. Su lectura fue extensa, pero dejó una idea central muy clara: el Athletic compite, genera y empuja, pero no está logrando cerrar los partidos con la solidez que necesita. “En el Atlético, desde luego. Es verdad que la otra temporada, que estuvimos en Champions, también sufrimos. Luego nos rehicimos en la segunda vuelta, pero esta temporada está siendo difícil, está siendo dura. Todavía no ha terminado y nos quedan partidos por delante y tenemos que seguir. Está el Valencia, que ha venido hoy un poco aquí a contemporizar, a que pase un poco el partido, a controlar un poco, a que nosotros fuéramos a la presión y a lanzarnos atrás. Resulta que en el primer tiempo ha tenido la ocasión más clara, que ha sido un penalti, y en el segundo tiempo se nos han acercado una vez y nos han metido un gol. Nos cuesta a nosotros mucho el poder generar. Bueno, generamos; hoy hemos tenido ocasiones, algunas más claras que otras. Pero bueno, dentro de lo que somos nosotros, de llegadas, de acercamientos, de estar por ahí, los contrarios nos castigan, nos castigan mucho. Nos castiga el Villarreal, nos castiga el Valencia aquí en la situación absurda del segundo tiempo y nos está penalizando toda la temporada.” Ese diagnóstico también sirve como aviso para el Espanyol: el Athletic atraviesa dificultades, pero mantiene capacidad para llevar el partido a campo rival.

La lesión de Nico Williams agrava el panorama del Athletic antes de visitar al Espanyol
La baja de Nico Williams añade todavía más tensión a la visita del Athletic Club al RCDE Stadium, porque el extremo acabó tocado el duelo ante el Valencia, y las sensaciones no fueron nada buenas. En el minuto 35, el internacional español se fue al suelo después de haberse llevado la mano a la zona de los isquiotibiales en una acción previa por la banda izquierda, una imagen que ya encendió todas las alarmas en el banquillo rojiblanco. Según se pudo escuchar, el jugador repetía a los médicos del club “No puede ser, hermano”, con un gesto de preocupación evidente. Y lo peor llegó después, porque al salir del vestuario, tanto al descanso como al final del partido, se le vio con una cojera importante.
Su hermano, Iñaki Williams, tampoco ayudó precisamente a rebajar el susto en zona mixta: “Es preocupante por el momento de la temporada que es. Toca esperar y cruzar los dedos para que sea lo menos posible. Se quedará fuera estos días y queda poco para el Mundial”, explicó, antes de añadir otra frase que deja claro que el propio Nico no estaba tranquilo: “Me ha dicho que nunca había sentido esa molestia y toca esperar que sea lo menos posible”. Ernesto Valverde también confirmó que el problema está en los isquios y fue claro al lamentar el contratiempo: “Es difícil para nosotros no poder contar con él”. A falta de pruebas médicas, y con una jornada intersemanal por delante y solo tres partidos para cerrar LaLiga, parece complicado que Nico Williams pueda volver a jugar con el Athletic esta temporada, una circunstancia que el Espanyol mirará de reojo, porque su ausencia cambiaría bastante el tipo de amenaza que tendrá enfrente este miércoles.
Valverde advierte de una Liga muy apretada
Una de las reflexiones más relevantes de la comparecencia de Valverde llegó al hablar de la clasificación. El técnico no escondió la preocupación por la igualdad existente tanto en la zona media como en la parte baja de la tabla: “No, no, no estoy a criticar al equipo ni nada. Es un poco, a veces, todo, ¿no? Porque los chavales lo han dado todo, pero hay que, cuando te la estás jugando de verdad, de verdad, de verdad, de verdad, se va, se va y se nota. Y se nota, y se nota, y se nota. Y nosotros somos un equipo que nos la tenemos que jugar de verdad. Pero de verdad. Y nos la estamos jugando, ¿eh? Porque este año en la Liga, incluso, y los puestos de media tabla para abajo, esto es un disparate lo que está ocurriendo. Nadie sabe dónde va a estar el límite para el descenso. Está todo ahí metido, es un galimatías, y para arriba también. Nunca he visto una distancia tan corta entre tantos equipos.” Sus palabras conectan directamente con la situación del Espanyol, que vive pendiente de cada punto en una pelea por la permanencia cada vez más comprimida.
El Athletic no se siente salvado y viajará con obligación competitiva
Valverde insistió también en que el Athletic debe mirar en todas las direcciones mientras las matemáticas no digan lo contrario. El técnico fue claro al explicar que su equipo aún tiene objetivos por delante y que no puede permitirse desconectar: “Mira, esto es como todo. Antes de empezar el partido, pensaba que podíamos llegar a la Champions, porque matemáticamente podemos llegar. Antes del partido, mi obligación es siempre mirar los números. Tanto que miramos los datos, solo hay que mirar los números. Los números que te dicen quién está matemáticamente clasificado para la Champions, quién está matemáticamente campeón y quién está matemáticamente salvado, lo diré. De la misma manera que tenemos la opción de entrar en la Champions, si va sumando y tal, también pienso que tengo que mirar al otro lado. Yo miro todo, lo miro todo, y mientras no pase nada, o sea, mientras el balón empieza a rodar, cualquier cosa puede pasar. Entonces, mi obligación es estar siempre preparado para todo, para mirar para adelante, para luchar por entrar en la Champions. Ahora, evidentemente, se nos ha descuadrado todo, pero para entrar en Europa hay que luchar por eso. Y, evidentemente, mirar lo que viene por detrás no es sencillo, lo puede hacer cualquier persona. Hay que ver por dónde van las cosas y no sé por dónde van a ir. Ahora mismo tenemos un partido en el que no hay que pensar demasiado, solo hay que ir, como hoy, a ganarlo. Hemos ido a ganarlo y lo hemos perdido, ni siquiera lo hemos empatado, que es el principal problema que tenemos este año, que es que tenemos poquísimos empates. Entonces, no es solo que no ganas, sino que cinco empates en toda la temporada es poquísimo para nosotros, sino que no los cierras. Entonces, pues hay que seguir. Ahora vamos el miércoles, nos tenemos que jugar, pues claro que queremos ganar porque queremos ir mirando para adelante.” El Athletic llegará al RCDE Stadium con la obligación de competir y con la intención de romper su mala dinámica reciente.
Una cita de máxima tensión para el Espanyol
El partido del miércoles reunirá varios factores de peso: las bajas de Calero y Dolan, la necesidad urgente del Espanyol, el estado competitivo de un Athletic tocado por la derrota y el contexto de una Liga en la que nadie puede dar nada por seguro. Para el conjunto blanquiazul, el encuentro no admite lecturas suaves. El Espanyol necesita sumar, recuperar firmeza y sostener emocionalmente un partido que puede marcar el desenlace de su temporada. El RCDE Stadium volverá a jugar un papel determinante, pero la respuesta principal deberá llegar desde el césped.







