LA OPINIÓN DEL DÍA | Rai Amado resume el estado de ánimo del espanyolismo: «Yo también tengo ganas de quemarlo todo, no tengo ganas de seguir esta temporada, pero lo que nos estamos jugando es muy importante: el Espanyol no se puede permitir un descenso»

11 de mayo de 2026
Rai Amado pasó por La opinión del día de La Grada Ràdio con un tono que mezcló enfado, tristeza y esa obligación casi moral de seguir creyendo aunque el cuerpo ya no dé para mucho más. Su reflexión llegó después de la derrota del Espanyol en el Sánchez-Pizjuán, otro golpe durísimo en una temporada que se está haciendo larguísima para la afición perica. Rai empezó recordando que durante toda la semana se había hablado del “infierno” que esperaba en Sevilla, de un ambiente complicado y de un partido de mucha tensión, pero también quiso dejar claro que, más allá de un arranque flojo, el Espanyol sí estuvo dentro del partido. El equipo se adelantó, dejó al Sevilla sin demasiadas ideas y tuvo el duelo bastante controlado. Y ahí está precisamente lo que más duele: no fue una derrota inevitable, fue una derrota que el Espanyol se buscó solo en los minutos finales.

Del 0-1 al hundimiento: “Me deja sin palabras”

La parte más dura de la intervención de Rai llegó al repasar cómo se le escapó el partido al Espanyol. Lo dijo con una mezcla de incredulidad y rabia contenida, porque cuesta explicar que un equipo llegue al minuto 83 ganando 0-1, con el rival sin demasiada claridad, y acabe perdiendo por dos acciones tan evitables. Rai fue muy gráfico al hablar del empate del Sevilla: “decides que le darás una autopista a su central derecho, que lo único que tiene que hacer es avanzar en línea recta hasta llegar dentro del área, chutar mal, y encima nos marcamos nosotros el gol”. La acción le pareció inexplicable, sobre todo porque, como remarcó, nadie salió a cortar la conducción: “que ningún jugador sea capaz, ni el punta, ni el extremo, ni el lateral izquierdo, de saltar en aquella jugada”. Y luego llegó el 2-1, ya en el minuto 90, defendiendo mal una pelota aérea frontal. Rai lo resumió con una frase que pesa mucho: “la realidad es que a mí, personalmente, me deja sin palabras”.

Una derrota que pesa como otra piedra más en la mochila

El colaborador de La Grada no escondió cómo terminó el sábado. Dijo que acabó hundido, porque sintió que el equipo tenía la salvación en la mano en el minuto 83. Y no es una manera de hablar. En ese momento, con el 0-1, el Espanyol podía dar un paso enorme hacia la permanencia. Pero no solo perdió el partido, sino que lo perdió de una forma especialmente dolorosa, casi ridícula en la lectura de Rai, y eso hace que el golpe sea todavía más fuerte. “Yo acabé el partido el sábado hundido, porque creo que el equipo tenía la salvación en el minuto 83”, explicó, antes de insistir en que el problema ya no es solo el resultado, sino “la manera ridícula en que lo perdió”. Para Rai, esta derrota es otra piedra enorme en una mochila que ya venía cargadísima por tantos partidos sin ganar.

“No sabes cómo explicar lo que está pasando”

Rai también dejó una sensación muy reconocible para cualquier perico que lleve semanas intentando poner palabras a este desastre. Hay un punto en el que ya no sabes si hablar de fútbol, de cabeza, de miedo, de mala suerte o de todo a la vez. Por eso admitió que cada lunes le cuesta más hacer su opinión, porque “realmente no sabes qué decir, no sabes qué explicar, no sabes cómo explicar lo que está pasando”. Y es que la caída del Espanyol en 2026 se ha vuelto tan difícil de digerir que incluso quienes analizan al equipo cada día parecen quedarse sin recursos. El espanyolismo está cansado de buscar explicaciones, pero todavía necesita encontrar una salida.

Tres partidos para salvar una temporada que se ha torcido demasiado

A partir de ahí, Rai cambió el foco. No porque el enfado desaparezca, sino porque la clasificación no espera a nadie. Quedan tres partidos y el Espanyol debe salvarse como sea. Lo dijo de manera muy directa: “Nos quedan tres partidos que tenemos que conseguir como sea ganar uno, empatar uno, ganar dos, ganar tres, pero nos tenemos que salvar”. El mensaje es claro. Puede haber ganas de quemarlo todo, de pasar página y de que acabe esta temporada cuanto antes, pero lo que está en juego es demasiado grande: la permanencia en Primera División. Rai lo expresó sin rodeos: “Yo también tengo ganas de quemarlo todo, no tengo ganas de seguir esta temporada, pero lo que nos estamos jugando es muy importante, que es la permanencia en la Primera división, no nos podemos permitir un descenso”. Y ahí está la clave de todo. Ahora no toca gustarse, ni hacer análisis finos, ni buscar grandes discursos. Toca sobrevivir.

El miércoles, primera final ante el Athletic Club

El Espanyol recibe este miércoles al Athletic Club en el RCDE Stadium y Rai lo tiene clarísimo: es la primera de tres finales. Le cuesta pensar en este tramo final, lo reconoció, porque la tensión es enorme y el equipo no ayuda precisamente a creer con tranquilidad. Pero el Espanyol se juega mantenerse en Primera, y eso, como repitió, es “vital, vital”. Para agarrarse a algo, Rai miró hacia la memoria perica, hacia esos partidos donde el club se jugó la vida y respondió. Habló de Las Palmas la temporada pasada, del Oviedo, del gol de Corominas, del Murcia y del Deportivo. Partidos distintos, años distintos, contextos distintos, pero con un mismo hilo: el Espanyol ganó cuando no quedaba otra. Ese es el denominador común que Rai quiere ver ahora: ganar en un partido decisivo para sobrevivir.

Ganar como sea, incluso sin jugar bien

La reflexión de Rai aterriza en una idea muy simple, casi cruda: da igual cómo. En este momento, la estética importa poco. El Espanyol necesita puntos, no aplausos por jugar bien media hora. “No importa si ganamos 5-0 con un fútbol espectacular o ganamos 1-0 dando pena con un gol con el culo del último segundo que rebota a Unai Simón, es que a mí es absolutamente igual, pero tenemos que ganar”, soltó Rai, dejando una frase muy de grada, muy de aficionado que ya no está para florituras. El Espanyol necesita ganar el miércoles, ir a Pamplona a competir de verdad y cerrar la permanencia cuanto antes, aunque sea sufriendo hasta el último segundo.

Una llamada a la afición: ir al estadio y empujar

El cierre de Rai fue también una llamada directa al espanyolismo. La situación es durísima, nadie lo niega, pero no queda otra que estar. “Así que el miércoles vayamos al estadio, demos todo lo que tengamos desde afuera, que el equipo esté a la altura y ganemos de una puta vez”, pidió, con una mezcla de rabia y esperanza que define bastante bien este momento. La afición puede estar agotada, enfadada y decepcionada, pero el miércoles el RCDE Stadium tiene que empujar como en las noches grandes. Porque después ya habrá tiempo de analizar, exigir responsabilidades y mirar al futuro. Ahora mismo, lo urgente es que el Espanyol siga en Primera.